Matteo Manfredi reflexionó en la Asamblea Nacional sobre el uso de inteligencia artificial en la gestión documental y la archivística
21 de mayo, 2026
La Asamblea Nacional conmemoró el Día del Archivero Ecuatoriano, con un encuentro con especialistas en archivística e historia, en el Salón José Mejía Lequerica. Uno de los ponentes invitados fue Matteo Manfredi, director del Área de Historia de la Universidad Andina.
En este espacio, Manfredi expuso su ponencia “Inteligencia artificial, gestión de documentos audiovisuales, desafíos y oportunidades para la memoria digital”.
Inició recordando que, en 2021, la UNESCO plantó que “los archivos audiovisuales nos cuentan historias sobre la vida y las culturas de las personas de todo el mundo. Y que representan un patrimonio inestimable que es una afirmación de nuestra memoria colectiva”.
Entonces, Manfredi colocó el tema sobre la mesa: “esta afirmación, tan luminosa como cierta, choca hoy con la realidad incómoda. El volumen de los contenidos audiovisuales generados cada día supera con creces la capacidad humana de catalogarlos, preservarlos y hacerlos accesibles”.
En este contexto, para Matteo Manfredi, el uso de la inteligencia artificial es una necesidad operativa. Presentó entonces las principales aplicaciones de inteligencia artificial, para luego evaluar oportunidades que se abren para la preservación y la creación de contenidos. Asimismo, examinó los desafíos que determinan si esta transformación será responsable o no.
Presentó una panorámica estadística del uso de inteligencia artificial en Europa y América Latina, en canales de televisión, agencias de noticias, emisoras de radio. En estos espacios, principalmente se han utilizado sistemas de transcripción automática, reconocimiento en imagen, que “permite búsquedas sistemáticas avanzadas y facilita la reutilización creativa del material”.
Entonces, Manfredi habló de un modelo híbrido entre automatización e intervención humana, en el que “la inteligencia artificial propone y el profesional decide, refina, contextualiza, representa el futuro de la producción audiovisual, donde la tecnología no reemplaza el hombre, sino que potencia sus capacidades de creatividad humana”.
Para Manfredi, es importante evaluar los aspectos éticos y legales que implica el uso de esta herramienta. “Tenemos una serie de desafíos que son más bien éticos. El uso de reconocimiento facial sobre personas que nunca consintieron ser identificadas; la aplicación de algoritmos sobre material histórico sujetos a derechos de autor; la generación automatizada de contenidos que pueden atribuir palabras, imágenes a personas reales. Todos esos problemas éticos y legales de primer orden son de extrema actualidad”.
Por ello, concluye que “la clave no está y no estará nunca en la tecnología disponible. Está en la voluntad institucional de intervenir en formación, en la disposición de profesionales de archivos para asumir nuevos roles y la construcción de marcos éticos y regulatorios que orienten el uso de la inteligencia artificial hacia un bien común”.
STR






