Museo Plutarco Naranjo
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Diálogo de saberes
Cuatro mil años tienen las piezas más antiguas de esta colección, que revive físicamente cómo era la alimentación de nuestros ancestros y cómo fundieron en uno, sus mitos, sus creencias y los conocimientos de la botánica a su alrededor, diferenciando las plantas sanadoras y las comestibles.
Ecuador es un país con una inmensa riqueza arqueológica, cuyos elementos han dado lugar a extraordinarias colecciones recogidas en museos, entidades públicas e instituciones educativas.
Las antiguas civilizaciones ecuatorianas, como la Chorrera, Bahía, Manteña, Machalilla, Guangala, Valdivia, Tolita, Jama Coaque y muchas otras, captaron en sus milenarias piezas cerámicas, los modos de vida, de curación y alimentación; de adoración y espiritualidad, y de otros rasgos de su actividad cotidiana.
El científico, médico, escritor e investigador, Plutarco Naranjo Vargas (1921 – 2012) dedicó su vida profesional a que su mente inquieta, le diera respuestas a los planteamientos que recogía en sus vivencias como alergólogo, historiador y participante de los debates sobre la etnomedicina, la antropología, la arqueología, que, entre otras ciencias, eran el motivo de sus escritos y ponencias.

2100
piezas de la colección de arqueología.

1700
piezas adicionales en reserva.
¿Quién fue Plutarco Naranjo?
Salas

Ecuador, megadiversidad natural y cultural
El Ecuador concentra en su territorio la gran diversidad del planeta. Por su ubicación privilegiada, sus ecosistemas contienen más de 20.000 plantas vasculares de usos curativos, medicinales y alimenticios, y una extraordinaria variedad de especies animales únicas en el mundo. Estas fueron conocidas y usadas por las sociedades originarias, cuya sabiduría se mantienen en la medicina tradicional del Ecuador. Las corrientes marinas traen consigo varios tipos de conchas, elemento fundamental de tipo social, ritual y sagrado.

Roles del conocimiento ancestral
- Primeras formas de auto-representación humana. Valdivia (4000 a.C – 1800 a.C.)
- Los mitos de las culturas originarias hablan de mujeres dadoras de vida, sabias y lideresas. Según Naranjo, hace 11.000 años a.C. las mujeres desarrollaron conocimientos para la alimentación, e identificaron plantas medicinales para la sanación espiritual. Este conocimiento fue transmitido por generaciones.

Mundos rituales: filosofía de la salud ancestral
Los pueblos originarios del Ecuador comprendieron que la vida y la muerte, la salud y la enfermedad, son realidades complementarias en permanente armonía o desajuste.
El alivio y curación de muchas enfermedades, las realiza el yachaj, hombre o mujer, como ser “superior que conocía el mundo de los espíritus y podía gobernar, hasta cierto punto, las temibles fuerzas sobrenaturales.”

Medicina sagrada y curación
- Para las culturas originarias la enfermedad es vista como un llamado de atención de los dioses por el incumplimiento de normas, mitos y sueños; otras veces, como un ataque de las fuertes energías del viento, el arcoíris, los cerros, etc.
- Son afecciones de origen psíquico, espiritual y cultural. La terapia de sanación supone la liberación de los malestares a través del empleo de sustancias vegetales preparadas por el yachaj en el ritual.
- La bebida de estos brebajes que inducen al vómito y la aplicación de lavados intestinales eran acciones terapéuticas con la clara intención de “purificar” el organismo.

Salud y nutrición ancestral
El conocimiento astronómico de los yachajs, como antiguos científicos que dirigieron su mirada hacia las estrellas, les permitió definir con exactitud los tiempos de cultivo y sus semillas.
La dieta originaria consistía generalmente en una mezcla de cereales, tubérculos, raíces y leguminosas. Probablemente, las poblaciones costaneras consumían más proteínas animales debido a los productos de la pesca.
Las poblaciones eran bien nutridas y por lo tanto fuertes y saludables. Esto se mantuvo hasta la llegada de los colonizadores; momento en el que, según Naranjo, surgieron las problemáticas de monocultivo y desnutrición histórica en las poblaciones de América Latina.

Recipientes de vida
- Según Naranjo “no existe cultura sin agricultura”; y debe completarse con: “y no existe agricultura sin olla de barro”.
- La cerámica se desarrolla paralelamente con la agricultura. La invención de lo que conocemos como “olla”, fue fundamental para almacenar, servir y preparar alimentos (cocinarlos, asarlos, tostarlos), hacerlos digeribles y mejorar su valor nutricional.
- El desarrollo de la alfarería facilitó la producción artística de carácter simbólico y ritual de las culturas originarias.

Estética del equilibrio
El equilibrio como principio de la filosofía ancestral se expresa en todas las formas de existencia, en la salud, la vida comunitaria, productiva y espiritual de las culturas originarias. Desde la simetría, proporción y ritmo de monumentales construcciones arquitectónicas, hasta el pequeño detalle finamente elaborado en el cuerpo humano. Son diseños de alto contenido simbólico y sagrado, iconografía que se plasma en sellos de decoración corporal, textiles y tejidos, decoraciones y accesorios trabajados en oro, plata y cobre; en los que cada imagen contiene un sentido profundo, un mensaje y un lenguaje que busca, sostiene el equilibro, y lo comunica.

La medicina ancestral, hoy
- La población ecuatoriana es heredera de la extraordinaria filosofía de las culturas originarias del país. En la actualidad, en varios lugares estudian y practican la “salud tradicional” en el Ecuador.
- Son mamas y taitas, seres sabios que custodian los conocimientos y saberes ancestrales de la salud y el equilibrio de la vida. Traductores y defensores de la naturaleza, de los seres visibles y no visibles, y de todas sus formas de existencia. Su práctica se construye desde el sincretismo religioso a partir del legado indígena, mestizo y afro descendiente.
- Con ellas, los pueblos construyen conocimiento, activan la memoria, se reapropian de su legado histórico e interactúan con diversas formas espirituales de concebir la vida y la salud.

Plantas sagradas y mitos del Ecuador
Para Naranjo, el mito creó la necesidad del rito, y con ello el uso de plantas que producen “estados alterados de la conciencia”. El consumo ritual de estas plantas contribuyó a dar veracidad y convicción firme acerca de la existencia de dioses y seres sobrenaturales; pues en el estado de trance es posible «ver» y «hablar» con ellos, conocer sus consejos, deseos u órdenes para mantener o retomar el equilibrio de la vida y el cosmos. Aquellas plantas que producen esos efectos adquirieron el valor de «sagradas» o «mágicas».
Preguntas frecuentes
¿Quién grabó la música de fondo del Museo Plutarco Naranjo?
La música de fondo del museo, la grabó expresamente el arqueomusicólogo Esteban Valdivia y su grupo QUITAQUI, el centro del sonido, con las mismas piezas arqueológicas que se encuentran expuestas en el museo.





