241 años del Natalicio de Simón Bolívar; 32 años de fundación en Ecuador de la Universidad Andina que lleva su nombre; 37 funcionarios y docentes homenajeados; y cuatro reconocimientos especiales fueron las celebraciones que convocaron a la comunidad universitaria, autoridades nacionales y personalidades este 26 de julio, en el salón más amplio de esta casa de estudios.
El rector César Montaño Galarza, en su intervención, habló de los cambios de la sociedad y, por tanto, de la necesidad de una universidad que “salga de la zona de confort” en búsqueda de “llenar las expectativas de una sociedad y de un estudiantado más exigente y renovado”.
Ello implica el fortalecimiento del modelo académico, con la actualización de programas de posgrado y el diseño de nuevos programas, incluyendo un modelo de doctorado especial. Esta oferta se complementa con diplomas y cursos de formación continua.
Un pilar dentro de este modelo es también -explicó Montaño- el proceso de digitalización de la Universidad, “encaminado a generar la mejor experiencia en las personas y a optimizar el uso de los escasos recursos económicos con que contamos”.
En su intervención, Montaño informó sobre los esfuerzos para reformar el convenio entre la Universidad y el Estado ecuatoriano, que se traducen en el trabajo conjunto con la Academia Diplomática; la tercera acreditación internacional obtenida ante la Comisión Internacional de la Organización del Convenio Andrés Bello; así como la sostenibilidad económica de la institución.
También anunció que evalúa “la posibilidad de que esta Universidad crezca ampliando su radio de acción hacia otros puntos geográficos del país”.
Como cada año, en esta celebración patronal, también se rindo homenaje a quienes cumplieron 10, 20, 25 y 30 años de labores en la institución, en reconocimiento a su trabajo y entrega a lo largo de este tiempo.
Con júbilo y al calor de aplausos y vivas, cada uno de los 37 funcionarios recibió este reconocimiento, sin dejar de posar para la foto del recuerdo. En su nombre, habló Enrique Abad, exjefe del Centro de Información y Biblioteca.
Su discurso recorrió en paralelo el acontecer nacional e internacional, con el de la Universidad. ¿Qué acontecía en el país y en el mundo cuando los funcionarios iniciaban su vinculación con la Andina hace 10, 20, 25 y 30 años? Este recuento pasó por la caída del Muro de Berlín, el conflicto del Cenepa, el feriado bancario de 1999; la caída de varios gobiernos; hasta llegar a la arremetida del gobierno del 2015 a la Universidad; y el actual período en el que ingresan nuevas generaciones.
Abad enfatizó en que la Universitaria generó una resiliencia, que “también se debe a que hemos llegado a conformar una comunidad fuerte, una comunidad que ha sabido integrarse, una comunidad que ha sabido con dedicación enfrentar todas estas circunstancias”.
Esta ceremonia también fue ocasión para realizar un reconocimiento especial y público a cuatro amigos de esta casa de estudios: el exsecretario general de la Comunidad Andina, Jorge Hernando Pedraza; monseñor Néstor Herrera; el chef Andrés Miño; y Wilson Oswaldo Hernán Morales, “que por más de 25 años ha realizado el humilde pero necesario trabajo de aseo de los vehículos del personal”, según expresó el rector Montaño.
César Montaño Galarza señaló en su intervención que Jorge Hernando Pedraza “mantuvo siempre apertura para escucharnos y apoyarnos en el difícil proceso de reinstitucionalización de nuestra Universidad luego de la persecución de la que fuimos víctimas. En este contexto, con su apoyo reformamos el Estatuto internacional de la Universidad que permitió reconfigurar e integrar un nuevo Consejo Superior, consolidar la autonomía en el marco del Sistema Andino de Integración, precautelar el proyecto académico y la misión institucional, así como garantizar los derechos de los funcionarios y empleados”.
Al recibir este reconocimiento, Jorge Hernando Pedraza dijo que “lo que he hecho es cumplir con mi deber”. Señaló que la Andina “es un centro de estudios que no solamente hoy representa el Sistema Andino de Integración, sino que se ha insertado en la vida académica con el más alto reconocimiento a la hora de formar profesionales importantes en especializaciones maestrías doctorados y otras en todas las áreas del conocimiento”. Por ello, recordó que desde que asumió la secretaría general de la CAN, la llamó “la joya de la corona del Sistema Andino de Integración”.
El rector Montaño, sobre monseñor Néstor Herrera, resaltó que “junto con monseñor Luis Alberto Luna Tobar y monseñor José Mario Ruiz Navas, acompañó a esta casa de estudios desde sus primeros años y estuvo presente en su defensa en los duros momentos de la intervención que sufrimos y solo se pudo vencer gracias al apoyo de la sociedad ecuatoriana”.
Ante estas palabras, Herrera agradeció haber podido acompañar a la Universidad “en algunos momentos importantes y a veces difíciles que ha debido experimentar para ser fiel a los ideales de Libertador y de la orientación de la Universidad en el Ecuador”. Asimismo, “esta distinción, que me honra, me compromete también con esta sede para colaborar en la medida de mis posibilidades, a fin de que la Universidad mantenga siempre la alta estima, consideración y prestigio de que goza en el país”.
La ceremonia estuvo presidida por el presidente del Consejo Superior de la Universidad, Ricardo Schembri, quien auguró el fortalecimiento de la Universidad, con el anhelo de que Colombia y Perú abran sus sedes “para lograr tener una cobertura en la patria grande que es la Comunidad Andina”.
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