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Jaime Breilh y el Observatorio Regional en Salud y Ambiente

22 de julio, 2015

 

Por Ylonka Tillería
Asistente académico del Área de Salud

Desde enero de 2011, el Área de Salud de la Universidad Andina puso en marcha el Observatorio Regional en Salud Colectiva, Ambiente y Sociedad. Jaime Breilh, director del Área de Salud y coordinador de esta iniciativa, nos habla sobre los ejes de investigación e incidencia sobre los que trabaja este observatorio.

Según él, el énfasis del Observatorio “radica en el monitoreo basado en indicadores, mediante un enfoque de procesos críticos, con la combinación de fuentes académicas y otros saberes en la construcción de una información dirigida hacia la incidencia”.

¿Cuál es la propuesta que trae el Observatorio Regional en Salud y Ambiente?
Uno de los problemas de la falta de conciencia en América Latina y en Ecuador sobre los serios problemas de los ecosistemas y salud es que no contamos con información oportuna, suficiente y transparente de las cosas que están pasando en el país.

El observatorio está ligado institucionalmente a la Universidad Andina y está correlacionado con nuestro programa de Doctorado en Salud y Ambiente. Por tanto, tiene que mostrar toda la actividad investigativa que hace la universidad; pero es justamente una tipo de investigación que está basada en las comunidades que tienen problemas de salud y en sus ecosistemas. Son muchos proyectos y allí el observatorio es una ventana para aquellas personas que quieren informarse sobre distintas problemáticas de una manera amigable, a través de noticias e informaciones sobre las crisis, los conflictos ambientales que se producen en nuestro país como en todos los demás países de América Latina.

Este observatorio plantea diez ejes de investigación bajo el enfoque de determinación social. ¿Cuál es el aporte que se hace a la región en este sentido?
El enfoque o modelo de la determinación social de la salud es una necesidad urgente para transformar el sector académico y la investigación porque nos hemos acostumbrado cuando hablamos de salud a estar pendientes de los efectos, de las enfermedades o de las crisis ya producidas; en el caso del ambiente hablamos de las crisis, de los desastres ambientales que se producen por diferentes motivos. Al abrir sus ejes, este observatorio está buscando sistematizar la información actualizada de todo lo que está sucediendo en esos diez ejes.

La determinación social quiere decir que hay unas condiciones que están en la estructura socio-económica, en los modos de vivir, en los espacios ecológicos donde la gente trabaja, donde la gente vive, por donde circula, en las ciudades o en el sector rural, y esa determinación social implica pensar la salud y la enfermedad en sus orígenes.

Desde la determinación social y en la propuesta de desmedicalizar la salud, ¿qué problemáticas aborda el bbservatorio dentro de la salud colectiva?
Cuando empezábamos el diseño del observatorio postulamos el principio de que salud no hay que mirarla solo como un efecto en las personas sino que tiene sus raíces, sus orígenes en la determinación social, es decir en las condiciones socioeconómicas, en las condiciones de vida globales y también ambientales.

En función de eso en varios talleres se llegaron a priorizar diez tipos de problemáticas que son importantes en esta determinación social. La primera de ellas fue la Aceleración de la economía es decir que todos los procesos productivos de acumulación, de concentración de riqueza, crecimiento industrial y minero están determinando también un proceso de calentamiento climático y aquellos grandes procesos tienen también relación con la malnutrición y las enfermedades transmisibles.

Otro de los ejes es la agroindustria, dada la vocación agrícola del Ecuador en una superficie creciente de la frontera agrícola que está sujeta a la producción de grandes empresas agroindustriales como palma, banano, flores, entre otras. Lamentablemente este tipo de agroproducción se hace con muchas sustancias tóxicas, sistemas de trabajo peligrosos y nuevas tecnologías que tienen consecuencias graves para la salud y los ecosistemas.

Un tercer eje es el ligado a los problemas del espacio urbano, lamentablemente en la forma de desarrollo de nuestros países tenemos una urbanización, que ha sido denominada salvaje, caótica, desordenada, sin principios de protección de los espacios para que estos sean saludables.

Tenemos un eje con énfasis en derecho de la comunicación, salud y discapacidades. Nos damos cuenta que en esta lucha por una sociedad saludable, la alianza entre quienes somos especialistas de la salud y los especialistas del derecho, la protección legal de las poblaciones de las circunstancias de vida son muy importantes. Y la comunicación que es un recurso fundamental de empoderamiento y de información. Por otro lado, la Universidad Andina ha establecido un convenio con la Vicepresidencia de la República que contempla el ambicioso proyecto de cuidado y atención de la discapacidad.

Tenemos otro eje que es de las pequeñas economías sobre todo agrícolas, en la conciencia de que los alimentos del país está en manos de los pequeños agricultores y hay que defender esas pequeñas economías que están compitiendo en términos desiguales y en desventaja con las grandes agroindustrias. Entonces la soberanía alimentaria del Ecuador está ligada fundamentalmente con el fortalecimiento, crecimiento y comercialización de estas pequeñas economías campesinas.

Para cerrar el campo de la salud colectiva, abordamos el uso peligroso de tecnologías que es típicamente un problema de Determinación social de la salud en el siglo XXI. Aspectos como la nanotecnología, las formas de biotecnología, la vida artificial son elementos que están dándose en procesos agrícolas e industriales y que se hace sin consideración de los efectos que pueden producirse en la vida humana o en los ecosistemas.

¿Dentro del eje de salud individual, qué temáticas trabaja el observatorio?
Un eje que tiene gran importancia para lo que llamamos salud individual es el tema de la sexualidad. Un campo muy ligado al desarrollo de la vida, los adolescentes y de cualquier grupo de edad donde también hay un campo de acción de nuestra universidad.

Está también la salud intercultural y la humanización obstétrica porque esa idea obsoleta de que el conocimiento en salud se reduce solamente a lo que es de origen europeo, occidental, está siendo superada por la investigación moderna, por eso defendemos la necesidad de que el conocimiento se construya interculturalmente. Entonces este es un escenario vital donde las mujeres que participan desarrollan toda una serie de propuestas y de experiencias en este campo.

También estamos hablando de los Sistemas Terapéuticos Complementarios. Cuando la gente piensa en sus problemas de salud hablan de enfermedad y hospitales; cuando piensa en hospitales piensa en lo que se llama medicina alopática que predomina en nuestros servicios. Pero hay terapias fundamentales como la Acupuntura y Moxibustión donde nuestra Universidad está construyendo propuestas.

Finalmente el Taller de Historia de la Salud es un terreno fundamental porque la sociedad debe investigar su pasado, conocer su procedencia, su identidad y conocer el origen de las cosas como son ahora. El Taller está trabajando ahora en investigaciones que tienen que ver cómo hemos pensado la salud en diferentes épocas del país, cuáles han sido las circunstancias de momentos históricos importantes como la Revolución Alfarista, la Revolución Juliana, entre otras, que han transformado el ideario que han impactado en las concepciones de salud.

En la década del noventa se impulsó la idea de crear observatorios con el fin de, por un lado, atender las demandas de la ciudadanía y, por otro, favorecer la democracia participativa. ¿Cuál es el aporte del observatorio en este sentido?
Si bien no es el único observatorio de este tipo, el hecho de que nosotros estemos trabajando el encuentro, la interface entre las ciencias sociales, las ciencias de la salud y las ciencias ecológicas, crea un objeto muy interesante porque unifica todo lo que son las preocupaciones ambientales, con las transformaciones socio económicas y los impactos en salud que está ligado a muchos otros observatorios semejantes en América Latina con los cuales tenemos alianza. Pero creemos que es un recurso importante en una era en la cual las Tecnologías de Información y Comunicación tienen la comunicación digital como uno de sus recursos importantes y el observatorio es una plataforma de visibilización de los procesos que están sucediendo en las comunidades con las cuales trabajamos.

Dentro del Área de Salud tenemos cerca de 25 proyectos en comunidades. En ese sentido, el observatorio es un espacio de interactividad, intercambio de información, actualización para hacer visibles estos procesos entre el mundo académico y el mundo de las poblaciones en América Latina que están en lucha por su salud.