0
1
2
3
4

El Área de Salud capacita a 300 recicladores y entrega kits de alimentación a cerca de 500 en todo el país



Publicado: 30-10-2020

Cerca de 300 recicladores organizados de 59 asociaciones fueron capacitados en un esfuerzo compartido entre la Fundación Alianza para el Desarrollo, Fundación Avina, la Red Nacional de Recicladores –RENAREC- y el Área de Salud de la Universidad Andina Simón Bolívar.

Además, en el contexto de la pandemia, alrededor de 500 recicladores del país recibieron equipamientos de seguridad y kits de alimentación, en el marco de las estrategias de cooperación que ha llevado el Área de Salud junto con la Alianza Global para Alternativas a la Incineración (GAIA América Latina), el VLIR-UOS y la RENAREC.

Desde hace una década el Área de Salud ha coordinado procesos de investigación acción participativa así como procesos de incidencia en políticas públicas, según explica Fernanda Solíz, directora del Área de Salud y coordinadora de estas acciones. El trabajo se lo realiza con las asociaciones de recicladores y recicladoras de todo el país y de la región latinoamericana. Esto ha permitido llegar a quienes trabajan dentro de basurales a cielo abierto, así como a quienes trabajan recorriendo las veredas de las ciudades.

Además, en este contexto, se han publicado varios libros, entre ellos, Salud colectiva y ecología política: La basura en el Ecuador; Ecología política de la basura: Pensando los residuos desde el Sur; Reciclaje sin recicladoras es basura: El retorno de las brujas; y el más reciente, El Derecho a la salud en el oficio al reciclaje: Acciones comunitarias en el contexto del COVD-19.

Por otro lado, la Universidad Andina Simón Bolívar, a través del Área de Salud, es la coordinadora de la Alianza Nacional Basura Cero, que incorpora a cerca de 60 organizaciones sociales en todo el país, dedicadas a trabajar en temas relacionados con los residuos sólidos urbanos.

A pesar de las complejas condiciones por vivir dentro de los botaderos a cielo abierto o en las periferias de las ciudades, los recicladores se conectaron a través de la plataforma de Zoom para  participar de educación popular para adultos: “El derecho a la salud en el oficio del reciclaje: Acciones comunitarias frente al COVID 19”. Con el auspicio de la Universidad y la autorización de su rector César Montaño Galarza, los asistentes recibieron  certificados que los acreditaba por el proceso de formación. Asimismo, el Comité de Publicaciones de la Universidad  imprimió un tiraje de 300 ejemplares del mencionado libro El Derecho a la salud en el oficio al reciclaje: Acciones comunitarias en el contexto del COVD-19, lo que permitió entregar un ejemplar a cada participante.

De la mano del proceso formativo, y por medio de una gestión de fondos, se dotó de un equipamiento de seguridad a cerca de 500 recicladores. El equipo está conformado por un overol, una máscara de pantalla y mascarillas relavables, con la finalidad de que puedan protegerse en su trabajo cotidiano.

Por otro lado, explica Solíz, se vio la necesidad de proveer kits de alimentación a los recicladores, debido a que durante el semáforo en rojo de la emergencia sanitaria, no pudieron trabajar. Contienen una arroba de arroz, dos litros de aceite, ocho jabones, granos secos, fideos, azúcar y sal, entre otros alimentos de primera necesidad y no perecibles.

Para ello, se coordinó la entrega a través de cada presidente de las asociaciones en todo el país. Fernanda Solíz señala que las acciones son el resultado de un “esfuerzo compartido entre GAIA, la RENAREC, la Fundación Alianza para el Desarrollo, la Fundación Andina, la Alianza Basura Cero Ecuador y Acción Ecológica”.

La preocupación por atender a este sector es porque “el reciclaje tiene un rol fundamental en tanto permite transformar las economías lineales a modelos circulares, entregando nuevamente materia prima que evite nuevos procesos de extracción de recursos con todos los impactos ecológicos, económicos y sociales que el extractivismo implica. Pero, por otro lado, también permite a las familias tener una alternativa económica básica”, argumenta Solíz. 

Entre el 70% y 80% de recilcadores en Ecuador y América Latina son mujeres de los barrios más empobrecidos, que encuentran en el reciclaje una alternativa económica. Según los estudios, “suele ser un oficio transmitido generacionalmente en muchos países latinoamericanos, siendo reivindicado y revalorizado”.

Consciente de que el reciclaje no es una actividad “salvadora” y que se requieren cambios más profundos, Fernanda Solíz también señala que en el contexto actual frente a la pandemia: “la crisis de la basura ha crecido en tanto se ha promovido una fobia  hacia los microorganismos que ha devenido en un incremento desmedido de productos empaquetados y plastificados, con lo que hay un 40% más de producción de residuos durante la pandemia, de ahí que el reto esté en un cambio radical de modelo que demande el cese del extractivismo, del hiperproductivismo, del sobreconsumo y del descarte masivo y que apueste por las economías pequeñas, campesinas, por la producción limpia, la agroecología y los modelos Basura Cero”.

STR

Bookmark and Compartir
icono vistos 359