Josep Vecino: "A través de la fotografía documental no dejamos de hacer un proceso de construcción de memoria”


Publicado: 13-04-2017

Por Saudia Levoyer

Docente del Área de Comunicación

Josep Vecino: con la fotografía se construye la memoria

Hace pocos días visitó Ecuador el fotógrafo y documentalista  catalán Joseph Vecino, quien impartió un taller de fotografía documental en la Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador.

Vecino es especialista en temas vinculados con los derechos humanos y  ha documentado estas realidades alrededor del mundo. El boletín electrónico Spondyus aprovechó su estadía en esta casa de estudios para dialogar con él sobre el fotoperiodismo y la fotografía documental.

¿Cuál es la diferencia entre el periodismo clásico fotográfico y el que tú estás trabajando que es el documental?

El fotoperiodismo y la fotografía documental tienen muchos nexos. Es decir, hay líneas muy continuas. En un principio, aparece la fotografía que se realiza sobre procesos inmediatos. En el documental existen trabajos más largos, con mayor elaboración, con estancias mayores de tiempo en el terreno. Sin embargo, creo que ambos se mezclan continuamente. Hay medios que están apostando por trabajos de más largo recorrido, trabajos más documentales que entrarían dentro de lo que es el fotoperiodismo.

¿Y esto serviría para construir una memoria o para profundizar lo que es en sí el periodismo fotográfico?

Creo que se mantienen ambos procesos. Por un lado, a través de la fotografía documental construimos la memoria. Pero, el fotoperiodismo, también, lo hace. En el fotoperiodismo, el tema se centra en el trabajo que se realiza en los medios de comunicación donde cuenta la inmediatez. Por lo tanto, sí se pierde el trabajo a largo plazo. Hoy en día, hay que ser muy rápido, las imágenes tienen que llegar muy rápido y, por lo tanto, los procesos de realización son muy cortos.

Recuerdo una conversación que tuve con un fotoperiodista catalán y él decía que antes realizaba sus trabajos con mayor tiempo. Hoy, ya no es así. Ahora, hay personas que casi no tienen contacto con el terreno y están escribiendo sobre eso y casi no han podido tener la oportunidad de estar en el lugar. Esos períodos de estancia son necesarios: hay que estar más en contacto con las realidades que se trabaja, que se fotografía o documenta.

Dado que la inmediatez y las exigencias que hay en los medios de trabajar en esta línea más documental ¿lo que les lleva es a que trabajen de manera más independiente o sí hay un espacio de apoyo desde los medios de comunicación o desde los portales de internet?

Actualmente, hay un proceso interesante. Por un lado, los medios tradicionales han hecho una “media-morfosis”. Es decir, han mutado hacia los espacios digitales con todo lo bueno y lo malo que ello implica. Los medios digitales permiten que puedas trabajar dentro de nuevas perspectivas de lenguaje, también, utilizables en el documental. Se pueden combinar entrevistas, audios, textos, fotografías, etc. y ese es un abanico mucho más amplio de oportunidades. Lo que estamos viendo en el ámbito del fotoperiodismo es que desde los colectivos, desde los propios fotoperiodistas están generando estos espacios, estos trabajos de largo recorrido donde se da importancia a la estancia en el terreno.

Hay una revista que he ido siguiendo y que se llama 5W, nace en Cataluña, en el Estado español y ellos, por ejemplo, están haciendo una apuesta hacia este tipo de formato, están haciendo una apuesta diferente.

Yo creo que de alguna manera en este proceso que estamos viviendo, que es un proceso de crisis global que nos afecta económica y globalmente, hay una diversificación y aparecen espacios en los que se da peso a este tipo de trabajos.

Dentro de esta mutación y del giro que esto implica, que supone mayor esfuerzo para el periodista, porque ustedes ya no solo pasan a ser solo fotógrafos sino el rato que producen vídeo, que producen audio van generando unas nuevas destrezas dentro del campo periodístico para el que no necesariamente fueron formados y que no necesariamente se está formando a todo el mundo en esa línea. ¿Podrías tú explicar qué es lo se está requiriendo desde este campo de trabajo que está mucho más desarrollado en Europa pero que está empezando en América Latina?

El cambio tecnológico es muy interesante porque nos brinda la oportunidad de adaptarnos. Por ejemplo, el hecho de que con una cámara fotográfica podamos filmar para hacer vídeos, te expande las posibilidades de trabajo. El problema no está ahí sino en que a nosotros se nos ha hecho asumir todo ese proceso. De alguna manera, ahora tenemos que, obligatoriamente, formarnos en todos esos campos. Además, tener el equipo necesario para cubrir los acontecimientos de todas las formas posibles y, de alguna manera, tenemos que correr para poder tenerlo todo y a tiempo. Ahora, desde una apuesta personal, desde el campo del freelance, uno sigue invirtiendo en lo que está haciendo y ahí hay poco apoyo. Existen pocos medios o pocas agencias que apuestan realmente para que tú puedas desarrollar esos trabajos. Muchos fotógrafos y fotógrafas en el campo documental o en el fotoperiodismo lo que hacen es financiarse, ellos mismos, sus proyectos para salir adelante y luego encontrar cómo venderlos. Pero, claro, aun así, cuando tienes suerte y puedes salir y los medios apuestan por ti, no hay un equilibrio: todo tu esfuerzo, todo lo que supone sacar un proyecto adelante no se paga. Entonces, ese desequilibrio es el que nos lleva a que tu formación, lo que tienes que hacer, todo lo que tienes que equipararte no se corresponde con el poco apoyo recibido, ese es uno de los grandes problemas.

Y la gran desventaja que termina siendo a más de la satisfacción personal ¿qué otra cosa has encontrado? La parte humana… hablemos un poco desde lo humano que, también, es lo más interesante.

En eso, nuestro trabajo no ha cambiado. Es una tarea que se realiza desde la emoción, desde el interior, es algo por lo que tienes que vivir, no es cuestión de salir con una cámara y hacer cualquier cosa: tiene que haber una proximidad, una unión con lo que estás haciendo. No te cambia que una cámara sea digital o analógica, que una cámara grabe vídeo o no, es algo que está ahí, se sigue transmitiendo y sigue estando, todos los fotoperiodistas o los fotógrafos documentales salen con esa entereza. Sí, es verdad que el entorno digital ha facilitado mucho nuestro trabajo en muchos ámbitos, el problema está en que nuestro esfuerzo no está equiparado en lo que hablábamos antes. Yo recuerdo que cuando empecé, trabajaba con películas que tenías que transportar, tenías que tener cuidado de que no se dañaran, tenías que buscar un sitio -cuando pasabas largas temporadas en diferentes países- era complejo enviar, duplicar el material.

Hoy en día, el trabajo se sintetiza y eso es una gran ayuda en el terreno porque te permite dedicarte a otras cosas. Es decir, logísticamente, todo es más fácil.

Tienes una ventaja de que ya no dependes de alguien que te escriba la nota o que te edite porque ya tienes todo el control tú.

Yo creo que el mayor control está en la imagen que producimos mas no en lo que escribimos. Es decir, algunas veces, nos toca escribir y no estamos preparados para ello.

¿En qué tendrían que prepararse más? porque ahora ya no solo disparan el obturador, ya tienen que enfocar mejor porque tienen un vídeo, tienen una cuestión de audio y muchas veces, también, les toca escribir. A eso iba  la pregunta.

Sí. Ese es un problema. Antes, para hacer una cobertura, trabajabas en equipo: los periodistas (o los editores) con los fotógrafos o los camarógrafos. Hoy en día, el trabajo es individual. Solo si se trata de grandes coberturas vas en equipo. Esto implica una disciplina a la hora de recoger los datos, de escribir… porque de eso dependerá luego, lo que se publique. Muchas veces, en el caso de los fotoperiodistas, las notas se escriben a partir de lo que uno envía porque los periodistas ya no están en el terreno. Entonces, muchas veces, los fotoperiodistas o los fotógrafos documentales lo que están haciendo es empezar a escribir o manejar nuevas destrezas. Creo que hoy en día una de las ventajas que existe es que la fotografía ya es parte de las carreras de comunicación o de periodismo, ya no solo como parte  de una formación básica sino en toda su complejidad. Esto, nos revaloriza  y nos sitúa, también, en otro ámbito trascendente. 

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