Jean Muteba: El racismo se combate cambiando la estructura del poder


Publicado: 15-05-2017

Por Catherine Walsh
Área de Letras y Estudios Culturales

La Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador, tiene una larga relación con el profesor Jean Muteba Rahier. En múltiples ocasiones, el profesor Rahier nos ha acompañado dictando clases y charlas, tanto en el doctorado en Estudios Culturales Latinoamericanos como en el marco de actividades de la Cátedra de Estudios Afro-Andinos y del Fondo Documental Afro-Andino.

En el año 2014, firmamos un convenio entre la Florida International University y la Universidad Andina con el cual se formalizó esta relación de intercambio.

Hasta hace poco, el profesor Rahier se desempeñó como Director del Programa de Estudios Africanos y de la Diáspora Africana de la Florida International University. Actualmente, es profesor de Antropología y de Estudios Africanos y Diáspora Africana de esta misma institución. Es un académico internacionalmente reconocido, en parte por sus publicaciones con respecto a temas relacionados a la diáspora africana, particularmente en el Ecuador. Desde los años 80, Ecuador no ha sido solo su lugar de investigación sino parte de su propio ser. Gracias Jean, es muy grato para la Universidad Andina tenerte acá nuevamente.

Esta entrevista se realiza en torno a la participación del profesor Rahier en dos actividades: una charla pública sobre el funcionamiento del Estado multicultural durante el caso legal que se desempeñó luego de la publicación de la caricatura hecha por Bonil del Tin Delgado en el diario El Universo y el acta de entrega en forma de donación al Fondo Documental Afro-Andino de materiales fotográficos y de grabación oral, compilados por el profesor Rahier en su trabajo investigativo desde 1984 a 2003.  

Iniciamos pensando en esta noción del Estado multicultural, que es parte del título de la charla que dará en la Universidad y también una ponencia en LASA (Asociación de Estudios Latinoamericanos) en Lima en los próximos días. ¿Cuál es tu noción sobre el Estado multicultural? ¿Qué es eso?

Yo diría que el Estado multicultural se caracteriza por una nueva narración de la nación. Es decir, que la narración de la nación que existía antes del llamado “giro hacia el multiculturalismo”, que yo he llamado el “mestizaje multicultural”, que reificaba el mestizaje como identidad prototípica de la nación ecuatoriana, borrando todas subjetividades no blanca-mestizas, ha sido reemplazada.  El multiculturalismo reemplaza esta narración de la nación por una nueva que ahora reconoce a la pluralidad de la diversidad de la población nacional y esto hasta en los primeros artículos de la Constitución de 1998—la primera Constitución ecuatoriana que adopta el principio de multiculturalismo. Esta adopción del multiculturalismo fue acentuada o renovada, este giro con la llegada al poder de Rafael Correa y la Constitución del 2008. Entonces, la narración multiculturalista de la nación reconoce a la diversidad étnico-raciales de la población nacional y, eventualmente, crea un espacio dentro del Estado mismo para la protección de estas minorías étnico-raciales, pero eso sí, sin irse en contra del orden estructurado socioeconómico y político que ya existía antes el mestizaje monocultural. Es decir, ahí estoy de acuerdo con autores como Homi K. Bhabha, Charles Hale y muchos otros que reconocen que este giro al multiculturalismo viene con un reconocimiento de identidades étnico-raciales y, también, para los indígenas sobre todo, con derechos especiales, particularmente derechos colectivos. El multiculturalismo también trae consigo la creación de lo que se puede llamar “herramientas legales multiculturales” para combatir la discriminación racial y de cualquier tipo que no existía antes de este giro. Entonces, ese es mi entendimiento del multiculturalismo: viene con un tipo particular de estado corporatista que organiza y controla el manejo de luchas y conflictos políticos. El Estado puede utilizar estas diferencias con objetivos políticos precisos y creo que el caso de la caricatura del Tin por Bonil, publicada en El Universo, provee un caso en donde hubo una indudable intervención del Estado.

El tema de la representación de los afro-ecuatorianos en los medios es un tema que tú has trabajado durante muchos años. Recuerdo el ya clásico texto tuyo sobre estas representaciones en la revista Vistazo, un texto que muestra tan claramente la reproducción de representaciones racistas en la sociedad ecuatoriana del final de los años 1950s (Vistazo empieza a ser publicado en 1957) hasta ahora. Luego, entre otras cosas, tu hiciste un estudio sobre los futbolistas. ¿Cuéntanos un poco más sobre cómo ves esta caricatura pensando particularmente en su intento, y al contexto de su representación, algo estereotipada...?

Cuando yo hago esta investigación en el Ecuador en los años 1990s, habían varias personas quienes decían: “no se puede ver huellas del racismo en la prensa ecuatoriana”. Era blanco-mestizo y, seguramente, él no recibió estas representaciones de la misma manera como los afro-ecuatorianos las recibieron. Esto pasa a menudo: quienes no son víctimas de representaciones racistas niegan su existencia sin vacilar. Claro, esta representación del Tin, en esta caricatura precisa se puede ver que se llama o recuerda una representación más antigua que se puede ver en las páginas de los medios de comunicación aquí en el Ecuador durante décadas pasadas: la imagen del negro bruto, del negro estúpido que no está educado y que muchas veces se puede volver peligroso(es un peligro social) y, por lo tanto, no tiene el derecho de estar dentro de la Asamblea Nacional. Fue bastante interesante ver que mucha gente, tanto de izquierda como de derecha, estaban de acuerdo con lo que Bonil quería expresar que es eminentemente elitista y entonces sin darse cuenta de que el Tin Delgado es una expresión de la mala calidad de ciertas escuelas en el Valle del Chota en donde nació y creció y, también, es una falta de reconocimiento de las dificultades socioeconómicas que las familias afrodescendientes tienen que sufrir cuando, por ejemplo, jóvenes tienen que salir de la escuela porque tienen que ayudar a trabajar y tratar de ganar un ingreso para la manutención de la familia, a los hermanos, hermanas, etc.

Entonces, podemos decir que a pesar de tener una Constitución que habla de un Estado multicultural y plurinacional, que habla de derechos colectivos incluyendo de los pueblos afro-ecuatorianos, que habla en contra del racismo y discriminación, ¿los patrones racistas siguen existiendo?

Sí. El discurso del Estado y las herramientas legales multiculturales creadas por el Estado, incluyendo a la Asamblea Nacional, no cambiaron la estructura fundamental de poder. Por ejemplo, una de estas herramientas legales es el Código Penal y su tipificación de la discriminación racial, y es muy poco utilizado. Eso se puede discutir del por qué, ya que el castigo que viene con el crimen de odio o discriminación codificado en el código penal es tan alto que muchas veces el aparato judicial no quiere utilizarlo. Por ejemplo, en el caso de Bonil había un entendimiento que se iba, inicialmente, referir al Código Penal, pero luego se decidió que el hacer esto sería demasiado fuerte y se quedaron utilizando la Ley Orgánica de Comunicación, y con “discriminación socioeconómica” en vez de “discriminación racial” porque la discriminación socioeconómica está reglamentada por la Ley de Comunicación. Ahí se puede ver un juego un poco raro porque el castigo de que el Estado, el aparato judicial y ahí es administrativo porque impone a El Universo disculparse ante los pueblos afrodescendientes, pero por razones socioeconómicas. Entonces, hay una especie de tensión que es muy indicativa de lo que acabamos de conversar. Las elites en contra de Correa y tanto las elites correistas se entienden para -sin tener que conversar entre sí- no dañar, fundamentalmente, la estructura socio-económica y política.

Este racismo estructural institucional sigue existiendo, persistiendo, recreándose en el país. Para ir cerrando la entrevista, sería bueno hablar algo sobre la razón por la que estás con nosotros hoy: la donación al Fondo Documental Afro-Andino de la UASB de un archivo grande de fotografías que complementan una donación tuya en 2015 de más de 100 casetes reflejo y producto del trabajo de investigación durante las décadas de los 80s, 90s hasta principios de este siglo.

Gracias. En este momento de mi carrera yo pensé: ¿qué hago con estos documentos? El haber estado en contacto con la Universidad Andina, y luego de ver lo que se ha hecho con la donación de Juan García, que donó mucho más casetes de los que yo he donado y fotografías también, yo pensé, obviamente, que aquí era el mejor lugar para que estos materiales se quedaran para el uso de investigadores, estudiantes. Entregué todos mis casetes de varias investigaciones que he hecho a largo de los años 1984 hasta hace poco, hasta 2003 más o menos, como también las fotografías. Yo he trabajado en concursos de belleza, la primera reina de Esmeraldas que era negra de 1997, Jacqueline Hurtado, antes de eso las reinas de Esmeraldas eran blanco-mestizas, había un concurso de la Negra Bonita que era reservado para las mujeres negras. También, trabajé en el concurso de belleza reina del Ecuador que llevó a seleccionar a la primera reina de Ecuador, Mónica Chalá, en el 1995-96; la presentación de gente negra en Vistazo y las Fiesta de los Reyes tanto en la Tola como en Santo Domingo al norte de la provincia de Esmeraldas; de la Semana Santa en Selva Alegre a fines de los 1980s, son muchísimas fotografías. Yo estoy muy feliz, tengo mucha confianza y me siento orgulloso de poder añadir de lo poco que he hecho al inmenso trabajo de Juan García.

Muchísimas gracias por tener esa confianza en nuestra Universidad y en el Fondo Documental Afro-Andino. El Fondo, como sabes, inició en 2002 como convenio entre la UASB y el Proceso de Comunidades Negras, representado por Juan García Salazar. Desde esta fecha sirve como repositorio de la labor investigativa iniciada por Juan y un colectivo de afroecuatorianos/as tanto en Esmeraldas como en el Valle del Chota-Mira hace más de 40 años. A lo largo de los años, El Fondo ha venido creciendo. Actualmente, es el centro archivístico más grande en América Latina de la memoria colectiva y tradición oral de los pueblos de la diáspora africana. Te agradecemos, nuevamente, por tu donación, por permitir que tu labor de investigación forme parte de esta riqueza del archivo. Muchas gracias por esta breve entrevista Jean y por estar con nosotros.

Encantadísimo 

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