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Introducción
El desplazamiento de la población colombiana hacia otros
lugares al interior de su país o la búsqueda de
refugio en otros Estados, ya no es un fenómeno colateral
del conflicto que vive Colombia, sino una estrategia del mismo,
según lo afirma un estudio realizado por CODHES en el cual
se anota que el mayor éxodo hacia fuera del país
se registra hacia el Ecuador.
El Alto Comisionado para los refugiados de las Naciones Unidas,
ACNUR, reconoce que desde enero del 2000 hasta octubre del 2003
se han presentado un total de 19.536 solicitudes de refugio en
Ecuador, por parte de ciudadanos colombianos que han salido del
país huyendo del recrudecimiento del conflicto como consecuencia
de la aplicación del Plan Colombia (1).
De acuerdo con datos de la Cancillería ecuatoriana las
solicitudes de refugio han pasado de 464 registradas en el año
2000 a 9.220 registradas hasta octubre del 2003, según
se desprende de la siguiente tabla (2):
|
Refugiados en el Ecuaodr
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Año
|
Solicitudes de Refugio
|
Aceptadas hasta octubre
2003
|
% de aceptados
|
| 2000 |
464
|
390
|
84%
|
| 2001 |
3017
|
1406
|
46.60%
|
| 2002 |
6765
|
1578
|
23.30%
|
| 2003 |
9290
|
1702
|
18.30%
|
En el cuadro se expresa una constante: a mayor número
de solicitudes de refugio, menor es el número de ciudadanos
que reciben el estatus de refugiado en el Ecuador.
Los datos oficiales señalan que de las 20.000 solicitudes
de refugio que se han presentado, el Ecuador ha concedido estatus
de refugiado a un 25 por ciento, es decir a alrededor de 5.000
personas.
Si se considera que apenas 1 de cada 3 personas que huyen de
Colombia solicitan refugio, la cifra de colombianos que llegan
al país superaría las 60.000 personas. Pero el Canciller
de la República, Patricio Zuquilanda habla de un total
de 250.000 colombianos que viven en el país como ilegales
(3).
La condición de" ilegalidad" de los/as refugiados/as
La condición de ilegalidad se da fundamentalmente por
desconocimiento de las leyes que les amparan, pero sobre todo
porque vienen de una experiencia de violencia institucionalizada,
se sienten desprotegidos por su Gobierno que permite y fomenta
el desplazamiento y desconfían de las posibilidades de
protección de las instituciones civiles, frente al poder
policial y militar y al abuso del mismo por parte de sus responsables.
Campo Elías Mendoza, Presidente de la Asociación
de Refugiados NACER afirma que el tema del refugio se vuelve complejo
porque la Policía trata que no entren demasiadas personas
y pone dificultades y obstáculos en la frontera, entonces
la gente entra escondida por otras partes y se queda en el campo,
como ilegales, porque tienen temor a que las autoridades los deporten
y pongan nuevamente en peligro su vida; "la gente se está
infiltrando por algunas partes de la montaña para poder
pasar y defender su vida y la de su familia".
Pero esta condición de "ilegales" es el pretexto
válido para culpabilizar a los colombianos por el conjunto
de problemas que enfrenta el país. El Presidente Gutiérrez,
en declaraciones formuladas en el mes de octubre aseveró
que la mayoría de los delincuentes capturados en Ecuador
son colombianos. (4) ¿En qué datos
basó esta afirmación? No lo sabemos, en el seguimiento
que realizó OIPAZ a la violencia en las provincias fronterizas
se llegó a la conclusión que "sobre los 220
hechos delictivos registrados en Esmeraldas por el diario La Hora
durante tres meses 16 hechos corresponden a violencia doméstica,
23 fueron perpetrados por bandas,
pandillas o grupos de más de 3 personas y en 139 casos
que corresponden al 63 por ciento de los hechos registrados los
autores fueron identificados; de estos en apenas 12 casos hay
la presencia de colombianos, en 3 de ellos como víctimas,
y en 5 casos se trata de detenciones de indocumentados"
(5)
"No se quiere ver que aquí también, dentro
del país hay una situación de descomposición
social, que crece paulatinamente, sin la intervención del
Conflicto Colombiano" dice la hermana Carmen Rosa de la Iglesia
de Sucumbíos. Para confirmar las palabras de la representante
de ISAMIS tenemos las estadísticas del año 2000
(antes de la masiva presencia de refugiados) que señalan
que la primera causa de muerte en Sucumbíos durante ese
año fueron las agresiones físicas con 13.3% de casos,
y la tercera causa, las lesiones auto inflingidas que significaron
un 5.3% de los casos, que hacen un total de 18.6% de las muertes.
En Esmeraldas las agresiones físicas significaron el 10%
de los casos de muerte y los accidentes de tránsito el
3.5 %. Las muertes por causas violentas han ido en paulatino ascenso
desde 1979 en que se registraron 11.4 por ciento a nivel nacional,
al 16.6% en el 2000; el nivel más alto se registró
en 1995 con un porcentaje del 18.2 % . Pero si ese es el criterio
del Presidente del Ecuador, bien se explica los comentarios y
acciones de sus "subalternos" El Ministro de Trabajo
Luis Mantilla en su discurso ante la Conferencia Mundial del Trabajo,
afirmó que "la inmigración de colombianos por
razones de pobreza y violencia hacia Ecuador está desplazando
la mano de obra ecuatoriana y contribuyendo a una mayor emigración
de ecuatorianos hacia Europa". (6)
El Ministro de Trabajo encuentra en los refugiados la justificación
para la creciente emigración del país, sin tomar
en consideración que frente a un bajo porcentaje de desempleados
no calificados que abandonan el país, hay un gran número
de profesionales (médicos, maestros) que renuncian a sus
puestos en el sector público ecuatoriano porque los salarios
que perciben ahí no les garantizan condiciones de vida
digna.
De acuerdo a información del SIISE, en el año 2000
emigraron 114.859 personas de las cuales el 30 % estaban dentro
del rango de pobreza, y el 70 % restante son considerados no pobres.
(7) En los años anteriores se registra
una tendencia similar.
Los datos del Sistema Integrado de Indicadores Sociales demuestran
que el quintil más alto de la población empleada
(el 20 % que percibe los ingresos más altos) tiene salarios
que superan en 3.6 veces al quintil siguiente y 24 veces más
que el quintil inferior. Apenas el 10 % de la población
está cubierta por el seguro social y 11% por seguros privados,
el 79 % de la población no tiene ningún tipo de
seguro.
Frente a la posición "oficial" expresada por
el Ministro de Trabajo, el defensor del Pueblo de Sucumbíos
manifiesta: "quien busca refugio en Ecuador ha sufrido un
desarraigamiento de su territorio, de su casa, de su hogar, es
un problema humano muy doloroso, muy serio. Yo he visto sufrir
aquí cantidad de niños y niñas, cantidad
de jóvenes, cantidad de personas mayores que no tienen
ni qué comer y que están buscando un trabajo y no
encuentran porque se les cierra las puertas; eso duele a todo
ser humano y nos debe preocupar a la humanidad entera; es un problema
que nuestro pueblo debe entender, porque es el problema de otros
seres humanos".
También Carmen Rosa Pérez, de ISAMIS comenta al
respecto: "hay un esporádico desplazamiento de ecuatorianos
del trabajo y se produce fundamentalmente en negocios informales,
porque como los colombianos no están documentados no se
les puede sostener mucho tiempo en un trabajo legal. Cancillería
va muy lento en el proceso de documentación, de manera
que la gente no puede tener acceso al trabajo legal por lo tanto
el desplazamiento de la mano de obra ecuatoriana es mínimo".
La versión y visión oficial del problema de los
refugiados, permea la opinión pública ecuatoriana;
ACNUR comienza a inquietarse por el problema cuando plantea: "Los
refugiados colombianos en Ecuador muchas veces son maltratados
por la policía y mal vistos por muchos ecuatorianos. La
policía ha creado una imagen muy negativa de los colombianos
e intenta justificar sus acciones basados en la necesidad de mantener
la seguridad nacional y el orden público. Los refugiados
colombianos son los más afectados por los problemas de
discriminación (8).
Para muchos elementos de la Fuerza pública del Ecuador,
colombiano indocumentado es sinónimo de ladrón,
de narcotraficante o de guerrillero, y ese criterio marca sus
accionar, incurriendo muchas veces en violación a los derechos
humanos de esta población que se encuentra totalmente desprotegida
por el estado de Derecho. Curiosamente, los mismos estigmas pesan
sobre la población ecuatoriana que emigra hacia Estados
Unidos o Europa.
A la visión y versión oficial que sataniza a los
colombianos hay que oponerle una clara propuesta desde las organizaciones
sociales, basada en una re-lectura del problema que profundice
en las causas, que promueva la solidaridad y el respeto y no fomente
la vulnerabilidad de esta población que ha sido desplazada
de sus lugares de origen y que precisamente viene al Ecuador huyendo
de la violencia y de las amenazas contra su vida. No se puede
culpabilizar q quien es la principal víctima del conflicto.
Dicen los refugiados "Vino nuestro presidente y ni siquiera
se interesó por saber quiénes somos, dónde
estamos y qué hacemos los refugiados. El Consulado de Colombia
tampoco se empeña en atender nuestras necesidades, estamos
totalmente desamparados por los gobiernos, lo único que
nos queda es la solidaridad del pueblo del Ecuador".
En conclusión
Es innegable que la presencia de refugiados ha agudizado los
problemas en las poblaciones fronterizas, sobre todo hay un incremento
poblacional no previsto que complica aun más el acceso
a los servicios básicos; pero el desplazamiento y refugio
no fueron provocados por la población.
Hombres, mujeres, niños, y niñas salieron huyendo
de su país para proteger su vida y en Ecuador no tienen
garantías para sobrevivir, tampoco tienen alternativas
que les permitan enfrentar el problema. Daniel Alarcón,
Presidente de la Federación de Organizaciones Campesinas
del Cordón Fronterizo Ecuatoriano de Sucumbíos,
FORCCOFES, afirma que la principal causa para el desplazamiento
de colombianos no es el conflicto armado, sino las fumigaciones;
"El conflicto ha existido por siempre en Colombia y no había
muchos refugiados aquí, pero en cambio ahora con las fumigaciones,
la gente ha salido masivamente de su territorio porque se ha quedado
sin trabajo, ya no hay mucho que hacer allá, los cultivos
fueron totalmente devastados, ahora la tierra ha quedado estéril,
ya no produce, no hay de qué coger, prácticamente
el maíz, arroz, plátano, todo pereció".
La hermana Carmen Rosa afirma que el perfil de los refugiados
en la Provincia de Sucumbíos es el del campesino pobre
que no tiene recursos para internarse en el país, "Desde
el 2000 Lago Agrio es un lugar de paso, donde la gente que tiene
un poco más de recursos se va a otras Provincias del Ecuador,
especialmente a Ibarra, Guayaquil, Cuenca, Santo Domingo y Quito,
aquí se están quedando los más pobres, los
campesinos que llegan con lo justo y no pueden pasar porque no
tienen dinero".
La presencia de colombianos y colombianas siempre ha sido natural
en la zona de frontera, no solo por el intenso intercambio comercial
que existía en el pasado, sino porque en muchas ocasiones
se han creado lazos de parentesco. En Esmeraldas, Carchi y Sucumbíos
hay familias colombianas asentadas desde hace más de treinta
años; el criterio general de los pobladores es que se trata
de gente tranquila, participativa y muy colaboradora. "ellos
no son el problema" afirman.
Por su parte un refugiado comenta "no somos personas violentas,
porque si lo fuéramos estaríamos en uno u otro bando
con armas en la mano; pero no, estamos aquí tratando de
rehacer nuestras vidas; tampoco somos delincuentes, ni pordioseros,
la mayoría de nosotros tenía su finquita, su ganado,
sus gallinas, sus cerdos, o qué sé yo, pero el conflicto
nos sacó de allí solo con lo que teníamos
puesto; entonces, estamos esperando que las entidades tengan una
nueva visión sobre nosotros".
Notas
1. El Universo 2 de noviembre 2003
2. El Universo 2 de noviembre 2003
3. Cadena de televisión 20 de octubre 2003
4. La Hora 7 de octubre
5. OIPAZ Informe de fronteras junio 2003
6. La hora del 6 de julio
7. SIISE 2003 (basados en datos hasta el 2000)
8. La Hora 19 de octubre 2003
**Susana Rodas. Doctora
en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Nacional
de Loja, Licenciada en Ciencias de la Información por la
Universidad Central del Ecuador. Ha realizado múltiples
investigaciones. Ha colaborado en varios trabajos sobre comunicación.
Artículo realizado en base al informe del Observatorio
Internacional por la Paz, OIPAZ, 2003
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