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Durante esta jornada se debatieron cuatro órdenes de problemas
dentro de la equidad salarial:
· Enfoques y hallazgos de la ISP en este campo.
· Diálogo tripartito entre el movimiento sindical,
la sociedad civil y el Estado.
· Perspectivas de colaboración en relación
a la equidad salarial.
· Hacia la definición de una agenda pública
sobre el tema.
A este foro asistieron doscientas personas pertenecientes a organizaciones
de mujeres, de derechos humanos, representantes sindicales, de
gobiernos provinciales, de organismos públicos, y de empresas
de servicios públicos, así como estudiantes universitarios.
Una vez terminado el Foro, las conclusiones que se extrajeron
fueron las siguiente:
Conclusiones
Las/os participantes en el Foro Subregional "Mujer Andina,
Vida y Salario", Distintas Miradas a la Equidad Salarial,
mujeres y hombres de Aruba, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú
y Venezuela, miembras/os de organizaciones sindicales, gremiales,
profesionales, académicas, campesinas, indígenas,
de derechos humanos, mujeres, ONG's, instituciones y organismos
públicos y privados:
Consideramos
Que nunca en la historia de la humanidad se ha experimentado
una realidad de tan profunda desigualdad e inequidad como ahora.
Los altos niveles de concentración de la riqueza y el vertiginoso
crecimiento de la pobreza dan cuenta de la gravedad de las contradicciones
sociales en el ámbito mundial, pero particularmente de
nuestros países.
Situación paradójica que se ha profundizado aún
más en las dos últimas décadas, en el contexto
de la globalización. Los impactos de estos procesos son
desastrosos y tienen rostro de mujer: la brecha se ha ahondado.
El 20% de la humanidad se apropia del 82,7% de la renta mundial.
Las mujeres representan el 70% de las personas más necesitadas
del mundo. De cada 10 pobres, 7 son mujeres.
Según la OIT, las mujeres de nuestros países, consagran
entre 31 y 42 horas por semana al trabajo no remunerado. Desde
los 5 años de edad, trabajan entre 4 y 16 horas por día
en tareas domésticas. Ganan, en promedio, poco más
del 50% de lo que ganan los hombres. Las niñas y las mujeres
poseen menos del 1% de las riquezas del planeta mientras suministran
el 70% de las horas trabajadas.
Así mismo, el avance de las privatizaciones, la reducción
del tamaño del Estado, la flexibilización laboral
ha golpeado significativamente a los/as trabajadores/as, de manera
particular en el sector público, y específicamente
a las mujeres. La desfinanciación de los servicios públicos
que afecta en su calidad, la amenaza del desempleo, discriminación,
precarización del trabajo e inequidad en los ingresos,
se ha vuelto parte de nuestra cotidianidad.
Hemos constatado a través de los estudios realizados por
las mujeres de la ISP-Andina que en el sector público de
nuestros países "lo social" es considerado no
productivo y directamente ligado a actividades reproductivas,
subvalorado y con una prevalencia de fuerza de trabajo femenina.
En los sectores considerados "productivos", a la inversa,
existe una predominancia masculina. Las mujeres están insertas
en trabajos que proyectan el rol reproductivo que asumen desde
la esfera privada. El 70% de fuerza laboral femenina, está
relacionada con el cuidado de los enfermos/as, niños/as,
ancianos/as, la enseñanza y las labores extensión
de los roles domésticos.
La brecha salarial promedio entre los cinco países alcanza
el 30%, existe una menor presencia de fuerza laboral femenina
en los rangos salariales más altos y una concentración
en las categorías medias y bajas. Esta diferencia entre
los ingresos de hombres y mujeres que realizan el mismo tipo de
trabajo o un trabajo de igual valor varía en función
de los niveles de contratación, muy pocos países
cuentan con el pleno ejercicio de la contratación colectiva,
mientras la tercerización avanza. Del total de personal
contratado, el 60% son mujeres. A través de la contratación
por servicios no personales, se han generado empleos inestables
donde las trabajadoras mujeres son las más perjudicadas.
No sólo no tienen estabilidad laboral sino muchas veces
ni siquiera gozan del derecho fundamental de la licencia por maternidad.
Situación que ha sido ratificada en el Ecuador con los
diversos aportes que desde las Centrales Sindicales, el CONAMU
y el movimiento de mujeres nos han permitido visibilizar desde
distintas miradas esta problemática.
La otra cara de esta contradictoria situación la estamos
construyendo desde diversos espacios sociales, desde la experiencia
profunda, propuesta y lucha del movimiento de las/os trabajadores/as,
de mujeres, de derechos humanos, indígena, desde los poderes
locales y el diálogo tripartito con la esperanza de profundizar
nuestro tejido...nuestro sueño en común.
Acordamos
Que la Equidad Salarial es un derecho fundamental que se relaciona
directamente con la justicia social y económica, la erradicación
de la pobreza, el desarrollo y la defensa de la calidad de los
servicios públicos.
Nos comprometemos a apoyarnos mutuamente en la implementación
de iniciativas para:
- La defensa de los servicios públicos en manos públicas
y en ellos, el agua como derecho humano fundamental.
- La valoración del aporte de las trabajadoras para construir
servicios públicos de calidad.
- El respeto y plena vigencia de los derechos laborales, avalados
en los 8 convenios fundamentales de la OIT: sobre la abolición
del trabajo forzoso; la libre asociación, la negociación
colectiva, salario igual por trabajo de igual valor, la no discriminación
en los lugares de trabajo; la edad mínima en el empleo
y la eliminación del trabajo infantil.
- Promoción de un enfoque tripartito a escala nacional:
en la promoción de la Equidad Salarial desde la perspectiva
de la igualdad entre los géneros y en el marco de la
lucha contra la pobreza: en el establecimiento de estadísticas
e indicadores periódicos y precisos sobre las diferencias
salariales por razón de sexo; estudios complementarios
sobre las repercusiones de la privatización de los servicios
públicos en estas diferencias; y seguimiento al cumplimiento
e implementación por parte de los gobiernos de los Convenios
100 y 111 de la OIT.
- Seguimiento y exigibilidad de los compromisos asumidos por
nuestros estados en la adopción de medidas contra la
pobreza y el desarrollo de instrumentos para apoyar la igualdad
en el trabajo, en virtud de la Plataforma de Acción de
Beijing;
- Fortalecer los lazos y trabajo conjunto entre las trabajadoras
del sector público, sector formal y sector informal,
para visibilizar la problemática de injusticia económica
para las mujeres en los países andinos y particularmente
al interior del Consejo Consultivo Laboral Andino y COMUANDE.
En el Ecuador
- Forjar la unidad de las mujeres trabajadoras, fortaleciendo
nuestra conciencia de clase e integrando una agenda común
entre las Secretarías de la Mujer de las Centrales Sindicales
y el Comité de Mujeres de la ISP del Ecuador en torno
a exigir la visibilización de las problemáticas
de las mujeres trabajadoras y en ellas la inequidad salarial
y prepararnos para el diálogo social.
- Fortalecer la instancia de diálogo social y concertación
constituida a través de la Mesa de Políticas de
Empleo y Género, y en ella la participación de
trabajadoras del sector público y la posibilidad desde
este espacio de generar propuestas de políticas públicas
con ejercicio de vigilancia, control social y exigibilidad de
los derechos económicos, sociales y culturales de las
mujeres.
Dado en Quito, a los 25 días del mes de Noviembre de 2003,
en el Paraninfo de la Universidad Andina Simón Bolívar.
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