|
Al iniciarse el año 2004 y pocas semanas
después de concluido el proceso de recolección de
firmas para solicitar la revocatoria del mandato del presidente
Hugo Chávez y de decenas de diputados, tanto opositores
como oficialistas, la primera conclusión es que los venezolanos
han dado una demostración cívica y democrática.
Esta es una percepción que comparten observadores internacionales
que siguieron durante ocho días el proceso, con el cuales
se podría activar por primera vez en Venezuela y América
Latina un mecanismo de esta naturaleza. La recolecta de firmas
se realizó en dos momentos: el segundo entre el 28 de noviembre
y 1 de diciembre, mientras que el primero entre el 21 y 24 de
noviembre.
A juicio de analistas, esta demostración cívica
si bien no desactiva por completo la amenazas de la violencia,
sí contrasta con el clima de conflictividad y extrema polarización
de los últimos meses. Sin embargo, aún falta un
trecho importante, a partir de ahora para que se verifique la
validez de las millones de firmas, y en caso de cumplirse con
el requisito para que se efectúe la consulta electoral.
En caso de cumplirse cabalmente con los lapsos establecidos por
el Consejo Nacional Electoral (CNE), éste ente estaría
confirmando las consultas en febrero y las mismas se realizarían
tres meses más tarde.
Aún cuando la atención nacional e internacional
se ha centrado en la posibilidad de que le sea revocado el mandato
al presidente Chávez, también está en juego
la permanencia en sus cargos de más de 70 diputados, más
de la mitad de los legisladores que integran la unicameral Asamblea
Nacional, con lo cual estamos también ante un escenario
importante de reacomodo político, en los próximos
meses.
Entre el 21 y 24 de noviembre se efectuó en completa calma
el proceso de recolección de firmas para solicitar la revocatoria
del mandato de 38 legisladores de la oposición. Mientras
tanto, entre el 28 de noviembre y 1 de diciembre se celebró
la jornada para recoger adhesiones para una solicitud que ponga
fin, anticipadamente, al gobierno de Chávez, y a 35 de
los diputados que lo apoyan. En esta segunda etapa se presentaron
situaciones aisladas de violencia y de trabas para el proceso,
pero que de ninguna manera afectaron al desarrollo del mismo en
su conjunto.
La posibilidad de que le sea revocado, a través del voto
popular, el mandato a un jefe de Estado venezolano fue incluida
en la Constitución de 1999 a petición del propio
Chávez. Es la primera vez en América Latina que
tiene lugar un proceso como éste. Sin embargo, aún
faltan varios pasos. La oposición debe sumar unas dos millones
cuatrocientas mil firmas para que se convoque el referendo, lo
cual equivale al 20 por ciento del padrón electoral. Posteriormente,
para lograr la destitución a Chávez se requieren
unos tres millones ochocientos mil votos, en un resultado que
debe estar por encima de lo que el jefe de Estado alcanzó
en las urnas para llegar al poder.
Así las cosas, en Venezuela no sólo se evidencia
la vía democrática de las urnas electorales, sino
también se hace palpable la necesidad de un acuerdo que
ponga fin a la polarización. Este acuerdo básicamente
pasaría por reconocer la existencia de los adversarios
políticos y disposición a convivir democráticamente
en la diferencia.
En medio de las jornadas de recolección de firmas, en
un diálogo televisado, el analista Teodoro Petkoff, editor
del vespertino opositor Tal Cual, solicitó expresamente
al presidente Chávez que se acerque a la oposición.
"A mí me parece que una de las peores cosas que nos
han ocurrido en los últimos años ha sido perder
la práctica habitual de tender puentes hacia los adversarios.
Independientemente de cómo culmine este proceso de recolección
de firmas, habría que tratar de reestablecer esos puentes",
aseveró Petkoff.
*Andrés Cañizales.
Licenciado en Comunicación Social y Magíster en
Ciencias Políticas. Profesor de la Escuela de Comunicación
Social de la Universidad Central de Venezuela (UCV), es también
director de la revista Comunicación que edita el Centro
Gumilla. Iinvestigador asociado del Centro de Derechos Humanos
de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) en
la temática del derecho a la libertad de expresión
e información.
|