|
Introducción
El objetivo de esta presentación es evidenciar a través
de circunstancias puntuales, de productos comunicacionales, y
de ciertos llamémoslos fenómenos, a falta de mayor
información acerca de su naturaleza, la urgencia de poner
atención a la relación por lo menos compleja entre
migración y comunicación.
Como se ha dicho ya la migración tiene múltiples
facetas y no es un asunto nuevo. Tampoco lo son sus implicaciones
culturales, que cada vez más comienzan a ser tomadas en
cuenta. Sin embargo la vinculación directa con la comunicación
en sus diversos modos y tecnologías, medios y mediaciones,
ofertas y consumos, narraciones y lecturas, metáforas y
resistencias, en sus complejidades y por lo tanto, alejada de
concepciones planas y funcionalistas de lo que son los medios
y cómo nos comunicamos, parece, por lo que se refiere al
caso ecuatoriano, haberse soslayado.
Y ello a pesar que el aumento en los últimos años
de la llamada movilidad humana en forma de migración, ha
sido relacionado, -a más de las cuestiones económicas,
demográficas, políticas y sociales ya mencionadas-,
con dos asuntos de especial relevancia para el tema que nos ocupa
(1):
1. las innovaciones tecnológicas especialmente en el área
del transporte y de las comunicaciones, que hacen posible por
un lado traslados entre distancias grandes a bajos precios, y
por otro, posibilitan mantener los contactos con los lugares y
las comunidades de origen.
2. y con los medios de comunicación de masas que han llegado
a remotas áreas del planeta y que permiten conocer con
más detalle las condiciones y calidad de vida en otras
regiones, pero sobretodo permiten socializar, poner en circulación
unos modos y estilos de vida concretos, unos modos y formas de
plasmar ideas, creencias, miedos; mitos y esperanzas.
Si bien es cierto los desarrollos tecnológicos en materia
de telecomunicación afectan e influyen en los media tanto
en sus propuestas comunicativas como en sus organizaciones institucionales,
quiero intentar una separación artificial entre unos y
otros para efectos de esta presentación.
El tema de las nuevas tecnologías,- en especial la informática
que ha permitido el desarrollo multiuso de la red-, y el de la
migración se encuentran y este encuentro se hace evidente
en nuestro país, por decirlo de algún modo, en la
aparición y crecimiento de los llamados cyber's: lugares
que ofrecen acceso a internet y a través de ella a una
gama de ofertas de comunicación a distancia por un precio
módico. En junio de 1997 en Guayaquil existía un
cyber, en Quito no llegaban a 5. Su clientela mayoritaria la constituían
los extranjeros: preferentemente turistas que los utilizaban para
cuestiones de comunicación. Para fines de 1999 la posibilidad
de comunicación a bajo precio que ofrece el Net2Phone unido
al aumento de demanda para llamadas internacionales determina
una multiplicación vertiginosa de cybers. En el 2002 los
cybers manejan aproximadamente 10 millones de minutos al mes,
casi una cuarta parte del tráfico de Pacifictel (2). Minutos
que se emplean en llamadas internacionales. Si queremos más
datos: aproximadamente un 3% de ecuatorianos tienen acceso a la
red de redes. La mayoría de ellos lo hace a través
de los cybers. El 70% aproximadamente del servicio que se demanda
en ellos es para llamadas internacionales, el 30% restante se
puede dividir entre chats, y correo electrónico. En pocas
palabras, pareciera que la red funciona principalmente para poder
llamar larga distancia.
Los imaginarios y la migración
Una de las razones del aumento de la demanda se relaciona al aumento
del número de personas que se encuentran fuera del país
y que mantienen vínculos constantes con personas que permanecen
en el Ecuador. Mas allá de que en el plano económico
la presencia de las nuevas tecnologías llevó a Pacifictel
a un replanteamiento de su política de tarifas telefónicas
internacionales, esta posibilidad que la mediación electrónica
ofrece de mantener contactos frecuentes entre los que están
fuera y los que se quedaron, podría estar funcionando a
la vez como pieza clave en esas redes migratorias que intervienen
tan fuertemente en la construcción de los imaginarios acerca
de la migración.
Las redes migratorias constituyen los contactos previos entre
los lugares de migración y los blancos migratorios -a través
de los emigrantes pioneros y los que han quedado en el país
de origen- y generalmente se desarrollan en el ámbito de
miembros de una familia nuclear o extensa. Las tecnologías
de la comunicación ofreciendo esos accesos frecuentes y
ahora en muchos casos audiovisuales, contribuyen así a
crear espacios vitales fuera de fronteras, a vivir una especie
de 'situación fronteriza' (3) como dice Ian Chambers, donde
las historias, experiencias, y encuentros de un vivir 'allá'
en otra cultura, nación, tradición, etc., se entrelaza
con los originarios y, en palabras de Alba Gabriela Goycochea,
"construyen la migración como un nuevo horizonte vital
(...) que se inyecta en los imaginarios de las familias que están
en el país de origen" (4). Escribe la misma autora:
"Imaginarios, familias y redes consolidadas siguen, a su
vez, incrementando los desplazamientos de población, lo
que refuerza la idea que la migración no es una respuesta
exclusivamente a las condiciones económicas, sino también
a las construcciones sociales y culturales en el más amplio
sentido" (5).
Una mirada desde lo comunicacional a los relatos personales de
los que se quedan y de los que se van, así como al modo
en que el aprendizaje y uso de nuevos modos tecnológicos
influyen en la elaboración y lectura de esas historias,
puede dar luz acerca de aquellos factores subjetivos detrás
del proceso migratorio ecuatoriano. Esto requiere obviamente una
concepción de la comunicación amplia y profunda
a la vez, no limitada a visiones funcionalistas, ni determinista,
sino anclada en la riqueza y complejidad del sujeto personal,
sus códigos simbólicos y experiencias.
Por otra parte, están los llamados medios de comunicación
de masas cuya denominación como tales, a estas alturas
del siglo XXI bien sabemos que es engañosa. Se trata ahora
de los llamados medios globales (6), que en vez de facilitar el
acceso a una multiplicidad de actores y relatos, modos y formas
de expresión, parecen haber reducido las voces y modos
a unos pocos, al tiempo que crecen en capacidad de llegar a más
personas a través de liberalización de políticas
de intercambio cultural y la constitución de grandes mercados
para los productos mediáticos. Vivimos a nivel global y
en lo que se refiere a entretenimiento, en concreto en producción
y consumo de cine y televisión y toda la parafernalia ligada
a ellos, en Hollywood Planet (7). En cierto sentido esto ha favorecido
la puesta en escena de un modo de vida concreto que refleja un
contexto y un mundo al que se aspira porque no se tiene, ni siquiera
está cerca pero su representación parece ser omnipresente.
Como muestra la investigación en imaginarios migratorios
en el Ecuador realizado por Alba G. Goycochea, "hay una fuerte
correspondencia entre migración e ilusión".
Ilusión que evidencia que la migración comienza
a gestarse como estrategia de sobrevivencia y reactivación
de las capacidades sociales para la consecución de una
vida que les aparece como 'digna' (8). Y sin embargo la lectura,
consumo, y apropiación de esos contenidos mediáticos
donde se presentan esos modos de vida no han sido objeto de estudio
serio y profundo, por lo menos en el caso del Ecuador, y por ello
sigue siendo esquivo a las uniformizaciones y universalizaciones
teóricas que pretenden encasillarlas en respuestas simples
descontextualizadas. De ahí que reclame una especial y
cualificada atención.
Como ya se dijo se suele mencionar a esta capacidad de mostrar
el modo y calidad de vida de ciertos grupos humanos como una de
las razones ligadas al aumento de la movilidad humana en la segunda
parte del siglo XX. Y es evidente que en ese sentido es necesario
una mirada al contenido y a las estrategias discursivas de esos
productos mediáticos. Y en concreto en su relación
con la migración en su doble vertiente de migrante y de
inmigrante; es decir, en los discursos mediáticos que se
manejan tanto en los países de origen como en los de inserción,
acerca de los que se quedan, de los que se van y también
de aquellos que se reciben.
Y lo es en la medida que esos discursos mediáticos conformados
por relatos variados y diversos, encapsulados en formatos con
reglas diversas dependientes del media específico en el
que existan, ponen en circulación imágenes, representaciones
de la migración y de sus actores, estereotipos estigmatizantes
o heroicos, que contribuyen, al contrastarse con los imaginarios
individuales, a una negociación de significaciones y sentido
acerca de dichos asuntos.
Como señala García Canclini en relación
al estado del saber en la actualidad, hoy "es evidente que
representamos e instituimos en imágenes lo que a nuestra
sociedad le sucede en relación a otras" (9), y que
la forma de organizar lo imaginario se plasma en las metáforas
y narrativas que usamos. Son ellas las que tratan de ordenar lo
que el imaginar tiene de dispersión de sentido, rasgo que
se acentúa en un mundo globalizado. (10)"
Una mirada a nuestro alrededor que se fije en los medios masivos
descubre nuevas formas, formatos, modos, centrados en el fenómeno
migratorio actual. Mas allá de su utilización en
campañas publicitarias, como la de Lotería Nacional
de la Junta de Beneficencia de Guayaquil del 2001, lo encontramos
por ejemplo en secciones dedicadas a ese tema en diarios nacionales,
como el caso de El Universo, o en la inclusión de las noticias
de migración en la sección de sucesos, o más
bien de crónica roja de muchos de los diarios ecuatorianos.
En dichas secciones se ofrecen fragmentos de relatos personales
de los mismos inmigrantes junto con narrativas de carácter
noticioso sobre asuntos relacionados con su existencia allá,
caracterizada ésta por inseguridades, inestabilidad, drama
y desarraigo y mezcladas con cuestiones relacionadas con el proceso
migratorio y su gestión desde los estamentos legales tanto
en los países de origen como en los de destino. A este
respecto es importante considerar sobre esta amalgama de relatos
que si bien es cierto la versión impresa de estos diarios
circula mayoritariamente en territorio ecuatoriano, su versión
en línea puede ser leída desde cualquier parte en
la que se disponga de un acceso a internet.
Situación análoga se da en la radio. La existencia
de un público que en el exterior quiere mantener sus lazos
con la comunidad de origen, encuentra en la sintonía de
radios originadas en y/o con contenidos que hablen de la realidad
que se dejó, un elemento importante de su escenario vital,
de esa condición fronteriza en la que vive aquel que migra.
De ahí la extensión de servicios y ofertas mediáticas
que algunas radios han desarrollado para ese público. Y
no sólo de medios que se encuentran radicados en el Ecuador
sino también la aparición de otros que vinculan
a las comunidades de migrantes ecuatorianos por ejemplo en la
zona de Nueva York o en la misma Italia.
Son las metáforas y narrativas; los relatos fragmentados
o abiertamente contradictorios; es decir, las características
del discurso que ofrecen estos medios, los que contienen claves
interpretativas de las comprensiones que tenemos y manejamos acerca
de la migración en sí y de sus actores. Proceso
de acercamiento y de investigación que convendría
realizar cuanto antes y sobrepasa la simple curiosidad teórica
porque tienen fuerte incidencia en la legitimización de
prácticas sociales en muchos casos discriminatorias, excluyentes,
y por lo tanto denigrantes para los seres humanos involucrados.
Recordemos que los estereotipos y prejuicios no son innatos, sino
adquiridos sobretodo a través del texto y del habla.
A este respecto vale la pena señalar como muestra de la
importancia de entender a nivel comunicacional las estrategias
discursivas con que nos contamos la migración, el estudio
que Van Dijk realiza a nivel de racismo en América Latina.
En su análisis de discursos políticos, de contenido
de algunos medios de comunicación, y de otros ámbitos
de discurso dominante en América Latina, Van Dijk evidencia
la presencia de un marcado racismo en todas ellas, que incluye
no sólo la constante negación de su existencia,
la del racismo, sino la aparición constante de estrategias
discursivas para hacerlo. Estrategias como: negaciones explícitas,
eufemismos, mitigaciones, explicaciones alternativas de la desigualdad
y otras formas de negación. Al mismo tiempo el análisis
pone de manifiesto las representaciones sociales que se hacen
del 'otro', en este caso los indígenas y afro latinoamericanos,
y que son necesarias para explicar y justificar el racismo.
Como dice el mismo Van Dijk "es difícil imaginar
un racismo tan extendido sin una preformulación de ese
racismo, por lo menos en una parte de los medios de comunicación.
El racismo tiene que ser aprendido, y por lo tanto enseñado,
y no surge espontáneamente de las experiencias diarias:
las personas necesitan categorías sociales de diferencia,
criterios de superioridad, ejemplos, y en general una legitimación
para su racismo. Los medios de comunicación de masas, los
discursos políticos y didácticos son las principales
fuentes para tales procesos de comunicación y reproducción
de racismo" (11). El estudio al que hago referencia curiosamente
no incluye al Ecuador.
Si esto sucede a nivel de racismo, de modo análogo nos
podemos preguntar cómo estamos contándonos y presentándonos
la migración. En un análisis realizado por Marta
Cecilia Ruiz (12) de 100 noticias publicadas en relación
a la migración en 2 diarios de circulación nacional,
uno de Quito y otro de Guayaquil, entre los meses de mayo a septiembre
del 2003, se puede constatar una recurrencia de temas, la escasez
de otros y la invisibilidad de algunos. Entre los tres temas más
mencionados en lo que se refiere a migración estaban: la
regulación en la Unión Europea, fue la época
de la obligatoriedad de visas; el tema de los irregulares: las
personas que viajan, los controles, regulación, etc.; y
los flujos migratorios: cantidades de migrantes e inmigrantes.
Temas poco frecuentes: la vida cotidiana, las políticas
migratorias, la comunicación. Esto determina en el análisis
de la investigadora que el enfoque que parece dársele a
la migración es el de un suceso: tragedia, riesgos, muertes,
accidentes; que se la asocia a la delincuencia: presos, capturados,
detenidos, deportados, inseguridad; que tiene que ver con la mano
de obra: ofertas, condiciones laborales, cupos, contingentes;
y con las cifras y los números: cuántos se van,
cuántos se quedan, cuánto envían, cuántos
son deportados. Otros temas no se tocan: por ejemplo, el tema
de los refugiados que piden asilo en el Ecuador; la situación
en los países de tránsito; derechos y políticas
de los inmigrantes en el país de origen.
Esto último pone de manifiesto un aparente silencio o
doble discurso en relación a qué está pasando
en el Ecuador con los que llegan acá, aquellos que vienen
de otros lugares en un proceso bastante similar al que lleva a
muchos ecuatorianos a ir a otros. Creo que basta haber leído
los titulares de los últimos días para darnos cuenta
de ello.
En la medida en que seriamente entendamos lo que decimos o queremos
decir, las lecturas que hacemos y las negociaciones de sentido
en las que participamos, estaremos en situación privilegiada
para comprender mejor el fenómeno migratorio maximizando
sus beneficios y minimizando los dramas y desarraigos que conlleva.
Una mirada comunicacional, puede en este sentido de maximizar
beneficios descubrir posibilidades en la identificación
de áreas estratégicas para nuestro desarrollo. Como
sugiere García Canclini, sería preguntarse no "con
qué ajustes económicos internos vamos a pagar mejor
las deudas, sino qué productos materiales y simbólicos
propios e importados pueden mejorar las condiciones de vida de
las poblaciones latinoamericanas y potenciar nuestra comunicación
con los demás. (13)"
Por otra parte, la identificación de los imaginarios subyacentes
en los discursos mediáticos así como la apropiación
que se hace de ellos ofrece insumos para la formulación
de políticas culturales más abiertas y para el anclaje
'in re' de políticas económicas que al desconocer
las aportaciones que las ciencias sociales y comunicacionales
ofrecen, terminan ofreciendo como solución final la elección
entre posturas enfrentadas, que no cubren todo el espectro de
posibilidades de acción.
No se trata sólo de incluir, en las campañas de
información propuestas por el Plan Nacional de Ecuatorianos
en el Exterior, una especie de 'kit' informativo acerca de las
leyes que protegen a los migrantes, lugares a donde se puede acudir,
dónde comunicarse, cómo enviar dinero, cómo
salir del Ecuador y cómo retornar, números de contacto,
información acerca de medidas de salud; ni de crear lugares
de acceso, o programas de radio o televisión para facilitar
la comunicación entre los inmigrantes y los que se quedaron
en el Ecuador. Esto tendría que ir acompañado también,
y sobretodo, de una mirada a los momentos y modos de recepción
de todo esto y de los demás relatos y formas discursivas
masivas y personales que se ha mencionado. Las investigaciones
culturales y artísticas de Eco y Bordieu entre otros, demuestran
que la creación cultural se forma también en la
circulación y recepción de los productos simbólicos.
"Es necesario entonces, señala García Canclini,
dar importancia en las políticas culturales a esos momentos
posteriores a la generación de bienes y mensajes, o sea,
al consumo y apropiación de las artes y los medios masivos.
(14)"
Como he pretendido demostrar la dimensión comunicacional
de la migración es un aspecto que exige atención,
y que si bien es cierto ya empieza a ser objeto de consideración
por parte de los estudiosos y los involucrados en la práctica,
requiere que sea socializado a todos los niveles. De ahí
la importancia del trabajo que se realice en esta asamblea.
Notas
1. Study Group Project Proposal of the IGU Comisión on
Global Change and Human Mobility, Globility, http://www.bun.kyoto-u.ac.jp/geo/globility/justification.html.
Access date October 20, 2003. También DÍEZ Medrano,
Juan, Some Thematic and Strategic Priorities for Developing Research
on Multi-Ethnic and Multi-Cultural Societies, Management of Social
Transformations, Discussion Paper Series - No 13. http://www.unesco.org/most/medrano.htm.
Access date October 20, 2003. En general el tema también
ha sido tocado en relación con la globalización
entendiendo la migración como condición y consecuencia
de esta globalización. Cfr. GARCÍA CANCLINI, Néstor,
La Globalización Imaginada, Buenos Aires, Paidós,
1999. Especialmente pp.45-102. Además Appadurai, Arjun,
Modernity at Large: Cultural Dimensions of Globalization, Minneapolis/Londres,
University of Minnesota Press, 1996.
2. Información dada por el Presidente de la Asociación
de Cybers de la Provincia del Guayas, Ing. Ricardo Terán.
3. CHAMBERS, Ian, Migración, cultura e identidad, Buenos
Aires, Amorrortu Editores, 1994, p.37.
4. GOYCOCHEA, Alba Gabriela, Los imaginarios migratorios. El caso
ecuatoriano, Quito, Universidad Andina Simón Bolívar,
Ediciones Abya-Yala, Corporación Editora Nacional, 2003.
5. GOYCOCHEA, Alba, La construcción de los imaginarios,
migración trasnacional y rol de la familia: El caso ecuatoriano.
Ponencia presentada en el Symposia 2001, Population Movement in
the Modern World VII. Latina American Emigration: Interregional
Comparison among North America, Europa and Japan, organizado por
el Japan Center for Area Studies del National Museum of Ethnology
en Osaka, Japón. www.minpaku.ac.jp/research/symposia/2001/20011211/14.pdf.
6. HERMAN, Edward S. y McCHESNEY, Robert. Los medios globales.
Los nuevos misioneros del capitalismo corporativo, Madrid, Cátedra,
1997.
7. OLSON, Scott R. Hollywood Planet. Global Media and the Competitive
Advantage of Narrative Transparency, Mahwah, New Jersey, Lawrence
Erlbaum Associates, Publishers, 1999.
8. GOYCOCHEA, Alba, La Construcción de los imaginarios...,
cit. Cfr. también a este respecto RUIZ, Martha Cecilia,
Ni sueño ni pesadilla: diversidad y paradojas en el proceso
migratorio, en ICONOS, Revista de FLACSO- Ecuador, No. 14, agosto
2002, pp. 88-97. En concreto p. 90.
9. GARCÍA CANCLINI, La globalización..., op. cit.,
p. 62.
10. Idem.
11. Van Dijk, Teun, Elite Discourse and Racism in Latin America,
fourth draft, November 10, 2002. Chapter for the Spanish edition
of Elite Discourse and Racism. www.discourse-in-society.org/Racism
in Latin America.htm.
12. El estudio fue presentado por la misma Dra. Martha Cecilia
Ruiz, comunicadora e investigadora, en el marco del Taller sobre
Migración y Medios de Comunicación organizado por
Fundación El Universo y el Plan Migración, Comunicación
y Desarrollo. Noviembre 6, 2003.
13. GARCÍA CANCLINI, Néstor, Latinoamericanos buscando
lugar en este siglo, Buenos Aires, Paidós, 2002, p. 95.
14. Ibid, p. 68.
* Sandra Idrovo.
Master y Ph.D. en Comunicación de Masas por la Universidad
de Navarra. Actualmente es Directora de Posgrados y Profesora
de Comunicación de la Universidad Casa Grande en Guayaquil,
Ecuador. Fue Decana de la Facultad de Comunicación de la
Universidad de Especialidades Espíritu Santo. Además
ha colaborado con el Istituto per la Cooperazione Universitaria
en Roma, Italia y comoProfesora en la Facultad de Comunicación
de la Universidad San Francisco de Quito. Ponencia
presentada en la Asamblea nacional "Migración: implicaciones
económicas, políticas, sociales y comunicacionales".
Noviembre 07 y 08 de 2003, Guayaquil, Ecuador.
|