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El pasado domingo 12 de octubre Raúl Flores,
de apenas cinco años, fue muerto por una bala de guerra,
en la masacre perpetrada en la Ciudad de El Alto por el Ejército
de Bolivia.
El gobierno ha solapado este acontecimiento, más
la muerte de un centenar de personas, incalculable número
de heridos, detenidos y desaparecidos, en un enfrentamiento entre
militares y la "violencia delincuencial", conforme lo
ha avalado oficialmente la Embajada de Estados Unidos.
Frente a la alarmante situación que vive el pueblo de
Bolivia, las organizaciones de derechos humanos del Ecuador no
podemos menos que pronunciarnos y para empezar dejamos en evidencia:
1. El agotamiento de las reformas económicas y políticas
introducidas desde 1985, que convirtieron a Bolivia en el paradigma
neoliberal en la región, conjuntamente con Chile y Argentina.
2. El descontento de la población por la agudización
de la pobreza, la exclusión social y las medidas introducidas
por el gobierno de Sánchez de Lozada.
3. El incremento del autoritarismo y la represión militar
del gobierno por su incapacidad para procesar las demandas populares
de los sectores movilizados del país.
4. La masacre de que ha sido objeto la población civil
boliviana, especialmente de las ciudades de El Alto y La Paz,
Ventilla, Patacamaya y otras, que se suman a las sesenta víctimas
mortales de las movilizaciones de febrero.
5. El cinismo del gobierno boliviano para atribuir estas dolorosas
consecuencias al enfrentamiento armado, cuando lo cierto es que
la población civil es víctima inocente de un ataque
indiscriminado con armamento de guerra como helicópteros
y tanques.
6. La actitud injustificada de silencio del Parlamento Andino
ante la represión y masacre de la sociedad civil boliviana,
y,
7. La complicidad que implica la respuesta de la Organización
de Estados Americanos que, por un lado, defiende a ultranza la
institucionalidad política de un gobierno antidemocrático
y violador de los derechos humanos; y, por otro, se muestra indiferente
a la movilización popular y a la injustificada respuesta
represiva.
Frente a esta situación las instituciones de derechos
humanos del Ecuador
Condenamos
- El irrespeto a los derechos fundamentales tales como el derecho
a la vida, la libertad de expresión y asociación,
movilización y protesta de la sociedad civil boliviana
frente al desgobierno y la falta de atención de sus justas
demandas.
- La masacre de que es víctima el pueblo boliviano por
defender sus derechos.
- La justificación esgrimida por el gobierno y legitimados
por la Embajada de Estados Unidos.
- La ineficaz actitud asumida por los Organismos Internacionales
tales como: OEA, Parlamento Andino, la Comisión de Derechos
Humanos de la OEA y demás organismos especializados.
Por todas estas razones, las instituciones que respaldamos el
presente manifiesto:
- Nos solidarizamos con nuestras hermanas organizaciones de
derechos humanos, los movimientos sociales, las organizaciones
obreras, campesinas e indígenas, estudiantiles, de mujeres,
y del pueblo boliviano en general, con sus reivindicaciones
en la difícil coyuntura por la que atraviesa el país.
- Respaldamos las acciones emprendidas en defensa de los derechos
humanos y exigimos que desde el nuevo ordenamiento estatal y
los principios de la jurisdicción universal se tomen
medidas eficaces para investigar, juzgar, sancionar y reparar
los daños causados por la irresponsable respuesta del
gobierno de Sánchez de Lozada.
- Hacemos un llamado a la Comunidad Internacional y en especial
a los Organismos Competentes para que detengan la acción
represiva del actual gobierno boliviano y busquen mecanismos
de resolución a la crisis, en el marco del respeto irrestricto
a los derechos humanos y la vigencia de una verdadera democracia.
Por las organizaciones de Derechos Humanos del Ecuador
- Elsie Monge, Comisión Ecuménica de Derechos
Humanos, CEDHU
- Patricio Pazmiño Freire, Centro de Derechos Económicos
y Sociales, CDES.
- Dalia Moncayo, Coordinadora Política de Mujeres, CPM.
- Roque Espinosa, Programa Andino de Derechos Humanos PADH, Universidad
Andina Simón Bolívar.
- Patricio Benalcázar Alarcón, Fundación
Regional de Asesoría en Derechos Humanos, INREDH.
- Jhonny Jiménez, Servicio Paz y Justicia, SERPAJ
- Santiago Arguello, Red de Organizaciones de Derechos Humanos
que conforman el PLAN PAIS
- Inés Espinosa, Frente Ecuatoriano de Derechos Humanos,
FEDHU
- Alexis Ponce, Asamblea Permanente de Derechos Humanos, APDH
- Soledad Paz, Grupo de Monitoreo de los Impactos del Plan Colombia
- Corporación Colectivo de Abogados "José
Alvear Restrepo", Colombia
- Paola Lozada Lara, Estudiante Universidad Católica del
Ecuador
- Wuille Ruiz, Abogado de la Asociación Paz y Esperanza,
Lima- Perú
- Ysabel Marín Sandoval-Coordinadora Nacional de Derechos
Humanos-Perú
- Gonzalo Reyes Pesantez , Miembro de la Comisión de Derechos
Humanos para la Educación en el Azuay
- Olivia Biasini López Hogares sin violencia Venezuela
- Eulalia Flor, Corporación de Estudios y Promoción
Social Integral, CEPSI.
- Adriana Jiménez, Cruz Roja Ecuatoriana
- Movimiento Mujeres de El Oro, Comité De Desarrollo Mujeres
Fronterizas
- Pablo A. de la Vega M., Centro de Documentación en Derechos
Humanos "Segundo Montes Mozo S.J."
- Pedro Restrepo B. Comité de familiares de víctimas
de la represión.
- Silvia Garate, Perú
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