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Nosotros, representantes de las Cátedras
UNESCO de Derechos Humanos, Democracia, Paz y Tolerancia y de
institutos de investigación y formación sobre derechos
humanos, de universidades, fundaciones y organizaciones no gubernamentales,
participantes en esta reunión,
Convencidos de que el quincuagésimo aniversario
de la Declaración Universal de Derechos Humanos es una
oportunidad de intensificar las actividades orientadas a propiciar
el ejercicio generalizado de todos los derechos humanos, al reforzamiento
de la paz y la seguridad, a la consolidación de la democracia
y al fomento de la tolerancia,
Conscientes de que la paz, la democracia, el desarrollo, los derechos
humanos y las libertades fundamentales son interdependientes y
se refuerzan mutuamente,
Convencidos de que los gobiernos, las organizaciones internacionales
gubernamentales y no gubernamentales, las instituciones educativas
y todos los actores de la sociedad civil deben unir sus esfuerzos
para acabar con las violaciones de los derechos humanos, erradicar
el terrorismo y la pobreza extrema, eliminar la discriminación,
detener el deterioro del medio ambiente, tratar de manejar las
fuentes de conflictos y lucha armados para prevenirlos y asegurar
el pleno respeto del derecho humanitario.
Acogiendo con satisfacción la aprobación
por la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas
en su quincuagesimocuarto periodo de sesiones (1998) del proyecto
de declaración sobre el derecho y el deber de los individuos,
los grupos y las instituciones de promover y proteger los derechos
humanos y las libertades fundamentales universalmente reconocidos
(declaración sobre los defensores de los derechos humanos),
Teniendo presente las disposiciones de la Declaración
y el Programa de Acción de Viena, el Plan de Acción
para el Decenio de las Naciones Unidas para la educación
en la esfera de los derechos humanos, el Plan de Acción
Mundial sobre Educación para los Derechos Humanos y la
Democracia, la Declaración de Principios sobre la Tolerancia
y el Plan de Acción de Seguimiento del Año de las
Naciones Unidas para la Tolerancia, la Declaración y el
Plan de Acción integrado sobre la educación para
la paz, los derechos humanos y la democracia, la Declaración
sobre las responsabilidades de las generaciones actuales para
con las generaciones futuras y la Declaración Universal
sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos,
Teniendo presente el Plan de Acción de la UNESCO
para la celebración del cincuentenario de la Declaración
Universal de Derechos Humanos,
Tomando nota de que el año 2000 ha sido proclamado Año
Internacional de la Cultura de la Paz (Resolución 52/15
de la Asamblea General),
Apreciando los esfuerzos de la UNESCO por la promoción
de una cultura de paz,
Recalcando que una cultura de paz puede hacerse realidad si se
produce un cambio de paradigma en el concepto de seguridad: menos
gastos en guerra y más inversiones en la paz,
Dirigimos este llamamiento a los gobiernos, los parlamentos,
las autoridades nacionales y municipales, las organizaciones intergubernamentales,
las instituciones educativas y académicas, las universidades
y los centros de investigación, las instituciones nacionales
e internacionales de promoción y protección de los
derechos humanos, las organizaciones internacionales y nacionales
no gubernamentales, las fundaciones, los periodistas y todos los
interesados en la promoción de los derechos humanos, la
paz, la democracia y la tolerancia, para invitarles a unir sus
esfuerzos a fin de que se adopten medidas legislativas y prácticas
con los siguientes propósitos:
1. El ejercicio de todos los derechos humanos para todos
sin excepción, con debido respeto de los principios de
universalidad, indivisibilidad, interdependencia e interrelación
de todos los derechos humanos.
2. La erradicación de todas las formas y manifestaciones
de discriminación basadas en la raza, el color, el origen
nacional o étnico, el idioma, la religión o las
creencias, o cualesquier otros motivos.
3. La realización del principio de verdadera igualdad
entre mujeres y hombres en todos los campos de la vida y la completa
eliminación de la discriminación contra las mujeres
y las niñas.
4. La eliminación de la pobreza extrema y de la
exclusión social que menoscaban la dignidad humana y el
ejercicio de todos los derechos humanos: los derechos civiles,
culturales, económicos, políticos y sociales.
5. La garantía a toda persona del derecho a vivir
en paz y seguridad sin sufrir ninguna amenaza para la libertad
ni ataques contra el honor y la dignidad.
6. La promoción de la tolerancia y la no violencia
y la detención del aumento de la intolerancia, la xenofobia,
el racismo y el nacionalismo extremista.
7. La garantía del derecho al ambiente sano indispensable
para el desarrollo sostenible y para el ejercicio de todos los
derechos humanos fundamentales.
8. La garantía del derecho a la educación
para todos los niños en completa conformidad con la Convención
sobre los Derechos del Niño, y del derecho a educación
de calidad para todas las personas, teniendo presente la importancia
fundamental de la educación para la realización
de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales.
9. El ejercicio del derecho al desarrollo, que es un derecho
universal e inalienable y parte integrante de los derechos humanos
fundamentales.
10. El perfeccionamiento del concepto y los instrumentos
pertinentes relativos a los derechos culturales y la libertad
académica, teniendo presente su importancia como tal y
su estrecha relación con todos los demás derechos
y libertades.
11. El establecimiento de un orden social e internacional
en que se puedan realizar plenamente los derechos humanos y las
libertades fundamentales.
12. La consolidación de una cultura de paz que
se exprese entre otras cosas en la disposición de los Estados
a suministrar recursos adecuados y a crear las condiciones de
su plena realización.
Fuente: http://www.unesco.org/cpp/sp/declaraciones/chairs1.htm
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