|
El Consejo Interparlamentario,
Reafirmando el compromiso de la Unión Interparlamentaria
en favor de la paz y del desarrollo y convencido de que el fortalecimiento
del proceso de democratización y de las instituciones representativas
contribuirá en gran manera al logro de este objetivo,
Reafirmando también la vocación y el compromiso
de la Unión Interparlamentaria de promover la democracia
y el establecimiento de sistemas pluralistas de gobierno representativo
en el mundo, y deseoso de reforzar la acción continua y
polifacética que desarrolla al respecto,
Recordando que cada Estado tiene derecho soberano a elegir
y determinar libremente, conforme a la voluntad de su población,
sus propios sistemas político, social, económico
y cultural, sin injerencia de otros Estados en estricta conformidad
con la Carta de las Naciones Unidas,
Recordando también la Declaración Universal
de Derechos Humanos adoptada el 10 de diciembre de 1948, así
como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales
y Culturales, adoptados el 16 de diciembre de 1966, la Convención
Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas
de Discriminación Racial, adoptada el 21 de diciembre de
1965, y la Convención sobre la Eliminación de Todas
las Formas de Discriminación contra la Mujer, adoptada
el 18 de diciembre de 1979,
Recordando además la Declaración sobre los
Criterios para Elecciones Libres y Justas adoptada en marzo de
1994, en la que se confirma que, en cualquier Estado, la autoridad
del gobierno sólo puede fundarse en la voluntad del pueblo
expresada en elecciones auténticas, libres,
Visto también el Programa para la Democratización
presentado, el 20 de diciembre de 1996, por el Secretario General
de las Naciones Unidas en el 51o periodo de sesiones de la Asamblea
General de las Naciones Unidas,
Adopta la Declaración Universal sobre la Democracia
que figura a continuación e insta a todos los gobiernos
y los parlamentos a que se inspiren en su contenido.
Principios de la Democracia
1. La democracia es un ideal universalmente reconocido
y un objetivo basado en valores comunes compartidos por los pueblos
que componen la comunidad mundial, cualesquiera sean sus diferencias
culturales, políticas, sociales y económicas. Así
pues es un derecho fundamental del ciudadano, que debe ejercer
en condiciones de libertad, igualdad, transparencia y responsabilidad,
con el debido respeto a la pluralidad de opiniones y en interés
de la comunidad.
2. La democracia es tanto un ideal que se ha de tratar
de alcanzar como un modo de gobierno que se ha de aplicar conforme
a modalidades que reflejan la diversidad de experiencias y de
particularidades culturales, sin derogar principios, normas y
reglas internacionalmente admitidos. Así pues, es un estado
o una condición constantemente perfeccionado y siempre
mejorable, cuya evolución depende de diversos factores
políticos, sociales, económicos y culturales.
3. Como ideal, la democracia trata fundamentalmente de
mantener y promover la dignidad y los derechos fundamentales del
individuo, garantizar la justicia social, facilitar el desarrollo
económico y social de la colectividad, reforzar la cohesión
de la sociedad, impulsar la tranquilidad nacional y crear un clima
propicio para la paz internacional. Como forma de gobierno, la
democracia es el mejor modo de conseguir esos objetivos; es también
el único sistema político capaz de corregirse a
sí mismo.
4. El logro de la democracia supone una auténtica
asociación entre hombres y mujeres para la buena marcha
de los asuntos públicos, de modo que tanto los hombres
como las mujeres actúen en igualdad y complementariedad,
obteniendo un enriquecimiento mutuo a partir de sus diferencias.
5. El estado de democracia garantiza que los procesos
de llegada al poder y de ejercicio y alternativa en el poder permitan
una libre competencia política y surjan de una participación
popular abierta, libre y no discriminatoria, ejercida conforme
el dominio de la ley, tanto en la letra como en el espíritu.
6. La democracia es inseparable de los derechos enunciados
en los instrumentos internacionales mencionados en el preámbulo.
Por consiguiente, esos derechos deben aplicarse de modo efectivo
y su ejercicio correcto ha de estar acompañado de responsabilidades
individuales y colectivas.
7. La democracia se funda en la primacía del derecho
y en el ejercicio de los derechos humanos. En un Estado democrático,
nadie está por encima de la ley y todos los ciudadanos
son iguales ante la ley.
8. La paz y el desarrollo económico, social cultural
son tanto condiciones como frutos de la democracia. Existe auténtica
interdependencia entre la paz, el desarrollo, y el respeto al
estado de derecho y los derechos humanos.
Elementos y ejercicio del goberno
democrático
9. La democracia se basa en la existencia de instituciones
bien estructuradas y que funcionen correctamente, así como
en un cuerpo de normas y reglas y en la voluntad de toda la sociedad,
plenamente consciente de sus derechos y responsabilidades.
10. Las instituciones democráticas tienen por función
mediar en las tensiones y mantener el equilibrio entre las aspiraciones
competidoras que son la diversidad y la uniformidad, tanto en
lo individual como en lo colectivo, con objeto de reforzar la
cohesión y la solidaridad sociales.
11. La democracia está basada en el derecho de
todas las personas a participar en la gestión de los asuntos
públicos; por ello requiere la existencia de instituciones
representativas en todos los niveles, y en particular en el Parlamento,
representativo de todos los componentes de la sociedad y dotado
de poderes y medios para expresar la voluntad del pueblo legislando
y controlando la acción gubernamental.
12. El elemento clave del ejercicio de la democracia es
la celebración a intervalos periódicos de elecciones
libres y justas, que permitan la expresión de la voluntad
popular. Estas elecciones deben celebrarse sobre la base del sufragio
universal, igual y secreto, de modo que todos los votantes puedan
elegir a sus representantes en condiciones de igualdad, apertura
y transparencia, que estimulen la competencia política.
Por ello, los derechos civiles y políticos son primordiales,
y en particular entre ellos, los derechos a votar y a ser elegido,
los derechos de libertad de expresión y reunión,
el acceso a la información y el derecho a organizar partidos
políticos y realizar actividades políticas. La organización,
las actividades, la gestión financiera, la financiación
y la ética de los partidos deben estar debidamente reglamentadas
de modo imparcial para garantizar la integridad de los procesos
democráticos.
13. Una de las funciones primordiales del Estado consiste
en garantizar a sus ciudadanos el goce de los derechos civiles,
culturales, económicos, políticos y sociales. La
democracia va así unida a un gobierno eficaz, honrado y
transparente, elegido libremente y responsable de su gestión.
14. Ser responsable ante los ciudadanos, elemento primordial
de la democracia, se aplica a todas las autoridades públicas,
elegidas o no, y a todos sus órganos sin excepción.
Esa responsabilidad se manifiesta por el derecho del público
a estar informado de las actividades del gobierno, a dirigirle
peticiones y a buscar reparación por intermedio de mecanismos
administrativos y judiciales imparciales.
15. La vida pública en su conjunto debe estar marcada
por una sensación de ética y transparencia, motivo
por el cual se deben elaborar y aplicar las normas y los procedimientos
correspondientes.
16. La participación individual en los procesos
democráticos y en la vida pública en todos los niveles
debe estar reglamentada de modo equitativo e imparcial, evitando
toda discriminación y el riesgo de intimidación
por parte de responsables estatales y no estatales.
17. Las instituciones judiciales y los mecanismos de control
independientes, imparciales y eficaces son la garantía
del estado de derecho, fundamento de la democracia. Para que esas
instituciones y mecanismos puedan cuidar plenamente del respeto
de las normas, mejorar la equidad de los procedimientos y reparar
las injusticias, es preciso que todas las personas tengan acceso
a recursos administrativos y judiciales sobre la base de la igualdad
y del respeto a las decisiones administrativas y judiciales por
parte de los órganos estatales, los representantes del
poder público y cada miembro de la sociedad.
18. Si bien la existencia de una sociedad civil activa
es un elemento primordial de la democracia, la capacidad y la
voluntad de las personas de participar en los procesos democráticos
y de elegir las modalidades de gobierno no pueden darse por sentadas.
Por ello es necesario establecer condiciones que lleven al ejercicio
auténtico de los derechos de participación, eliminando
a la vez los obstáculos que eviten, obstaculicen o inhiban
dicho ejercicio. Por consiguiente, es indispensable fomentar permanentemente
y de modo particular la igualdad, la transparencia y la educación,
y eliminar obstáculos tales como la ignorancia, la intolerancia,
la apatía, la falta de opciones y alternativas auténticas,
y la ausencia de medidas destinadas a corregir los desequilibrios
o la discriminación de carácter social, cultural,
religioso y racial, o basada en el sexo.
19. Para que el estado de democracia sea duradero se necesita
un clima y una cultura democráticos nutridos constantemente
y reforzados por la educación y por otros medios culturales
y de información. Por ello, una sociedad democrática
debe comprometerse en beneficio de la educación en el sentido
más amplio del término, y en particular de la educación
cívica y la formación de una ciudadanía responsable.
20. Los procesos democráticos se ven impulsados
por un entorno económico favorable; por consiguiente, en
su esfuerzo general de desarrollo, la sociedad debe comprometerse
a satisfacer las necesidades económicas fundamentales de
los más desfavorecidos, logrando así su plena integración
en el proceso democrático.
21. El estado de democracia supone la libertad de opinión
y de expresión, lo que implica el derecho a expresar opiniones
sin interferencia y a buscar, recibir e impartir información
e ideas por cualquier medio informativo y sin consideración
de fronteras.
22. En las sociedades tanto homogéneas como heterogéneas,
las - Instituciones y los procesos de la democracia deben favorecer
la participación popular para proteger la diversidad, el
pluralismo y el derecho a ser diferente en un clima de tolerancia.
23. Las instituciones y los procesos democráticos
deben impulsar también la descentralización del
gobierno y la administración, que es tanto un derecho como
una necesidad, y que permite ampliar la base de la participación
pública.
Dimensión internacional
de la democracia
24. La democracia debe ser también reconocida como
un principio internacional, aplicable a las organizaciones internacionales
y a los Estados en sus relaciones internacionales. El principio
de la democracia internacional no significa sólo la representación
igual o equitativa de los Estados; se extiende también
a sus derechos y deberes económicos.
25. Los principios de la democracia deben aplicarse a
la gestión internacional de los problemas de interés
mundial y del patrimonio común de la humanidad, en particular
el medio ambiente humano.
26. En interés de la democracia internacional,
los Estados deben cuidar de que su conducta se ajuste al derecho
internacional, abstenerse del recurso a la amenaza o el empleo
de la fuerza y de cualquier conducta que ponga en peligro o viole
la soberanía y la integridad políticas y territoriales
de otros Estados, adoptando las medidas necesarias para resolver
sus diferencias por medios pacíficos.
27. Una democracia debe defender los principios democráticos
en las relaciones internacionales. En ese sentido, las democracias
deben abstenerse de toda conducta no democrática, expresar
su solidaridad con los gobiernos democráticos y los actores
no estatales, como son las organizaciones no gubernamentales que
trabajan en favor de la democracia y los derechos humanos, y extender
su solidaridad a todas las víctimas de violaciones de los
derechos humanos en manos de regímenes no democráticos.
Con objeto de fortalecer la justicia penal internacional, las
democracias deben rechazar la impunidad por los crímenes
internacionales y las violaciones graves de los derechos humanos
fundamentales y apoyar la creación de un tribunal criminal
internacional permanente.
*Una vez adoptada la declaración, la delegación
de China expresó reservas a este texto.
Fuente: http://www.unesco.org/cpp/sp/declaraciones/democracia.htm
|