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1. Atendiendo la invitación
del Presidente de la República del Ecuador, Gustavo Noboa
Bejarano, participaron de la II Reunión de Presidentes
de América del Sur, celebrada en la ciudad de Guayaquil,
los días 26 y 27 de julio de 2002, en ocasión del
centésimo octogésimo aniversario del encuentro de
los Libertadores Simón Bolívar y José de
San Martín, los Jefes de Estado de Argentina, Eduardo Duhalde;
Bolivia, Jorge Quiroga; Brasil, Fernando Henrique Cardoso; Chile,
Ricardo Lagos; Colombia, Andrés Pastrana; Paraguay, Luis
Angel González Macchi; Perú, Alejandro Toledo; Venezuela,
Hugo Chávez Frías; Uruguay, Luis Hierro López,
Vicepresidente de la República, en representación
del señor Presidente Jorge Batlle; Guyana, Samuel R. Insanally,
Ministro de Relaciones Exteriores, en representación del
señor Presidente Bharrat Jagdeo; y Suriname, Maria Elizabeth
Levens, Ministra de Relaciones Exteriores, en representación
del señor Presidente Runaldo Ronald Venetiaan.
Asimismo, estuvieron presentes las máximas autoridades
de distintos Organismos Internacionales, cuya nómina figura
como Anexo I.
2. Los Presidentes reiteraron su voluntad de seguir impulsando
acciones de coordinación y cooperación con miras
a la conformación de un espacio común sudamericano
y en este sentido reafirmaron el conjunto de postulados que se
han establecido en las distintas Cumbres Presidenciales que han
celebrado, particularmente en la I Reunión de Presidentes
de América del Sur, realizada en Brasilia en el año
2000, señalando en particular lo siguiente:
a) Su compromiso con la democracia y con los principios
democráticos adoptados en la región y consagrados
en el Derecho Internacional, en sus propias Cartas Constitucionales,
en la Carta de la Organización de los Estados Americanos
y más recientemente en la Carta Democrática Interamericana
adoptada en Lima en septiembre de 2001, en cuyo contexto reafirmaron
su decisión de coordinar acciones cuando ella corra peligro
en cualquiera de sus países. Las crisis de financiamiento
y escasez de recursos para la inversión productiva, pueden
debilitar o socavar las bases de la democracia, pues impiden satisfacer
legítimas aspiraciones de la población para acceder
al empleo digno y a mínimas condiciones de bienestar. Por
ello resaltaron la importancia de promover, a nivel internacional,
la constitución de un mecanismo de solidaridad financiera
con la democracia y la gobernabilidad.
b) Su empeño en la búsqueda de un mundo
más justo y solidario, basado en el decidido respeto a
los valores de la democracia representativa y de sus componentes;
de los derechos humanos; del Derecho Internacional; del desarme
y de la no proliferación de armas de destrucción
masiva como base esencial del proceso de cooperación e
integración sudamericano, así como su firme respaldo
al principio de solución pacífica de las controversias;
su determinación de combatir la pobreza y la exclusión
social; de garantizar los derechos de los migrantes; proteger
el medio ambiente; propender a una progresiva liberalización
comercial; al acceso a la tecnología; y, a la promoción
de las inversiones y de los flujos estables de capital.
c) La conexión indisoluble entre el sistema democrático
y el respeto integral de los derechos humanos para la realización
plena de los derechos civiles, políticos, económicos,
sociales y culturales, incluyendo el derecho universal e inalienable
al desarrollo.
En este espíritu saludaron la adopción de la Carta
Andina de Derechos Humanos, por cuanto constituye un instrumento
de especial importancia para el logro de estos objetivos en esa
Subregión.
d) Su convencimiento de que la Ayuda Oficial al Desarrollo
(AOD) es un elemento necesario para el desarrollo humano sostenible.
Constataron con preocupación su permanente disminución,
por lo que reiteraron la exhortación a la comunidad internacional
a incrementarla urgentemente conforme a la Declaración
de Monterrey sobre Financiamiento para el Desarrollo. Asimismo,
tomaron nota con interés de la propuesta del Presidente
de la República Bolivariana de Venezuela, para la creación
de un fondo humanitario internacional, en el entendido de que
no deberán comprometerse recursos fiscales de los países
en desarrollo.
e) Su compromiso en la lucha contra el problema mundial
de las drogas y sus delitos conexos, teniendo en cuenta el principio
de la responsabilidad compartida y desde un enfoque integral,
equilibrado y de cooperación. En este sentido, destacaron
los esfuerzos que varios países despliegan en materia de
prevención del consumo, lavado de activos, protección
del medio ambiente y desarrollo alternativo, para cuya sostenibilidad
se hace necesaria una mayor apertura de los mercados para los
productos de sustitución.
f) La urgencia de adoptar y mejorar los mecanismos para
erradicar la corrupción, implementando todas las medidas
que permitan prevenir, investigar, perseguir, juzgar y sancionar
conforme a derecho, a los autores y cómplices de este delito.
Destacaron las labores desarrolladas en el marco de la Convención
Interamericana contra la Corrupción, la que constituye
un importante ejemplo internacional en esta materia.
g) Su preocupación por el mantenimiento e incremento
de los subsidios agrícolas de los países desarrollados,
los cuales distorsionan las condiciones de competencia en el mercado
internacional.
3. Los Presidentes, inspirados en la vocación y
anhelo de sus pueblos por alcanzar un futuro de fecunda y pacífica
convivencia y de permanente cooperación y bienestar, adoptaron
la Declaración sobre la Zona de Paz Sudamericana (Anexo
II). Resaltaron asimismo las iniciativas dirigidas a promover
esfuerzos en materia de limitación gradual de los gastos
de defensa y una mayor transparencia en la adquisición
de armamentos, teniendo presentes, entre otras, las legítimas
necesidades de seguridad de los Estados y los niveles actuales
de gastos, la conveniencia de dirigir mayores recursos a la lucha
contra la pobreza y la consideración del tema bajo las
perspectivas bilaterales, regionales y hemisféricas. En
ese contexto, destacaron la decisión de la Asamblea General
de la OEA para que el tema sea parte de la agenda de la Comisión
de Seguridad Hemisférica.
4. Los Mandatarios reiteraron de la manera más
enérgica su condena al terrorismo en todas sus formas y
manifestaciones, por constituir una amenaza a la paz y seguridad
internacionales, así como a la vida y dignidad humanas,
y a la convivencia pacífica y civilizada, que pone en peligro
la estabilidad, la consolidación de la democracia y el
desarrollo socio-económico de las naciones. Reafirmaron
la necesidad de que los países luchen coordinadamente para
eliminarlo dentro del estricto respeto a los derechos humanos
y en observancia de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho
Internacional en general. Asimismo, recordaron su profunda condena
a los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001; su inmediata
recurrencia al Sistema Interamericano de Seguridad, particularmente
al TIAR, y su plena disposición para aplicar las resoluciones
del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General de las Naciones
Unidas. Igualmente destacaron la adopción, durante la XXXII
Asamblea General de la OEA, de la Convención Interamericana
para Prevenir, Combatir y Eliminar el Terrorismo y las tareas
ejecutadas por el Comité Interamericano contra el Terrorismo
(CICTE).
5. En el contexto de la Convocatoria del Presidente Gustavo
Noboa, destacaron que es voluntad de América del Sur, fiel
al mandato de sus Libertadores y a su identidad como región
con historia común y herencia cultural compartida, construir
de manera coordinada un espacio integrado, mediante el fortalecimiento
de las conexiones físicas y la armonización de los
marcos institucionales, normativos y regulatorios. La consolidación
de este objetivo permitirá que la región participe
más ampliamente en las corrientes internacionales de capital,
bienes, servicios y tecnología, ya que su geografía
constituye una extraordinaria base física para la intensificación
de los esfuerzos de integración productiva, comercial y
de infraestructura.
6. Reiteraron, en este contexto, la importancia de la
ampliación y fortalecimiento de la infraestructura regional
como factor esencial para la integración del espacio económico
de América del Sur y el desarrollo de sus países,
al mitigar la pobreza e incorporar a los individuos, particularmente
de los sectores marginados o más vulnerables, a los beneficios
de la sociedad moderna. En esta perspectiva, reconocieron que
la interrelación entre infraestructura y desarrollo debe
ser explorada según una visión estratégica
sudamericana, bajo el principio de regionalismo abierto, condicionada
a los resultados del análisis de cinco principios básicos:
a) perspectiva geo-económica;
b) sostenibilidad social;
c) eficiencia económica;
d) sustentabilidad ambiental; y
e) desarrollo institucional.
7. Convencidos de que la integración física
del espacio sudamericano optimizará la movilización
del inmenso potencial económico de la región de
forma competitiva, agregando valor a los recursos naturales, favoreciendo
la sinergia y especialización en sectores estratégicos,
y posibilitando mejorar los niveles de ingreso y bienestar de
las poblaciones de la región, los Presidentes acordaron
fortalecer y profundizar los procesos de integración de
América del Sur mediante políticas activas para
acelerar el crecimiento económico en forma sostenible,
reducir la vulnerabilidad externa, mejorar la distribución
de la riqueza y disminuir los niveles de pobreza en la región.
8. Los Jefes de Estado reafirmaron la vigencia e importancia
estratégica de la Iniciativa para la Integración
de la Infraestructura Regional de América del Sur (IIRSA),
como instrumento viable para la integración multisectorial,
tanto de las distintas áreas costeras del Caribe, del Pacífico
y del Atlántico, como de las zonas internas de América
del Sur, entre sí, y ratificaron el más amplio apoyo
a su implementación, como un enfoque acertado para:
a) promover y facilitar el crecimiento y desarrollo económico
y social de América del Sur;
b) mejorar la competitividad internacional de la región,
incrementar su participación en la economía mundial
y enfrentar mejor los desafíos que impone la globalización;
y,
c) fortalecer la integración y cooperación
regional mediante la ampliación de mercados, la convergencia
de políticas públicas y el acercamiento social y
cultural de Sudamérica.
9. Los Presidentes saludaron y destacaron los importantes
progresos realizados por los doce países sudamericanos
en conjunto en el marco de la IIRSA, definida en el Comunicado
de Brasilia, de septiembre del 2000, e implementada a través
de su Plan de Acción, acordado en la Reunión Ministerial
de Montevideo, los días 4 y 5 de diciembre de dicho año.
Resaltaron además los logros concretos presentados a la
Reunión a través del respectivo Informe (Anexo III),
que incluye la identificación de 162 proyectos de transporte,
energía y telecomunicaciones. Asimismo, manifestaron su
satisfacción por el trabajo conjunto que están realizando
el Banco Interamericano de Desarrollo, la Corporación Andina
de Fomento, y el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca
del Plata, que conforman el Comité de Coordinación
Técnica de la Iniciativa, el cual constituye un pilar fundamental
para su implementación y garantiza la estabilidad y continuidad
del proceso.
10. Destacaron además que, en la III Reunión
del Comité de Dirección Ejecutiva (CDE), realizada
los días 26 y 27 de mayo pasado, en Brasilia, se establecieron
importantes directivas para profundizar el desarrollo futuro de
la IIRSA. En particular:
a) tomaron conocimiento, con satisfacción, de la
solicitud al Comité de Coordinación Técnica
(CCT), de desarrollar trabajos consolidados sobre una visión
estratégica sudamericana, conforme a los principios enunciados
en el acta de dicha reunión.
b) aplaudieron la iniciativa del CDE de buscar mecanismos
innovadores de financiamiento de proyectos de infraestructura
regional, que permitan aumentar la capacidad de realizar inversiones.
c) reafirmaron los principios orientadores establecidos
en dicha Reunión dirigidos a facilitar e incentivar la
participación del sector privado en la IIRSA, la que deberá
concertar políticas y acciones con los entes nacionales
promotores de la inversión privada de manera que se facilite
el desarrollo de proyectos vistos en un contexto regional.
Dentro de este contexto los Mandatarios dispusieron se instruya
al CCT, a través del CDE para que acelere la puesta en
marcha de estas acciones.
11. Enfatizaron, por otra parte, en que el trabajo conjunto
público, privado y de los organismos multilaterales de
crédito, permitirá:
a) El financiamiento de aportes de capital por parte del
sector estatal
b) El financiamiento de inversión privada
c) Estudiar medios innovadores que permitan reorientar
las políticas de endeudamiento para proyectos multinacionales
considerando a las Partes beneficiarias en su conjunto, así
como para procurar la flexibilización de los límites
de endeudamiento.
12. Informados de los resultados de la III Reunión
del CDE y de las iniciativas de integración en América
del Sur, los Jefes de Estado manifestaron su gran satisfacción
por:
a) la firma del "Memorándum de Entendimiento
sobre Desarrollo de Infraestructura de Conexiones para el Transporte
entre Bolivia y Chile", que creó un grupo bilateral
para estudiar el desarrollo de conexiones para el transporte entre
los dos países y llevar adelante conversaciones a fin de
continuar configurando una infraestructura de integración
física para el transporte binacional;
b) el compromiso de los Ministros de Relaciones Exteriores
de Guyana y Venezuela de establecer un Comité Técnico
para examinar la conexión directa entre ambos países
por medio de una carretera que complementaría la conexión
prevista en el eje Brasil-Guyana-Suriname-Venezuela, de conformidad
con los objetivos de la IIRSA.
13. Los Mandatarios resaltaron la trascendencia de la
priorización y ejecución de los ejes de integración
y desarrollo contemplados en el marco de la IIRSA, y sus efectos
positivos para promover un clima de entendimiento y cooperación.
En este contexto destacaron:
a) los acuerdos entre Bolivia-Chile y Guyana-Venezuela,
que son resultados logrados en el marco de la IIRSA, y confirmaron
su convicción de que el interés de los países
de América del Sur en proyectos concretos de desarrollo
contribuye a la integración regional dentro de un espíritu
de entendimiento y cooperación mutua.
b) la importancia de los esfuerzos desplegados a partir
del Protocolo de Integración Física entre Chile
y el MERCOSUR, así como del Grupo Técnico Mixto
chileno-argentino, como foros válidos para la infraestructura
vial y ferroviaria.
c) la relevancia de los compromisos asumidos por el Brasil
y el Paraguay de impulsar sus infraestructuras de vinculación
en materia de transportes, comunicaciones y energía, las
que constituirán un valioso aporte para fortalecer el eje
interoceánico que atraviesa y conecta regiones de Brasil,
Paraguay, Bolivia, Argentina, Chile y Perú.
d) la importancia del proyecto del Eje Multimodal del
Amazonas el cual, mediante sus dos ramales, beneficiará
a los países amazónicos al proyectar sus economías
a las vertientes Pacífica y Atlántica.
e) la necesidad de tener presente, en particular, la situación
de los países que enfrentan dificultades geográficas
para acceder por vía marítima a los mercados extrarregionales.
f) su decisión de que los esquemas de cooperación
en el ámbito de la IIRSA tomen especialmente en cuenta
el desarrollo armónico y sustentable de las poblaciones
vinculadas con ellos, respetando sus particularidades culturales,
sobre todo cuando se trate de poblaciones indígenas.
14. Los Presidentes decidieron instruir a sus representantes
en las agencias multilaterales BID, CAF, FONPLATA y BIRF, atribuir
prioridad a los proyectos que se ejecuten en el ámbito
de la IIRSA.
15. Expresaron su satisfacción por la reciente
incorporación de la República Oriental del Uruguay
a la Corporación Andina de Fomento y la firma de los instrumentos
de adhesión por parte de la República Argentina,
completándose así la vinculación de todos
los países del MERCOSUR y Chile al mencionado Organismo.
16. Los Mandatarios reafirmaron el papel estratégico
que la energía cumple en el desarrollo económico
y social de América del Sur. En el proceso de la Integración
de la Infraestructura Regional, destacaron la necesidad de aumentar
los niveles de seguridad, confiabilidad y calidad de suministro
de energía en Sudamérica y la conveniencia de desarrollar
los mercados energéticos regionales con prácticas
compatibles con los principios del desarrollo sustentable. Para
avanzar en ese propósito, se destacó la conveniencia
de aumentar la coordinación, tanto en el ámbito
nacional como regional.
17. Concordaron en la importancia y necesidad de extender
y profundizar los procesos de cooperación e integración
energética en el ámbito sudamericano. Reconocieron
los importantes progresos en esta materia, los cuales han permitido
formular y materializar relevantes proyectos de interconexión
e intercambio de energéticos. En ese contexto, recomendaron
impulsar las actividades de exploración y búsqueda
de fuentes alternativas en aquellos países que tengan déficit
de recursos energéticos, además de buscar los mecanismos
a través de los cuales se permita asistir a los países
que se declaren en emergencia energética.
18. Se subrayó que una adecuada y progresiva armonización
de los marcos legales y técnicos del intercambio en el
sector energético en la región es un factor importante
para la integración económica regional, que propicia
el desarrollo de un mercado más abierto, sin barreras que
limiten el libre comercio de energéticos, bajo los principios
de libre acceso y no discriminación. En ese sentido, tomaron
nota del documento titulado "Propuesta de armonización
de marcos normativos de la Comunidad Andina".
19. Respecto de las inversiones, tanto públicas
como privadas en este sector, los Presidentes manifestaron su
firme determinación en favor de la creación y consolidación
de mercados ampliados y del mejoramiento de los mecanismos que
faciliten el flujo de inversiones extranjeras directas a la región,
en un marco de estabilidad jurídica. Asimismo, se puso
de relieve el importante papel que juegan los sectores público
y privado, así como las alianzas entre ambos, acordándose
consolidar las condiciones de estabilidad y transparencia regulatoria
que los fomenten, de acuerdo con las legislaciones nacionales
de cada uno de los países.
20. Los Jefes de Estado enfatizaron también la
importancia de la diversificación de las fuentes energéticas
en sus respectivos países, destacando que el desarrollo
conjunto de los recursos energéticos dará un alto
grado de capacidad, eficiencia, confiabilidad y sustentabilidad
energética a la región. Destacaron la conveniencia
de estimular las interconexiones eléctricas entre países
del subcontinente. Reconocieron, asimismo, el potencial del gas
natural junto a otras fuentes y recursos energéticos, como
la hidroelectricidad, la energía solar, la eólica
y los biocombustibles.
21. Los Presidentes ratificaron su decisión de
continuar implementando programas para aumentar la cobertura de
servicios eléctricos, y mejorar la calidad y confiabilidad
de la energía eléctrica, resaltando el papel del
sector energético en las políticas de superación
de la pobreza. Reconocieron una vez más la importancia
de los sectores público, privado, y las alianzas entre
ambos, para la consecución de ese objetivo. Subrayaron
que la electrificación en las zonas rurales y urbano marginales
constituye uno de los más grandes retos políticos,
sociales y económicos de los gobiernos de la región.
22. Pusieron de relieve la necesidad de desarrollar un
sector de servicios de energía que establezca vinculaciones
productivas con la economía regional, y oriente el fortalecimiento
del sector, con miras a una mayor participación en el valor
agregado de estos servicios y a la generación de cadenas
productivas con empresas de la región.
23. Los Jefes de Estado instruyeron a las correspondientes
autoridades de sus países que participen coordinadamente
en las negociaciones multilaterales relacionadas con el comercio
de bienes y servicios energéticos, teniendo en cuenta las
características y condiciones de la planificación
energética de cada país.
24. Los Presidentes instruyeron a sus autoridades nacionales
responsables de la conducción de la IIRSA e instaron a
los organismos regionales e internacionales especializados a que,
en el campo energético, los trabajos de las instancias
técnicas de la IIRSA (GTE respectivo) y los de dichos organismos,
sean coordinados mutuamente, con el propósito de contribuir
a una amplia y progresiva integración energética
dentro de una perspectiva regional, que pudiera conducir a una
agenda dirigida al estudio de las bases de una eventual Carta
Energética Sudamericana.
25. Los Jefes de Estado subrayaron, además, la
importancia de la ciencia y la tecnología y asignaron prioridad
a su desarrollo dentro del ámbito regional. Así,
recordaron que América del Sur ha logrado importantes avances
tecnológicos en diversas áreas del conocimiento
y, por tanto, dispusieron impulsar y profundizar la cooperación
entre los países de la región, particularmente en
el campo de las nuevas tecnologías de la información
y de la comunicación. En tal sentido destacaron, con beneplácito,
la creación por parte del Gobierno de la República
Federativa del Brasil del Programa Sudamericano de Apoyo a las
Actividades de Cooperación en Ciencia y Tecnología
(PROSUL), conforme a lo previsto en el "Comunicado de Brasilia".
26. Los Presidentes manifestaron también su satisfacción
por los significativos resultados alcanzados durante la I Reunión
de Ministros de Relaciones Exteriores del MERCOSUR y Chile y de
la Comunidad Andina, realizada en La Paz el 17 de julio de 2001,
con la participación de Guyana y Suriname, y alentaron
la realización de una próxima reunión del
Mecanismo de Diálogo y Concertación Política
creado en esa oportunidad para fomentar la coordinación
de posiciones, entre los países involucrados, en temas
de interés común.
27. Los Jefes de Estado enfatizaron la importancia de
las negociaciones CAN-MERCOSUR y reiteraron que es imprescindible
concluirlas en el presente año, fortaleciendo de este modo
su capacidad negociadora en otros procesos de negociación,
particularmente el ALCA.
28. Los Presidentes acordaron, en lo que respecta a la
participación de los países con pequeñas
economías en las negociaciones del ALCA, que este proceso
debe considerar apropiadamente las circunstancias, necesidades,
condiciones económicas y oportunidades de dichos países.
A tal fin respaldaron la necesidad de encontrar modalidades apropiadas
dirigidas a fortalecer la capacidad de estos países para
participar en el proceso negociador del ALCA e implementar, plena
y efectivamente, los resultados que se alcancen en esas negociaciones.
29. Dispusieron que la III Conferencia Sudamericana de
Migraciones, que se llevará a cabo en Quito los días
15 y 16 de agosto próximo, adopte un Plan de Acción
sobre Migraciones Internacionales en América del Sur que
establezca, entre otros propósitos, la formulación
de lineamientos coordinados de protección de los derechos
fundamentales de los migrantes sudamericanos a nivel mundial,
especialmente en materia de seguridad social e incluyendo apoyos
consulares recíprocos; así como las bases para la
adopción de políticas regionales coordinadas para
combatir el tráfico ilícito de personas; y, procurar
la armonización de las legislaciones de los países
sudamericanos en materia migratoria.
30. Teniendo en cuenta la trascendencia de la Cumbre Mundial
sobre Desarrollo Sostenible a celebrarse en Johannesburgo, los
Presidentes decidieron adoptar una Declaración sobre la
materia, que figura como Anexo IV de este Consenso.
31. Al hacer referencia a los efectos negativos de los
desequilibrios del sistema económico y financiero internacional
sobre la región, los Presidentes reiteraron su apoyo y
solidaridad al pueblo y Gobierno de la República Argentina,
ante el esfuerzo que vienen realizando para superar la actual
coyuntura adversa e instaron a la comunidad financiera internacional
a extender el apoyo necesario para la reactivación económica
del hermano país sudamericano.
32. Los Mandatarios expresaron su solidaridad con el pueblo
y el Gobierno de Colombia en la defensa de la democracia, la cual
se ha visto fortalecida con el exitoso proceso electoral que acaba
de culminar. Rechazaron las acciones terroristas y las violaciones
al Derecho Internacional Humanitario por parte de los grupos al
margen de la ley.
33. Los Jefes de Estado formularon sus unánimes
deseos de éxitos y ventura personal a los Presidentes Andrés
Pastrana, de Colombia, y Jorge Quiroga, de Bolivia, que en los
próximos días harán entrega de los cargos
a sus sucesores democráticamente elegidos y les agradecieron
los aportes brindados en las Cumbres en las que participaron.
34. Los Primeros Mandatarios agradecieron al Gobierno
y al pueblo de la República del Ecuador y, particularmente
al Presidente Gustavo Noboa Bejarano, por la hospitalidad dispensada
a todos los participantes y por la excelente organización
que permitió el éxito de la II Reunión de
Presidentes de América del Sur, que significará
un renovado rumbo para la integración de la región.
Eduardo Duhalde
República Argentina
Jorge Quiroga
República de Bolivia
Fernando Henrique Cardoso
República Federativa del Brasil
Andrés Pastrana
República de Colombia
Ricardo Lagos
República de Chile
Gustavo Noboa Bejarano
República del Ecuador
Luis Ángel González Macchi
República del Paraguay
Alejandro Toledo
República del Perú
Hugo Chávez Frías
República Bolivariana de Venezuela
Luis Hierro López
República Oriental del Uruguay
Samuel R. Insanally
República Cooperativa de Guyana
Maria Elizabeth Levens
República de Suriname
Anexo I: Autoridades de Organismos Internacionales
Anexo II: Declaración sobre Zona
de Paz Sudamericana
Anexo III: "Informe del Comité
de Evaluación Técnica (CCT)
Anexo IV: Declaración Presidencial
relativa a la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible
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