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El tema de la Democracia debe ser uno de los ejes
del Foro y en consecuencia no basta definirlo como transversal,
es decir, como punto de referencia para la definición del
enfoque de los otros tres ejes, a saber, derechos humanos, narcotráfico
y guerra. El enfoque parte de ese supuesto, no sin señalar
que, de todos modos, para evitar que la discusión sobre
la democracia pierda su norte y sentido en el marco del Foro,
es preciso formularse preguntas que la relacionen con los otros
temas de debate. En otras palabras, se mantiene un cierto sentido
de transversalidad del tema.
Todos los temas serán considerados globalmente
para, posteriormente, examinar la forma como se articula la problemática
colombiana a ese análisis en perspectiva global.
El enfoque define el alcance que se le quiere dar a esta materia
en el marco del FSMT, delimitando de esa manera las dimensiones
que son de su interés y las preguntas que resultan significativas
para el desarrollo del evento. En tal sentido, el tema se delimita
en torno a tres cuestiones:
a. El estado de la discusión contemporánea
sobre democracia.
Se trata de definir un escenario de debate que permita ubicar
el tema e identificar los principales puntos de controversia.
No se pretende agotar un tema sobre el cual existe una amplia
literatura, sino precisar aquellos elementos del debate que
pueden ser relevantes para el desarrollo del FSMT y que aporten
a su vez a la discusión en el seno del Foro Social Mundial.
En este orden de ideas es preciso señalar que el sistema
"democrático realmente existente" deja mucho
que desear y muestra las profundas grietas de separación
de la democracia política de aquellos aspectos relacionados
con la democracia social y económica. La exclusión
social, la pobreza que padecen dos tercios de la humanidad y
el cada vez mayor poder de las multinacionales y el uso de la
fuerza y de los medios de comunicación planetarios para
mantener este orden injusto deben llamar nuestra atención
sin descuidar, por supuesto, lo que la mayor parte de autores
contemporáneos que trabajan el tema señalan como
un aspecto muy importante de dicho debate que está ubicado
en el dilema democracia representativa/democracia directa. Las
aproximaciones a ese tema se han hecho desde ópticas
teóricas e ideológicas muy diversas (republicanismo,
liberalismo clásico, comunitarismo, etc.), pero todas
ellas comparten la idea de que las relaciones entre representación
y participación constituyen un eje nodal de las definiciones
sobre la democracia y de los retos políticos que enfrenta
actualmente. En un reciente artículo, Boaventura de Souza
Santos y Leonardo Avritzer plantean que durante la segunda mitad
del siglo XX el modelo liberal representativo se convirtió
en hegemónico por circunstancias que no es del caso detallar
aquí, pero que en las últimas tres décadas
otras fórmulas han ganado mucho terreno (la democracia
participativa en sus varias versiones), producto de la crisis
que el modelo clásico ha experimentado en años
recientes (tensiones entre representación y ejercicio
de la ciudadanía, entre democracia y exclusión,
distancia entre representantes y representados, pérdida
de centralidad de la política, etc.).
La democracia participativa, dicen Santos y Avritzer, se funda
en una nueva "gramática social", cuyos principales
elementos son los conceptos de diversidad socio-cultural, pluralismo,
ciudadanía activa, reivindicación de identidades
y subjetividades, autonomía y fortalecimiento del espacio
público, entre otros. La controversia en torno a esos
dos modelos no sólo ha introducido nuevos conceptos en
el tratamiento de las relaciones entre la sociedad y el Estado,
sino que ha colocado nuevas preguntas para la discusión.
Algunas de ellas han sido enunciadas de la siguiente manera:
- ¿Cómo incorporar, en términos de ejercicio
de ciudadanía plena, al circuito de decisiones políticas,
a grupos que tradicionalmente han sido excluidos de tales decisiones
(mujeres, jóvenes, minorías étnicas)
- ¿Cómo resolver las tensiones entre desigualdad
social real e igualdad política formal? En otras palabras,
¿cómo asegurar al mismo tiempo inclusión
social y democracia política?
- ¿Cómo plantear, en términos de problema
y soluciones, las cuestiones de la soberanía nacional
y de la autonomía local, conceptos estrechamente ligados
al ejercicio de la democracia, en el contexto de la globalización?
- ¿Cómo entender la crisis de la política
y cómo superarla en términos políticos?
- ¿Quién manda en el mundo, quién sale
ganando y quién sale perdiendo?
- ¿De qué manera los Estados nacionales y los
gobiernos locales están enfrentando este modelo de globalización?
- En segundo lugar, preguntas sobre el qué hacer, tanto
en términos de propuestas de políticas (Tasa Tobim,
tratamiento de la deuda externa, controles a las multinacionales,
nuevo papel de los organismos internacionales, etc.) como de
acciones movilizadoras de la sociedad civil en torno a todos
estos asuntos.
Fuente: http://www.fsmt.org.co/democracia.htm

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