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El tema aquí expuesto trata de establecer
cuál es la relación entre globalización,
democracia y economía, a partir de una pregunta: ¿esta
tríada genera un círculo virtuoso o un circuito
perverso? El análisis está referido a la sociedad
boliviana.
La globalización
Entiendo por globalización al proceso de internacionalización
del capital en la economía mundial, cuya peculiaridad consiste
en que ya no sólo interviene el capital industrial y financiero,
sino emergen otro conjunto de capitales como el narcotráfico,
armamento, crimen y otros más. En consecuencia, en esta
fase hay procesos de acumulación originaria de capital,
hay procesos de consolidación y de mantenimiento de formas
de reproducción contínua de capital. Para esta exposición
solo me voy a circunscribir al capital industrial y financiero,
a pesar que, como muchos señalan, estos ya tienen vínculos
con los anteriormente señalados.
En este proceso de internacionalización de capital existen
protagonistas fundamentales y uno de los protagonistas principales
tiene que ver con las empresas transnacionales que tiene como
objetivo primero el de obtener ganancias mayores y segundo de
ampliar mercados. Por otro lado, este proceso de globalización
tiene la particularidad, en estas últimas épocas,
de concentrarse en la tríada concentrada en Japón,
EEUU y Europa, cuyo interés sustantivo es ampliar mercado
y obtener mayores márgenes de ganancia. Otro elemento central
de este proceso de globalización es la innovación
tecnológica que se genera en estas tres regiones y son
estas tres regiones las que al mismo tiempo se benefician en gran
medida del proceso de innovación tecnológica. Sin
embargo, en esta tríada Japón, EEUU y Europa, no
tienen las mismas decisiones ni están en el mismo nivel.
Es necesario señalar que por todos los acontecimientos
que se sucedieron en esta última época EEUU logra
recuperar su hegemonía en el plano político y militar.
En consecuencia EEUU hoy en día constituido en imperio
está dirigiendo y regulando los procesos de globalización.
Por otro lado, también es importante señalar que
en el proceso de globalización hay un predominio del capital
financiero en detrimento del capital industrial o el capital productivo,
y ese predominio lleva, por lo menos a que esta última
temporada, de 1984 a esta parte, a que el sistema capitalista
viva en una crisis recurrente, en una crisis frecuente de tal
manera que esa crisis del sistema capitalista va dando señales
significativas a varias regiones de la economía mundo,
especialmente aquellas que están articuladas a esta economía
con la entrega de materias primas, de que las fases del ciclo
ahora temporalmente son diferentes: la fase de auge es más
restringida y la fase de crisis más amplia, y parece ser
que éste es el tiempo que está viviendo Bolivia
y la mayor parte de los países de América Latina.
Un referente importante de este proceso de globalización
ahora es la caída del muro de Berlín, hecho que
ha permitido que EEUU tenga una visión e intervención
unipolar hegemónica en los planos político, militar
e incluso económico. En los años 90, con el gobierno
de Clinton, hay un crecimiento importante en EEUU, que hace reconfiguraciones
significativas en su economía para tener en su interior
básicamente a los sectores tecnológicos de punta.
En contraposición, las regiones que están fuera
de la tríada, básicamente África, América
Latina y algunas regiones de Asia, no cuentan en el proceso de
globalización, y prácticamente son zonas marginales
o se adscriben como zonas complementarias ya sea a Europa a Japón
o a EEUU. Uno de los elementos mas paradigmáticos de esta
relación en nuestra región es el Acuerdo de Libre
Comercio de las Américas (ALCA), que al parecer, no es
mas que la crónica de una muerte anunciada.
También es importante señalar que en este proceso
de globalización además de estar presentes las empresas
transnacionales, están presentes grandes intereses adscritos
alrededor del Consenso de Washington. Hablamos de los gobiernos
de los países mas desarrollados, los organismos multilaterales,
Banco Mundial, FMI, BID, inclusive instituciones regionales y
subregionales como la Cooperación Andina de Fomento.
La democracia
La democracia en Bolivia adolece de democracia. Eso quiere decir
que después de tantos años de democracia -de 1982
a la fecha- hay un conjunto de saldos, que va dejando esta estructura
o forma de vida política social.
Un primer elemento que expresa esta situación, es que
el sistema de partidos políticos se ha disociado de la
sociedad, en dos sentidos: 1º) son partidos que no aceptan
una participación activa de la sociedad, son partidos que
han generado ciertos círculos de poder y de interés
que solamente se reproducen entre ellos, mientras que la sociedad
está al margen; y 2º) existe una demanda importante
de la sociedad por su participación no solamente al interior
de los partidos políticos, sino de participación
en el conjunto de los niveles de decisión, ya que la democracia
participativa lo único que otorga a la ciudadanía
como tal es participar en los momentos de elecciones con el voto
ya sean municipales o nacionales, mientras que en el que hacer
de la definición de las políticas públicas
, de la implementación de las mismas la sociedad está
al margen.
También es importante señalar el tema generalizado
de corrupción, que no solamente está concentrado
en algunas esferas de la sociedad o en los partidos políticos,
sino que es un fenómeno que ha transversalizado a la sociedad
y en consecuencia se constituye en un elemento central.
Asimismo, se debe subrayar que no solamente en el caso de Bolivia,
sino en general en América Latina, hay una pérdida
significativa de la autonomía del Estado, de tal manera
que este ya no tiene capacidad ni libertad para tomar decisiones,
para leer la realidad de tal manera que defina políticas
públicas que soluciones sus problemas, porque esta pérdida
de autonomía esta asociada con la presencia y la imposición
de las medidas del Consenso de Washington. Básicamente
el gobierno central ha perdido la capacidad de diseñar
políticas, de reflexionar alrededor de estas y, en consecuencia,
de proponer soluciones de la magnitud y de la forma en que va
demandando la sociedad.
La economía
Si aceptamos la presencia del consenso de Washington en Bolivia
desde agosto de 1985 a esta parte, son 4 o 5 gobiernos democráticos
que en forma consecutiva van aplicando las recetas del Consenso
de Washington. ¿Cuáles son los saldos más
relevantes que podemos identificar en el plano de la economía
y la sociedad?
Un primer elemento, creo que no es el menor, es una apropiación
del excedente a favor de las empresas transnacionales desde la
Constitución, mediante la aprobación de una normativa
jurídica de capitalización y de privatización
de las empresas públicas en el país. Por primera
vez en la historia económica de Bolivia hay presencia de
empresas transnacionales, cuya peculiaridad es que se han asentado
en sectores de recursos naturales y de servicios apropiándose
del excedente económico, es el caso de hidrocarburos, de
telecomunicaciones y otros. Esta presencia afecta un sistema de
organización por el que Bolivia fue constituida en el marco
de un capitalismo de estado que permitió erigir las relaciones
económicas, políticas, sociales, las instituciones,
la sociedad a partir de excedentes provenientes de recursos naturales;
en cambio ahora estamos en frente de un Estado sin posibilidades
de subsanar las demandas sociales provenientes por las grandes
privatizaciones del excedente económico, en especial del
sector de hidrocarburos.
Otro elemento importante de señalar y rescatar, resultado
de la aplicación de las medidas del Consenso de Washington,
es la crisis profunda que vive hoy en día la empresa privada
nacional. En Bolivia existe -extrictu sensu- una empresa privada
nacional, tremendamente reducida. Esta crisis se extiende con
mayor energía a las unidades económicas pequeñas,
medianas, micro en el ámbito urbano y a los pequeños
productores en el ámbito rural.
La crisis refleja un acentuamiento de la heterogeneidad estructural
en Bolivia, por la existencia de diferentes formas de organización
de la producción, en cuyo interior, asimismo, se dan diferencias
de productividad; por esos las empresas hoy en día están
en crisis, por que hay un estancamiento de productividad, prácticamente
hay una obsolescencia del aparato productivo, y si la productividad
está estancada, este fenómeno tiene repercusiones
sobre la distribución del ingreso y sobre la pobreza. En
consecuencia estamos generando el circuito perverso de la globalización
o la economía de mercado del Consenso de Washington alrededor
de la privatización del excedente, la crisis profunda de
las empresas transnacionales, la heterogeneidad estructural, las
diferencias de productividad, la alta concentración de
ingreso, pero además alta concentración de la riqueza.
En efecto, en Bolivia uno de los problemas sustantivos tiene
que ver con la concentración de la riqueza, distorsión
que se expresa en diferentes fenómenos. Uno de ellos es
la problemática del territorio y el problema de la distribución
de la tierra, hay una fuerte concentración en pocas manos.
Paradójicamente, a tan pocos meses de celebrar los 50 años
de Reforma Agraria ocurrida en Bolivia el 2 de agosto de 1953,
vamos a tener como saldo fundamental un proceso acentuado de concentración
de la tierra. Por otra parte está el proceso de concentración
de los recursos naturales de la minería y particularmente
de los hidrocarburos en favor de empresas transnacionales, de
países de fuera de la región y algunos de América
Latina. Todos estos elementos están configurando un circuito
perverso que deja la asociación entre globalización,
democracia y economía. Pero también hay problemas
de financiamiento externo en Bolivia, otro elemento relevante
de este saldo que proviene básicamente de financiamiento,
de donaciones y ahora de inversión extranjera directa.
Y todo esto por supuesto se concentra en algunos aspectos relevantes:
Uno de ellos es el desempleo. Este fenómeno se articula
a otro de informalidad o de desempleo encubierto. Agregando estos
dos elementos, estamos hablando de un desempleo en el orden del
60 a 65% de la población económicamente activa.
De la mano de este fenómeno está el de la exclusión
social de sectores importante en el país. Producto de estos
elementos, en Bolivia hay una emergencia de movimientos sociales
que pone en cuestionamiento a corto plazo los saldos insatisfactorios
del modelo neoliberal, y a largo plazo cuestiona la historia o
la forma oligárquica cómo se constituyó Bolivia
en el plano económico, político, social.
En consecuencia, hoy en día estamos frente a una crisis
estructural. Con algunas políticas provenientes del FMI
o del Banco Mundial, o con algunos ajustes a la política
fiscal no se va a solucionar este escenario de crisis estructural
que es económica, política y social. Es de tal profundidad
esta crisis, que los diferentes ámbitos que tienen una
relativa autonomía, ya no tienen posibilidades de solucionar
los problemas de sus ámbitos. En consecuencia esta crisis
se torna en crisis política y su solución es por
lo tanto también política.
Escenarios
Un primer escenario, consiste en la posibilidad que continúe
el neoliberalismo, lo que supondría seguir reproduciendo
el circuito perverso. La gran pregunta en este escenario es cuál
será el límite. En este ámbito no se pueden
ignorar las características de los movimientos sociales
que están socavando la raíz de la sociedad, emergiendo
en algunos momentos con mucha virulencia, mientras en otros aparentemente
están viviendo en la subterraneidad. Por tanto estamos
en un momento de inflexión marcada por la emergencia de
estos movimientos sociales.
Un segundo escenario consiste depende de la capacidad de construir
un proyecto nacional, un proyecto de sociedad. En estos últimos
20 años Bolivia se asemeja a un barco sin timón
que no sabe dónde va. Supo como zarpar el 29 de agosto
de 1985 con el modelo del neoliberalismo, pero con este barco
ahora Bolivia no sabe a dónde va. Por eso es fundamental
la constitución de un proyecto nacional y de estrategias
que articulen visiones económicas, políticas, sociales;
que desde una visión real nos reconozcamos de una vez por
todas en lo que somos y tenemos como bolivianos.
Bolivia no solo es heterogénea en su cultura, es también
heterogénea en su economía, en su sociedad, somos
un país multicultural, multiétnico, en consecuencia
creo que es fundamental reconocernos como somos y no aceptar pasivamente
que vengan recetas del libre mercado. Tenemos que generar una
teoría a partir de nuestra realidad, asumiendo que estamos
entrando a un cambio de época que nos exige colectivamente
ser creativos, ser propositivos, cosa que no ocurrió en
los últimos 20 años porque hemos estado subordinados
al pensamiento único proveniente del Consenso de Washington.
Debemos de construir esperanza, teniendo como pivote fundamental
el mejoramiento de la calidad de vida de la población al
interior de una democracia participativa. Hay que profundizar
la democracia, hay que darle un carácter social a la economía
y darle un carácter económico a lo social, de tal
manera que ambas estén imbricadas, asociadas y vinculadas.
Además es fundamental que busquemos -en solidaridad y alianzas-
un contexto internacional diferente que no solamente necesitamos
los países atrasados o subdesarrollados, sino inclusive
los países desarrollados necesitan un contexto internacional
diferente en el que todos podamos solucionar nuestros problemas.
*Carlos Villegas.
Analista económico. Director del CIDES: postgrado en Ciencias
del Desarrollo de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).
Su última publicación se titula "La privatización
de la industria petrolera en Bolivia". Ponencia presentada
en la Conferencia regional "Movimientos sociales, políticas
de seguridad y democracia", organizada por el Programa Andino
de Derechos Humanos, PADH. La Paz-Bolivia, mayo 27 y 28 de 2003.
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