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Compañeras y compañeros del Tercer
Foro Social Mundial de Porto Alegre
Lamentablemente no podré estar con ustedes en este evento
tan importante. En Bolivia, desde el 13 de enero, vivimos un estado
de sitio de facto. Las carreteras han sido tomadas por 10.000
efectivos del ejército y la policía. Varias escuelas
y postas sanitarias han sido convertidas en cuarteles. Cientos
de compañeras y compañeros han sido detenidos, ultrajados
y amenazados. Decenas han sido heridos y lo mas lamentable: 9
compañeros han muerto por las balas del ejercito, y otros
11 han muerto en un accidente provocado cuando intervinieron a
la fuerza la marcha de los jubilados.
La guerra que tanto se anuncia ya se siente en este país
de América Latina. Las Fuerzas Armadas del país
se han transformado en un ejercito de ocupación al servicio
de los intereses de las trasnacionales y la potencia del norte.
En las últimas elecciones en Bolivia la gente dijo basta.
¡Basta de este modelo neoliberal! Ahora nos movilizamos
para cambiar este modelo y ellos nos responden con balas, con
tanques, con muertos. Durante 5 meses hemos dialogado con el gobierno,
hemos expuesto razones y argumentos y nada se ha conseguido. Por
eso iniciamos los bloqueos de caminos y movilizaciones desde el
13 de enero. Porque queremos soluciones y no palabras.
No estamos pidiendo más de lo que nos corresponde. Lo
que queremos es recuperar nuestro gas. Bolivia es el país
con mayores reservas de gas natural en Sud América. Si
este hidrocarburo no vuelve a sus verdaderos dueños seremos
un país mendigo sentado sobre una silla de oro negro. Nosotros
no queremos caridad, ni ayuda para el desarrollo. Lo que queremos
es que nos devuelvan nuestro gas, nuestros recursos naturales,
nuestro futuro.
Los aymaras, quechuas, guaraníes y los mas de treinta
pueblos indígenas originarios que existen en mi país
buscamos recuperar nuestro territorio. No queremos sentirnos extranjeros
en nuestra propia tierra. No queremos ser tratados como ciudadanos
de quinta categoría, exiliados en nuestro propio territorio.
No queremos que se destruya nuestra cultura. Nuestra hoja de coca,
símbolo de la comunidad y solidaridad en las culturas andinas,
está siendo perseguida y satanizada como si fuera la causante
de la drogadicción, cuando en la realidad los culpables
de la drogadicción son los defensores de este sistema capitalista
inhumano y decadente.
No nos dejemos engañar. Nosotros sabemos que la lucha
contra las drogas no es mas que un pretexto para militarizar nuestros
territorios, para violar nuestra soberanía.
Los indígenas y campesinos queremos que no haya mas latifundios
en Bolivia. Que la tierra sea de los pueblos originarios y de
quienes verdaderamente la necesitan. No queremos que un grupo
de traficantes acaparadores conviertan la madre tierra, la "Pachamama",
en una simple mercancía.
En Bolivia hemos derrotado el intento de aprobar una ley que
privatizaba y mercantilizaba las aguas. Sin embargo, ahora, quieren
imponer la exportación de aguas subterráneas de
una región muy desértica del sudoeste de Bolivia
para beneficio de las empresas transnacionales mineras instaladas
en el norte Chileno. El agua es la sangre de la madre tierra.
La defensa del agua es la defensa de la vida.
Nuestra lucha no es sólo por gas, tierra, coca y agua,
sino también contra el ALCA. Nosotros estamos convencidos
que si se aprueba el ALCA será muy difícil recuperar
nuestras empresas y nuestros recursos naturales. El ALCA mas que
un proyecto de comercio, es un proyecto de neocolonización
y anexión. Nosotros no queremos ser una colonia mas. No
queremos que el gran mercado del ALCA provoque el etnocidio de
nuestros pueblos. Nosotros, queremos una integración solidaria,
diversa, justa, una integración como la que se siente en
el Foro Social Mundial.
Compañeras y compañeros, grandes titulares de prensa
acompañan la trágica muerte de un compañero
en las manifestaciones de Génova, pero cuando se trata
de decenas de humildes bolivianos sólo reina el olvido.
Tenemos que romper este cerco de silencio de los medios de comunicación
internacional. Podemos hacerlo, si cada uno al retornar a su país
empieza a organizar comités de solidaridad con Bolivia,
si realizamos acciones frente a las embajadas de Bolivia, si protestamos
frente a las sedes de las transnacionales piratas, si inundamos
los medios de comunicación con pronunciamientos de todos
los sectores.
Debemos construir un gran frente de lucha latinoamericano y mundial
contra la deuda externa. Tenemos que luchar todos juntos para
defender a Venezuela, Cuba y Palestina.
Compañeras y compañeros quiero pedirles que miren
a su vecino de al lado. Verán que estoy allí en
Porto Alegre. Porque Evo Morales no es mas que un luchador como
ustedes.
Compañeros y compañeras no es Evo Morales él
que decide si se levantan o no los bloqueos de caminos en Bolivia.
Son las bases, las comunidades que están en las carreteras.
Porque solo podemos forjar una unidad de hierro si las bases deciden,
si los dirigentes aprendemos a escuchar y a respetar la decisión
de las bases.
En el idioma aymara y quechua "jallalla" significa "viva".
Por eso, me quiero despedir pidiéndoles que me ayuden a
gritar un "viva", un "jallalla":
Jallalla el Foro Social Mundial de Porto Alegre
Jallalla los pueblos del mundo
Jallalla la lucha en Bolivia
Cochabamba, Bolivia, 27 de enero del 2.003
Evo Morales
Fuente: Foro Social Mundial http://www.forumsocialmundial.org.br/dinamic.asp?pagina=carta_evomorales

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