Programa Andino
de Derechos Humanos

 

Análisis sobre Emergencia de los Movimientos Sociales
en la Región Andina


Sociedad civil, comunicación y política
en el contexto venezolano

Marcelino Bisbal*

La sociedad civil venezolana ha ido creciendo cada vez más. Ya no son los medios con sus voces de difusión y/o excitación, ahora es la propia sociedad civil que se difunde como mensaje y medio a la vez. La acción política ya no se presentó como antaño con desprecio y asco. Si antes los medios jugaron a ese desprestigio, ahora la sociedad civil está apostando a la valorización de la política a través de sus actuaciones y llamado. Ella copa los hechos noticiosos, ella es noticiable como actor junto a la calle que es el espacio que ella a escogido en esta coyuntura que vivimos..

Contenido
I. Deslinde necesario: la sociedad civil en nuestro contexto
II. La construcción informativa de la sociedad civil
1- Corpus del análisis
2- Método del análisis
III. La sociedad civil en los sucesos del 11-A
IV. ... y la calle como actor (para concluir)
Notas y referencias


Pero, a mi juicio, el talón de Aquiles
de los "teóricos de la sociedad civil"
consiste en que siguen pensando en ella,
más que como una esfera autónoma,
como un ámbito que debemos potenciar para que sea
posible la democracia.
Adela Cortina

I. Deslinde necesario: la sociedad civil en nuestro contexto

La expresión sociedad civil es una de esas referencias que al igual que lo popular o pueblo resulta cargada de una fuerte ambigüedad e imprecisión. Incluso, con el correr del tiempo se va llenando según sea el caso, o vaciado, de referentes que resultan difíciles de aprehender tanto en la teoría como en la acción social. Sin embargo el vocablo, en estos tiempos que corren de globalidad económica, política incluso y de mundialización cultural e intercultural, ha resultado ser lo que Edgar Morin refirió con el término "palabra clave", es decir palabras que quieren iluminar todo el universo que ellas intentan describir. Y nos dice el sociólogo francés que las palabras clave son más que ideas clave e incluso llegan a convertirse en hiperreales porque se sienten poseedoras de la realidad. A veces, en ciertos escenarios cargados de fuerte conflictividad política, resulta ser una especie de palabra mágica que tan sólo nombrarla pareciera que se deben abrir todas las puertas de las posibles salidas o soluciones. Aquí la massmediación del presente ha venido jugando un papel de significación con el uso abusivo y extensivo del término. Pero siempre requerimos de palabras clave, de palabras cardinales, de palabras núcleo y el vocablo sociedad civil es un buen ejemplo a pesar de todo el" vacío" del término y de su carga ideológica ambigua.

Cuando hablamos de sociedad civil estamos expresando, o intentamos expresar, frente a la sociedad política ["Conjunto de instituciones fundamentales-partidos, elecciones, reglas electorales, liderazgos políticos, alianzas interpartidarias, legislativos-mediante las cuales se eligen los gobiernos democráticos y, en ese marco, se controla el poder público"(1)] y sociedad económica [conjunto de organizaciones que producen bienes y servicios para el mercado, además de aquellas otras organizaciones no productivas que tienen como función la puesta en circulación en el mercado de los bienes tangibles] al conjunto de la ciudadanía que se organiza estructuradamente o no para diferenciarse del Estado y de la sociedad política. A partir de este sustrato meramente referencial la idea que queremos dejar clara es que la sociedad civil nos la podemos imaginar, recapitulando, "como el conjunto de actividades de tipo asociativo relativamente autónomas con relación al Estado y al sistema político, así como a la 'sociedad económica', que se orientan a la articulación de valores, la reivindicación de intereses, y el cultivo de la sociabilidad y de las manifestaciones de la cultura"(2). Se ha llegado a decir que la sociedad civil como concepto ha reinventado la acción política del presente, aunque como acción concreta en la realidad de lo social no haya sido tanto así. De todas formas la sociedad civil es una fuente de innumerables y renovados debates en el presente.

La experiencia venezolana al respecto no es muy distinta de lo que hemos descrito e intentado conceptualizar. Si hoy día el concepto de sociedad civil está ligado a la idea de organización, participación democrática, conjunción de intereses, horizontalidad en las decisiones frente a la verticalidad de los partidos políticos tradicionales, descentralización, y heterogeneidad, en sus orígenes y usos dentro de nuestro contexto no siempre se le asumió con esas características.

Como categoría en la realidad venezolana empieza a usarse durante el siglo XIX como contrapeso al predominio militar y el control armado en la conducción del Estado. Es decir, que su uso tiene que ver con la confrontación entre civilismo y militarismo. En aquel entonces nos topamos con una Venezuela marcada por las guerras entre los caudillos, la destrucción generalizada producto de esas confrontaciones y el caos político-administrativo que reinó gran parte de ese siglo XIX. Pero también nos encontramos con un pensamiento, aunque reducido a escala pequeña, que tenía sentido de ciudadanía y que contrastaba y veía en el militarismo un sinónimo de barbarie y destrucción, con el civilismo como idea de desarrollo y progreso. Como dice el historiador Elías Pino Iturieta: "(…)si el reto del siglo XX fue la construcción de ciudadanos conscientes y responsables, no podemos olvidar que ese (…)reto no se puede separar de los retos del siglo XIX, que con caudillos y todo fue poco a poco poniendo el cimiento de ese ciudadano y de esa república que todavía hemos de desarrollar"(3).

Así llegó a nuestro país el siglo XX, que a pesar de algunos signos, nada favorables para la construcción de sociedad civil y de ciudadanía, heredados del XIX, será el momento estelar para los partidos políticos venezolanos nacidos bajo una concepción moderna y con sentido de ser realmente puentes entre el gobierno y la sociedad.

Y si después de 1958 estábamos cerrando un ciclo de dictaduras y presencia militar en las cosas públicas y del Estado, allí mismo veíamos nacer a una sociedad política que empezaba a instalarse como protagonista del quehacer político venezolano.

El Partido Político se convierte así en protagonista estelar del proceso de transformación que se procura poner en práctica en la sociedad venezolana. A partir de ese momento hasta el presente, y pese a los contratiempos y dificultades por las que atraviesa su definitiva implantación, el Partido Político se consolida como elemento fundamental y definidor del sistema político venezolano. Además, el Partido Político se convierte en motor y propulsor de la organización de otros sectores de la sociedad. Aparece como el conductor de la estructuración del movimiento sindical, interviene de manera activa en los gremios profesionales, en el movimiento estudiantil y en otras instancias organizativas de la sociedad, todo en función de fortalecerse a sí mismo más que a la sociedad (4).

El partido político fue copando toda la escena de la vida del país, incluso aquellos resquicios que parecía estaban más alejados de sus intereses. Pero con el tiempo se fueron agotando en el sentido originario para el cual habían nacido y la ciudadanía empezó a sentir desencanto y descreimiento por esa facción de la sociedad. Surgía así la "crisis de los partidos", irrumpía la pérdida de legitimidad en sus funciones y aparecía en los políticos la pérdida absoluta del sentido de realidad. En Venezuela incursionaba todo un conjunto de críticas hacia los partidos, críticas que pueden ser generalizadas a otros contextos, pero que en el nuestro agudizaron el fin de un proceso o ciclo histórico que se había iniciado con fuerza de novedad y espíritu de modernidad en 1945.

Por lo anterior, vemos entonces que algo tenía que suceder con los ciudadanos al interior de sus vidas en sociedad. Lo primero que se aprecia es el alto índice de abstención de los últimos procesos electorales, la ausencia de interlocución entre la gente y el político, desconfianza hacia el sistema de partidos políticos y finalmente descreimiento en el Estado y su legitimidad. Pero no hay democracia sin partidos políticos y Estado de derecho. Terrible dilema el que nos toca vivir. De repente, nos viene a la memoria aquellos párrafos del desaparecido Luis Castro Leiva en su "Discurso de Orden ante el Congreso de la República" el mismo día en que nuestra democracia cumplía 40 años de existencia, es decir el 23 de enero de 1998. Decía Castro Leiva:

"Acaso lo más importante, y lo más característico del régimen político inaugurado en enero de 1958 sea su permanencia. El 23 de enero de 1958 se cumplen cuarenta años de su instauración, lo que lo convierte en la dominación más larga en la historia de la República de Venezuela: el liberalismo paecista duró 18 años (1830-1848); el liberalismo guzmancista otros tantos (1870-1888); el gomecismo, incluyendo el castrismo, 35 años (1899-1935)" (Manuel Caballero, Las Crisis de la Venezuela Contemporánea).

Y entonces, plantados en la seguridad de tal falta de memoria colectiva, vemos trepar en la atención una ironía y el conflicto que suscita su interpretación. ¿No será, pregunto, que la mejor celebración que se le puede hacer a la democracia es que hayamos olvidado que una vez tuvo entre nosotros comienzo? ¿Será demasiada perversidad imaginar que nuestra democracia sea la causa que nos explique por qué hemos llegado a despreciarla tanto? Lo hacemos a diario. Odiar la fuente de nuestra identidad política colectiva, odiar nuestra república como forma de "vida en común" y escupir la democracia, que es metafóricamente su espíritu, es infringirle afrenta a nuestra propia identidad personal.

Extraña paradoja entonces: durante casi dos siglos nos hemos devotamente entramado para lograr la libertad de que gozamos y ahora que la tenemos, tan bien o mal como nos luce, pareciera que queremos empeñarnos en caerle a patadas a la fuente que nos depara la posibilidad de ser nosotros mismos quienes somos. ¿Cómo explicar la paradoja? (5).

Pero he aquí que la democracia, hasta ahora, no ha desaparecido sino que resurgió así la vieja idea de Tocqueville según la cual la democracia exige, so pena de derivar en un despotismo paternalista o en la tiranía de las mayorías, de fuertes capacidades de autoorganización y participación de los ciudadanos, que posibiliten la generación de reales sociedades mediadoras entre los individuos y las instituciones políticas (6).

De cara al presente, ese señalamiento nos está indicando la relevancia que han adquirido hoy día, "aquí y ahora", el surgimiento de esas organizaciones estructuradas o no, o poco estructuradas, para la preservación del sistema democrático. Es decir, que la democracia descendió y desde allí se está "pulverizando" o irradiando hacia arriba y alterando las bases mismas de su relación con el Estado y la misma sociedad política. De esta forma la sociedad civil se problematiza pues empieza a poner en entredicho o en duda las certezas de que todas las necesidades sociales deben pasar por el Estado y el sistema de partidos. Nos enfrentamos a una sociedad civil, como "término-cajón" para las fuerzas sociales realmente vivas, de donde surgen voces propias y nuevas:

(…) organizaciones con un sentido político que no se canaliza a través de los partidos políticos tradicionales y que los enfrentan en el campo de la administración y decisiones concernientes al espacio público. La ciudadanía no afiliada a esas organizaciones tradicionales hace política en sí, poniendo en práctica la denotación amplia y a la vez fundamentante del concepto de política. Y en un movimiento de continuo flujo y reflujo, busca ocupar espacios que hasta entonces se consideraban propios de quienes participaban formalmente en la gestión de gobierno, bien por decisión electoral canalizada partidariamente, bien por su cercanía e identificación con las instancias formales del poder (7).

En ese sentido, la sociedad civil tal como la estamos viendo en estos tiempos en toda América Latina se nos representa como un conjunto de actores emergentes que generan con su actuación y acción social profundas transformaciones e innovación cultural. Esta constituye -tal como lo expresa A. Melucci (1985)- un reto simbólico a los patrones culturales instituidos. A tal efecto, la sociedad civil produce cambios en el sistema de significados ya instituidos por la misma sociedad política y el Estado. Frente a ese hecho podemos considerar a la sociedad civil del presente bajo las siguientes características (8):

-Creación de "nuevas formas de ciudadanía que de cuenta de la pluralidad social y de la diferenciación cultural" (Sonntang y Vero), a fin de encontrar cauces institucionales para ambas.
-Complementariedad (no subordinación) entre ciudadanos y gobierno, la cual exprese la soberanía popular como eje de la democracia moderna (Lechner, 1986).
-Toma de conciencia, por parte de la sociedad civil, del poder que representa como una de las vías principales para generar un sistema de contrapeso a la centralización y usurpación de ese poder por parte del gobierno.
-Constitución de "formas de organización y representación que complementen a los partidos políticos y a las instancias institucionales" (Portantierro, 1992) y que se conviertan en canales e instituciones nuevas que garanticen la intervención de la sociedad en las decisiones del gobierno.

II. La construcción informativa de la sociedad civil

Ahora es el momento de ver cómo la sociedad civil se hace presente en la massmediación que hoy nos ofrecen los grandes medios de comunicación y cómo ellos se apropian del término para construir una realidad. De esta forma los media se convierten en un nuevo lugar de acción para la sociedad civil. En ese sentido, discutir y hablar hoy de la sociedad civil en Venezuela como en el resto de América Latina, parte desde los medios de comunicación y sus industrias culturales. La información generada por la propia sociedad civil encuentra eco en los media, pero la misma sociedad civil se convierte en medio. Se trata de un ciclo que va desde el mensaje que es la sociedad civil, hasta el medio que es la misma sociedad civil. Es decir, que la idea y realidad de la sociedad civil se juega en el plano de la misma sociedad civil.

Al respecto A. Melucci (9) ve así la vinculación entre sociedad civil y comunicación:

(…) los nuevos movimientos sociales operan como signos dentro de los códigos dominantes. Su función es simbólica y profética: evidenciar problemas, revelar intereses ocultos, anunciar a la sociedad que un problema fundamental existe en un área determinada y enviar los mensajes correspondientes. Por ello, concluye que son una especie de nuevos media. Porque la forma de movimiento es un mensaje (Melucci,1985). La relación entre comunicación y movilización social no puede ser tan directa.

Por lo anterior, parece relevante descubrir cómo la sociedad civil se hace presente en los medios de comunicación y cómo estos construyen y reconstruyen el tema de la sociedad civil en ciertos acontecimientos determinantes que indican momentos con significados políticos que marcan de alguna forma a la sociedad como un todo.

Desde aquí iniciamos el análisis de contenido del medio prensa durante los sucesos del 11 de abril de 2002. La investigación parte de la idea según la cual los medios de comunicación se encargan de formar las representaciones que sobre un determinado tema asuman los públicos, los lectores, como si fueran sus propios conocimientos.

1- Corpus del análisis

-Para el análisis del tema se procedió a tomar dos diarios de la capital de la República: El Nacional y Ultimas Noticias. Se trata de dos diarios de circulación nacional certificada. El siguiente cuadro nos da una visión rápida de las características de ambos medios impresos:

DIARIO PUBLICO LECTOR

ESTILO INFORMATIVO

El Nacional

Clase alta y media alta Objetivista
  Profesional liberal, Universitario (Docente y Estudiante), Empresarios, Políticos  
Ultimas Noticias Clase media baja y trabajadora Sensacionalista
  Sectores Populares  

En este cuadro (Corpus del análisis) es necesario clarificar algunas ideas. El público lector (Perfil del Lector) viene determinado por la base de estratificación socioeconómica del venezolano y que ha establecido la empresa "Datos C.A", al igual que otras empresas de investigación de mercados y de medios existentes en el país. Al respecto, hemos seguido el Índice Económico 2000 de "Datos Information Resources". Es decir, estamos en presencia de dos segmentos distintos de público lector de prensa y de dos estilos de construir la información acerca del acontecer.

-De los diarios a analizar podemos entresacar dos estilos de hacer periodismo. Ambos corresponden al estilo -de contenido y formal- de tratar la información. Cada diario nos ofrece un estilo de "hacer" periodismo y esa forma corresponde al tratamiento y presentación del hecho noticioso. De los diarios que estamos analizando nos encontramos con dos estilos informativos: objetivista y sensacionalista. Aunque los dos diarios fundamentan su estilo informativo en la llamada "teoría de la objetividad".Desde esa perspectiva, el estilo objetivista adopta una actitud semántica seria, utiliza una diagramación sobria, no recurre a los grandes titulares y al color en los mismos títulos, y establece un predominio del texto sobre la visualización. A la inversa, el modelo sensacionalista asume actitudes semánticas provocativas, despliega todo tipo de recursos tipográficos y da preferencia al registro visual (ya sean titulares o gráficas).

Ambos diarios de la muestra o del corpus son los medios impresos que liderizan la preferencia de los lectores a nivel nacional. El diario El Nacional capitaliza las preferencias de los lectores de prensa del Distrito Capital en un 55% entre los lectores de los estratos sociales ABC(Clase alta, media alta y media: empresarios, profesionales , universitarios, políticos) y el diario Ultimas Noticias lidera la preferencia de lectoría entre los estratos sociales D y E (clase media baja, popular, marginal y trabajadores).

Según las últimas encuestas y a diferencia de otros momentos de la vida del país, los temas de política son los que mueven a leer o comprar los medios impresos. Las encuestas nos indican que los contenidos que buscan al leer un diario son: -Política: 50%; -Deportes: 46%; -Noticias Nacionales: 28% ; y -Economía: 19%.

2- Método del análisis

- Se analizan cuantitativamente y cualitativamente los contenidos registrados en los diarios del corpus previamente definido, publicados en tres momentos seleccionados para el análisis. A tal fin, se han tenido en consideración tanto variables morfológicas ( Número de informaciones, Volumen de cms/col, Número de páginas a que corresponde ese volumen informativo) como informativas (Valoración o Tendencias de la Información y lo que vamos a llamar Índice de Imparcialidad que comprende los subíndices de Compromiso y de Orientación.
- La unidad de análisis es de naturaleza temática. Se estudió el tratamiento que recibió el tema de la sociedad civil.
- Para el análisis se tomaron en consideración los siguientes géneros periodísticos que funcionaron como Unidades Redaccionales (UR): -Información propiamente dicha;- Opinión; -Editoriales; -Reportajes; -Entrevistas;- Remitidos; y -Otros.
- Como unidades de registro, los temas y sus respectivos subtemas fueron rastreados en los antetítulos, titulares, subtítulos y en los sumarios respectivos de las piezas informativas de las primeras planas y de páginas interiores de los dos diarios considerados en el corpus.
- Las distintas Unidades Redaccionales (UR) consideradas se expresaron en frecuencia absoluta, es decir en Número de UR, así como en cms/col (unidad de medida del volumen ocupado por las distintas UR).
- El volumen de las distintas Unidades Redaccionales, así como su frecuencia absoluta, se ofrecen de acuerdo a su despliegue en primeras planas y en páginas interiores. Se ponderó la importancia del tema con base en criterios morfológicos y de intensidad de las UR.
- También se consideraron las Valoraciones o Tendencias Informativas de acuerdo a:

1. Tendencia de la Información: cada diario expresa una orientación positiva o negativa. En tal sentido es preciso objetivar la valoración de la tendencia en base a unos ejes neutros (grado cero) que sirvieron de grado límite. Por ejemplo, sobre el eje neutro de "conducta" en relación a la sociedad civil es posible establecer la orientación negativa (desfavorable) o positiva (favorable) atendiendo a las aserciones denotativas o connotativas de las distintas Unidades Redaccionales según los diarios analizados.

2. Índice de Imparcialidad (10): Sería el análisis de la Unidades Redaccionales de carácter o que se nos presentan como neutrales. Se expresa también en %. Este índice expresa el grado de parcialidad o de imparcialidad que el medio expone en referencia a un tema/categoría de análisis. Este Índice comprende los llamados subíndices de:
-Índice de Orientación: Unidades Redaccionales que dominan favorablemente o desfavorablemente en el conjunto de unidades. No es más que la Orientación Dominante. Se expresa en %. Sería el grado de convicción puesta en la orientación de un tema.
-Índice de Compromiso: Refleja la "pasión" puesta por cada diario en lo que respecta a las tendencias informativas. Sería el grado de dogmatismo destinado a defender la orientación dominante.

En síntesis, tal como precisamos anteriormente, el análisis efectuado pretende hacer un primer aporte de carácter preliminar que nos indique cuál ha sido la representación que ha tenido la llamada sociedad civil en los dos diarios escogidos. La idea, como objetivo, es avanzar en el nivel de comprensión que tienen los medios por la expresión sociedad civil. Se trata de esclarecer, a partir de los Sucesos del 11-A y Golpe de Estado (desde el 08 de abril al 15 de abril de 2002), aquello que expresara la historiadora Graciela Soriano cuando afirmaba que:

En el caso venezolano, cuya vivencia tenemos de inmediato, es obvia la utilización reiterada, no menos ingenua, mimética o acrítica -más de una vez pedante- de la expresión, en boca de políticos, profesores, estudiantes, empresarios , eruditos, sacerdotes, periodistas y gente de la calle. Un uso tan difundido e indiscriminado por tanta gente distinta en un solo contexto conduce a preguntarse si cada uno de los sujetos que lo utiliza (en una sociedad como la venezolana, tan poco reflexiva y desmemoriada), el significado que asigna a sus propias palabras. En este caso habría que sospechar -y no menos que dar la voz de alerta- hasta qué punto se trata superficialmente el tema como un fad dispuesto a disolverse en mimetismo de moda, sumando a tantos otros en los que se ha caído más de una vez en estos cortos dos siglos independientes de existencia histórica (11)

De ahí entonces que este análisis de contenido intente dar alguna luz desde la perspectiva de la presencia que tiene la sociedad civil en los medios de comunicación y específicamente en la prensa.

III. La sociedad civil en los sucesos del 11-A

Este hito de la vida política del país (del 08 de abril al 15 de abril de 2002) se presenta en un contexto de alta conflictividad y polarización. El núcleo de la crisis se centró entre los días 11 y 12 de abril cuando los venezolanos en número de algo más de 800.000 personas marcharon desde el edificio de Petróleos de Venezuela S.A (PDVSA) en Chuao, en el este de Caracas, hasta casi llegar al palacio presidencial de Miraflores. En esa acción de protesta y marcha de un sector muy numeroso de la sociedad venezolana hubo muertes, un golpe de Estado y la restitución, en menos de 48 horas, del presidente Hugo Chávez Frías. Hasta se vulneró el derecho a la información y de libertad de expresión.

Pero todo hecho tiene sus antecedentes y este momento de la vida del país no irrumpe gratuitamente. Dos signos son claros de esos antecedentes, en primer lugar el paro cívico del 10 de diciembre de 2001 ante la aprobación (en noviembre de 2001) de un conjunto de leyes (49 en total) por la vía de la Ley Habilitante (delegación de atribuciones al Presidente de la República sin pasar por el parlamento o Asamblea Nacional) y el conflicto de la industria petrolera del país en abril de 2002 que se acentuó mucho más con la intolerancia oficial mostrada en el programa radial Aló, Presidente (domingo 07 de abril de 2002) en donde el alto poder, en forma desmedida, casi burlona, fue despidiendo a los altos gerentes de esa industria. Esos dos hitos exacerbaron todavía aún más la polarización política que ya se vivía en el país y que se demostraba, hasta los actuales momentos, en lo que se ha llamado"la acción de la política en la calle". Como simple dato de muestra de ese hecho en donde la política tomó la calle, el Informe Anual de Provea (octubre 2001-septiembre 2002) nos indica que:

las tres formas de acción de protesta más utilizadas, el cierre de calle, la toma de establecimiento y la concentración, las dos primeras de ellas son claramente confrontacionales y disruptivas de la vida cotidiana. Se realizaron 332 cierres de calle(26.3% del total), 252 concentraciones (20%) y 161 tomas de establecimientos (12.8%)(…)Sin embargo, en este período, las concentraciones precedieron a las tomas, que en el período anterior ocuparon el segundo lugar (12).

A este momento se le ha denominado como "la crisis de abril". El saldo final, todavía no esclarecido, fue entre 15 y 20 muertos y más de un centenar de heridos. Pero además el tema de los medios: su silencio durante el 13 de abril, la desobediencia mediática asumida por el sector privado de la comunicación, la presencia de la amenaza regulatoria con el proyecto de Ley de "contenidos" y la agresión intimidatoria a esos medios, estuvo y está en el centro del debate del hito. Pero que duda cabe que fue la calle el verdadero actor de ese 11 de abril. Como lo dice Manuel Caballero:

Por su parte, después del 11 de abril y su aparente derrota, la oposición demostró que continuaba dominando la calle: pese al muy normal miedo de que las cosas terminasen de nuevo en sangre (…) De la revisión de todo lo anterior, podemos señalar lo que caracteriza fundamentalmente la crisis del 11 de abril, y que la acerca a la categoría de crisis histórica: se trata de una crisis de la democracia (el "ojo del huracán"), cuyo centro es la presencia y la participación, en un volumen inédito, de la calle, de las manifestaciones masivas. Se ha dicho que lo característico es la presencia de la clase media, pero siempre se es la "clase media" de alguien. O de la sociedad civil, pero hubo civiles de ambos lados. Lo correcto es que fue una reacción de la sociedad ante el intento por desarticularla, de disgregarla, para convertirla en una horda gregaria y aclamacionista (13)

Como bien expresa Caballero, el actor fundamental de ese 11-A fue la gente, el ciudadano organizado o simplemente el ciudadano espontáneo. El ciudadano de ambos frentes. Desde el año 2001 y todo lo que ha corrido del 2002 ha sido el tramo en donde aparecieron y se consolidaron organizaciones de la sociedad del más variado objetivo. De un lado, "se incrementó la visibilidad de organizaciones indígenas, comités por la propiedad de la tierra en asentamientos urbanos, organizaciones de mujeres, medios de comunicación comunitarios o alternativos, organizaciones de salud y círculos bolivarianos, entre otros"(14). Pero, por la otra parte, "el rol relevante que en la intensa movilización del sector opositor han jugado los sectores medios de la población, facilitó la aparición de nuevas asociaciones civiles que los interpretan. Así, han ido surgiendo o se han activado con mayor repercusión, organizaciones no gubernamentales de mujeres, de exmilitares, de empleados petroleros, de padres y representantes de escuelas privadas, de profesionales, de periodistas, de víctimas de la violencia que, en su rechazo al Gobierno Nacional, reivindican los derechos civiles y políticos "(15).

Los sucesos de abril de 2002 le abrieron la puerta a eso que hemos llamado sociedad civil. El escenario fue la calle, la política tomando la calle y espacios de la propia calle. Ahí los medios, los analistas y los periodistas jugaron el rol de propagación , asentamiento y consolidación del término en el lenguaje y habla de la cotidianidad. Se propagó un uso interesado, exclusivo e intolerante en muchos casos. Frente al Gobierno, sus afectos, sus organizaciones y sus "círculos bolivarianos" se contrapuso el término de sociedad civil para referirse a los "buenos" ¿Los otros? Simplemente los "malos". Empezó la confrontación como alternativa, y la intolerancia como actitud política. De ahí a la violencia no hay más que un paso como método para aplastar la disidencia.

Los medios, como dijimos antes, se convirtieron en actores políticos de mediación social. Ellos conjugaron el término sociedad civil desde un solo ángulo e intereses dentro del conflicto que vivimos esa semana de abril. La tarea ha seguido todavía y en sostenido. En ese sentido, es importante ver cómo fue representada una porción de la sociedad civil en la prensa, cómo intervino ella en las acciones del 11-A y cómo empezó a ser una pieza clave del discurso mediático -periodístico en este caso- desde su inclusión en la llamada agenda setting. Porque el medio ayuda a formar la opinión del público, inclusive crea unos nexos con el tema y cómo se debe pensar. ¿Habrá sido así en este caso?.

-Los sucesos de abril, para este análisis, arrancaron el domingo 07 de abril con el programa radial Alo, Presidente hasta el lunes 15 en donde Hugo Chávez Frías ha vuelto a la presidencia. Allí comienza otro momento en la situación política del país. Esa semana ha merecido muchas interpretaciones y algún que otro estudio desde el tratamiento y perspectiva de los medios. Hasta ahora, y que nosotros tengamos referencias, ninguna investigación había trabajado la participación de la sociedad civil y sus voces en esos sucesos del 11-A.

Muchas referencias al término, cual vocablo mágico, aparecen sueltas en la diversidad de textos/discursos que se difundieron a través de los medios y en los más diversos géneros periodísticos. Pero la realidad desborda la imagen que se tenga de ese uso y así nos encontramos con 14 Unidades Redaccionales (UR) ocupando un volumen no mayor de 511 cms/col entre los dos diarios analizados. El volumen informativo no es nada significativo cuando pensamos en los 37.594 cms/col (462 UR) que ambos diarios publican en ese momento sobre toda la semana de los sucesos (16). Veamos, la diferencia de UR y su volumen en cms/col entre la cobertura total de los sucesos de abril y la referencia explícita que se hace a organizaciones de la sociedad civil en esos sucesos.

DIARIO SUCESOS 11- A REFERENCIA A LA SOCIEDAD CIVIL DIFERENCIA
El Nacional 18.315 cms/col 225 U.R 359 cms/col 9 U.R +17.956 cms/col
+216 U.R
Ultimas Noticias 19.279 cms/col 237 U.R 152 cms/col 05 U.R +19.127cms/col
+232 U.R
TOTAL 37.594 cms/col 462 U.R 511 cms/col 14 U.R +37.083 cms/col
+448 U.R

Como vemos, y siempre pensamos que tendría que ser así, el volumen y número de UR que generaron los sucesos de abril superó más que con creces la cobertura que se le dio a la sociedad civil. El género periodístico dominante fue el de la Información Propiamente Dicha con 11 UR (263 cms/col), siguió luego el género de la Entrevista (1 UR, para un volumen de 123 cms/col), Remitido ( 1 UR, 72 cms/col) y un Reportaje con 53 cms/col.

-El diario El Nacional fue quien más referenciación genérica hizo del término sociedad civil, al igual que fue el medio impreso que en particular publicó mayor número de UR: 9 UR, para un volumen de 359 cms/col, frente a las 5 UR (152 cms/col) de Ultimas Noticias.

Es de hacer notar que el diario El Nacional, al usar el término sociedad civil en genérico, sesgó su uso al referenciarlo casi exclusivamente como sinónimo de clase media. El diario tuvo posición política por una esfera muy particular de clase social para ignorar u ocultar a otras o, en ocasiones, para estigmatizarlas con una adjetivación nada favorable. Ultimas Noticias, por su índice de lectoría, cuidó bastante más ese elemento. No hay casi referencias explícitas al término en abstracto, más bien sus designaciones van dirigidas a actores o grupos de la sociedad civil en concreto.

-En relación a las voces y actores de la sociedad civil que más tuvieron cabida durante este momento de los sucesos de abril, apreciamos que grupos como COFAVIC (Organización no-gubernamental para la protección y promoción de los derechos humanos), Queremos Elegir, Ciudadanía Activa y PROVEA fueron los más activos durante esos sucesos. Mención especial merece el grupo Círculos Bolivarianos quien tuvo buena presencia en el diario El Nacional, aunque el tratamiento que recibió este grupo fue desfavorable para su actuación, presencia e imagen.

Ese grupo social organizado desde el Gobierno tiene su origen en el año 2001. La idea apareció expresada en boca del Presidente cuando en uno de sus programas radiales (Aló, Presidente, del 11-06-2001) dijo: "En cada esquina se deben organizar círculos bolivarianos, que contendrán 7 u 11 personas, aproximadamente, los integrarán los periodistas honestos bolivarianos, los camarógrafos, los campesinos conuqueros, los pescadores, verdaderos líderes que se organicen para trabajar, se podrán formar en las universidades, los hospitales, las escuelas bolivarianas, en las empresas", y agregó que la dirección de los círculos bolivarianos estará en Miraflores. Su concreción y acción fue muy activa en los sucesos de abril. Allí se demostró que estamos en presencia de un grupo organizado paramilitar y paraestatal que tiende a escaparse de las manos del mismo Gobierno. Quizás el refrán bíblico de "cría cuervos y te sacarán los ojos", pueda ser un buen eslogan para entenderlos en su actuar y en su relación con el Gobierno.

-Las figuras que más se destacaron por su presencia (medida en apariciones-mención) en los medios analizados y que se constituyeron como fuente de información, fueron: Liliana Ortega como vocera de COFAVIC, Elías Santana de Queremos Elegir, Ruth Capriles de la Red de Veedores de la UCAB, Alberto Lovera de la Asamblea Nacional de Educación y Armando Jansen del grupo SINERGIA. La presencia de estas fuentes de información se hizo más patente y frecuente en El Nacional que en Ultimas Noticias. Este último, aunque más neutral y aparentemente "objetivo", fue el diario que menos variabilidad nos ofreció en cuanto a la presencia de actores de la sociedad civil organizada.

-Aunque la tendencia dominante de las distintas Unidades Redaccionales fue de ambivalente o neutral, es importante hacer notar que solamente en el diario El Nacional nos encontramos con 3 UR (de un total de 9 UR) de tendencia desfavorable y que estuvo circunscrita a las distintas referencias que este medio hizo de los llamados Círculos Bolivarianos.

-Veamos a continuación como fue el comportamiento de las distintas Unidades Redaccionales a partir del análisis del Índice de Imparcialidad y sus respectivos subíndices: se analizaron un total de 14 Unidades Redaccionales en el período o momento de la muestra ( del 07 de abril al 15 de abril de 2002) del tema objeto de estudio y el comportamiento de los dos diarios del análisis de acuerdo al Índice de Imparcialidad y sus respectivos subíndices fue como sigue:

1- El Nacional
Índice de Imparcialidad: Ii= In- (If+Id)
Donde
Ii= 6% - (0%+21%)
Ii= -15%
El valor del Índice de Imparcialidad es de -15% , esto nos hace pensar que El Nacional fue PARCIALIZADO en el tratamiento de las distintas UR sobre el tema. En ese sentido, las informaciones reflejan compromiso.
Índice de Compromiso: Ic= If+Id
Donde
Ic=0%+21%
Ic=21%
Podemos notar un mediano, casi regular COMPROMISO del diario sobre las informaciones en relación al tema de análisis. Aunque no es muy significativo su grado de compromiso, pero el hecho es que el medio toma partido político sobre algunas informaciones publicadas.
Índice de Orientación: Io=If-Id
Donde
Io=0%-21%
Io=-21%
El valor del Índice de Orientación de -21% indica que hay un grupo de informaciones sobre el tema que tienen orientación con tendencia desfavorable, aunque esa no se la tendencia dominante.

2- Ultimas Noticias
Índice de Imparcialidad: Ii= In- (If+Id)
Donde
Ii= 36% - (0%+0%)
Ii= + 36%
El valor del Índice de Imparcialidad es de +36% , esto nos hace pensar que Ultimas Noticias fue MUY IMPARCIAL en el tratamiento de las distintas UR sobre el tema. En ese sentido, las informaciones no reflejan compromiso ni orientación política.
-El conjunto de UR publicadas se encuentran en su mayoría en páginas interiores (12 UR, para 495 cms/col). Solamente en el diario El Nacional nos topamos con 2 UR(apenas ocupando un volumen de 16 cms/col) destacadas en primeras planas y que hacen referencia, por un lado, a los grupos organizados de la sociedad civil "antichavista" apoyando el Paro Cívico Nacional y la otra información se refiere a la sociedad civil "chavista" tachándola de agresiva e incluso de asesina.

Este momento analizado se caracterizó por ser de una altísima conflictividad y de profunda crisis política. Lo que se venía acumulando en meses anteriores de intolerancia, polarización, división maniquea del país entre chavismo y antichavismo, de un discurso presidencial de gran resentimiento social y cargado de una profunda fragmentación social y de exclusión, además de gran ineficacia e incapacidad gubernamental para conducir al país, …brotó de una sola vez en esa semana de abril. Vimos un país en donde emergió, en la acción de calle, una sociedad civil poco organizada y estructurada todavía, pero con ganas de tomar partido y de hecho lo tomó. Allí se iniciaba una sostenida anomia social que se mostró en la ausencia de Gobierno y en la desinstitucionalización que venía creciendo. Todo el país se lanzó por una especie de tobogán que hizo estallido los días 11,12 y 13 de abril.

Desde ese escenario, conviene destacar los hallazgos más significativos que la prensa analizada destacó sobre la actuación de la sociedad civil en esos sucesos de abril:

-La "crisis de abril" de 2002 podríamos sistematizarla en los siguientes hechos noticiosos: -Conflicto entre el Gobierno y Petróleos de Venezuela (PDVSA); -Paro Cívico Nacional (CTV-Fedecámaras); -Desobediencia mediática y silencio de los medios; -Golpe de Estado; -Restitución del Presidente Hugo Chávez Frías en el poder y; -Llamado a la conciliación y rectificación por parte del Presidente. A partir de esos aconteceres, de alto contenido noticioso, la sociedad civil tuvo importantes pronunciamientos en la prensa que se manifestaron como elementos claramente informativos y noticiables: -Denuncias sobre coacciones y actos de amedrentamiento a trabajadores de PDVSA (COFAVIC); -Rechazo a las Cadenas Presidenciales (Remitido y Reportajes); -COFAVIC y Vicaría de Derechos Humanos, PROVEA y Human Rights. Estas organizaciones de la sociedad civil se pronunciaron denunciando el golpe de Estado y las persecuciones del breve gobierno del empresario Carmona Estanga; -COFAVIC se pronunció, una vez que Hugo Chávez Frías fue restituido en el poder, llamando a la prudencia y la tolerancia y; -La redacción de el diario El Nacional se expresó en torno a los Círculos Bolivarianos.

-Desde el segundo año del gobierno de Hugo Chávez Frías los medios han sido, lo siguen siendo, actores políticos privilegiados dentro del conjunto de actores sociales. Durante los sucesos del 11-A un diario como El Nacional mostró un altísimo compromiso con las posiciones de la oposición y lo que ellos han denominado como sociedad civil, así como una línea editorial muy crítica hacia el Gobierno. En una investigación nuestra demostramos que el diario El Nacional, antes y después de los sucesos de abril, se mostró muy parcializado en el tratamiento de la información política. Allí trabajamos con lo que denominamos Índice de Imparcialidad (IIMP) es decir, un valor numérico que busca resaltar el grado de equilibrio y "objetividad" de la información declarando el grado de parcialidad y/o de imparcialidad que el medio expone en referencia a un tema/categoría de análisis. Sobre un grado máximo de parcialidad del 100%, este diario mostró durante los sucesos un Índice de Parcialidad de -87% y después de los sucesos de -58%. Al ser el IIMP negativo, se puede decir que las distintas UR reflejaron un compromiso del 93% durante los sucesos y baja al 79% después de los sucesos y el llamado Índice de Orientación fue de -61% de orientación desfavorable durante los sucesos y hacia el Gobierno y de -19% después de los sucesos.

Por su parte, un diario como Ultimas Noticias que ha sido calificado de "afecto al régimen" se ha mostrado ambivalente o neutral en su tratamiento informativo. Al punto que sus Índices de Compromiso y Orientación se mantuvieron neutrales.

-Es COFAVIC, en la voz de Liliana Ortega, la que copa el mayor volumen informativo en cms/col relacionados con la sociedad civil organizada. COFAVIC se hace presente en los hitos más resaltantes de estos sucesos: -Paro Nacional convocado por la oposición; -En el contexto del golpe de Estado; -En el suceso de las Cadenas Presidenciales y en el silencio mediático y; -En la restitución del hilo constitucional.

-El tratamiento informativo dado a los sucesos con relación a la sociedad civil, deja traslucir por parte de uno de los diarios -El Nacional- la profunda polarización y división que se ha ido tejiendo a lo largo de estos años del proceso político de Hugo Chávez Frías. Se habla de una sociedad civil "antichavista" que apoyó el paro y que exigía la salida del Presidente, y de una sociedad civil "chavista" que es presentada como agresiva e incluso como asesina (titular del día 12 de abril en primera página y sin reseña a profundidad en páginas interiores: "Círculos Bolivarianos causaron 10 muertes y casi 100 heridos". Pregunta al diario: ¿Dónde está la investigación de tal hecho? ) Inclusive, en leyenda de fotografía desplegada a todo lo ancho de la primera plana se expresa: "La muerte de venezolanos durante la marcha de la sociedad civil en enfrentamiento con los Círculos Bolivarianos, precipitó la caída del régimen".

Esta división de la sociedad venezolana se muestra también en las declaraciones recogidas, por el mismo diario El Nacional, a afectos del Gobierno. Una muestra: "Son todos ladrones, saqueadores y sifrinos. No vamos a dejar que se salgan con la suya" (8 de abril).

-Finalmente, queremos destacar un Remitido casi a página completa publicado en el diario El Nacional del día 13 de abril en donde sectores de la sociedad civil organizada expresan: "La sociedad civil saluda el nacimiento de la República de Venezuela". En ese Remitido se expresan cuestiones muy delicadas sobre el espíritu democrático de esa sociedad civil: 1)Considerar al 11-A como una "jornada de victoria y dolor". Pero además recordarla "como el día del coraje cívico, el Día de la Sociedad Civil"; 2-"La sociedad civil reconoce la legitimidad democrática del nuevo Presidente provisional de la República de Venezuela"; 3-Formular votos para que nuestro país sea uno, sin odios, sin resentimientos…; 4-"La sociedad civil apoya al Presidente Carmona en el esfuerzo por hacer de la meritocracia una bandera, una consigna y una realidad nacional; y 5-Solicitar la renuncia en forma inmediata al Fiscal General, al Contralor General, al Defensor del Pueblo, a los magistrados del TSJ, a los miembros del CNE y a los diputados principales y suplentes de la Asamblea Nacional. Este Remitido estuvo refrendado por organizaciones como la Asamblea Nacional de Educación, Queremos Elegir, Red de Veedores de la UCAB, Visión Emergente, Ciudadanía Activa, Frente Institucional Militar y Asamblea de Ciudadanos, y un conjunto de ciudadanos del mundo profesional, político, empresarial, exmilitar y periodístico.

Pero el tiempo cura todo, suelen decir. A partir de ahí, y a pesar de la conflictividad creciente, una buena parte de la oposición entendió que había que jugar institucionalmente y empezó a hacerlo. Hoy, se habla de "oposición democrática" para deslindarse de aquella otra oposición que todavía espera y aspira a que lo más importante es "salir de Chávez a como de lugar". ¿Y la calle? Siguió estando presente como escenario de nuevos acuerdos democráticos, de nuevos liderazgos y de nuevas presiones, que no nos abandonarán hasta el siguiente momento del análisis en donde ese espacio será el privilegiado por la gente en "espera del deslinde final".

IV. ... y la calle como actor (para concluir)

Muchos acontecimientos de calle se dieron durante ese trecho que va desde abril hasta ahora. Pero también muchos desaciertos, torpezas y erradas políticas desde el Gobierno. La oposición fue ganando terreno e iniciativas políticas. Ante un Gobierno ineficiente e ineficaz, que da muestras de desmoronamiento creciente por todos los costados de las administración, con un partido político de apoyo (el Movimiento Quinta República, MVR) que nunca ha terminado de cuajar como aparato estable y sólido ideológicamente, con unos Poderes supuestamente independientes que se les nota muy visiblemente su adhesión al Gobierno y con un Presidente de la República que no abandona su discurso de confrontación y choque… la oposición emprende todo un conjunto de acciones de calle y grandes movilizaciones que se extienden por todo el país y con una sola consigna a manera de ultimátum: ¡Elecciones Ya!. Ese mensaje ha sido el gran acierto de la "oposición democrática", porque en torno a él se han aglutinado las distintas fuerzas políticas y la sociedad civil que aspiran a una salida institucional y democrática. Es evidente que la oposición ha contado con el concurso y adhesión de todo el aparato mediático de mayor alcance y difusión. Es decir, los medios han pasado a ser también actores políticos en todo este proceso que vivimos, ellos son también parte de la opinión pública, ya no son solamente conformadores de opinión.

El panorama político venezolano se ha ido recalentando y las partes están "jugando" a ganar. Pero esta historia aún no ha terminado. Si bien es cierto que la "política tomó la calle" a través de la gente organizada o no, tanto de un lado como del otro, no estamos muy convencidos , tal como expresara el Secretario General de la OEA estando aquí en Caracas, "(…) que la calle sea el mejor escenario para resolver la crisis y para dirimir el problema de los venezolanos". Pero la ciudadanía sigue en las calles y los medios lo reflejan con grandes titulares, excelentes despliegues fotográficos, magníficas tomas en los medios televisivos,… y gran volumen noticioso. Tanto así, que ya dejó de ser noticia.

Lo que sí queremos resaltar es que la sociedad civil, más allá del concepto y de las diferencias sutiles que tratamos de deslindar al inicio de esta investigación, ha ido creciendo cada vez más. Ya no son los medios con sus voces de difusión y/o excitación, ahora es la propia sociedad civil que se difunde como mensaje y medio a la vez. Aunque estamos en presencia de una sociedad civil muy de clase media, sabemos que hay sectores de los más pobres y marginales que se organizan en situaciones muy coyunturales pero que no tienen todavía cabida en los medios o requieren de otras organizaciones como COFAVIC o PROVEA para darse a conocer y hacerse presente en los medios.

Del momento analizado vemos que la sociedad civil pasó de una posición mediática de "bajo perfil" a una sociedad civil pronunciándose ante los hechos por la vía de la denuncia y de los llamados a la prudencia. Observamos también a una sociedad civil alejándose de los "caminos golpistas" hacia la vía de salida institucional.

La acción política ya no se presentó como antaño, no como hace cuatro años, con desprecio y asco. Si antes los medios jugaron a ese desprestigio, ahora la sociedad civil está apostando a la valorización de la política a través de sus actuaciones y llamado. Al punto que en este instante, en la situación que todavía estamos viviendo, la sociedad civil se nos ofrece ante los medios como un actor político muy importante y activo. Ella copa los hechos noticiosos, ella es noticiable como actor junto a la calle que es el espacio que ella a escogido en esta coyuntura que vivimos.

NOTAS Y REFERENCIAS

1) Concepto sistematizado a partir a partir de los aportes de Juan Linz y Alfred Stepan (1996), Juan Carlos Portantierro (1986) y Rodrigo Arocena (1999). Ver al respecto VARIOS AUTORES (1999). Partidos políticos y sociedad civil en América Latina: representación de intereses y gobernabilidad. Editado por Friedrich Ebert Stiftung y Nueva Sociedad. Venezuela, p. 147.
2) Arocena, Rodrigo(1999)."Bloqueo o cooperación?, en VARIOS AUTORES (1999).Partidos políticos y sociedad civil en América Latina: representación de intereses y gobernabilidad. Editado por Friedrich Ebert Stiftung y Nueva Sociedad. Venezuela, p. 148.
3) Iturrieta, Elías Pino(2000). "El siglo XX venezolano conversado con Elías Pino Iturrieta¨, en VARIOS AUTORES(2000). Venezuela Siglo XX. Visiones y testimonio. Tomo III. Fundación Polar. Venezuela, p.347.
4) Virtuoso, José(1997)."La sociedad civil en Venezuela", dentro del Programa de Formación del Centro Gumilla. Editado por el Centro Gumilla. Venezuela.
5) Leiva, Luis Castro (1998)."Discurso de Orden ante el Congreso de la República en el 23 de enero de 1958", en VARIOS AUTORES(1998). Venezuela: el país que imaginamos. Edición Miradas JM ¿C/Y&R. Venezuela, p. 56 y 57.
6) Salazar, Luis (1999). "El concepto de sociedad civil. Usos y abusos", en VARIOS AUTORES(1999). Partidos políticos y sociedad civil en América Latina: representación de intereses y gobernabilidad, op.cit., p.23.
7) Montero, Maritza (2000). "Recuerdos del futuro", en VARIOS AUTORES (2000). Venezuela Siglo XX. Visiones y testimonio. Tomo III, op.cit., p.519.
8) Ramírez Sáiz, Juan Manuel (1995). "¿Movimientos ciudadanos o ciudadanos en movimiento?. La difícil y esperanzada construcción de la ciudadanía", en Cuadernos del Departamento de Comunicación del ITESO, Nº 2, septiembre 1995. ITESO, DCHH. México, p.66 y 67.
9) Citado por Ramírez Sáiz, Juan Manuel (1995)."¿Movimientos ciudadanos o ciudadanos en movimiento?. La difícil y esperanzada construcción de la ciudadanía", op.cit., p.71.
10) Para analizar la valoración del tratamiento de la información, hemos utilizado lo que denominamos el índice de Imparcialidad (Ii) que no es más que el grado de parcialidad, es decir de compromiso, con el que se implica un diario en el tema de análisis. Este índice comprende los subíndices de compromiso (Ic) que expresa el compromiso político con el tema y el subíndice de orientación (Io) que es el grado de convicción puesto en la orientación de un tema.
Así tenemos que:

1- ÍNDICE DE IMPARCIALIDAD: Ii= In - (If + Id)
Donde:
Ii= Índice de Imparcialidad
In= Proporción de informaciones neutras al tema en estudio
If= Proporción de informaciones favorables al tema
Id= Proporción de informaciones desfavorables al tema

Recorrido del Ii: mayor o igual a -100 Ii menor o igual a 100
Donde:
Ii= 100 Indica MAXIMA IMPARCIALIDAD
Ii= -100 Indica MAXIMA PARCIALIDAD
Cuando Ii < 0 surgen los subíndices de compromiso y el de orientación.

2- ÍNDICE DE COMPROMISO: Ic= If + Id
Donde:
Ic= Índice de Compromiso
If= Proporción de informaciones favorables al tema
Id= Proporción de informaciones desfavorables al tema

Recorrido del Ic: mayor o igual a 0 Ic menor o igual a 100
Donde:
Ic= 100 Indica MAXIMO COMPROMISO
Ic= 0 Indica COMPROMISO NEUTRO, vale decir, MAXIMA IMPARCIALIDAD

3- ÍNDICE DE ORIENTACIÓN: Io= If -Id
Donde:
Io= Índice de Orientación
If= Proporción de informaciones favorables al tema
Id= Proporción de informaciones desfavorables al tema

Recorrido del Io: mayor o igual -100 y/o menor o igual a 100
Donde:
Io= 100 Indica MAXIMA ORIENTACION. Favorable al tema
Io= -100 Indica MAXIMA ORIENTACION. Desfavorable al tema
Io= 0 Indica ORIENTACION AMBIVALENTE al tema

11) De García-Pelayo, Graciela Soriano (1997)."Sociedad civil e incivil en Venezuela", en VARIOS AUTORES(1997).Vigencia hoy de Estado y Sociedad. Fundación Manuel García-Pelayo. Venezuela, p.173.
12) Ver PROVEA(2002). Situación de los Derechos Humanos en Venezuela. Informe Anual Octubre 2001/septiembre 2002. Editado por PROVEA: Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos. Venezuela, p.499.
13) Caballero, Manuel(2002)."Los actores de la crisis", en VARIOS AUTORES (2002).Venezuela: la crisis de abril. Ediciones IESA. Venezuela, p.192-193.
14) PROVEA(2002). Situación de los Derechos Humanos en Venezuela. Informe Anual Octubre 2001/septiembre 2002, op.cit., p.497.
15) Ibidem.
16) Ver al respecto el trabajo de Villamediana, Carla(2002)."La prensa y el golpe: ¿conspiración militar o mediática?", en revista Comunicación,N¨119,tercer trimestre 2002. Editada por el Centro Gumilla. Venezuela.

* Marcelino Bisbal. Profesor Titular de la Universidad Central de Venezuela. Doctor en Ciencias Sociales, ex Director de la revista Comunicación del Centro Gumilla, vicepresidente de la Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación (ALAIC). Versión resumida de una investigación mayor que fuera financiada por la Fundación Friedrich Ebert Stiftung y que lleva por título La construcción informativa de la Sociedad Civil: el relato de la prensa-caso Venezuela. Venezuela, 2002.

 


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