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Pero, a mi juicio, el talón de Aquiles
de los "teóricos de la sociedad civil"
consiste en que siguen pensando en ella,
más que como una esfera autónoma,
como un ámbito que debemos potenciar para que sea
posible la democracia.
Adela Cortina
I. Deslinde necesario: la sociedad civil en nuestro
contexto
La expresión sociedad civil es una de esas referencias
que al igual que lo popular o pueblo resulta cargada
de una fuerte ambigüedad e imprecisión. Incluso, con
el correr del tiempo se va llenando según sea el caso,
o vaciado, de referentes que resultan difíciles de aprehender
tanto en la teoría como en la acción social. Sin
embargo el vocablo, en estos tiempos que corren de globalidad
económica, política incluso y de mundialización
cultural e intercultural, ha resultado ser lo que Edgar Morin
refirió con el término "palabra clave",
es decir palabras que quieren iluminar todo el universo que ellas
intentan describir. Y nos dice el sociólogo francés
que las palabras clave son más que ideas clave e incluso
llegan a convertirse en hiperreales porque se sienten poseedoras
de la realidad. A veces, en ciertos escenarios cargados de fuerte
conflictividad política, resulta ser una especie de palabra
mágica que tan sólo nombrarla pareciera que se deben
abrir todas las puertas de las posibles salidas o soluciones.
Aquí la massmediación del presente ha venido jugando
un papel de significación con el uso abusivo y extensivo
del término. Pero siempre requerimos de palabras clave,
de palabras cardinales, de palabras núcleo y el vocablo
sociedad civil es un buen ejemplo a pesar de todo el"
vacío" del término y de su carga ideológica
ambigua.
Cuando hablamos de sociedad civil estamos expresando, o intentamos
expresar, frente a la sociedad política ["Conjunto
de instituciones fundamentales-partidos, elecciones, reglas electorales,
liderazgos políticos, alianzas interpartidarias, legislativos-mediante
las cuales se eligen los gobiernos democráticos y, en ese
marco, se controla el poder público"(1)] y sociedad
económica [conjunto de organizaciones que producen bienes
y servicios para el mercado, además de aquellas otras organizaciones
no productivas que tienen como función la puesta en circulación
en el mercado de los bienes tangibles] al conjunto de la ciudadanía
que se organiza estructuradamente o no para diferenciarse del
Estado y de la sociedad política. A partir de este
sustrato meramente referencial la idea que queremos dejar clara
es que la sociedad civil nos la podemos imaginar, recapitulando,
"como el conjunto de actividades de tipo asociativo relativamente
autónomas con relación al Estado y al sistema político,
así como a la 'sociedad económica', que se orientan
a la articulación de valores, la reivindicación
de intereses, y el cultivo de la sociabilidad y de las manifestaciones
de la cultura"(2). Se ha llegado a decir que la sociedad
civil como concepto ha reinventado la acción política
del presente, aunque como acción concreta en la realidad
de lo social no haya sido tanto así. De todas formas la
sociedad civil es una fuente de innumerables y renovados
debates en el presente.
La experiencia venezolana al respecto no es muy distinta de lo
que hemos descrito e intentado conceptualizar. Si hoy día
el concepto de sociedad civil está ligado a la idea
de organización, participación democrática,
conjunción de intereses, horizontalidad en las decisiones
frente a la verticalidad de los partidos políticos tradicionales,
descentralización, y heterogeneidad, en sus orígenes
y usos dentro de nuestro contexto no siempre se le asumió
con esas características.
Como categoría en la realidad venezolana empieza a usarse
durante el siglo XIX como contrapeso al predominio militar y el
control armado en la conducción del Estado. Es decir, que
su uso tiene que ver con la confrontación entre civilismo
y militarismo. En aquel entonces nos topamos con una Venezuela
marcada por las guerras entre los caudillos, la destrucción
generalizada producto de esas confrontaciones y el caos político-administrativo
que reinó gran parte de ese siglo XIX. Pero también
nos encontramos con un pensamiento, aunque reducido a escala pequeña,
que tenía sentido de ciudadanía y que contrastaba
y veía en el militarismo un sinónimo de barbarie
y destrucción, con el civilismo como idea de desarrollo
y progreso. Como dice el historiador Elías Pino Iturieta:
"(
)si el reto del siglo XX fue la construcción
de ciudadanos conscientes y responsables, no podemos olvidar que
ese (
)reto no se puede separar de los retos del siglo XIX,
que con caudillos y todo fue poco a poco poniendo el cimiento
de ese ciudadano y de esa república que todavía
hemos de desarrollar"(3).
Así llegó a nuestro país el siglo XX, que
a pesar de algunos signos, nada favorables para la construcción
de sociedad civil y de ciudadanía, heredados del
XIX, será el momento estelar para los partidos políticos
venezolanos nacidos bajo una concepción moderna y con sentido
de ser realmente puentes entre el gobierno y la sociedad.
Y si después de 1958 estábamos cerrando un ciclo
de dictaduras y presencia militar en las cosas públicas
y del Estado, allí mismo veíamos nacer a una sociedad
política que empezaba a instalarse como protagonista del
quehacer político venezolano.
El Partido Político se convierte así en protagonista
estelar del proceso de transformación que se procura poner
en práctica en la sociedad venezolana. A partir de ese
momento hasta el presente, y pese a los contratiempos y dificultades
por las que atraviesa su definitiva implantación, el Partido
Político se consolida como elemento fundamental y definidor
del sistema político venezolano. Además, el Partido
Político se convierte en motor y propulsor de la organización
de otros sectores de la sociedad. Aparece como el conductor de
la estructuración del movimiento sindical, interviene de
manera activa en los gremios profesionales, en el movimiento estudiantil
y en otras instancias organizativas de la sociedad, todo en función
de fortalecerse a sí mismo más que a la sociedad
(4).
El partido político fue copando toda la escena de la vida
del país, incluso aquellos resquicios que parecía
estaban más alejados de sus intereses. Pero con el tiempo
se fueron agotando en el sentido originario para el cual habían
nacido y la ciudadanía empezó a sentir desencanto
y descreimiento por esa facción de la sociedad. Surgía
así la "crisis de los partidos", irrumpía
la pérdida de legitimidad en sus funciones y aparecía
en los políticos la pérdida absoluta del sentido
de realidad. En Venezuela incursionaba todo un conjunto de críticas
hacia los partidos, críticas que pueden ser generalizadas
a otros contextos, pero que en el nuestro agudizaron el fin de
un proceso o ciclo histórico que se había iniciado
con fuerza de novedad y espíritu de modernidad en 1945.
Por lo anterior, vemos entonces que algo tenía que suceder
con los ciudadanos al interior de sus vidas en sociedad. Lo primero
que se aprecia es el alto índice de abstención de
los últimos procesos electorales, la ausencia de interlocución
entre la gente y el político, desconfianza hacia el sistema
de partidos políticos y finalmente descreimiento en el
Estado y su legitimidad. Pero no hay democracia sin partidos políticos
y Estado de derecho. Terrible dilema el que nos toca vivir. De
repente, nos viene a la memoria aquellos párrafos del desaparecido
Luis Castro Leiva en su "Discurso de Orden ante el Congreso
de la República" el mismo día en que nuestra
democracia cumplía 40 años de existencia, es decir
el 23 de enero de 1998. Decía Castro Leiva:
"Acaso lo más importante, y lo más característico
del régimen político inaugurado en enero de 1958
sea su permanencia. El 23 de enero de 1958 se cumplen cuarenta
años de su instauración, lo que lo convierte en
la dominación más larga en la historia de la República
de Venezuela: el liberalismo paecista duró 18 años
(1830-1848); el liberalismo guzmancista otros tantos (1870-1888);
el gomecismo, incluyendo el castrismo, 35 años (1899-1935)"
(Manuel Caballero, Las Crisis de la Venezuela Contemporánea).
Y entonces, plantados en la seguridad de tal falta de memoria
colectiva, vemos trepar en la atención una ironía
y el conflicto que suscita su interpretación. ¿No
será, pregunto, que la mejor celebración que se
le puede hacer a la democracia es que hayamos olvidado que una
vez tuvo entre nosotros comienzo? ¿Será demasiada
perversidad imaginar que nuestra democracia sea la causa que nos
explique por qué hemos llegado a despreciarla tanto? Lo
hacemos a diario. Odiar la fuente de nuestra identidad política
colectiva, odiar nuestra república como forma de "vida
en común" y escupir la democracia, que es metafóricamente
su espíritu, es infringirle afrenta a nuestra propia identidad
personal.
Extraña paradoja entonces: durante casi dos siglos nos
hemos devotamente entramado para lograr la libertad de que gozamos
y ahora que la tenemos, tan bien o mal como nos luce, pareciera
que queremos empeñarnos en caerle a patadas a la fuente
que nos depara la posibilidad de ser nosotros mismos quienes somos.
¿Cómo explicar la paradoja? (5).
Pero he aquí que la democracia, hasta ahora, no ha desaparecido
sino que resurgió así la vieja idea de Tocqueville
según la cual la democracia exige, so pena de derivar en
un despotismo paternalista o en la tiranía de las mayorías,
de fuertes capacidades de autoorganización y participación
de los ciudadanos, que posibiliten la generación de reales
sociedades mediadoras entre los individuos y las instituciones
políticas (6).
De cara al presente, ese señalamiento nos está
indicando la relevancia que han adquirido hoy día, "aquí
y ahora", el surgimiento de esas organizaciones estructuradas
o no, o poco estructuradas, para la preservación del sistema
democrático. Es decir, que la democracia descendió
y desde allí se está "pulverizando" o
irradiando hacia arriba y alterando las bases mismas de su relación
con el Estado y la misma sociedad política. De esta forma
la sociedad civil se problematiza pues empieza a poner
en entredicho o en duda las certezas de que todas las necesidades
sociales deben pasar por el Estado y el sistema de partidos. Nos
enfrentamos a una sociedad civil, como "término-cajón"
para las fuerzas sociales realmente vivas, de donde surgen voces
propias y nuevas:
(
) organizaciones con un sentido político que
no se canaliza a través de los partidos políticos
tradicionales y que los enfrentan en el campo de la administración
y decisiones concernientes al espacio público. La ciudadanía
no afiliada a esas organizaciones tradicionales hace política
en sí, poniendo en práctica la denotación
amplia y a la vez fundamentante del concepto de política.
Y en un movimiento de continuo flujo y reflujo, busca ocupar
espacios que hasta entonces se consideraban propios de quienes
participaban formalmente en la gestión de gobierno, bien
por decisión electoral canalizada partidariamente, bien
por su cercanía e identificación con las instancias
formales del poder (7).
En ese sentido, la sociedad civil tal como la estamos
viendo en estos tiempos en toda América Latina se nos representa
como un conjunto de actores emergentes que generan con su actuación
y acción social profundas transformaciones e innovación
cultural. Esta constituye -tal como lo expresa A. Melucci (1985)-
un reto simbólico a los patrones culturales instituidos.
A tal efecto, la sociedad civil produce cambios en el sistema
de significados ya instituidos por la misma sociedad política
y el Estado. Frente a ese hecho podemos considerar a la sociedad
civil del presente bajo las siguientes características
(8):
-Creación de "nuevas formas de ciudadanía
que de cuenta de la pluralidad social y de la diferenciación
cultural" (Sonntang y Vero), a fin de encontrar cauces institucionales
para ambas.
-Complementariedad (no subordinación) entre ciudadanos
y gobierno, la cual exprese la soberanía popular como eje
de la democracia moderna (Lechner, 1986).
-Toma de conciencia, por parte de la sociedad civil, del poder
que representa como una de las vías principales para generar
un sistema de contrapeso a la centralización y usurpación
de ese poder por parte del gobierno.
-Constitución de "formas de organización y
representación que complementen a los partidos políticos
y a las instancias institucionales" (Portantierro, 1992)
y que se conviertan en canales e instituciones nuevas que garanticen
la intervención de la sociedad en las decisiones del gobierno.
II. La construcción informativa de la sociedad civil
Ahora es el momento de ver cómo la sociedad civil
se hace presente en la massmediación que hoy nos ofrecen
los grandes medios de comunicación y cómo ellos
se apropian del término para construir una realidad. De
esta forma los media se convierten en un nuevo lugar de acción
para la sociedad civil. En ese sentido, discutir y hablar
hoy de la sociedad civil en Venezuela como en el resto
de América Latina, parte desde los medios de comunicación
y sus industrias culturales. La información generada por
la propia sociedad civil encuentra eco en los media, pero
la misma sociedad civil se convierte en medio. Se trata
de un ciclo que va desde el mensaje que es la sociedad civil,
hasta el medio que es la misma sociedad civil. Es decir,
que la idea y realidad de la sociedad civil se juega en
el plano de la misma sociedad civil.
Al respecto A. Melucci (9) ve así la vinculación
entre sociedad civil y comunicación:
(
) los nuevos movimientos sociales operan como signos
dentro de los códigos dominantes. Su función es
simbólica y profética: evidenciar problemas, revelar
intereses ocultos, anunciar a la sociedad que un problema fundamental
existe en un área determinada y enviar los mensajes correspondientes.
Por ello, concluye que son una especie de nuevos media. Porque
la forma de movimiento es un mensaje (Melucci,1985). La relación
entre comunicación y movilización social no puede
ser tan directa.
Por lo anterior, parece relevante descubrir cómo la sociedad
civil se hace presente en los medios de comunicación
y cómo estos construyen y reconstruyen el tema de la sociedad
civil en ciertos acontecimientos determinantes que indican momentos
con significados políticos que marcan de alguna forma
a la sociedad como un todo.
Desde aquí iniciamos el análisis de contenido
del medio prensa durante los sucesos del 11 de abril de 2002.
La investigación parte de la idea según la cual
los medios de comunicación se encargan de formar las representaciones
que sobre un determinado tema asuman los públicos, los
lectores, como si fueran sus propios conocimientos.
1- Corpus del análisis
-Para el análisis del tema se procedió a tomar
dos diarios de la capital de la República: El Nacional
y Ultimas Noticias. Se trata de dos diarios de circulación
nacional certificada. El siguiente cuadro nos da una visión
rápida de las características de ambos medios impresos:
| DIARIO |
PUBLICO LECTOR |
ESTILO INFORMATIVO
|
|
El Nacional
|
Clase alta y media alta |
Objetivista |
| |
Profesional liberal, Universitario
(Docente y Estudiante), Empresarios, Políticos |
|
| Ultimas Noticias |
Clase media baja y trabajadora |
Sensacionalista |
| |
Sectores Populares |
|
En este cuadro (Corpus del análisis) es necesario
clarificar algunas ideas. El público lector (Perfil
del Lector) viene determinado por la base de estratificación
socioeconómica del venezolano y que ha establecido la empresa
"Datos C.A", al igual que otras empresas de investigación
de mercados y de medios existentes en el país. Al respecto,
hemos seguido el Índice Económico 2000 de
"Datos Information Resources". Es decir, estamos en
presencia de dos segmentos distintos de público lector
de prensa y de dos estilos de construir la información
acerca del acontecer.
-De los diarios a analizar podemos entresacar dos estilos de
hacer periodismo. Ambos corresponden al estilo -de contenido y
formal- de tratar la información. Cada diario nos ofrece
un estilo de "hacer" periodismo y esa forma corresponde
al tratamiento y presentación del hecho noticioso. De los
diarios que estamos analizando nos encontramos con dos estilos
informativos: objetivista y sensacionalista. Aunque los
dos diarios fundamentan su estilo informativo en la llamada "teoría
de la objetividad".Desde esa perspectiva, el estilo objetivista
adopta una actitud semántica seria, utiliza una diagramación
sobria, no recurre a los grandes titulares y al color en los mismos
títulos, y establece un predominio del texto sobre la visualización.
A la inversa, el modelo sensacionalista asume actitudes
semánticas provocativas, despliega todo tipo de recursos
tipográficos y da preferencia al registro visual (ya sean
titulares o gráficas).
Ambos diarios de la muestra o del corpus son los medios impresos
que liderizan la preferencia de los lectores a nivel nacional.
El diario El Nacional capitaliza las preferencias de los
lectores de prensa del Distrito Capital en un 55% entre los lectores
de los estratos sociales ABC(Clase alta, media alta y media: empresarios,
profesionales , universitarios, políticos) y el diario
Ultimas Noticias lidera la preferencia de lectoría
entre los estratos sociales D y E (clase media baja, popular,
marginal y trabajadores).
Según las últimas encuestas y a diferencia de otros
momentos de la vida del país, los temas de política
son los que mueven a leer o comprar los medios impresos. Las encuestas
nos indican que los contenidos que buscan al leer un diario son:
-Política: 50%; -Deportes: 46%; -Noticias
Nacionales: 28% ; y -Economía: 19%.
2- Método del análisis
- Se analizan cuantitativamente y cualitativamente
los contenidos registrados en los diarios del corpus previamente
definido, publicados en tres momentos seleccionados para el análisis.
A tal fin, se han tenido en consideración tanto variables
morfológicas ( Número de informaciones, Volumen
de cms/col, Número de páginas a que corresponde
ese volumen informativo) como informativas (Valoración
o Tendencias de la Información y lo que vamos a llamar
Índice de Imparcialidad que comprende los subíndices
de Compromiso y de Orientación.
- La unidad de análisis es de naturaleza temática.
Se estudió el tratamiento que recibió el tema de
la sociedad civil.
- Para el análisis se tomaron en consideración los
siguientes géneros periodísticos que funcionaron
como Unidades Redaccionales (UR): -Información propiamente
dicha;- Opinión; -Editoriales; -Reportajes; -Entrevistas;-
Remitidos; y -Otros.
- Como unidades de registro, los temas y sus respectivos subtemas
fueron rastreados en los antetítulos, titulares, subtítulos
y en los sumarios respectivos de las piezas informativas de las
primeras planas y de páginas interiores de los dos diarios
considerados en el corpus.
- Las distintas Unidades Redaccionales (UR) consideradas se expresaron
en frecuencia absoluta, es decir en Número de UR, así
como en cms/col (unidad de medida del volumen ocupado por las
distintas UR).
- El volumen de las distintas Unidades Redaccionales, así
como su frecuencia absoluta, se ofrecen de acuerdo a su despliegue
en primeras planas y en páginas interiores. Se ponderó
la importancia del tema con base en criterios morfológicos
y de intensidad de las UR.
- También se consideraron las Valoraciones o Tendencias
Informativas de acuerdo a:
1. Tendencia de la Información: cada diario expresa
una orientación positiva o negativa. En tal sentido es
preciso objetivar la valoración de la tendencia en base
a unos ejes neutros (grado cero) que sirvieron de grado límite.
Por ejemplo, sobre el eje neutro de "conducta" en relación
a la sociedad civil es posible establecer la orientación
negativa (desfavorable) o positiva (favorable) atendiendo a las
aserciones denotativas o connotativas de las distintas Unidades
Redaccionales según los diarios analizados.
2. Índice de Imparcialidad (10): Sería el
análisis de la Unidades Redaccionales de carácter
o que se nos presentan como neutrales. Se expresa también
en %. Este índice expresa el grado de parcialidad o
de imparcialidad que el medio expone en referencia a un tema/categoría
de análisis. Este Índice comprende los llamados
subíndices de:
-Índice de Orientación: Unidades Redaccionales
que dominan favorablemente o desfavorablemente en el conjunto
de unidades. No es más que la Orientación Dominante.
Se expresa en %. Sería el grado de convicción
puesta en la orientación de un tema.
-Índice de Compromiso: Refleja la "pasión"
puesta por cada diario en lo que respecta a las tendencias informativas.
Sería el grado de dogmatismo destinado a defender la
orientación dominante.
En síntesis, tal como precisamos anteriormente, el análisis
efectuado pretende hacer un primer aporte de carácter preliminar
que nos indique cuál ha sido la representación que
ha tenido la llamada sociedad civil en los dos diarios
escogidos. La idea, como objetivo, es avanzar en el nivel de comprensión
que tienen los medios por la expresión sociedad civil.
Se trata de esclarecer, a partir de los Sucesos del 11-A y
Golpe de Estado (desde el 08 de abril al 15 de abril de 2002),
aquello que expresara la historiadora Graciela Soriano cuando
afirmaba que:
En el caso venezolano, cuya vivencia tenemos de inmediato, es
obvia la utilización reiterada, no menos ingenua, mimética
o acrítica -más de una vez pedante- de la expresión,
en boca de políticos, profesores, estudiantes, empresarios
, eruditos, sacerdotes, periodistas y gente de la calle. Un uso
tan difundido e indiscriminado por tanta gente distinta en un
solo contexto conduce a preguntarse si cada uno de los sujetos
que lo utiliza (en una sociedad como la venezolana, tan poco reflexiva
y desmemoriada), el significado que asigna a sus propias palabras.
En este caso habría que sospechar -y no menos que dar la
voz de alerta- hasta qué punto se trata superficialmente
el tema como un fad dispuesto a disolverse en mimetismo
de moda, sumando a tantos otros en los que se ha caído
más de una vez en estos cortos dos siglos independientes
de existencia histórica (11)
De ahí entonces que este análisis de contenido
intente dar alguna luz desde la perspectiva de la presencia que
tiene la sociedad civil en los medios de comunicación
y específicamente en la prensa.
III. La sociedad civil en los sucesos del 11-A
Este hito de la vida política del país (del 08
de abril al 15 de abril de 2002) se presenta en un contexto de
alta conflictividad y polarización. El núcleo de
la crisis se centró entre los días 11 y 12 de abril
cuando los venezolanos en número de algo más de
800.000 personas marcharon desde el edificio de Petróleos
de Venezuela S.A (PDVSA) en Chuao, en el este de Caracas, hasta
casi llegar al palacio presidencial de Miraflores. En esa acción
de protesta y marcha de un sector muy numeroso de la sociedad
venezolana hubo muertes, un golpe de Estado y la restitución,
en menos de 48 horas, del presidente Hugo Chávez Frías.
Hasta se vulneró el derecho a la información y de
libertad de expresión.
Pero todo hecho tiene sus antecedentes y este momento de la vida
del país no irrumpe gratuitamente. Dos signos son claros
de esos antecedentes, en primer lugar el paro cívico del
10 de diciembre de 2001 ante la aprobación (en noviembre
de 2001) de un conjunto de leyes (49 en total) por la vía
de la Ley Habilitante (delegación de atribuciones al Presidente
de la República sin pasar por el parlamento o Asamblea
Nacional) y el conflicto de la industria petrolera del país
en abril de 2002 que se acentuó mucho más con la
intolerancia oficial mostrada en el programa radial Aló,
Presidente (domingo 07 de abril de 2002) en donde el alto
poder, en forma desmedida, casi burlona, fue despidiendo a los
altos gerentes de esa industria. Esos dos hitos exacerbaron todavía
aún más la polarización política que
ya se vivía en el país y que se demostraba, hasta
los actuales momentos, en lo que se ha llamado"la acción
de la política en la calle". Como simple dato de muestra
de ese hecho en donde la política tomó la calle,
el Informe Anual de Provea (octubre 2001-septiembre 2002) nos
indica que:
las tres formas de acción de protesta más utilizadas,
el cierre de calle, la toma de establecimiento y la concentración,
las dos primeras de ellas son claramente confrontacionales y
disruptivas de la vida cotidiana. Se realizaron 332 cierres
de calle(26.3% del total), 252 concentraciones (20%) y 161 tomas
de establecimientos (12.8%)(
)Sin embargo, en este período,
las concentraciones precedieron a las tomas, que en el período
anterior ocuparon el segundo lugar (12).
A este momento se le ha denominado como "la crisis de abril".
El saldo final, todavía no esclarecido, fue entre 15 y
20 muertos y más de un centenar de heridos. Pero además
el tema de los medios: su silencio durante el 13 de abril, la
desobediencia mediática asumida por el sector privado de
la comunicación, la presencia de la amenaza regulatoria
con el proyecto de Ley de "contenidos" y la agresión
intimidatoria a esos medios, estuvo y está en el centro
del debate del hito. Pero que duda cabe que fue la calle el verdadero
actor de ese 11 de abril. Como lo dice Manuel Caballero:
Por su parte, después del 11 de abril y su aparente derrota,
la oposición demostró que continuaba dominando la
calle: pese al muy normal miedo de que las cosas terminasen de
nuevo en sangre (
) De la revisión de todo lo anterior,
podemos señalar lo que caracteriza fundamentalmente la
crisis del 11 de abril, y que la acerca a la categoría
de crisis histórica: se trata de una crisis de la democracia
(el "ojo del huracán"), cuyo centro es la presencia
y la participación, en un volumen inédito, de la
calle, de las manifestaciones masivas. Se ha dicho que lo característico
es la presencia de la clase media, pero siempre se es la "clase
media" de alguien. O de la sociedad civil, pero hubo civiles
de ambos lados. Lo correcto es que fue una reacción de
la sociedad ante el intento por desarticularla, de disgregarla,
para convertirla en una horda gregaria y aclamacionista (13)
Como bien expresa Caballero, el actor fundamental de ese 11-A
fue la gente, el ciudadano organizado o simplemente el ciudadano
espontáneo. El ciudadano de ambos frentes. Desde el año
2001 y todo lo que ha corrido del 2002 ha sido el tramo en donde
aparecieron y se consolidaron organizaciones de la sociedad del
más variado objetivo. De un lado, "se incrementó
la visibilidad de organizaciones indígenas, comités
por la propiedad de la tierra en asentamientos urbanos, organizaciones
de mujeres, medios de comunicación comunitarios o alternativos,
organizaciones de salud y círculos bolivarianos, entre
otros"(14). Pero, por la otra parte, "el rol relevante
que en la intensa movilización del sector opositor han
jugado los sectores medios de la población, facilitó
la aparición de nuevas asociaciones civiles que los interpretan.
Así, han ido surgiendo o se han activado con mayor repercusión,
organizaciones no gubernamentales de mujeres, de exmilitares,
de empleados petroleros, de padres y representantes de escuelas
privadas, de profesionales, de periodistas, de víctimas
de la violencia que, en su rechazo al Gobierno Nacional, reivindican
los derechos civiles y políticos "(15).
Los sucesos de abril de 2002 le abrieron la puerta a eso que
hemos llamado sociedad civil. El escenario fue la calle,
la política tomando la calle y espacios de la propia calle.
Ahí los medios, los analistas y los periodistas jugaron
el rol de propagación , asentamiento y consolidación
del término en el lenguaje y habla de la cotidianidad.
Se propagó un uso interesado, exclusivo e intolerante en
muchos casos. Frente al Gobierno, sus afectos, sus organizaciones
y sus "círculos bolivarianos" se contrapuso el
término de sociedad civil para referirse a los "buenos"
¿Los otros? Simplemente los "malos". Empezó
la confrontación como alternativa, y la intolerancia como
actitud política. De ahí a la violencia no hay más
que un paso como método para aplastar la disidencia.
Los medios, como dijimos antes, se convirtieron en actores políticos
de mediación social. Ellos conjugaron el término
sociedad civil desde un solo ángulo e intereses
dentro del conflicto que vivimos esa semana de abril. La tarea
ha seguido todavía y en sostenido. En ese sentido, es importante
ver cómo fue representada una porción de la sociedad
civil en la prensa, cómo intervino ella en las acciones
del 11-A y cómo empezó a ser una pieza clave del
discurso mediático -periodístico en este caso- desde
su inclusión en la llamada agenda setting. Porque
el medio ayuda a formar la opinión del público,
inclusive crea unos nexos con el tema y cómo se debe pensar.
¿Habrá sido así en este caso?.
-Los sucesos de abril, para este análisis, arrancaron
el domingo 07 de abril con el programa radial Alo, Presidente
hasta el lunes 15 en donde Hugo Chávez Frías ha
vuelto a la presidencia. Allí comienza otro momento en
la situación política del país. Esa semana
ha merecido muchas interpretaciones y algún que otro estudio
desde el tratamiento y perspectiva de los medios. Hasta ahora,
y que nosotros tengamos referencias, ninguna investigación
había trabajado la participación de la sociedad
civil y sus voces en esos sucesos del 11-A.
Muchas referencias al término, cual vocablo mágico,
aparecen sueltas en la diversidad de textos/discursos que se difundieron
a través de los medios y en los más diversos géneros
periodísticos. Pero la realidad desborda la imagen que
se tenga de ese uso y así nos encontramos con 14 Unidades
Redaccionales (UR) ocupando un volumen no mayor de 511 cms/col
entre los dos diarios analizados. El volumen informativo no es
nada significativo cuando pensamos en los 37.594 cms/col (462
UR) que ambos diarios publican en ese momento sobre toda la semana
de los sucesos (16). Veamos, la diferencia de UR y su volumen
en cms/col entre la cobertura total de los sucesos de abril y
la referencia explícita que se hace a organizaciones de
la sociedad civil en esos sucesos.
| DIARIO |
SUCESOS 11- A |
REFERENCIA A LA SOCIEDAD CIVIL |
DIFERENCIA |
| El Nacional |
18.315 cms/col 225
U.R |
359 cms/col 9 U.R |
+17.956 cms/col
+216 U.R |
| Ultimas Noticias |
19.279 cms/col 237 U.R |
152 cms/col 05 U.R |
+19.127cms/col
+232 U.R |
| TOTAL |
37.594 cms/col 462 U.R |
511 cms/col 14 U.R |
+37.083 cms/col
+448 U.R |
Como vemos, y siempre pensamos que tendría que ser así,
el volumen y número de UR que generaron los sucesos de
abril superó más que con creces la cobertura que
se le dio a la sociedad civil. El género periodístico
dominante fue el de la Información Propiamente Dicha con
11 UR (263 cms/col), siguió luego el género de la
Entrevista (1 UR, para un volumen de 123 cms/col), Remitido (
1 UR, 72 cms/col) y un Reportaje con 53 cms/col.
-El diario El Nacional fue quien más referenciación
genérica hizo del término sociedad civil, al igual
que fue el medio impreso que en particular publicó mayor
número de UR: 9 UR, para un volumen de 359 cms/col, frente
a las 5 UR (152 cms/col) de Ultimas Noticias.
Es de hacer notar que el diario El Nacional, al usar el
término sociedad civil en genérico, sesgó
su uso al referenciarlo casi exclusivamente como sinónimo
de clase media. El diario tuvo posición política
por una esfera muy particular de clase social para ignorar u ocultar
a otras o, en ocasiones, para estigmatizarlas con una adjetivación
nada favorable. Ultimas Noticias, por su índice
de lectoría, cuidó bastante más ese elemento.
No hay casi referencias explícitas al término en
abstracto, más bien sus designaciones van dirigidas a actores
o grupos de la sociedad civil en concreto.
-En relación a las voces y actores de la sociedad civil
que más tuvieron cabida durante este momento de los sucesos
de abril, apreciamos que grupos como COFAVIC (Organización
no-gubernamental para la protección y promoción
de los derechos humanos), Queremos Elegir, Ciudadanía
Activa y PROVEA fueron los más activos durante
esos sucesos. Mención especial merece el grupo Círculos
Bolivarianos quien tuvo buena presencia en el diario El
Nacional, aunque el tratamiento que recibió este grupo
fue desfavorable para su actuación, presencia e imagen.
Ese grupo social organizado desde el Gobierno tiene su origen
en el año 2001. La idea apareció expresada en boca
del Presidente cuando en uno de sus programas radiales (Aló,
Presidente, del 11-06-2001) dijo: "En cada esquina se
deben organizar círculos bolivarianos, que contendrán
7 u 11 personas, aproximadamente, los integrarán los periodistas
honestos bolivarianos, los camarógrafos, los campesinos
conuqueros, los pescadores, verdaderos líderes que se organicen
para trabajar, se podrán formar en las universidades, los
hospitales, las escuelas bolivarianas, en las empresas",
y agregó que la dirección de los círculos
bolivarianos estará en Miraflores. Su concreción
y acción fue muy activa en los sucesos de abril. Allí
se demostró que estamos en presencia de un grupo organizado
paramilitar y paraestatal que tiende a escaparse de las manos
del mismo Gobierno. Quizás el refrán bíblico
de "cría cuervos y te sacarán los ojos",
pueda ser un buen eslogan para entenderlos en su actuar y en su
relación con el Gobierno.
-Las figuras que más se destacaron por su presencia (medida
en apariciones-mención) en los medios analizados y que
se constituyeron como fuente de información, fueron: Liliana
Ortega como vocera de COFAVIC, Elías Santana de
Queremos Elegir, Ruth Capriles de la Red de Veedores
de la UCAB, Alberto Lovera de la Asamblea Nacional de Educación
y Armando Jansen del grupo SINERGIA. La presencia de estas
fuentes de información se hizo más patente y frecuente
en El Nacional que en Ultimas Noticias. Este último,
aunque más neutral y aparentemente "objetivo",
fue el diario que menos variabilidad nos ofreció en cuanto
a la presencia de actores de la sociedad civil organizada.
-Aunque la tendencia dominante de las distintas Unidades Redaccionales
fue de ambivalente o neutral, es importante hacer notar que solamente
en el diario El Nacional nos encontramos con 3 UR (de un total
de 9 UR) de tendencia desfavorable y que estuvo circunscrita a
las distintas referencias que este medio hizo de los llamados
Círculos Bolivarianos.
-Veamos a continuación como fue el comportamiento de las
distintas Unidades Redaccionales a partir del análisis
del Índice de Imparcialidad y sus respectivos subíndices:
se analizaron un total de 14 Unidades Redaccionales en el período
o momento de la muestra ( del 07 de abril al 15 de abril de 2002)
del tema objeto de estudio y el comportamiento de los dos diarios
del análisis de acuerdo al Índice de Imparcialidad
y sus respectivos subíndices fue como sigue:
1- El Nacional
Índice de Imparcialidad: Ii= In- (If+Id)
Donde
Ii= 6% - (0%+21%)
Ii= -15%
El valor del Índice de Imparcialidad es de -15%
, esto nos hace pensar que El Nacional fue PARCIALIZADO en el
tratamiento de las distintas UR sobre el tema. En ese sentido,
las informaciones reflejan compromiso.
Índice de Compromiso: Ic= If+Id
Donde
Ic=0%+21%
Ic=21%
Podemos notar un mediano, casi regular COMPROMISO del diario sobre
las informaciones en relación al tema de análisis.
Aunque no es muy significativo su grado de compromiso, pero el
hecho es que el medio toma partido político sobre algunas
informaciones publicadas.
Índice de Orientación: Io=If-Id
Donde
Io=0%-21%
Io=-21%
El valor del Índice de Orientación de -21%
indica que hay un grupo de informaciones sobre el tema que tienen
orientación con tendencia desfavorable, aunque esa no se
la tendencia dominante.
2- Ultimas Noticias
Índice de Imparcialidad: Ii= In- (If+Id)
Donde
Ii= 36% - (0%+0%)
Ii= + 36%
El valor del Índice de Imparcialidad es de +36%
, esto nos hace pensar que Ultimas Noticias fue MUY IMPARCIAL
en el tratamiento de las distintas UR sobre el tema. En ese sentido,
las informaciones no reflejan compromiso ni orientación
política.
-El conjunto de UR publicadas se encuentran en su mayoría
en páginas interiores (12 UR, para 495 cms/col). Solamente
en el diario El Nacional nos topamos con 2 UR(apenas ocupando
un volumen de 16 cms/col) destacadas en primeras planas y que
hacen referencia, por un lado, a los grupos organizados de la
sociedad civil "antichavista" apoyando el Paro
Cívico Nacional y la otra información se refiere
a la sociedad civil "chavista" tachándola
de agresiva e incluso de asesina.
Este momento analizado se caracterizó por ser de una altísima
conflictividad y de profunda crisis política. Lo que se
venía acumulando en meses anteriores de intolerancia, polarización,
división maniquea del país entre chavismo y antichavismo,
de un discurso presidencial de gran resentimiento social y cargado
de una profunda fragmentación social y de exclusión,
además de gran ineficacia e incapacidad gubernamental para
conducir al país,
brotó de una sola vez en
esa semana de abril. Vimos un país en donde emergió,
en la acción de calle, una sociedad civil poco organizada
y estructurada todavía, pero con ganas de tomar partido
y de hecho lo tomó. Allí se iniciaba una sostenida
anomia social que se mostró en la ausencia de Gobierno
y en la desinstitucionalización que venía creciendo.
Todo el país se lanzó por una especie de tobogán
que hizo estallido los días 11,12 y 13 de abril.
Desde ese escenario, conviene destacar los hallazgos más
significativos que la prensa analizada destacó sobre la
actuación de la sociedad civil en esos sucesos de
abril:
-La "crisis de abril" de 2002 podríamos sistematizarla
en los siguientes hechos noticiosos: -Conflicto entre el Gobierno
y Petróleos de Venezuela (PDVSA); -Paro Cívico Nacional
(CTV-Fedecámaras); -Desobediencia mediática y silencio
de los medios; -Golpe de Estado; -Restitución del Presidente
Hugo Chávez Frías en el poder y; -Llamado a la conciliación
y rectificación por parte del Presidente. A partir de esos
aconteceres, de alto contenido noticioso, la sociedad civil
tuvo importantes pronunciamientos en la prensa que se manifestaron
como elementos claramente informativos y noticiables: -Denuncias
sobre coacciones y actos de amedrentamiento a trabajadores de
PDVSA (COFAVIC); -Rechazo a las Cadenas Presidenciales
(Remitido y Reportajes); -COFAVIC y Vicaría de
Derechos Humanos, PROVEA y Human Rights. Estas organizaciones
de la sociedad civil se pronunciaron denunciando el golpe de Estado
y las persecuciones del breve gobierno del empresario Carmona
Estanga; -COFAVIC se pronunció, una vez que Hugo
Chávez Frías fue restituido en el poder, llamando
a la prudencia y la tolerancia y; -La redacción de el diario
El Nacional se expresó en torno a los Círculos
Bolivarianos.
-Desde el segundo año del gobierno de Hugo Chávez
Frías los medios han sido, lo siguen siendo, actores
políticos privilegiados dentro del conjunto
de actores sociales. Durante los sucesos del 11-A un diario como
El Nacional mostró un altísimo compromiso
con las posiciones de la oposición y lo que ellos han denominado
como sociedad civil, así como una línea editorial
muy crítica hacia el Gobierno. En una investigación
nuestra demostramos que el diario El Nacional, antes y
después de los sucesos de abril, se mostró muy parcializado
en el tratamiento de la información política. Allí
trabajamos con lo que denominamos Índice de Imparcialidad
(IIMP) es decir, un valor numérico que busca resaltar
el grado de equilibrio y "objetividad" de la información
declarando el grado de parcialidad y/o de imparcialidad que el
medio expone en referencia a un tema/categoría de análisis.
Sobre un grado máximo de parcialidad del 100%, este diario
mostró durante los sucesos un Índice de Parcialidad
de -87% y después de los sucesos de -58%. Al ser el IIMP
negativo, se puede decir que las distintas UR reflejaron un compromiso
del 93% durante los sucesos y baja al 79% después de los
sucesos y el llamado Índice de Orientación
fue de -61% de orientación desfavorable durante los sucesos
y hacia el Gobierno y de -19% después de los sucesos.
Por su parte, un diario como Ultimas Noticias que ha sido
calificado de "afecto al régimen" se ha mostrado
ambivalente o neutral en su tratamiento informativo. Al punto
que sus Índices de Compromiso y Orientación
se mantuvieron neutrales.
-Es COFAVIC, en la voz de Liliana Ortega, la que copa
el mayor volumen informativo en cms/col relacionados con la sociedad
civil organizada. COFAVIC se hace presente en los hitos
más resaltantes de estos sucesos: -Paro Nacional convocado
por la oposición; -En el contexto del golpe de Estado;
-En el suceso de las Cadenas Presidenciales y en el silencio mediático
y; -En la restitución del hilo constitucional.
-El tratamiento informativo dado a los sucesos con relación
a la sociedad civil, deja traslucir por parte de uno de
los diarios -El Nacional- la profunda polarización y división
que se ha ido tejiendo a lo largo de estos años del proceso
político de Hugo Chávez Frías. Se habla de
una sociedad civil "antichavista" que apoyó
el paro y que exigía la salida del Presidente, y de una
sociedad civil "chavista" que es presentada como
agresiva e incluso como asesina (titular del día 12 de
abril en primera página y sin reseña a profundidad
en páginas interiores: "Círculos Bolivarianos
causaron 10 muertes y casi 100 heridos". Pregunta al diario:
¿Dónde está la investigación de tal
hecho? ) Inclusive, en leyenda de fotografía desplegada
a todo lo ancho de la primera plana se expresa: "La muerte
de venezolanos durante la marcha de la sociedad civil en enfrentamiento
con los Círculos Bolivarianos, precipitó la caída
del régimen".
Esta división de la sociedad venezolana se muestra también
en las declaraciones recogidas, por el mismo diario El Nacional,
a afectos del Gobierno. Una muestra: "Son todos ladrones,
saqueadores y sifrinos. No vamos a dejar que se salgan con la
suya" (8 de abril).
-Finalmente, queremos destacar un Remitido casi a página
completa publicado en el diario El Nacional del día
13 de abril en donde sectores de la sociedad civil organizada
expresan: "La sociedad civil saluda el nacimiento de la República
de Venezuela". En ese Remitido se expresan cuestiones muy
delicadas sobre el espíritu democrático de esa sociedad
civil: 1)Considerar al 11-A como una "jornada de victoria
y dolor". Pero además recordarla "como el día
del coraje cívico, el Día de la Sociedad Civil";
2-"La sociedad civil reconoce la legitimidad democrática
del nuevo Presidente provisional de la República de Venezuela";
3-Formular votos para que nuestro país sea uno, sin odios,
sin resentimientos
; 4-"La sociedad civil apoya al Presidente
Carmona en el esfuerzo por hacer de la meritocracia una bandera,
una consigna y una realidad nacional; y 5-Solicitar la renuncia
en forma inmediata al Fiscal General, al Contralor General, al
Defensor del Pueblo, a los magistrados del TSJ, a los miembros
del CNE y a los diputados principales y suplentes de la Asamblea
Nacional. Este Remitido estuvo refrendado por organizaciones como
la Asamblea Nacional de Educación, Queremos Elegir,
Red de Veedores de la UCAB, Visión Emergente, Ciudadanía
Activa, Frente Institucional Militar y Asamblea de Ciudadanos,
y un conjunto de ciudadanos del mundo profesional, político,
empresarial, exmilitar y periodístico.
Pero el tiempo cura todo, suelen decir. A partir de ahí,
y a pesar de la conflictividad creciente, una buena parte de la
oposición entendió que había que jugar institucionalmente
y empezó a hacerlo. Hoy, se habla de "oposición
democrática" para deslindarse de aquella otra oposición
que todavía espera y aspira a que lo más importante
es "salir de Chávez a como de lugar". ¿Y
la calle? Siguió estando presente como escenario de nuevos
acuerdos democráticos, de nuevos liderazgos y de nuevas
presiones, que no nos abandonarán hasta el siguiente momento
del análisis en donde ese espacio será el privilegiado
por la gente en "espera del deslinde final".
IV. ... y la calle como actor (para concluir)
Muchos acontecimientos de calle se dieron durante ese trecho
que va desde abril hasta ahora. Pero también muchos desaciertos,
torpezas y erradas políticas desde el Gobierno. La oposición
fue ganando terreno e iniciativas políticas. Ante un Gobierno
ineficiente e ineficaz, que da muestras de desmoronamiento creciente
por todos los costados de las administración, con un partido
político de apoyo (el Movimiento Quinta República,
MVR) que nunca ha terminado de cuajar como aparato estable y sólido
ideológicamente, con unos Poderes supuestamente independientes
que se les nota muy visiblemente su adhesión al Gobierno
y con un Presidente de la República que no abandona su
discurso de confrontación y choque
la oposición
emprende todo un conjunto de acciones de calle y grandes movilizaciones
que se extienden por todo el país y con una sola consigna
a manera de ultimátum: ¡Elecciones Ya!. Ese
mensaje ha sido el gran acierto de la "oposición democrática",
porque en torno a él se han aglutinado las distintas fuerzas
políticas y la sociedad civil que aspiran a una
salida institucional y democrática. Es evidente que la
oposición ha contado con el concurso y adhesión
de todo el aparato mediático de mayor alcance y difusión.
Es decir, los medios han pasado a ser también actores políticos
en todo este proceso que vivimos, ellos son también parte
de la opinión pública, ya no son solamente conformadores
de opinión.
El panorama político venezolano se ha ido recalentando
y las partes están "jugando" a ganar. Pero esta
historia aún no ha terminado. Si bien es cierto que la
"política tomó la calle" a través
de la gente organizada o no, tanto de un lado como del otro, no
estamos muy convencidos , tal como expresara el Secretario General
de la OEA estando aquí en Caracas, "(
) que la
calle sea el mejor escenario para resolver la crisis y para dirimir
el problema de los venezolanos". Pero la ciudadanía
sigue en las calles y los medios lo reflejan con grandes titulares,
excelentes despliegues fotográficos, magníficas
tomas en los medios televisivos,
y gran volumen noticioso.
Tanto así, que ya dejó de ser noticia.
Lo que sí queremos resaltar es que la sociedad civil,
más allá del concepto y de las diferencias sutiles
que tratamos de deslindar al inicio de esta investigación,
ha ido creciendo cada vez más. Ya no son los medios con
sus voces de difusión y/o excitación, ahora es la
propia sociedad civil que se difunde como mensaje y medio a la
vez. Aunque estamos en presencia de una sociedad civil muy de
clase media, sabemos que hay sectores de los más pobres
y marginales que se organizan en situaciones muy coyunturales
pero que no tienen todavía cabida en los medios o requieren
de otras organizaciones como COFAVIC o PROVEA para
darse a conocer y hacerse presente en los medios.
Del momento analizado vemos que la sociedad civil pasó
de una posición mediática de "bajo perfil"
a una sociedad civil pronunciándose ante los hechos por
la vía de la denuncia y de los llamados a la prudencia.
Observamos también a una sociedad civil alejándose
de los "caminos golpistas" hacia la vía de salida
institucional.
La acción política ya no se presentó como
antaño, no como hace cuatro años, con desprecio
y asco. Si antes los medios jugaron a ese desprestigio, ahora
la sociedad civil está apostando a la valorización
de la política a través de sus actuaciones y llamado.
Al punto que en este instante, en la situación que todavía
estamos viviendo, la sociedad civil se nos ofrece ante
los medios como un actor político muy importante y activo.
Ella copa los hechos noticiosos, ella es noticiable como actor
junto a la calle que es el espacio que ella a escogido en esta
coyuntura que vivimos.
NOTAS Y REFERENCIAS
1) Concepto sistematizado a partir a partir de los aportes de
Juan Linz y Alfred Stepan (1996), Juan Carlos Portantierro (1986)
y Rodrigo Arocena (1999). Ver al respecto VARIOS AUTORES (1999).
Partidos políticos y sociedad civil en América Latina:
representación de intereses y gobernabilidad. Editado por
Friedrich Ebert Stiftung y Nueva Sociedad. Venezuela, p. 147.
2) Arocena, Rodrigo(1999)."Bloqueo o cooperación?,
en VARIOS AUTORES (1999).Partidos políticos y sociedad
civil en América Latina: representación de intereses
y gobernabilidad. Editado por Friedrich Ebert Stiftung y Nueva
Sociedad. Venezuela, p. 148.
3) Iturrieta, Elías Pino(2000). "El siglo XX venezolano
conversado con Elías Pino Iturrieta¨, en VARIOS AUTORES(2000).
Venezuela Siglo XX. Visiones y testimonio. Tomo III. Fundación
Polar. Venezuela, p.347.
4) Virtuoso, José(1997)."La sociedad civil en Venezuela",
dentro del Programa de Formación del Centro Gumilla. Editado
por el Centro Gumilla. Venezuela.
5) Leiva, Luis Castro (1998)."Discurso de Orden ante el Congreso
de la República en el 23 de enero de 1958", en VARIOS
AUTORES(1998). Venezuela: el país que imaginamos. Edición
Miradas JM ¿C/Y&R. Venezuela, p. 56 y 57.
6) Salazar, Luis (1999). "El concepto de sociedad civil.
Usos y abusos", en VARIOS AUTORES(1999). Partidos políticos
y sociedad civil en América Latina: representación
de intereses y gobernabilidad, op.cit., p.23.
7) Montero, Maritza (2000). "Recuerdos del futuro",
en VARIOS AUTORES (2000). Venezuela Siglo XX. Visiones y testimonio.
Tomo III, op.cit., p.519.
8) Ramírez Sáiz, Juan Manuel (1995). "¿Movimientos
ciudadanos o ciudadanos en movimiento?. La difícil y esperanzada
construcción de la ciudadanía", en Cuadernos
del Departamento de Comunicación del ITESO, Nº 2,
septiembre 1995. ITESO, DCHH. México, p.66 y 67.
9) Citado por Ramírez Sáiz, Juan Manuel (1995)."¿Movimientos
ciudadanos o ciudadanos en movimiento?. La difícil y esperanzada
construcción de la ciudadanía", op.cit., p.71.
10) Para analizar la valoración del tratamiento de la información,
hemos utilizado lo que denominamos el índice de Imparcialidad
(Ii) que no es más que el grado de parcialidad, es decir
de compromiso, con el que se implica un diario en el tema de análisis.
Este índice comprende los subíndices de compromiso
(Ic) que expresa el compromiso político con el tema y el
subíndice de orientación (Io) que es el grado de
convicción puesto en la orientación de un tema.
Así tenemos que:
1- ÍNDICE DE IMPARCIALIDAD: Ii= In - (If + Id)
Donde:
Ii= Índice de Imparcialidad
In= Proporción de informaciones neutras al tema en estudio
If= Proporción de informaciones favorables al tema
Id= Proporción de informaciones desfavorables al tema
Recorrido del Ii: mayor o igual a -100 Ii menor o igual a 100
Donde:
Ii= 100 Indica MAXIMA IMPARCIALIDAD
Ii= -100 Indica MAXIMA PARCIALIDAD
Cuando Ii < 0 surgen los subíndices de compromiso y
el de orientación.
2- ÍNDICE DE COMPROMISO: Ic= If + Id
Donde:
Ic= Índice de Compromiso
If= Proporción de informaciones favorables al tema
Id= Proporción de informaciones desfavorables al tema
Recorrido del Ic: mayor o igual a 0 Ic menor o igual a 100
Donde:
Ic= 100 Indica MAXIMO COMPROMISO
Ic= 0 Indica COMPROMISO NEUTRO, vale decir, MAXIMA IMPARCIALIDAD
3- ÍNDICE DE ORIENTACIÓN: Io= If -Id
Donde:
Io= Índice de Orientación
If= Proporción de informaciones favorables al tema
Id= Proporción de informaciones desfavorables al tema
Recorrido del Io: mayor o igual -100 y/o menor o igual a 100
Donde:
Io= 100 Indica MAXIMA ORIENTACION. Favorable al tema
Io= -100 Indica MAXIMA ORIENTACION. Desfavorable al tema
Io= 0 Indica ORIENTACION AMBIVALENTE al tema
11) De García-Pelayo, Graciela Soriano (1997)."Sociedad
civil e incivil en Venezuela", en VARIOS AUTORES(1997).Vigencia
hoy de Estado y Sociedad. Fundación Manuel García-Pelayo.
Venezuela, p.173.
12) Ver PROVEA(2002). Situación de los Derechos Humanos
en Venezuela. Informe Anual Octubre 2001/septiembre 2002. Editado
por PROVEA: Programa Venezolano de Educación-Acción
en Derechos Humanos. Venezuela, p.499.
13) Caballero, Manuel(2002)."Los actores de la crisis",
en VARIOS AUTORES (2002).Venezuela: la crisis de abril. Ediciones
IESA. Venezuela, p.192-193.
14) PROVEA(2002). Situación de los Derechos Humanos en
Venezuela. Informe Anual Octubre 2001/septiembre 2002, op.cit.,
p.497.
15) Ibidem.
16) Ver al respecto el trabajo de Villamediana, Carla(2002)."La
prensa y el golpe: ¿conspiración militar o mediática?",
en revista Comunicación,N¨119,tercer trimestre 2002.
Editada por el Centro Gumilla. Venezuela.
* Marcelino Bisbal.
Profesor Titular de la Universidad Central de Venezuela. Doctor
en Ciencias Sociales, ex Director de la revista Comunicación
del Centro Gumilla, vicepresidente de la Asociación Latinoamericana
de Investigadores de la Comunicación (ALAIC). Versión
resumida de una investigación mayor que fuera financiada
por la Fundación Friedrich Ebert Stiftung y que lleva por
título La construcción informativa de la Sociedad
Civil: el relato de la prensa-caso Venezuela. Venezuela, 2002.

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