|
Ramiro
Avila. El relativismo cultural desde la perspectiva de la niñez
indígena y la Convención de los Derechos de los
Niños
Estamos en una época en la que se hace imprescindible un
genuino y fructífero diálogo entre culturas para
expandir y profundizar los consensos. Ni el universalismo debe
enmascarar la brecha que existe entre diferentes percepciones
sobre los derechos humanos, ni el relativismo puede enmascarar
violaciones a los derechos de la niñez y adolescencia.
La brecha no será acortada si la diferenciación
cultural y la visibilidad de la niñez y adolescencia son
negadas.
Francisco
Ballón. Indigenización versus faccionalismo
Los pueblos indígenas en Latinoamérica pasan por
un proceso desigual y contradictorio de indigenización,
proceso por medio del cual un grupo, facción, movimiento
o sector amplísimo de la sociedad asume que la identificación
con su raíz cultural es una orientación válida
para su acción. La indigenización tiene como su
principal oponente al faccionalismo que es la maximización
de los intereses de una facción que, cuando logra desestructurar
un movimiento social y cooptarlo, puede reproducirse casi ilimitadamente.
Su remoción requiere de juventud, liderazgo e integridad.
Para ello, Latinoamérica y sus pueblos indígenas
tienen una herramienta formidable a su alcance: la cultura.
Marcelino
Bisbal. Sociedad civil, comunicación y política
en el contexto venezolano
La sociedad civil venezolana ha ido creciendo cada vez más.
Ya no son los medios con sus voces de difusión y/o excitación,
ahora es la propia sociedad civil que se difunde como mensaje
y medio a la vez. La acción política ya no se presentó
como antaño con desprecio y asco. Si antes los medios jugaron
a ese desprestigio, ahora la sociedad civil está apostando
a la valorización de la política a través
de sus actuaciones y llamado. Ella copa los hechos noticiosos,
ella es noticiable como actor junto a la calle que es el espacio
que ella a escogido en esta coyuntura que vivimos.
Andrés
Cañizalez. Medios, estrategias de comunicación y
sociedad civil
Las organizaciones de la sociedad civil pueden ser agrupaciones
mediadoras en la medida que responden a necesidades, expectativas
y búsquedas de la sociedad que las colocan en el debate
público. Al contribuir con al debate, las organizaciones
de la sociedad civil hacen política. La búsqueda
de rating mediático puede deformar el objetivo de las organizaciones
de la sociedad civil, pero si su objetivo es incidir globalmente
en la sociedad, también estarían alejándose
de su misión si no logran influir en la construcción
de lo público y ello pasa necesariamente por la comunicación.
Bartolomé
Clavero. Multiculturalismo, Derechos Humanos y Constitución
Constitucionalmente, Ecuador es un Estado "pluricultural
y multiétnico". La participación indígena
en el último proceso constituyente, 1998, sostuvo dicho
reconocimiento, el cual ha sido rehuido por el Estado ecuatoriano
desde la misma independencia. Es que, aunque el reconocimiento
de la multiculturalidad se redujera tan sólo a un gesto
de la Constitución, ya podría resultar de por sí
comprometido.
Ariel
Colombo. ¿De la protesta social a la desobediencia civil?,
¿Del señoreaje a la soberanía?: Dos reflexiones
sobre la política argentina
Las rebeliones de los últimos tiempos tienen rasgos propios,
algunas al borde de asumir las características de la desobediencia
civil, un tipo de resistencia contra reglas institucionales o
políticas públicas mantenidas injustamente por una
mayoría electoral. Estas responden a estrategias de "señoreaje",
concepto que patentiza la dureza de los obstáculos que
se interponen no sólo a la construcción de una nueva
democracia sino también a la búsqueda de una democracia
capitalista "normal".
Guillermo
D´abbraccio Kreutzer. "Invisibilidad de los movimientos
sociales en los medios de comunicación en Colombia":
El caso del departamento del Cauca
El escenario caucano expresa en toda su complejidad el problema
agrario y la resistencia del campesinado a la expulsión
hacia los centros urbanos, determinada por la evolución
de la gran propiedad territorial. Se mantiene latente el problema
de los campesinos sin tierra y persisten reductos de alzados en
armas. Coexisten sectores y movimientos sociales y políticos
diversos, como el Movimiento campesino del Macizo Colombiano y
las organizaciones indígenas, cuyas luchas, conquistas
y reivindicaciones se han prolongado por dos siglos.
Alda
Facio. Frente a la globalización neoliberal: ¿qué
movimiento feminista necesitamos?
El mal llamado movimiento antiglobalización está
contra la globalización existente, no contra una globalización
de lo mejor que ha inventado e ideado la humanidad. Ese movimiento
necesita del feminismo y de las feministas para que ese otro mundo
que sí es posible también incluya nuestros sueños
de un mundo sin discriminaciones contra las mujeres. Sólo
con la inclusión de nuestros anhelos, ese otro mundo realmente
será posible.
Francisco
Gutiérrez Sanín. Apuntes sobre Globalización,
ciudadanía y movimientos sociales
La globalización puso en crisis la centralidad de la política
y del Estado y, por lo tanto, del concepto mismo de ciudadanía,
al grado en que civilidad puede reducirse al encuentro de egoísmos
que son conscientes de sí mismos. Pensar a los movimientos
sociales en medio de este panorama supone reconocer la existencia
de un desajuste estructural del mercado con respecto de las esferas
de la ley y la cultura. Es la otra cara de la moneda del hundimiento
de la "matriz estado-céntrica" y del desquiciamiento
de las prácticas ciudadanas.
Michael
Lowy. Globalización de las solidaridades
La resistencia a la globalización capitalista neoliberal,
al poder de multinacionales y mercados financieros, a las decisiones
inapelables del FMI y la OMC ha tomado la forma de un amplio movimiento
social de escala planetaria, dentro del cual se organiza la globalización
de las solidaridades. Contrariamente al criterio difundido, este
movimiento no es "antiglobalista" en abstracto, se opone
a la forma que hoy adopta la globalización y su objetivo
se concreta en el lema "Otro mundo es posible".
Joan
Oriol Prats. Los efectos distributivos de las políticas
de privatización
Entre las reformas institucionales emprendidas en la década
de los 90, sobresalen las destinadas a mejorar la calidad de los
mercados y, entre éstas, aquellas cuyo objetivo es la liberalización,
regulación y privatización de los mercados financieros
y servicios públicos. Sin embargo, son pocos los esfuerzos
dedicados al análisis de las implicaciones en términos
de reducción de pobreza y distribución de la renta
de estas reformas que han desfavorecido a las capas más
pobres de la población.
Blas
Regnault. ¿Por qué las marchas no llegan a ser gobierno?
Organizaciones de la sociedad civil venezolana han reaccionado
ante el debilitamiento de la democracia, organizando movilizaciones
sociales en nombre de la libertad. Este movimiento se ha desarrollado
frente al debilitamiento de los vínculos de la democracia
(libertad individual, ciudadanía y representación
política de intereses), que en Venezuela se encuentran
en crisis desde hace por lo menos 20 años. Desde allí
se desarrollan nuevas propuestas sobre la necesaria armonización
entre intereses particulares e intereses públicos.
Flor
Alba Romero. El movimiento de Derechos Humanos en Colombia
En Colombia, los movimientos sociales buscan recuperar el espacio
público y el de la ciudadanía, en un contexto donde
el Estado bipartidista es débil a la vez que excluyente,
donde los conflictos sociales se han desbordado y la violencia
ha llegado a límites insospechados. Parte de estos movimientos
sociales, el movimiento de los Derechos Humanos enfrenta diversos
obstáculos: conflicto armado interno, paramilitarismo,
impunidad, desplazamiento forzado, que dificultan el desarrollo
de su labor.
Virginia
Vargas. Los procesos feministas latinoamericanos en el nuevo milenio:
Identidades descentradas en lo nacional y lo global
Las dinámicas de actuación de los movimientos sociales
y los feminismos latinoamericanos han correspondido a búsquedas
de respuesta a los desafíos presentados por el clima cultural,
político, social y económico en los últimos
treinta años. Estas experiencias y aprendizajes avizoran
una nueva centralidad de las luchas feministas en lo nacional
y en lo global, uno de cuyos ejes más significativos y
tensionantes es el de la democracia.

|