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I. CONTEXTO
1. La Conferencia de Río 1992 fue convocada a partir del
reconocimiento de que los patrones de producción y consumo,
principalmente en los países desarrollados, habían
alcanzado niveles insostenibles, poniendo en riesgo la estabilidad
de diversos bienes y servicios ambientales que garantizan tanto
la continuidad de las actividades productivas como la propia calidad
de vida, con la finalidad de iniciar el camino para revertir tal
situación en beneficio de todo el mundo.
2. El Plan de Acción de Barbados adoptado por la Conferencia
de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible de los Pequeños
Estados Insulares en desarrollo, la primera Conferencia post-CNUMAD,
plantea claramente los temas clave que deben ser abordados en
la búsqueda del desarrollo sostenible de los Pequeños
Estados Insulares en Desarrollo (SIDS).
3. Transcurridos diez años desde Río 1992, los
Gobiernos de América Latina y el Caribe reconocen que ha
habido avances significativos, principalmente en lo que se refiere
a la toma de conciencia y a la entrada en vigor de normas jurídicas
nacionales e internacionales. Sin embargo, persisten importantes
desafíos y se presentan nuevos imperativos para tornar
el desarrollo sostenible en realidad y para materializar los cambios
necesarios de los actuales modelos de desarrollo. Es indispensable
revertir las tendencias actuales de degradación ambiental
del medio natural y del medio urbano y, en particular, eliminar
a un ritmo vigoroso la pobreza y la inequidad -conjuntamente con
sus impactos-, que afligen a los países de la región.
4. Esta iniciativa reconoce la importancia de los procesos subregionales
y regionales para promover el desarrollo sostenible en América
Latina y el Caribe, en el marco de la Plataforma para la Acción
hacia Johannesburgo 2002, aprobada en Río de Janeiro, Brasil,
en octubre de 2001. El lanzamiento de una Iniciativa Latinoamericana
y Caribeña responde a la necesidad de otorgar sentido práctico
a proceso hacia la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible
reflejando las singularidades, visiones y metas de la región,
teniendo en cuenta ante todo la vigencia del principio de responsabilidades
comunes pero diferenciadas de los estados.
5. Los pueblos y países de la región consideran
la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible como una oportunidad
única para evaluar el progreso logrado, en todos los niveles,
respecto al cumplimiento de los compromisos asumidos en Río
1992 y para adoptar acciones efectivas en la búsqueda de
soluciones para los nuevos desafíos del desarrollo sostenible.
La Cumbre constituye, asimismo, una ocasión histórica
para asumir que no sólo es posible sino que también
es necesario dar respuestas a la raíz económica
y social de la problemática ambiental y asegurar un financiamiento
redireccionado hacia una nueva globalización, que garantice
un desarrollo sostenible, equitativo e incluyente. Debe además,
propiciar la adopción de acciones concretas a través
de la cooperación de los países desarrollados, de
organizaciones multilaterales y regionales, incluyendo las de
financiamiento, y mediante el fortalecimiento de la cooperación
Sur-Sur.
6. La tarea consiste en identificar programas y proyectos para
instrumentar los objetivos señalados. Esta iniciativa presupone
la adecuación al escenario actual, integrando las dimensiones
sociales, económicas y ambientales y transformando, sobre
la base de un fundamento ético, el desarrollo sostenible
en prioridad estratégica en América Latina y el
Caribe.
II. OBJETIVOS
7. Constituyen objetivos de la Iniciativa Latinoamericana y Caribeña
los siguientes:
a) Consolidar y continuar los esfuerzos de América Latina
y el Caribe, en los distintos niveles de Gobierno, y de la sociedad
civil, para superar los obstáculos en la implementación
de programas y proyectos de interés de la región
y con ello lograr la concreción de las recomendaciones
del Programa 21, enfatizando una efectiva implementación
y el desarrollo de mecanismos participativos.
b) Desarrollar acciones en áreas seleccionadas que, con
base en la voluntad política de los Estados, estimulen
la participación activa del sector privado y de las entidades
de la sociedad civil, para promover inversiones que puedan generar
actividades productivas sostenibles, fomentar formas de vida sostenible,
y al mismo tiempo permitir la conservación y el uso sostenible
de bienes y servicios ambientales esenciales para la vida;
c) Promover la instrumentación de modelos de desarrollo
sostenible sobre la base de un fundamento ético que sean
competitivos, sustentados en políticas públicas
formuladas para desarrollar la ciencia y la tecnología,
el financiamiento, la capacitación de recursos humanos,
el desarrollo institucional, la valoración de bienes y
servicios ambientales y el desarrollo de indicadores de sostenibilidad
adecuados a las condiciones sociales, económicas, ambientales
y políticas de cada país o a las necesidades de
las subregiones; y,
d) Contribuir, en su calidad de marco político, a identificar
y priorizar mecanismos financieros, técnicos e institucionales
para la efectiva implementación del Programa 21, el Plan
de Acción de Barbados y los resultados de la 22ª Sesión
Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas, así
como facilitar la transferencia, acceso y desarrollo de tecnologías
y conocimientos y promover la adopción de marcos regulatorios
adecuados. 8. Esta Iniciativa identificará también
temas que permitan la articulación y la cooperación
con propuestas de otras regiones, tales como la Nueva Alianza
para el Desarrollo de África (NAPDA), y la Iniciativa de
Asia y el Pacífico.
III. Directrices Operativas de la Iniciativa
9. Las directrices operativas de esta Iniciativa son:
a) Reiterar las posiciones adoptadas en Río 1992 y consolidadas
desde entonces para:
i) Exigir el cumplimiento por los países desarrollados
del compromiso de destinar el 0.7% del PIB de los países
industrializados a la asistencia oficial para el desarrollo, tal
como reiterado en el Programa 21;
ii) Promover la entrada en vigor del Protocolo de Kyoto del Convenio
Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y hacer
un llamado a los países que aun no lo han hecho, a que
lo ratifiquen, particularmente aquellos que son los mayores emisores
de gases efecto invernadero;
iii) Cumplir con los compromisos contenidos en la Declaración
de Doha y en el Consenso de Monterrey para asegurar el acceso
al mercado y la disponibilidad de los recursos financieros requeridos
para alcanzar las metas del desarrollo sostenible, particularmente
en apoyo a los esfuerzos de los países en desarrollo;
iv) Orientar la creación de nuevos mecanismos financieros,
incluyendo la eliminación de la deuda de los países
en desarrollo, en particular de los países menos desarrollados,
y la creación de un fondo de contingencia frente a desastres
naturales;
v) Aplicar plenamente el principio de las responsabilidades comunes
pero diferenciadas de los Estados, y el respeto al derecho soberano
de cada país sobre sus recursos naturales;
vi) Reiterar el compromiso con el principio de precaución
conforme a la definición que figura en la Declaración
de Río, como un componente clave de la política
ambiental a fin de salvaguardar nuestro patrimonio natural y social;
vii) Exigir el cumplimiento por parte de los paises desarrollados
de su compromiso de otorgar prioridad a los Pequeños Estados
Insulares en Desarrollo de la región, especialmente en
el financiamiento de la implementación del Plan de Acción
de Barbados; países de la región que disminuye su
capacidad para alcanzar el desarrollo sostenible y la integración
económica
ix) Reforzar la participación de los diversos actores no
gubernamentales y la transparencia en los procesos de toma de
decisiones, fortaleciendo iniciativas tales como los Consejos
Nacionales de Desarrollo Sostenible y la formulación de
Programas 21 nacionales y locales.
x) Promover la construcción de una nueva práctica
ética para el desarrollo sostenible, teniendo en cuenta
procesos desarrollados hasta ahora, tal como la Carta de la Tierra.
xi) Implementar las Directrices sobre Consumo Sostenible aprobadas
por la Comisión de Desarrollo Sostenible de la Organización
de las Naciones Unidas, en 1999.
b) Seguir las directrices operativas en los programas y proyectos
propuestos para enfrentar los desafíos del desarrollo sostenible
en la región, dentro de un marco ético a través
de:
i) Promover el crecimiento económico sostenible y establecer
mecanismos e instrumentos para encarar nuevos frentes de inestabilidad,
propiciando la capacidad de ahorro interno y el flujo de capitales
privados;
ii) Apoyar la implementación de políticas públicas
orientadas a la reducción de la pobreza y la desigualdad
social, a la generación de empleo y a la promoción
de un desarrollo sostenible con justicia, equidad e inclusión
social;
iii) Promover cohesión social y estabilidad, a través
entre otras actividades, del control de la proliferación
del crimen, la violencia y sus impactos debilitadores.
iv) Poner en ejecución medidas integradas en salud humana
y ambiente para asegurar que la salud y el bienestar de las poblaciones
de la región se vean crecientemente reconocidos y sistemáticamente
traducidos en políticas y programas;
v) Destacar los vínculos entre patrones de consumo insostenibles
y la internacionalización de patrones de producción,
en particular la creciente importancia de la concienciación
de consumidores y de las empresas para aplicar concepciones sobre
la responsabilidad social y ambiental;
vi) Desarrollar nuevas bases sostenibles de competitividad para
la estructura productiva de los países de la región,
en aras de ampliar su inserción en la economía mundial
proponiendo estrategias tendientes hacia la efectiva apertura
de los mercados externos sobre todo de los países desarrollados,
condición sine qua non para el objetivo del desarrollo
sostenible en la región;
vii) Crear o fortalecer instrumentos económicos, fiscales
y tributarios para la promoción del desarrollo sostenible;
viii) Estimular la adopción por los gobiernos y el sector
productivo de instrumentos voluntarios (certificaciones, ISO 14.000,
certificaciones para la sostenibilidad turística, etc.),
aplicables al proceso de desarrollo sostenible;
ix) Iniciar o continuar los procesos de valoración ambiental
y de los recursos naturales, para el aprovechamiento de ventajas
comparativas de la región, incorporando indicadores en
materia de pasivos y activos ambientales, a fin de incluirlos
en los sistemas de cuentas nacionales;
x) Apoyar las acciones regionales y los esfuerzos subregionales,
en particular los del Caribe (SIDS), de los países amazónicos
(TCA), de la región Andina (CAN), del Mercosur y de Centroamérica
(ALIDES);
xi) Fortalecer las instituciones regionales, subregionales y nacionales,
así como las instancias subnacionales para la instrumentación,
seguimiento y monitoreo de políticas, programas y proyectos
derivados de esta Iniciativa;
xii) Formular estrategias de incorporación, transferencia
y desarrollo de tecnologías que deberán ser apoyadas
a través de movilización y ampliación de
recursos de las instituciones financieras existentes;
xiii) Fortalecer o ajustar los sistemas de indicadores de sostenibilidad
existentes o construir nuevos sistemas de indicadores que respondan
a las particularidades sociales, económicas y políticas
de la región;
xiv) Desarrollar acciones de cooperación Sur-Sur que favorezcan
el empleo de las fortalezas y las oportunidades de los países
en desarrollo, en función del desarrollo sostenible de
los pueblos de la región;
xv) Promover el desarrollo de un regímenes sui generis
de protección de los conocimientos tradicionales, basados
en instrumentos y mecanismos de distinta naturaleza; y propiciar
que los actuales sistemas de propiedad intelectual tomen en cuenta
los conocimientos tradicionales asociados a la diversidad biológica
al evaluar solicitudes de patentes y otros derechos relacionados;
xvi)Promover el fortalecimiento de la capacidad a través
de la consolidación de instituciones nacionales, subregionales
y regionales y el desarrollo de recursos humanos.
IV. PRIORIDADES PARA LA ACCIÓN
A. Temas Prioritarios
9. Los países de la región, en ocasión de
la XIII Reunión del Foro de Ministros de Medio Ambiente
de América Latina y el Caribe y de la Conferencia Regional
de América Latina y el Caribe preparatoria de la Cumbre
Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, celebrada en octubre de
2001, acordaron identificar acciones que puedan orientar los esfuerzos
para la implementación de esta Iniciativa.
10. Las áreas prioritarias en las cuales se requiere acción
urgente incluyen entre otras, la erradicación de la pobreza
y las desigualdades sociales; la introducción de la dimensión
ambiental en procesos económicos y sociales; el fortalecimiento
de instituciones de capacitación técnica y vocacional;
la promoción del desarrollo de recursos humanos, particularmente
en lo relacionado con tecnologías de información
y comunicación; el desarrollo de micro-empresas; el empoderamiento
de organizaciones de la sociedad civil; el fomento de la diversificación
económica; la promoción de la cooperación
y colaboración regional que aumente la capacidad de la
región para tener acceso a los mercados internacionales;
la necesidad de trabajo cualitativo y analítico sobre índices
para definir la vulnerabilidad de los países afectados;
la gestión sostenible de los recursos hídricos;
la generación sostenible de energía y la ampliación
de la participación de fuentes renovables; la gestión
de áreas protegidas para el uso sostenible de la biodiversidad;
la adaptación de los impactos provocados por los cambios
climáticos y a la gestión sostenible de áreas
urbanizadas y rurales, con especial énfasis en las acciones
de salud, saneamiento ambiental y minimización de riesgos
de vulnerabilidad a los desastres naturales. Son relevantes además,
acciones que promuevan la innovación científica
y tecnológica, el refuerzo de las instituciones de investigación
y desarrollo y la ampliación de las fuentes de financiamiento
existentes. En este contexto, centros de excelencia en investigación
y desarrollo deben favorecer la construcción de una alianza
científica sólida, por medio, entre otros de actividades
de intercambio académico, del establecimiento de redes
de información interdisciplinaria y de la formulación
de proyectos conjuntos de investigación.
11. Los países de la región deben movilizarse para
que las instituciones financieras multilaterales, de cooperación,
así como los organismos regionales y subregionales, otorguen
apoyo a programas y proyectos de acción identificados en
esta Iniciativa.
12. Deben además promover acciones de cooperación
inter-regional, con miras a reforzar la cooperación intra-regional
e inter-regional técnico-científica entre América
Latina y el Caribe, África y Asia y el Pacífico.
13. Asimismo, los países de la región deberán
fortalecer asociaciones públicoprivadas para promover el
progreso técnico-científico fundado en la conservación
y uso sostenible de los recursos naturales.
14. Los países de la región deberán fomentar
acciones concretas para la promoción de la ética
para el desarrollo sostenible en las discusiones ante los escenarios
internacionales consistentemente con la Plataforma de Acción
de Río de Janeiro, de octubre de 2001.
15. La implementación de las metas orientadoras y propósitos
indicativos a nivel regional será motivo de una revisión
quinquenal periódica.
16. Las propuestas identificadas en esta Iniciativa constituyen
la base de acción futura de América Latina y el
Caribe ante los imperativos del desarrollo sostenible. La región
reconoce que, para el logro de estos propósitos, se requiere
todavía determinar medios de implementación y posibles
alianzas, y enfatiza la necesidad de un escenario internacional
favorable, fundamentalmente un escenario de paz y solidaridad,
que se afiance con el efectivo compromiso de los países
desarrollados para la transferencia y adaptación de tecnologías,
la provisión de recursos financieros nuevos y adicionales
suficientes, la eliminación de subsidios y la mayor apertura
de sus mercados, entre otros.
B. Metas orientadoras y propósitos indicativos
1) Diversidad biológica
- Aumento de la superficie boscosa.
i) Asegurar el manejo sostenible de los recursos forestales de
la región, reduciendo significativamente las tasas actuales
de deforestación.
- Territorio bajo áreas protegidas.
i) Incrementar significativamente la superficie del territorio
regional bajo áreas de protección, considerando
en su definición zonas de transición y corredores
biológicos.
- Recursos genéticos - Distribución equitativa de
beneficios.
i) Adoptar marcos de regulación para el acceso a los recursos
genéticos así como para la participación
justa y equitativa en los beneficios derivados de su utilización,
compatibles con el Convenio sobre la Diversidad Biológica.
- Diversidad Marina
i) Asegurar la conservación y uso adecuado de los recursos
marinos de los países de la Cuenca del Caribe, en particular
en los ecosistemas marino costeros
2) Gestión de recursos hídricos
- suministro de agua
i. Mejorar la tecnología para incrementar la eficiencia
en el uso del agua en la industria y la agricultura y para el
consumo doméstico,
ii. Introducir tecnologías modernas para la sal desalinización
del agua marina,
iii. Integrar el manejo de acuíferos costeros para evitar
la intrusión salina.
- Manejo de cuencas.
i. Mejorar y fortalecer la institucionalidad para el manejo integrado
de cuencas y acuíferos, entre otros a través del
establecimiento de comités de cuencas hidrográficas,
con la participación de todos los niveles subnacionales
de gobierno, la sociedad civil, el sector privado y de todos los
actores involucrados.
- Manejo marino-costero y sus recursos.
i) Implementar planes de acción para el manejo integrado
de los recursos costeros y ecosistemas costeros, con particular
atención a los pequeños estados insulares en desarrollo.
ii) Adoptar un enfoque comprehensivo e integrado para el manejo
del Mar Caribe a través de desarrollo de una estrategia
comprensiva para su protección y manejo.
- Mejor calidad de aguas terrestres.
i) Mejorar la calidad de los efluentes y disminuir la descarga
de contaminantes a cuerpos de agua superficiales y subterráneos
así como a la zona costera.
3) Vulnerabilidad, asentamientos humanos y ciudades sostenibles
- Ordenamiento territorial
i) implementar planes y políticas de ordenamiento territorial,
a partir de un enfoque de desarrollo sostenible.
ii) Incorporar instrumentos para la gestión del riesgo
en los planes de ordenamiento.
- Áreas afectadas por procesos de degradación.
i) Reducir significativamente la superficie del territorio regional
sometida a erosión, salinización y otros procesos
de deterioro del suelo.
- Contaminación del aire.
i) Reducir la concentración de emisiones contaminantes
en el aire.
- Contaminación del agua.
i) Ampliar la cobertura de los servicios de agua potable y de
tratamiento de aguas residuales.
- Desechos sólidos.
i) Reducir significativamente la generación de desechos
sólidos (domiciliarios e industriales) y promover, entre
otros, el reciclaje y la reutilización.
ii) Implementar el manejo integrado de los desechos sólidos,
incluyendo el tratamiento y la disposición final adecuada.
- Vulnerabilidad ante los desastres antropogenicos y aquellos
causados por fenómenos naturales.
i) Implementar y fortalecer mecanismos de cooperación regional
para la gestión de riesgos y la mitigación de desastres
antrópogenicos y aquellos causados por fenómenos
naturales, incluyendo la formulación de un sistema regional
de alerta temprana y la formación de grupos de respuesta
inmediata.
- Vulnerabilidad y manejo de riesgos
i) Refinar y aplicar indicadores de vulnerabilidad
ii) Incorporar indicadores en los planes nacionales de desarrollo;
4) Temas sociales, incluyendo salud, inequidad y pobreza
- Salud y ambiente.
i) Implementar políticas y planes para reducir riesgos
ambientales causantes de daños a la salud, en especial
las de transmisión hídrica, por vectores, por contaminación
atmosférica y por exposición a sustancias químicas.
ii) Implementar medidas integrales para controlar y revertir la
diseminación del virus del SIDA incluyendo el desarrollo
de enfoques coordinados para investigación, educación,
tratamiento y acceso de farmacéuticos retrovirales.
iii) ampliar la proporción de áreas verdes y sanas
per cápita.
- Ambiente y generación de empleo.
i) Promover la formulación y puesta en marcha de proyectos
y programas de desarrollo sostenible, que contribuyan a la generación
de empleo y a evitar las migraciones y el desarraigo.
- Pobreza e inequidad.
i) Reducir drásticamente los niveles de pobreza en los
países de la región.
ii) Crear formas de vida sostenibles a través del desarrollo
de microempresas.
iii) Formular y ejecutar estrategias para las mujeres, la juventud,
los pueblos indígenas, las comunidades afro-descendientes,
los migrantes, los discapacitados y otros grupos minoritarios
de la región, de acuerdo con los derechos humanos y las
libertades fundamentales.
5) Aspectos económicos, incluidos la competitividad, el
comercio y los patrones de producción y consumo (energía)
- Energía.
i) Implementar el uso en la región, de al menos un 10%
de energía renovable del porcentaje total energético
de la región para el año 2010
- Producción más limpia.
i) Instalar Centros de Producción Más Limpia en
todos los países de la región.
ii) Incorporar el concepto de producción más limpia
en una fracción significativa de las principales industrias
con énfasis en la pequeña y mediana industria.
- Instrumentos económicos.
i) Establecer un sistema de incentivos económicos para
proyectos de transformación productiva e industrial que
conserve los recursos naturales y energía, y produzcan
la reducción final de efluentes vertidos al agua, suelo
y aire.
5) Aspectos institucionales
- Educación ambiental.
i) Mejorar y fortalecer la incorporación de la dimensión
ambiental en la educación formal y no formal, en la economía
y en la sociedad.
- Formación y capacitación de recursos humanos.
i) Erradicar el analfabetismo y universalizar la matrícula
de enseñanza básica y secundaria.
ii) Desarrollar capacidades para enfrentar la vulnerabilidad en
la región
iii) Establecer programas para la creación de capacidades
en la gestión del desarrollo sostenible, para el sector
público, el sector privado y el nivel comunitario.
- Evaluación e indicadores.
i) Desarrollar e implementar un proceso de evaluación para
dar seguimiento al avance en el logro de los objetivos del desarrollo
sostenible, incluyendo los resultados del Plan de Acción
de Johannesburgo, adoptando sistemas de indicadores de sostenibilidad,
a nivel nacional y regional, que respondan a las particularidades
sociales, económicas y políticas de la región.
- Participación de la sociedad.
i) Crear y fortalecer mecanismos de participación en temas
de desarrollo sostenible, con representación gubernamental,
no gubernamental, y de los grupos principales en todos los países
de la región.
Fuente: http://www.rolac.unep.mx/

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