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Desdichadamente, el conflicto político que nos envuelve,
centrado en la permanencia o salida del Presidente Chávez
de la Presidencia de la República, no permite que los ciudadanos/as
y sus organizaciones sociales y políticas nos aboquemos
a discutir y encontrar soluciones al problema clave que nos afecta
desde hace más de una década: la pobreza y la exclusión.
En este sentido, vale destacar que el último Informe del
Banco Mundial de Desarrollo Mundial de la Lucha contra la Pobreza
expresa claramente que:
"Los pobres no tienen acceso a las libertades fundamentales
de acción y decisión que los más acomodados
dan por descontadas.
Con frecuencia carecen de vivienda y alimentos, y de servicios
de educación y salud adecuados.
Estas privaciones les impiden adoptar el tipo de vida que todos
deseamos para nosotros mismos.
También son sumamente vulnerables a las enfermedades,
los reveses económicos y los desastres naturales".
Frente a una realidad política y social convulsionada,
es necesario e imprescindible reflexionar responsablemente sobre
la democracia y la inclusión social, pues el futuro de
nuestro país depende en gran medida de como se resuelva
la contradicción de contar formalmente con un sistema democrático
representativo y participativo que estructuralmente excluye a
la mayoría de la población pobre que vive en condiciones
muy por debajo de lo que puede considerarse una vida digna.
El futuro debate y movilización social que debe generar
la discusión del sistema de seguridad social es una oportunidad
estelar para empezar a encontrar soluciones a la exclusión
social.
La aprobación de una ley que garantice una seguridad social
solidaria y universal, coherente con los principios constitucionales
establecidos en el artículo 86, puede sentar las bases
para generar un proceso de inclusión social de millones
de personas que hoy están excluidas de la protección
de la salud, el desempleo y las contingencias de la vejez.
Para Provea, el proyecto aprobado en primera discusión
por la Asamblea Nacional se ajusta a los principios constitucionales,
ya que respeta el carácter de servicio público de
carácter no lucrativo del sistema de seguridad social,
dándose oportunidad de participación al sector privado
que, podrá bajo la modalidad complementaria y voluntaria
ofrecer pensiones bajo el régimen de capitalización
individual.
La aprobación de un modelo de seguridad social garantista,
solidario y apegado a la Constitución, es una de las condiciones
fundamentales en el camino de promover y lograr la inclusión
social.
La participación de los sectores sindicales, de jubilados
y pensionados, de trabajadores de la economía informal
y de las amas de casa, al igual que el sector empresarial y los
representantes del Estado es una condición imprescindible,
para que un tema tan vital tanto para el conjunto de la sociedad,
debe ser afrontado de manera transparente a fin de fortalecer
el Estado de Derecho (imperio de la ley) y el sistema democrático
(soberanía popular)
No perdamos la oportunidad. ¡Manos a la obra!
*Raúl Cubas, ex Coordinador General
de Provea y actualmente miembro asociado a esta institución.
Artículo publicado por DERECHOS HUMANOS Y COYUNTURA Nº
95, Servicio informativo quincenal del Programa Venezolano de
Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea) Fuente:
http://www.derechos.org

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