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La deuda externa, un lastre para el desarrollo
Desde el inicio de la vida republicana la deuda externa ha sido
uno de los lastres que ha impedido que el Ecuador alcance un adecuado
desarrollo y un crecimiento social, equitativo y justo, recuerden
ustedes la famosa deuda inglesa contraída para obtener
la independencia de España.
Según datos históricos esa deuda terminó
de pagarse recién en el período del General Rodríguez
Lara. Tan sólo la última década entre 1.990
y el 2.000 el país canceló 7.000 millones más
en servicios de la Deuda que lo que recibió en nuevos préstamos,
sin embargo la Deuda creció desde $ 9.919 millones hasta
$13.372 millones. Hoy la deuda per cápita del país,
es de $ 1.100 dólares y se convierte en la más alta
en América Latina y evidentemente sus consecuencias son
insostenibles, quizás uno de sus efectos más inmediatos
es la agudización de la pobreza.
Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia,
UNICEF, entre 1995 y 2000, es decir en los últimos 5 años,
el país registró el empobrecimiento más acelerado
en la historia de América Latina, los pobres se duplicaron,
de 3 millones 900 mil pobres desde el punto de vista de analistas
sociales ahora contamos con 8 millones 400 mil pobres y los más
afectados evidentemente fueron los niños y las niñas.
1.500 nuevos niños y niñas pobres por cada día.
El gasto social per cápita también disminuyó,
cayó 22% en educación y 26% en salud. El desempleo
afectó principalmente a los pobres y también creció
más rápidamente entre los pobres. Solamente entre
el 98 y 99 se quedaron sin empleo 340 mil personas adicionales.
Todos estos factores más la pérdida neta de capital
humano que ya ha hecho mención Rodolfo, más de 500.000
emigrantes netos en dos años convirtieron a Ecuador en
uno de los países más inequitativos del mundo y
lo más grave es que la Deuda bajo el esquema previsto por
el Fondo Monetario Internacional con el respaldo del Banco Mundial,
del Banco Interamericano de Desarrollo, la Corporación
Andina de Fomento se vuelve impagable.
Para el Centro de Derechos Económicos y Sociales, la privatización
de varias áreas de la economía, la rehabilitación
del sector bancario, las reformas tributarias, las restricciones
en el gasto público y en particular los arreglos con los
acreedores para asegurar el servicio de la Deuda no rompe el círculo
vicioso: sacrificios, pagos por servicio de la Deuda y más
Deuda Total.
Efectos sociales y políticos de la deuda
La Deuda por tanto genera conflictos de carácter económico,
social y político, con una fuerte e inevitable incidencia
en los derechos fundamentales de las personas. Desde esta perspectiva
la Deuda atenta contra los principios esenciales de los derechos
humanos reconocidos obviamente en la Constitución Política
de la República y en los instrumentos internacionales de
Derechos Humanos y en especial quisiera insistir en alguno de
ellos, para que ustedes se den un poco de tiempo en revisarlos
detenidamente y son los siguientes:
1. La Convención Americana sobre Derechos Humanos que
tiene un efecto vinculante, los países que han suscrito
ese instrumento están obligados a respetar lo que ahí
han firmado y su protocolo adicional en materia de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales conocido con el nombre de Protocolo de San
Salvador.
2. El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales
y Culturales aprobados en el ámbito de las Naciones Unidas
y otros muy específicos que también son de interés
de esta reflexión en particular la Convención sobre
los Derechos del Niño, aquel instrumento que es ya casi
universal, puesto que solamente dos países, dos Estados
en el mundo no lo han ratificado: Estados Unidos y Somalia.
3. Y la Convención sobre la eliminación de todas
las formas de Discriminación contra la Mujer, también
se ha hecho mención a los efectos que tiene la migración,
la Deuda en la Mujer.
En esta misma línea dos de los deberes primordiales del
Estado Ecuatoriano como son: asegurar la vigencia de los derechos
humanos, las libertades fundamentales de mujeres y hombres y la
seguridad social, así como respetar y hacer respetar los
Derechos Humanos reconocidos en el Art. 3 y en el 16 de la Constitución
Política respectivamente, enfrentarían severas limitaciones
para su aplicación dadas las presiones del Fondo Monetario
Internacional y los acreedores, cuyos servicios de la Deuda equivalen
a más de la mitad del Presupuesto General del Estado.
En esta circunstancias se torna imposible el incremento anual
de la asignación fiscal para la salud pública en
el mismo porcentaje en que aumente los ingresos corrientes totales
del presupuesto del gobierno central, al menos eso dice la Constitución
en el Art. 46 y también dice lo siguiente: "la asignación
en el Presupuesto General del Estado de no menos del 30% de los
ingresos corrientes totales del gobierno central para la educación
y erradicación del analfabetismo, mejorar la calidad de
vida de la mayoría de los ecuatorianos, en particular de
aquellos que viven en zonas rurales donde la incidencia de la
pobreza alcanzó hace una década a nivel nacional
el 77.8% es materialmente imposible. 77.8% de los ecuatorianos
sumidos en la pobreza. Sobre estas cifras evidentemente pueden
haber variaciones.
La migración de los pobres
Según datos del Banco Central del Ecuador desde hace 5
años esta realidad ha sido el detonante de una AFLUENCIA
MASIVA DE ECUATORIANOS HACIA EL EXTERIOR.
Los pobres y excluidos de este país se han convertido
en migrantes, en su mayoría irregulares, la prensa los
califica de "ilegales". ¿En dónde? En
Estados Unidos de América, en España, en Italia,
en Inglaterra fundamentalmente. ¿De dónde provienen?
De Azuay, de Cañar, de Loja, de Manabí y de Guayas,
provincias en las que la incidencia de la pobreza en el campo
fluctúa entre el 78% a 86%.
Sin embargo estas provincias han reportado los mayores montos
de remesas recibidas desde los países mencionados cuyo
destino han sido gastos de consumo: construcción de vivienda,
adquisición de vehículos y electrodomésticos,
situación que ha incidido en un incremento en el nivel
de precios de los principales bienes y servicios y su correspondiente
secuela en el resto de la economía.
Paradójicamente estas provincias que son las expulsoras,
son las que reciben esta cantidad fabulosa de remesas que ahora
se ha convertido en el segundo rubro de la economía ecuatoriana,
sin embargo nos atreveríamos a decir que el nivel de vida
de esas familias en esas provincias no ha mejorado sustancialmente.
Paradójicamente las remesas recibidas no han contribuido
a mejorar sustancialmente la calidad de vida de los familiares
de los migrantes. En el Austro por ejemplo provocan que los precios
se disparen, según el Instituto Nacional de Estadísticas
y Censos (INEC) esto hizo que en el 2000 Cuenca sea la ciudad
más cara del país.
Teobaldo Ullaguari, Subdirector de la regional del INEC en el
Austro afirmaba en una entrevista concedida al diario El Comercio
"que la gente no regateaba debido al exceso de liquidez generado
por las remesas y esto incidía directamente en la especulación".
Mientras la canasta familiar básica nacional es de $252,
en Cuenca es de $269 y aquí había hecho un pequeño
cuadro porque esperaba poder distribuír este texto a ustedes.
La última investigación reportada por el Banco
Central del Ecuador da cuenta de estas remesas provenientes del
extranjero y hacia dónde están destinadas, simplemente
voy a leer para el año 2.000
REMESAS RECIBIDAS DE LOS EMIGRANTES POR PROVINCIAS
AÑO 2000 (dólares)
|
PROVINCIAS
|
VALOR RECIBIDO
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|
Azuay
|
551 millones
|
|
Cañar
|
45 millones
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Loja
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52 millones
|
|
Manabí
|
64 millones
|
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Resto del país
|
493 millones
|
|
TOTAL RECIBIDO
|
1.205 millones
|
Fuente: Banco Central del Ecuador
Esta realidad nos permite constatar que el Estado ecuatoriano
ha sido capaz de diseñar y aplicar una política
pública en materia de migración, por un lado la
estampida de los ecuatorianos hacia el extranjero, por otro lado
esta cantidad significativa de dinero que viene y el Estado sin
ninguna propuesta de agenda pública.
En este contexto intentar establecer un vínculo directo
entre Deuda Externa, Pobreza y Migración no es aventurado
y ciertamente el creciente flujo migratorio de ecuatorianos hacia
el exterior es una clara evidencia de la errada política
gubernamentales en unos casos y de las inexistentes en otras.
Según la Dirección Nacional de Migración,
el año pasado se ausentaron del país 507.000 ecuatorianos
y retornaron 343.000 en cifras redondas, obviamente el saldo de
164.000 personas amerita un detenido análisis que debería
incluir países de destino, motivos de la salida, duración
de la permanencia del exterior, entre otros parámetros.
Tampoco hemos tenido la capacidad de hacer análisis más
detenidos, habría que hacer un sinceramiento de las cifras
como suele decirse. En todo caso, dada la magnitud del actual
flujo migratorio, los retos que el Estado ecuatoriano tiene que
enfrentar son mayores aún.
Miles de migrantes irregulares en países que mantienen
o adoptan medidas restrictivas, el caso de Centroamérica,
caminar en Centroamérica, el caso de Nicaragua está
tipificado por la ley y los indocumentados pueden permanecer hasta
3 meses en prisión, privados de libertad, no se diga el
caso español para ser muy específico con la Ley
que acaban de aprobar, La Ley orgánica 8-2.000 que probablemente
Juan Carlos hará una mención.
La frágil protección consular, primero quizás
el desconocimiento de los ecuatorianos en el exterior de no acudir
a los consulados y de no inscribirse, por considerar que a lo
mejor están evidenciando su presencia irregular en esos
países, porque temen posiblemente una deportación,
pero curiosamente al no inscribirse, al no registrarse en los
consulados quedan desprotegidos de la posible atención
consular que nuestras representaciones diplomáticas están
obligadas a brindar.
Hace unas semanas, Gabriela Rodríguez, Relatora especial
de las Naciones Unidas para los Derechos de los Migrantes, nos
decía que le ha resultado muy triste ver a decenas de ecuatorianos
en cárceles de Centroamérica, de camino a Estados
Unidos y constatar que la presencia diplomática ecuatoriana
es mínima, es muy débil.
Una agenda nacional para proteger al migrante
Otro de los temas que habría que vencer es la prioridad
que se da a los acuerdos bilaterales antes que a los internacionales.
Por lo tanto proponemos que se ratifique la Convención
Internacional sobre la protección de los Derechos de todos
los Trabajadores Migratorios y sus familiares, el mismo que es
un instrumento muy importante, puesto que concibe al trabajador
y su familia como una unidad.
Esto que acabo de mencionar son sólo algunos de los obstáculos
que impiden la plena realización de los derechos humanos
de los migrantes ecuatorianos que por ahora sólo cuentan
con una sobrecargada dependencia del Ministerio de Relaciones
Exteriores.
Es una pena que no esté aquí el Sr. Leonardo Carrión
director general de los ecuatorianos residentes en el exterior,
él hace un trabajo titánico, sin embargo es evidente
que su dependencia tiene mucha sobrecarga, mucha presión
y no creo que eso solucione la situación de los migrantes
en el extranjero y la iniciativa de una débil Defensoría
del Pueblo, por un lado cuestionada políticamente, sin
mucha presencia institucional, pero por lo menos con iniciativa
al intentar abrir una oficina me parece que en Madrid para estar
más cerca de los ecuatorianos en el exterior.
Urge, y con esto finalizo, el diseño y aplicación
de una AGENDA NACIONAL UNICA que promueva y consolide el compromiso
de todos los actores involucrados en esta problemática
y ahí hay un desafío para todos quienes estamos
vinculados en el tema migratorio empezando desde el mismo aparato
estatal: funcionarios de la cancillería, parlamentarios
que tienen que hacer lo que les corresponde, la policía
nacional, las organizaciones sociales, entre otros, debemos plantear
alternativas más humanas frente al problema migratorio.
* Pablo de la Vega. Doctor, miembro del
Centro de Derechos Humanos "Segundo Montes". Ponencia
presentada en el Foro Deuda Externa y Migración, organizado
por Jubileo 2000, Red Guayaquil, el 7 de febrero de 2001.

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