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Me voy a referir al proceso participativo de la sociedad boliviana,
la manera en que ésta se organiza, articula y presenta
propuestas concretas, tanto para superar la pobreza en la que
vivimos como para que nos permitan acercarnos a un verdadero desarrollo
humano para todos y cado uno de los bolivianos y bolivianas.
Toda la sociedad civil, a través de sus organizaciones
nacionales e instancias locales, se ha apropiado de la propuesta;
hoy por hoy es el coauspiciante, es el más importante protagonista
del Foro Jubileo 2000, el diálogo nacional propuesto por
el gobierno y, ahora, en la conformación de mecanismos
de control social a los recursos condonados a la deuda externa
y a la inversión pública.
La Campaña nacional e internacional desarrollada desde
1998 con la recolección de firmas y rúbricas pidiendo
la condonación al G-7, al grupo de los países más
poderosos del mundo reunidos en ese entonces en Colonia, Alemania,
ha servido para hacernos acreedores a esos recursos del HIPC 2.
Ese es un término que parece que vamos a ir socializando
poco a poco, no solamente en Ecuador o en Bolivia, sino en todos
los países pobres que tenemos mucha deuda con los países
acreedores.
Bolivia había cumplido en gran parte las reformas impuestas
por los organismos financieros internacionales, eso que llamamos
las reformas estructurales, es decir, venidas del Banco Mundial
y del propio Fondo Monetario Internacional.
¿Por qué nos hacemos acreedores al HIPC 2?
Porque gran parte de la estructura que se nos ha impuesto desde
allá, los gobiernos la han ido aceptando sistemáticamente.
Las empresas o los medios de producción estatales han pasado
a manos privadas o lo que llaman privatizaciones del aparato productivo
del Estado. Los efectos han sido casi inmediatos, hemos tenido
altas tasas de desempleo, consecuentemente con el desempleo galopante
la situación de pobreza se ha agudizado y eso nos ha puesto
en una situación de conmoción social y -como ustedes
están viendo en las noticias- en una situación de
jaque al gobierno central.
La situación social está que revienta en el país,
pero debemos explicar en qué contexto nos hemos movido
como Iglesia.
Al contexto le llamamos el Jubileo 2000, porque celebramos el
2000 aniversario de la encarnación y nacimiento de Jesús
y todo aniversario es siempre tiempo de júbilo y alegría.
Júbilo y alegría principalmente porque, en nuestra
santa Biblia, Jubileo significa año de gracia, de perdón,
año en el que el pueblo está llamado a recuperar
el orden y las relaciones justas e igualitarias queridas por Dios.
La justicia en la Biblia no es el derecho de los que ya tienen,
sino primordialmente de los que no tienen.
El Papa Juan Pablo II nos invita a prepararnos para el Jubileo
como un tiempo oportuno de conversión pidiendo directamente
la condonación de la deuda. Eso está pendiente en
el tercer milenio.
Yo no quiero entrar en citas bíblicas porque seguramente
me complicaría al momento de explicar; quienes conocen
de la parte de fe son los sacerdotes. Yo soy miembro de la Pastoral
Social y en términos bíblicos se necesita un profundo
conocimiento, hay que profundizar.
Ese es el contexto que hemos vivido. Hemos aprovechado el año
2000 para señalar que hay un año de gracia, de perdón,
porque creemos que estamos viviendo un tiempo de injusticia y
-en algún momento el Padre Gregorio Iriarte decía-
de robo, de inmoralidad en ese cobro y eso no lo podemos aceptar.
¿Qué es el Foro Jubileo 2000?
El objetivo del Foro Jubileo 2000 es la amplia participación
de la sociedad civil, por ello se llevaron a cabo Foros Departamentales,
donde se plantean a través de las organizaciones cívicas,
populares, sindicales, además de pueblos indígenas,
las necesidades prioritarias con el objetivo de elevar el nivel
de vida de las mayorías nacionales, afectadas en gran parte
por la pobreza.
Una vez constituidos los Foros Departamentales, estos desembocarían
en un Foro Nacional de donde salieron los insumos para que después
el gobierno lleve adelante el Diálogo Nacional 2000.
Pero, ¿qué buscaba el Foro Jubileo 2000?
Han sido dos consultas populares. Una, el Foro Jubileo 2000 organizado
por la Iglesia y, la otra, el Diálogo Nacional organizado
por el Gobierno Central. Ambas con las mismas instituciones, los
mismos actores, pero ya organizando la visión de la propuesta
gubernamental.
¿Qué buscábamos?
Cuatro aspectos fundamentales:
Primero, comprometer a todos y cada uno de los bolivianos y bolivianas
en la lucha contra la pobreza a partir de la concientización
y conocimiento de nuestra realidad.
Segundo, apoyar el fortalecimiento y articulación de la
sociedad civil. El modelo neoliberal ha entrado a desarticular
lo que nosotros sosteníamos antes del 21060 en 1985, sindicatos
fuertes, organizaciones populares muy fuertes, muchas de ellas
influidas por los partidos de izquierda. Aquello ha venido cayendo
sistemáticamente desde 1985 y, a la fecha, veíamos
como uno de los propósitos articular la sociedad civil.
En tercer lugar, facilitar la máxima participación
de las organizaciones e instituciones representativas a nivel
regional y nacional. Tenemos 3 regiones, la región del
Oriente donde están Santa Cruz, Beni, el Pando. La parte
de los valles donde están Cochabamba, Sucre, Tarija. Y
la parte de Occidente de donde provengo, están La Paz,
Oruro y Potosí, generalmente zonas de explotación
minera. Hemos visto que deberían participar todos en su
conjunto y en el mismo nivel.
Por último, generar y consolidar capacidades de monitoreo
y auditoría social mediante la instalación de mesas
redondas, practicando un análisis y evaluación permanente
de las políticas y planes gubernamentales y su implementación.
Para hacer todo esto hemos diseñado mesas de trabajo. Con
el Ecuador estamos viviendo la misma realidad, dicha de otro modo,
solamente que allá también hemos diseñado
Mesas de trabajo con los siguientes temas:
1. La primera hemos destinado al análisis de las políticas
macroeconómicas y del ajuste estructural, es decir del
problema macro de la economía.
2. En segundo lugar, hemos instalado la Mesa de Participación
y Control Social, Derechos Humanos y Justicia, porque son temas
relacionados unos con otros.
3. Hemos tocado el tema del desarrollo urbano. La diferencia entre
grandes centros urbanos y el área rural en Bolivia es sumamente
marcada y había que dividir para no mezclar las cosas y
no sacar nada al final. En desarrollo urbano tocamos el tema de
educación, salud, empelo y productividad.
4. En el desarrollo rural, del mismo modo, tocamos el tema de
educación, salud, tierra, empleo y productividad como submesas.
Participación en el Diálogo Nacional
Después de que en abril se llevase a cabo el Foro y en
agosto del 2000 el Diálogo Nacional, debemos señalar
cuál ha sido nuestra incidencia en aquel evento organizado
por el gobierno.
Al terminar los Foros a fines de abril de 2000, se preparó
la participación de 8 delegados elegidos en cada foro departamental,
en las mesas departamentales, en el Diálogo Nacional, de
junio y julio del mismo año. Su participación activa
y propositiva se refleja de una manera extraordinaria en el hecho
de que, del total de 55 representantes de la sociedad civil elegidos
en las mesas departamentales, más de 30 pertenecían
al Foro. Muchos resultados del Diálogo Departamental reflejaron
las conclusiones del Foro Jubileo 2000, sobre todo en las mesas
de tierra, educación y salud, donde las demandas coincidían
hasta literalmente.
Es decir, el adelanto que había hecho la Iglesia en el
debate eran hoy repetidas o copiadas por el Diálogo Nacional.
En la agenda social llevada a cabo del 26 al 30 de agosto del
mismo año, participaron dichos delegados departamentales
y de los 8 representantes del Foro Nacional y también asistieron
6 representantes en representación de la Iglesia a las
6 mesas sectoriales: Educación y Salud, Infraestructura,
Apoyo a la Producción, Saneamiento y Vivienda, además
de la problemática de tierra. Se ratificaron en gran parte
las conclusiones del Foro.
En cuanto a la asignación de los recursos, decía
que el HIPC 2 es el programa de alivio a los países pobres
altamente endeudados de los que somos parte los bolivianos, además
de los países africanos. En algún momento, en Bolivia
alguien se ruborizaba y decía a dónde hemos caído,
estamos comparados con países africanos, no en el sentido
despectivo, sino en el sentido del subdesarrollo en que hemos
ingresado los bolivianos.
Sin lugar a dudas, la mayor incidencia que tuvo el Foro fue la
decisión del mecanismo del control social y no hay mal
que por bien no venga. El día de ayer participamos en las
distintas mesas de Veeduría, que el Ecuador se plantea
como una Mesa y que para nosotros viene a ser el mecanismo de
control social.
Hoy planteamos que debemos hacer como sociedad civil con los recursos
del HIPC 2, esto es 1.3000 millones de dólares. ¿Hacia
dónde van? sabiendo que para los países latinoamericanos
el fenómeno de la corrupción se ha adueñado
de la clase política. Uno de los parámetros por
los que la clase política pierde en una encuesta y no lleva
a cabo el Foro es porque está podrida en la corrupción.
En todas las mesas departamentales del Diálogo se consideró
necesario un mecanismo de control a nivel departamental y nacional.
En 8 de los 9 departamentos se ha pedido la participación
de la Iglesia en ese mecanismo y en un departamento se pidió
que fuese un representante del Foro.
8 departamentos de los 9 piden que la Iglesia Católica
asuma, a la cabeza, los mecanismos de control social. La desconfianza
ha llegado a tal grado que no quieren saber de partidos políticos,
peor de aquellos que sostienen el modelo que genera pobreza.
En la mesa nacional de la Agenda Social se llegó a un acuerdo
para el mecanismo de control social a nivel departamental y nacional,
que debería haberse constituido hasta fines de noviembre
de 2000, incluyendo la definición de su marco legal, por
Ley de la República. Es decir, estas Veedurías,
este mecanismo de control social, no puede ser un poema o una
posición lírica que después ninguna autoridad
obedezca, sino que planeamos que tenga un marco legal, que a través
de una Ley se les permita fiscalizar los fondos que van a venir
producto del HIPC 2.
Plan de lucha contra la pobreza
Pero también nos hemos planteado tareas hacia el futuro.
Bolivia es uno de los primeros países que entra en la iniciativa
del HIPC 2 y, para llegar al punto de cumplimiento, faltan algunos
pasos en los que el Foro seguirá fortaleciendo la participación
de la sociedad civil. Entre esas tareas tenemos la elaboración
de un Plan de lucha contra la Pobreza, que requiere la participación
y seguimiento para garantizar que las conclusiones sean tomadas
en cuenta debidamente. En segundo lugar, el mecanismo de control
social a través de una convocatoria de la Iglesia y la
definición de su marco legal, lo que expliqué anteriormente.
Ahora el gobierno admite que debemos constituir la sociedad civil.
Se ha pronunciado tanto en el Foro como en el Diálogo a
favor de que el mecanismo de control social camine, empiece a
crecer y empiece a institucionalizarse. Pero nos dice que la Iglesia
siga siendo la que lo conforme e instituya este mecanismo de control
social conforme, el compromiso adquirido en el Foro Jubileo y
en el Diálogo Nacional.
La Iglesia ha lanzado a fines del año pasado la convocatoria
para la constitución del mecanismo de control social y
en lo que va del departamento de Oruro, del cual soy representante
a la nacional, el mismo se constituyó el 30 de enero del
año en curso, en el Paraninfo de la Universidad Técnica
de Oruro. El evento calculó que con una asistencia de 80
delegados íbamos a estar fuertemente representados, pero
ha sido grande nuestra sorpresa cuando, a través de los
medios de comunicación, hemos logrado prácticamente
que asistan 180 delegados. Todos podían entender que iban
a venir los recursos y todos sabían lo que decía
la Iglesia que esos recursos vengan hacia los pobres. En consecuencia,
creemos que esa fue la reacción y la respuesta para que
haya 180 delegados al Paraninfo universitario.
Al presente, 8 de los 9 departamentos han constituido su mecanismo
de control social; una vez que el último departamento lo
implemente, se realizará el control nacional en La Paz.
Como es de conocimiento seguramente también de ustedes,
estos días son de convulsión social en Bolivia,
por lo que las instituciones están pendientes de lo que
ocurrirá con el actual gobierno.
En la última parte quisiera decirles que el Foro Jubileo
2000 sigue siendo un espacio de diálogo independiente de
cualquier otra acción del gobierno, de organización
internacional o de partido político. Para los foros permanentes
uno de los temas cruciales a encarar es el de la problemática
de la tierra, tenemos serios problemas de distribución
de la tierra. Otro problema es el de los indicadores sociales,
dado que en 2001 vamos a llevar a cabo el Censo nacional; hoy
por hoy sabemos que estamos en 8 millones de habitantes, es posible
que hayamos llegado a 8.5 millones, pero ese es el monto que se
maneja.
Por otro lado, es notable la experiencia de Jubileo 2000 en el
cambio y renovación de la sociedad civil, las actitudes
de la sociedad civil pueden hacer cambiar las políticas
estatales o públicas.
Hacia el futuro, queda claro que el Jubileo no tiene fecha de
vencimiento, es decir, no hemos dicho que acaba el 2001, cuando
viene a desembolsarse los recursos del HIPPC 2, los 1.300 millones
de dólares. Por lo tanto, hemos venido a decir a este Encuentro
"shuma tantachuipa", que quiere decir que sea un buen
encuentro, en aymara y también en quechua, que sea un gran
encuentro y que se convierta en el camino que espera el pueblo
ecuatoriano.
Esto es lo que hemos ido haciendo en resumidas cuentas. Pero,
para graficar objetivamente lo que se ha avanzado, queremos decirles
que hemos diseñado como Iglesia Católica y otras
instituciones dos documentos para ver nuestra realidad: una guía
metodológica de cómo debíamos entender y
un documento de análisis de realidad donde están
8 problemáticas eje de nuestra colectividad. Hemos analizado
aquello en foros y encuentros.
Como hemos llevado adelante el Foro Jubileo 2000 con la Iglesia
y las organizaciones, hemos sacado este documento que es nuestra
carta de presentación a los gobiernos.Es posible que los
datos surgidos aquí cambien en los años o días
que pasen, pero este es el espíritu que hemos buscado en
el Foro Jubileo 2000. No hemos hecho un documento para que se
sepa que sí estamos exigiendo y en abstracto, sino un documento
para discutir con el gobierno.
Se lleva adelante el Diálogo Nacional propuesto por el
gobierno, éste también saca sus conclusiones y gran
parte de las conclusiones del Foro se traslada a este documento
donde el gobierno se compromete a llevar adelante, con las condiciones
de la sociedad civil, el uso de los recursos del HIPC 2.
Control social de los recursos de la deuda externa
Pero el Diálogo Nacional va más allá, ya
que dice que podemos controlar los recursos del HIPC 2. Pero también
hay que ver lo que pasa con la inversión pública,
es decir con el Presupuesto General de la nación y otros
recursos que tenemos que ver, porque sería bonito para
el gobierno decir: ustedes con el HIPC en un rinconcito y déjenos
hacer aún, todavía vivir nuestro carnaval como estamos
viviendo ahora.
Entonces va mucho más allá, estamos en miras de
que el control social sea un especio que se constituye y uno de
los analistas ya lo decía: en Bolivia, el control social
salido de la colectividad, de las bases bolivianas no solo va
a ver el problema numérico del dinero, sino también
otros problemas. Por ejemplo, la Universidad de Bolívar
parece ser propiedad de rectores, catedráticos, de quienes
en ese momento están al mando, pero la Universidad está
en una terrible crisis. La Universidad en Bolivia ya no sabe a
dónde va su país, es una Universidad que no se pregunta
a dónde va su país, a pesar que sus Estatutos dicen
velar por el fortalecimiento nacional y hasta ahora no lo ha hecho.
El control social tiene muchas misiones. En febrero, para que
vengan los recursos del HIPC 2 no fue iniciativa boliviana y lo
decimos clara y francamente; han sido los del FMI y el Banco Mundial
los que han dicho al gobierno: si no haces un plan de reducción
de la pobreza no se van a desembolsar los recurso del HIPC 2.
Y el gobierno saca lo que se llama el EBRP, la Estrategia Boliviana
de Reducción de la Pobreza, que es un amplio documento
con un Plan por 15 años. Los recursos del HIPC 2 se va
a desembolsar durante 15 años, 1.300 millones de dólares,
más o menos 90 millones de dólares anuales, que
tendrían que estar repartiéndose entre los 9 departamentos.
Y el gobierno saca este documento en una fecha sumamente clave.
En Bolivia, el carnaval es muy arraigado, el 22 de febrero se
nos entrega a la sociedad civil un documento, seguramente para
hacernos distraer con el Carnaval. Pero lo cierto es que hemos
logrado organizar con analistas económicos, sociales y
políticos este documento y se ve a la ligera que es un
documento precipitado. Toda la carga del Estado pasaría
a los 314 Municipios que tenemos en Bolivia, rubros tan importantes
como salud, educación, pasan a gobiernos municipales ya
no al Estado, aunque nuestra Constitución política
dice que es una función primordial del Estado.
Por lo tanto, esta transferencia de la educación, a través
de este Plan, viene a ser inconstitucional, pero sigue obedeciendo
a las recetas venidas tanto del FMI como del Banco Mundial.
Estamos frente a este documento que hoy hemos analizado, pero
creemos que debemos profundizar y que, para llevar adelante esta
estrategia de gobierno, ponen las reglas de juego que se llama
el anteproyecto de ley de Diálogo Nacional 2000; hacia
allá tiene sus reglas de juego también. Lo único
que ha hecho el gobierno acá para comprender lo que es
el Foro y la exigencia de la sociedad civil, es que en este Diálogo
si se ha metido ya el mecanismo de control social, aunque antes
ya en la Ley de Participación Popular, que es el inicio
de la descentralización del estado boliviano ya se tenían
otros mecanismos de control, como son los comités de vigilancia
a los organismos municipales. Pero los comités de vigilancia
han comenzado a desnaturalizarse, porque han sido los partidos
políticos en función de gobierno quienes han metido
dinero a los comités y su función fiscalizadora
ha quedado en la nada, obedecen o tienen el mismo pensamiento
que los gobiernos municipales, es decir, que los alcaldes.
Este ha sido nuestro accionar y quiero entregar de manera oficial
toda esta documentación que ojalá pueda servir para
algo; pero también nosotros quisiéramos llevar algo,
porque estamos en una misma realidad. Lo que son para ustedes
las Veedurías, son para nosotros los mecanismos de control
social y esas cosas son coincidencias de las organizaciones de
base a quienes representamos.
Esto ha sido en un resumen apretadísimo de lo que hemos
vivido en Bolivia respecto de lo que vamos a hacer los recursos
de la deuda externa. Gran cantidad de gente sabe que van a venir
estos recursos, el pueblo boliviano sabe que van a venir esos
recursos para aliviar la pobreza, pero le hemos dicho de manera
responsable: así vengan 1.300 millones de dólares
o vengan 2.000 millones, la pobreza es mucho más fuerte
en el país y no vamos a solucionarla con esos recursos.
No queremos generar expectativas para luego provocar frustraciones,
porque debajo tanta frustración es terrible. Por ejemplo,
en las últimas elecciones, el 35% de la población
no ha asistido a las urnas y nos tememos que en el 2002, que es
el nuevo año de elecciones, este porcentaje aumente porque
el descrédito de la clase política es tal que ya
no les creen ni lo que respiran.
Esta es la realidad en que nos movemos, estamos viviendo y hoy
hemos ido madurando esta idea. El CELAM tiene algo que decir respecto
a los países latinoamericanos y respecto del tema de la
deuda externa, la Comisión Episcopal para América
Latina tendrá que decir algo, de manera que los pueblos
podamos tener un solo lenguaje frente al criterio del norte que
siempre genera políticas que generan pobreza.
*Clemente Paco. Miembro de la Pastoral
Social de Bolivia. Intervención presentada en el III Encuentro
Nacional de la Deuda Externa, organizado por Jubileo 2000, Red
Guayaquil, el 25 y 26 de abril de 2001

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