Programa Andino
de Derechos Humanos

 
Los derechos humanos después del 11 de septiembre

Obstáculos para la paz en Colombia,
una mirada desde los Derechos Humanos

Alirio Uribe Muñoz*

En los últimos tres años de diálogo con la guerrilla, en medio del conflicto armado, se presentaron en Colombia las cifras más dramáticas de violaciones a los derechos humanos, de los últimos 40 años. ¿Qué sucederá hoy, cuando el llamado es a la guerra total?.

Contenido
El proceso de paz y los derechos humanos
Obstáculos internos para la paz
A nivel externo
Propuestas


EL PROCESO DE PAZ Y LOS DERECHOS HUMANOS

Es importante resaltar que durante los tres años del proceso de diálogo con las FARC en medio del conflicto se presentaron en Colombia las mas dramáticas cifras de graves violaciones a los derechos humanos acaecidas en los últimos 40 años, si esto es así; pensemos en lo que sucederá hoy que el llamado es a la guerra total y a persistir en la vieja y fracasada formula de resolver los problemas del país a tiros, con teatros de operaciones (de guerra) y con más armas, con impuestos de guerra con recorte del presupuesto social.

En el periodo de conversaciones las violaciones a los derechos humanos y las infracciones al derecho internacional humanitario fueron hechos cotidianos, los paramilitares igualmente se triplicaron con el apoyo de sectores del poder económico, de autoridades civiles y militares. Ocurrieron más de mil masacres durante este Gobierno, un promedio de 20 asesinatos políticos diariamente (de estos cinco en combate), más de 1500 colombianos y colombianas desaparecidas forzadamente, más de diez mil secuestrados, más de un millón de nuevos desplazados, más pobres, mas exclusión social, mas desempleo son el pobre balance de dialogar preparándose para la guerra y sin cese de hostilidades.

Los balances públicos del proceso de paz no son muy halagüeños, sin embargo creo hubo cosas que nunca se dijeron e intenciones escondidas, creo que el Gobierno le apostó a la paz y se preparo para la guerra, aprobaba la zona de distensión para dialogar con las FARC - EP a la comunidad internacional se le dijo que era una gran concesión desmilitarizar 5 municipios, la verdad es que cuando en el año 2001 el Vicepresidente se posesionaba como Ministro de Defensa dijo que su reto era llevar la fuerza pública a 215 municipios que son el 20% del total del país, esa decisión del Gobierno generó un contexto que expresaba una voluntad política para la paz pero con una gran debilidad que fue el no haber pactado un cese multilateral de hostilidades que hubiese bajado la intensidad del conflicto y neutralizado el Plan Colombia. Los frutos concretos fueron el canje de prisioneros, las audiencias públicas en las que la sociedad y las partes hicieron llegar miles de propuestas que están ahí silenciadas por la guerra, estas propuestas nunca discutidas reflejan la voluntad de no negociar; primo el criterio de que la guerrilla es muy fuerte y que no se puede hacer la revolución por contrato, sino que hay que debilitarla para que negocie.

En cuanto a la guerra, por otra parte, el Gobierno asumió el Plan Colombia y una reingeniería del ejercito, indudablemente como lo dicen los discursos presidenciales en las sedes militares las Fuerzas Armadas se fortalecieron como nunca antes, se multiplicaron los batallones antinarcóticos entrenados y equipados por los Estados Unidos, se nos introdujo en la guerra inteligente, en la guerra nocturna, se triplicaron los soldados profesionales que ahora son el 30% de las tropas, llegaron y seguirán llegando nuevos helicópteros para la guerra (pasando de 87 en1998 a 172 en el 2002) , se mejoro la inteligencia, se intensifico la presencia de asesores militares norteamericanos y se prepararon en estos años para el plan B que era la guerra total si la paz deseada sin dar mucho no avanzaba.

De igual manera con presión o sin presión el Gobierno opto por no hacer proceso de paz con el ELN y tratar de reducirlo a tiros, las Fuerzas Armadas y los Paramilitares sitiaron la zona del Sur de Bolivar en la que se iba a realizar la Convención Nacional, pese a que se discutió e hizo el reglamento para corregir los errores de la zona de distensión, pese a que el Presidente dijo si a la Convención Nacional, que el ELN dijo si, que los países amigos y la sociedad civil dijimos que sí a la Convención Nacional, misteriosamente se dieron combates como nunca antes en el Sur de Bolivar y no fue posible avanzar en este proceso con el ELN, queda el sin sabor de saber quién manda en Colombia? . Hoy ya marchitados y con desconfianza se reunieron en la Habana las partes y la sociedad civil, se han planificado tres o cuatro reuniones más sin esperanza de arribar a un proceso serio de negociación, la reunión para finales de febrero en Ginebra no se hizo por el secuestro de unos ciudadanos extranjeros, y salvo que los candidatos presidenciales se comprometan este proceso con el ELN nunca se iniciará con la seriedad que requiere. Considero que el ELN en este proceso ha tenido voluntad de entrarle a un proceso de paz, por lo menos más voluntad que las FARC, creo que el Gobierno desaprovecho este momento bajo la teoría perversa de dialogar con el más fuerte y reducir al más débil. Hoy están discutiendo en la Habana la posibilidad de un cese al fuego multilateral y con algunas condiciones sociales para compensar la ruptura con las FARC.

Por su parte las FARC hizo lo mismo que el Gobierno pacto la zona de distensión, dialogo mientras hacía y se preparaba para la guerra, trato de hacer política con la zona de distensión, pero sin duda a las FARC le falto más política y por ello profundizaron el conflicto armado, dio a conocer algunas de sus propuestas en las audiencias públicas, siguió con operaciones militares a lo largo y ancho del país, muchas de las cuales incluyeron infracciones graves al DIH, ordeno duplicar los frentes guerrilleros, se rearmo y aumento sus fuerzas, hoy se siente fuerte para combatir en esta nueva fase.

Hace cuatro años los colombianos le apostaron a Pastrana, veían en la solución política el camino para superar el conflicto social y armado, indudablemente estábamos cansados de una guerra sin victorias, con grandes perdidas humanas y con consecuencias económicas que llevaron a que los dueños de las industrias y comercios hablaran de paz porque los negocios tampoco pueden marchar en medio de la guerra. Creo que en el fondo Pastrana enarboló la bandera de la Paz para llegar y mantenerse en la Presidencia y las FARC para abrirse espacios políticos pero con la intención de continuar en la guerra prolongada.

Es triste que todos los candidatos presidenciales hayan hecho su campaña atacando el proceso de paz, con una honrada excepción, y que vaya encabezando las encuestas electorales la propuesta más radical y proclive a la guerra total, sin dudas lo vivido con las FARC y con el ELN adoleció de muchos errores, sin duda hay que buscar innovadoras formas de dialogar y llegar a una solución política al conflicto armado, pero siento que estamos rodando por el abismo y no saldremos de él corriendo hacía el fondo, creo que de seguir la tendencia a la guerra total el balance en vidas y perdidas económicas será mucho más grave, sin duda desde hace muchas décadas los Gobiernos han apostado "a el camino rápido de la guerra" y la victoria nunca llegó, recordemos cuando Gaviria luego de la constituyente dijo que en 18 meses exterminaría la guerrilla, si estamos cansados del conflicto armado no hay otro camino que ser creativos y apostarle a la paz.

Las organizaciones sociales no tenemos otra opción que apostarle a la paz, lo contrario es pensar que las FARC le puede ganar la guerra al Estado Colombiano y a los Estados Unidos que preparan; dan tecnología y abastecen el ejercito y la policía. O pensar que el Gobierno con el apoyo de los EEUU pueden ganarle la guerra a las guerrillas y nosotros sobrevivir en una estrategia contrainsurgente soportada en la guerra sucia y en el exterminio total del movimiento social.

OBSTÁCULOS INTERNOS PARA LA PAZ

- El que el Presidente, producto de muchas presiones, intempestivamente haya cambiado su discurso de paz asimilando el discurso de las Fuerzas Militares y haya suspendido los diálogos en el momento en que se estaba buscando un cese al fuego con plazos predeterminados. Combinado con las provocaciones de las FARC que con múltiples acciones militares presiono y facilito la ruptura del proceso de paz, justificando los que desde las fuerzas militares y las campañas políticas atacaban el Presidente atacando el proceso de paz. La militarización de la sociedad, la interferencia del poder militar en las intenciones de dialogó del poder civil, lo ataques velados y directos a la negociación política, la visión militarista, y la creencia de poder derrotar militarmente a la insurgencia.

- Sobre los obstáculos el más grande es que paradójicamente hoy los colombianos y colombianas nuevamente están cansados por la guerra y sus secuelas, hace cuatro años eligieron a Pastrana porque veían la paz en los diálogos, hoy quieren un "camino rápido y corto" creen que con el apoyo de los Estados Unidos, con una mano dura, con la lucha contra el narcotráfico y con la lucha antiterrorista la paz es posible derrotando a la guerrilla, lo mismo creen los militares y los paramilitares rearmados y con reingeniería, no quiero imaginar las violaciones a los derechos humanos y las infracciones al DIH que se van a dar en un nuevo contexto de guerra total, con más polarización y violencia.

- El nuevo escenario político en que los paramilitares aceptaron haber colocado el 35% de los parlamentarios en las elecciones del 10 de marzo/02, serian aproximadamente 100 parlamentarios que institucionalizan el paramilitarismo, mientras el candidato oficial del Partido Liberal Horacio Serpa denuncia que los paramilitares le están matando o desplazando a sus voceros en las regiones y que no tiene garantías. Todo indica que estos nuevos actores impuestos en el Congreso; junto con algunos caciques políticos son los mismos que con dineros de la cocaína y la amapola le hacen la campaña a Alvaro Uribe Velez, que las encuestas muestran que será el próximo presidente de Colombia, olvidando que padre de este candidato Alberto Uribe Sierra1 estuvo pedido en extradición por narcotráfico en los EEUU, que miembros de su familia aparecen en procesos de paramilitarismo, y que como Gobernador de Antioquía trato nuevamente de volver legal el paramilitarismo con las llamadas Cooperativas de Seguridad CONVIVIR, a mi manera de ver de mantenerse la tendencia el próximo presidente esta casado con la guerra, con el paramilitarismo (que comete el 80% de las masacres en Colombia) y con las graves violaciones a los derechos humanos. Podemos estar frente a un nuevo Gobierno mafioso como lo fue el del ex-presidente Ernesto Samper. Muchos de los militares destituidos o condenados por violaciones a los derechos humanos hoy son paramilitares fortaleciendo la guerra sucia.

- La legislación para la guerra que se está expidiendo, el Acto Legislativo 01 de 2001 que freno las transferencias para educación y salud, la Ley 684/01 de Seguridad y Defensa Nacional, la Ley 685 nuevo código de minas que reduce las regalías mineras en un 94%, la Ley 733/02 antisecuestro y de terrorismo que modifica el código penal, el proyecto de Estatuto Antiterrorista que criminaliza la protesta legitima, Proyectos de mas Impuestos de Guerra, entre otras, que traen como consecuencia mas represión y diminuyen el rol social del Estado.

- La Ley 684/01 de Seguridad y Defensa Nacional, que busca la eliminación de la sociedad civil y de la disidencia con la creación del Poder Nacional y los Objetivos Nacionales (son secretos y diseñados por la fuerza pública) y una doctrina de seguridad nacional en la que todos deben estar con el Estado para combatir un enemigo común; crea un Estado de Excepción Permanente con los famosos teatros de operaciones en los cuales hay un sometimiento del poder civil al poder militar; militariza la justicia y permite la manipulación de las pruebas al darle facultades de policía judicial a las fuerzas militares; Hay un recorte de los derechos y libertades ciudadanas con el empadronamiento de la población civil (en registros militares), las capturas indefinidas de personas sin poner a disposición de autoridad judicial, limites para la movilización, salvoconductos especiales parta transitar entre "otras" medidas abiertas a criterio del Jefe Militar; busca que no haya control de las medidas de parte de la Corte Constitucional y del Congreso; libera el gasto militar violando las leyes de presupuesto; reduce del control de la Procuraduría sobre las actuaciones militares que se presumen con causales de justificación y tienen un termino de 30 días para que se formulen pliegos de cargos o se archiva el caso.

- El Plan Colombia que se muestra como una iniciativa contra las drogas, pero que realmente es una estrategia de intervención militar y política en Colombia y que cada día mas quiere ser inscrito como un componente de la lucha de EEUU, contra el terrorismo. Se trata realmente de una propuesta que tiene un 85% de componente militar, no es cooperación para la paz, facilita las violaciones a los derechos humanos, genera problemas ambientales con las fumigaciones, aumenta el desplazamiento forzado de personas que ya asciende a tres millones de colombianos y colombianas en su mayoría mujeres y niños, no combate el narcotráfico prueba de ello es que según la DEA en el 2001 hizo aumentar en un 25% la producción de cocaína, de manera malintencionada pretende combatir las drogas en las zonas de la insurgencia y dejar aumentar la producción en las zonas controladas por los paramilitares y la fuerza publica financiando la lucha contrainsurgente de los paramilitares con las drogas, genera corrupción por la forma como se manejan los recursos, ha sido una bomba al proceso de paz, era imposible que el proceso de paz avanzara con esta gran estrategia militar auspiciada por los EEUU Los Colombianos solo padecemos los males del narcotráfico entre ellos la violencia, la ruptura de la frontera agrícola, la contaminación, la destrucción del tejido social, la expropiación de tierras que antes producían alimentos, la cocaína de muy buena calidad la consumen los países ricos y las jugosas ganancias se quedan en los bolsillos de los corruptos nacionales y extranjeros circulando en la banca internacional, en el país solamente se reinvierte en armas para dinamizar el conflicto. La comunidad internacional con EEUU a la cabeza maneja una doble moral, se desconoce el problema de las drogas como un problema de salud publica y ahora se le quiere asociar con el terrorismo.

- La Impunidad rampante que estimula las formas privadas de venganza y retaliación, los delitos contra la vida en más de un 90% quedan en la impunidad y los crímenes cometidos por la Fuerza Pública y sus fuerzas paramilitares quedan casi en un 100% en la absoluta impunidad. La posición abierta del actual Fiscal General de la Nación de no querer avanzar las investigaciones en derechos humanos que comprometen a la fuerza pública y a los paramilitares como sucedió en el caso del General Retirado Rito Alejo del Río y con la captura del comandante del Bloque Capital de las AUC.

- La ilegitimidad del Estado por la incapacidad de garantizar los derechos y libertades de los ciudadanos, por las graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos, por la falta de imparcialidad en el manejo de los conflictos políticos, económicos, sociales que se suscitan respondiendo siempre a intereses mezquinos del Gobernante de turno. Con practicas Corruptas y clientelistas incluso frente a la justicia.

- La inexistencia de verdaderos partidos políticos en Colombia, la eliminación de la libertad de información y de la libertad de prensa en Colombia, la desconfianza que tiene la oposición de hacer política después de experiencias como la de la Unión patriótica en que sus miembros fueron exterminados a tiros por fuerzas estatales. El fracaso de los procesos de paz anteriores que no generaron partidos políticos de oposición. La falta de una reforma política diferente a la del Congreso Unicameral que es una propuesta del FMI en sus políticas de ajuste que van a recortar aún mas la democracia. La debilidad y desvertebramiento del Estado de derecho, reflejado en las elecciones con una abstención del 60%, más de un millón de votos nulos y 600 mil votos en Blanco.

- Un proceso de paz en el que la oligarquía tradicional no quiere ceder nada a la paz, en dónde pagan muy pocos impuestos, financian el paramilitarismo y se tienen uno de los niveles de desigualdad más altos del mundo. La estructura socioeconómica y política excluyente, que sigue sustentando la existencia y fortalecimiento de las guerrillas. La deuda Externa e Interna que afecta el 50 % del presupuesto nacional.

- La falta de política de las FARC para manejar las negociaciones y el considerar que entre más acciones militares realizaba en la mesa estaría mejor posicionada esto al negociar en medio del conflicto.

- La falta de participación real de la sociedad y de los movimientos sociales y populares en los diálogos, fueron escuchados con oídos sordos en las audiencias publicas sin una participación con decisión real.

- El desconocer la naturaleza política de la insurgencia2 asimilarlos a simples terroristas o narcotraficantes si se parte de este presupuesto no hay negociación posible.

- La destrucción del tejido social por el narcotráfico, por la guerra, por el desplazamiento forzado, de la oposición política, de las organizaciones sociales, de derechos humanos, etc.

- La inexistencia del Plan Nacional de Desarrollo durante el Gobierno de Pastrana, de hecho fue el Plan Colombia.

A NIVEL EXTERNO

El ser mirados como el problema de EEUU ya que según ellos Colombia es un país que cuenta con 3 de los 29 grupos que a nivel mundial ellos clasificaron como terroristas y el considerar que de allí se exporta el 90% de la cocaína que consumen en EEUU

La Intervención de los EEUU en América Latina y en especial en Colombia, argumentando la lucha contra el narcotráfico y ahora la lucha contra el terrorismo. La implementación del Plan Colombia como una estrategia de intervención regional, con la Iniciativa Andina. El ALCA y la militarización del continente con el Plan Puebla Panamá (Cobija de México a Panamá con Centro América), la criminalización de la protesta el caso de Argentina. Los ataques a Chávez en Venezuela y las acusaciones de ser parte de las FARC y de conjurar con Fidel Castro contra los EEUU

La permisividad de actores multinacionales con poder económico que han estimulado el paramilitarismo, es el caso de las demandas que hoy se adelantan contra Coca Cola y contra la Drumont en Cortes de los Estados Unidos por patrocinar paramilitares para asesinar sindicalistas (172 asesinados en el año 2001 y 35 en lo que va corrido del 2002). Buena parte de las áreas de mayor violencia en Colombia son las zonas en las que hay energía, recursos mineros y biodiversidad, con megaproyectos de petróleo, carbón, hidroeléctricas, minería, bosques entre otros, desconociendo los derechos de las comunidades y de los pueblos indígenas.

La actuación no neutral de la comunidad internacional sus intereses políticos y económicos en Colombia, la impagable deuda externa, el modelo económico, las políticas de ajuste estructural, el no condicionar la ayuda al respeto de los derechos humanos, la indiferencia ante las graves y sistemáticas violaciones, el seguir creyendo que el Estado es una víctima mas del conflicto armado y del narcotráfico.

La visión de algunos periodistas y académicos extranjeros que hacen eco de visiones distorsionadas de conflicto colombiano, narcotizando el conflicto y mostrando que la lucha contra el narcotráfico y la lucha contra la guerrilla son la misma cosa, justificando el Plan Colombia y la ayuda militar de los EEUU, considerando que la guerrilla se derrota si se derrota el narcotráfico, mostrar al Gobierno como una víctima de la extrema izquierda o derecha y del narcotráfico, relevándolo de paso de sus responsabilidades frente a los derechos humanos. Olvidan que el narcotráfico no tiene ideología, que corrompe a quienes ejercen el control territorial de las áreas cultivadas así sean autoridades.

PROPUESTAS

Buscar una solución política negociada al conflicto social y armado que se vive en Colombia. Buscando el apoyo de la comunidad internacional. Garantizando una participación real de la sociedad civil en las soluciones y alternativas para la paz.

Que se conmine al Estado Colombiano a acatar las recomendaciones que existen en materia de derechos humanos dadas por los diferentes pronunciamientos de los mecanismos de supervisión de la ONU y la OEA.

Rechazar la intervención militar extranjera, el Plan Colombia como su expresión actual por parte de los EEUU.

Pedir que la comunidad internacional este pendiente de la situación política colombiana evitando que caigamos en una parademocracia o en un Gobierno mafioso, al igual que participe en la búsqueda de una solución real al tema del narcotráfico en el concierto internacional diferente a la propuesta de erradicación violenta que aplican los EEUU.

Que la erradicación de los cultivos ilícitos sea un proceso progresivo, concertado con las comunidades, de erradicación manual y no mediante la fumigación, que no destruya la biodiversidad y sea sostenible, y con sustitución de cultivos lícitos que generen empleo en el campo y estén destinados a la producción de alimentos, suspendiendo los altos volúmenes de importación de alimentos que han arruinado el campo y generado inseguridad alimentaria.

Promover la cooperación para la paz en Colombia. Los dineros de la Ayuda Internacional deben ser manejados, administrados y ejecutados por un Organismo Nacional Estatal Independiente del Gobierno de Turno con la participación de la comunidad nacional e internacional. Promover desde los derechos de los pueblos un código de conducta para la cooperación internacional y contra las formas de intervención extranjera.

El Estado debe desarrollar una Agenda social de paz, orientada por los principios de independencia, soberanía y autodeterminación de los pueblos que contribuya a la solución del conflicto social y armado que vive el país. Ello implica acometer planes de desarrollo que beneficien a los pobres de Colombia, de modo que se garantice la materialización de una paz con justicia social para hacer realidad el Estado social de derecho. En otras palabras, garantizar efectivamente los derechos económicos, sociales y culturales debe ser prioridad de las políticas oficiales. Proponemos que se condone la deuda externa a favor de la paz en Colombia, que se destine a educación, salud y a generación de empleo rural y urbano.

Erradicar la impunidad. Cada vez más los pueblos, los Gobiernos, y los Estados van tomando conciencia de que la violación de los derechos humanos y su impunidad constituyen un atentado contra la paz y la convivencia. El primer peldaño para la reconciliación que es la verdad, no la verdad oficial que es mentirosa y protege a los victimarios sino la verdad de las víctimas, la otra verdad que durante los procesos de represión no se escuchó. La verdad nos conduce a la justicia, a la sanción de los responsables de todas esas violaciones, especialmente de sus determinadores, muchos a la vez beneficiarios de los crímenes, en la medida que permitieron la exclusión política, y la concentración de la riqueza y del ingreso. Y la reparación individual y colectiva de las víctimas y de sus familias, una forma de reparar a las víctimas es recuperando su memoria, es diciendo quienes eran que hacían, cuales eran sus sueños, sus ideales, por que luchaban en la construcción de sociedades mas justas y democráticas, a los sobrevivientes y a sus familias hay que repararlos moral y materialmente, hay que permitir el retorno de los desplazados en condiciones de seguridad, recuperar sus tierra y sus bienes, restituirles sus periódicos, sus trabajos, rehabilitarlos en sus profesiones, permitirles volver a vivir en libertad y por supuesto indemnizarles por todos los daños sufridos.

Que se derogue la legislación expedida para la guerra y para violar los derechos fundamentales civiles, políticos, económicos y sociales de la población. Y en su ligar se expida una legislación para la paz.

Que se depuren las fuerzas militares y de policía, que se deslinden de los paramilitares, que se desmonten los grupos paramilitares, que se revoque el mandato de los parlamentarios elegidos por la presión de estos grupos.

Como vemos hay un largo trecho por recorrer conjuntamente por la plena vigencia de todos los derechos humanos en Colombia y en el mundo, sin duda la lucha contra la impunidad es el eje de apoyo para avanzar en la construcción de sociedades democráticas y justas en las que todos nos sintamos por fin liberados del temor y de la miseria. Sepan que contamos con la solidaridad, con el apoyo de todos ustedes para que por fin amanezca y despertemos de esta larga noche de guerra sucia que azota los colombianos.

NOTAS
1. Fabio Castillo, Los jinetes de la Cocaína, Pagina 72.
2. Resoluciones que le da el estatuto y la que se lo quitan.

* Alirio Uribe Muñoz. Vicepresidente de la FIDH, Presidente del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, Colombia, y Profesor Universitario. Ponencia originalmente presentada en París, marzo 21 2002.

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