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EL PROCESO DE PAZ Y LOS DERECHOS HUMANOS
Es importante resaltar que durante los tres años del proceso
de diálogo con las FARC en medio del conflicto se presentaron
en Colombia las mas dramáticas cifras de graves violaciones
a los derechos humanos acaecidas en los últimos 40 años,
si esto es así; pensemos en lo que sucederá hoy
que el llamado es a la guerra total y a persistir en la vieja
y fracasada formula de resolver los problemas del país
a tiros, con teatros de operaciones (de guerra) y con más
armas, con impuestos de guerra con recorte del presupuesto social.
En el periodo de conversaciones las violaciones a los derechos
humanos y las infracciones al derecho internacional humanitario
fueron hechos cotidianos, los paramilitares igualmente se triplicaron
con el apoyo de sectores del poder económico, de autoridades
civiles y militares. Ocurrieron más de mil masacres durante
este Gobierno, un promedio de 20 asesinatos políticos diariamente
(de estos cinco en combate), más de 1500 colombianos y
colombianas desaparecidas forzadamente, más de diez mil
secuestrados, más de un millón de nuevos desplazados,
más pobres, mas exclusión social, mas desempleo
son el pobre balance de dialogar preparándose para la guerra
y sin cese de hostilidades.
Los balances públicos del proceso de paz no son muy halagüeños,
sin embargo creo hubo cosas que nunca se dijeron e intenciones
escondidas, creo que el Gobierno le apostó a la paz y se
preparo para la guerra, aprobaba la zona de distensión
para dialogar con las FARC - EP a la comunidad internacional se
le dijo que era una gran concesión desmilitarizar 5 municipios,
la verdad es que cuando en el año 2001 el Vicepresidente
se posesionaba como Ministro de Defensa dijo que su reto era llevar
la fuerza pública a 215 municipios que son el 20% del total
del país, esa decisión del Gobierno generó
un contexto que expresaba una voluntad política para la
paz pero con una gran debilidad que fue el no haber pactado un
cese multilateral de hostilidades que hubiese bajado la intensidad
del conflicto y neutralizado el Plan Colombia. Los frutos concretos
fueron el canje de prisioneros, las audiencias públicas
en las que la sociedad y las partes hicieron llegar miles de propuestas
que están ahí silenciadas por la guerra, estas propuestas
nunca discutidas reflejan la voluntad de no negociar; primo el
criterio de que la guerrilla es muy fuerte y que no se puede hacer
la revolución por contrato, sino que hay que debilitarla
para que negocie.
En cuanto a la guerra, por otra parte, el Gobierno asumió
el Plan Colombia y una reingeniería del ejercito, indudablemente
como lo dicen los discursos presidenciales en las sedes militares
las Fuerzas Armadas se fortalecieron como nunca antes, se multiplicaron
los batallones antinarcóticos entrenados y equipados por
los Estados Unidos, se nos introdujo en la guerra inteligente,
en la guerra nocturna, se triplicaron los soldados profesionales
que ahora son el 30% de las tropas, llegaron y seguirán
llegando nuevos helicópteros para la guerra (pasando de
87 en1998 a 172 en el 2002) , se mejoro la inteligencia, se intensifico
la presencia de asesores militares norteamericanos y se prepararon
en estos años para el plan B que era la guerra total si
la paz deseada sin dar mucho no avanzaba.
De igual manera con presión o sin presión el Gobierno
opto por no hacer proceso de paz con el ELN y tratar de reducirlo
a tiros, las Fuerzas Armadas y los Paramilitares sitiaron la zona
del Sur de Bolivar en la que se iba a realizar la Convención
Nacional, pese a que se discutió e hizo el reglamento para
corregir los errores de la zona de distensión, pese a que
el Presidente dijo si a la Convención Nacional, que el
ELN dijo si, que los países amigos y la sociedad civil
dijimos que sí a la Convención Nacional, misteriosamente
se dieron combates como nunca antes en el Sur de Bolivar y no
fue posible avanzar en este proceso con el ELN, queda el sin sabor
de saber quién manda en Colombia? . Hoy ya marchitados
y con desconfianza se reunieron en la Habana las partes y la sociedad
civil, se han planificado tres o cuatro reuniones más sin
esperanza de arribar a un proceso serio de negociación,
la reunión para finales de febrero en Ginebra no se hizo
por el secuestro de unos ciudadanos extranjeros, y salvo que los
candidatos presidenciales se comprometan este proceso con el ELN
nunca se iniciará con la seriedad que requiere. Considero
que el ELN en este proceso ha tenido voluntad de entrarle a un
proceso de paz, por lo menos más voluntad que las FARC,
creo que el Gobierno desaprovecho este momento bajo la teoría
perversa de dialogar con el más fuerte y reducir al más
débil. Hoy están discutiendo en la Habana la posibilidad
de un cese al fuego multilateral y con algunas condiciones sociales
para compensar la ruptura con las FARC.
Por su parte las FARC hizo lo mismo que el Gobierno pacto la
zona de distensión, dialogo mientras hacía y se
preparaba para la guerra, trato de hacer política con la
zona de distensión, pero sin duda a las FARC le falto más
política y por ello profundizaron el conflicto armado,
dio a conocer algunas de sus propuestas en las audiencias públicas,
siguió con operaciones militares a lo largo y ancho del
país, muchas de las cuales incluyeron infracciones graves
al DIH, ordeno duplicar los frentes guerrilleros, se rearmo y
aumento sus fuerzas, hoy se siente fuerte para combatir en esta
nueva fase.
Hace cuatro años los colombianos le apostaron a Pastrana,
veían en la solución política el camino para
superar el conflicto social y armado, indudablemente estábamos
cansados de una guerra sin victorias, con grandes perdidas humanas
y con consecuencias económicas que llevaron a que los dueños
de las industrias y comercios hablaran de paz porque los negocios
tampoco pueden marchar en medio de la guerra. Creo que en el fondo
Pastrana enarboló la bandera de la Paz para llegar y mantenerse
en la Presidencia y las FARC para abrirse espacios políticos
pero con la intención de continuar en la guerra prolongada.
Es triste que todos los candidatos presidenciales hayan hecho
su campaña atacando el proceso de paz, con una honrada
excepción, y que vaya encabezando las encuestas electorales
la propuesta más radical y proclive a la guerra total,
sin dudas lo vivido con las FARC y con el ELN adoleció
de muchos errores, sin duda hay que buscar innovadoras formas
de dialogar y llegar a una solución política al
conflicto armado, pero siento que estamos rodando por el abismo
y no saldremos de él corriendo hacía el fondo, creo
que de seguir la tendencia a la guerra total el balance en vidas
y perdidas económicas será mucho más grave,
sin duda desde hace muchas décadas los Gobiernos han apostado
"a el camino rápido de la guerra" y la victoria
nunca llegó, recordemos cuando Gaviria luego de la constituyente
dijo que en 18 meses exterminaría la guerrilla, si estamos
cansados del conflicto armado no hay otro camino que ser creativos
y apostarle a la paz.
Las organizaciones sociales no tenemos otra opción que
apostarle a la paz, lo contrario es pensar que las FARC le puede
ganar la guerra al Estado Colombiano y a los Estados Unidos que
preparan; dan tecnología y abastecen el ejercito y la policía.
O pensar que el Gobierno con el apoyo de los EEUU pueden ganarle
la guerra a las guerrillas y nosotros sobrevivir en una estrategia
contrainsurgente soportada en la guerra sucia y en el exterminio
total del movimiento social.
OBSTÁCULOS INTERNOS PARA LA PAZ
- El que el Presidente, producto de muchas presiones, intempestivamente
haya cambiado su discurso de paz asimilando el discurso de las
Fuerzas Militares y haya suspendido los diálogos en el
momento en que se estaba buscando un cese al fuego con plazos
predeterminados. Combinado con las provocaciones de las FARC que
con múltiples acciones militares presiono y facilito la
ruptura del proceso de paz, justificando los que desde las fuerzas
militares y las campañas políticas atacaban el Presidente
atacando el proceso de paz. La militarización de la sociedad,
la interferencia del poder militar en las intenciones de dialogó
del poder civil, lo ataques velados y directos a la negociación
política, la visión militarista, y la creencia de
poder derrotar militarmente a la insurgencia.
- Sobre los obstáculos el más grande es que paradójicamente
hoy los colombianos y colombianas nuevamente están cansados
por la guerra y sus secuelas, hace cuatro años eligieron
a Pastrana porque veían la paz en los diálogos,
hoy quieren un "camino rápido y corto" creen
que con el apoyo de los Estados Unidos, con una mano dura, con
la lucha contra el narcotráfico y con la lucha antiterrorista
la paz es posible derrotando a la guerrilla, lo mismo creen los
militares y los paramilitares rearmados y con reingeniería,
no quiero imaginar las violaciones a los derechos humanos y las
infracciones al DIH que se van a dar en un nuevo contexto de guerra
total, con más polarización y violencia.
- El nuevo escenario político en que los paramilitares
aceptaron haber colocado el 35% de los parlamentarios en las elecciones
del 10 de marzo/02, serian aproximadamente 100 parlamentarios
que institucionalizan el paramilitarismo, mientras el candidato
oficial del Partido Liberal Horacio Serpa denuncia que los paramilitares
le están matando o desplazando a sus voceros en las regiones
y que no tiene garantías. Todo indica que estos nuevos
actores impuestos en el Congreso; junto con algunos caciques políticos
son los mismos que con dineros de la cocaína y la amapola
le hacen la campaña a Alvaro Uribe Velez, que las encuestas
muestran que será el próximo presidente de Colombia,
olvidando que padre de este candidato Alberto Uribe Sierra1 estuvo
pedido en extradición por narcotráfico en los EEUU,
que miembros de su familia aparecen en procesos de paramilitarismo,
y que como Gobernador de Antioquía trato nuevamente de
volver legal el paramilitarismo con las llamadas Cooperativas
de Seguridad CONVIVIR, a mi manera de ver de mantenerse la tendencia
el próximo presidente esta casado con la guerra, con el
paramilitarismo (que comete el 80% de las masacres en Colombia)
y con las graves violaciones a los derechos humanos. Podemos estar
frente a un nuevo Gobierno mafioso como lo fue el del ex-presidente
Ernesto Samper. Muchos de los militares destituidos o condenados
por violaciones a los derechos humanos hoy son paramilitares fortaleciendo
la guerra sucia.
- La legislación para la guerra que se está expidiendo,
el Acto Legislativo 01 de 2001 que freno las transferencias para
educación y salud, la Ley 684/01 de Seguridad y Defensa
Nacional, la Ley 685 nuevo código de minas que reduce las
regalías mineras en un 94%, la Ley 733/02 antisecuestro
y de terrorismo que modifica el código penal, el proyecto
de Estatuto Antiterrorista que criminaliza la protesta legitima,
Proyectos de mas Impuestos de Guerra, entre otras, que traen como
consecuencia mas represión y diminuyen el rol social del
Estado.
- La Ley 684/01 de Seguridad y Defensa Nacional, que busca la
eliminación de la sociedad civil y de la disidencia con
la creación del Poder Nacional y los Objetivos Nacionales
(son secretos y diseñados por la fuerza pública)
y una doctrina de seguridad nacional en la que todos deben estar
con el Estado para combatir un enemigo común; crea un Estado
de Excepción Permanente con los famosos teatros de operaciones
en los cuales hay un sometimiento del poder civil al poder militar;
militariza la justicia y permite la manipulación de las
pruebas al darle facultades de policía judicial a las fuerzas
militares; Hay un recorte de los derechos y libertades ciudadanas
con el empadronamiento de la población civil (en registros
militares), las capturas indefinidas de personas sin poner a disposición
de autoridad judicial, limites para la movilización, salvoconductos
especiales parta transitar entre "otras" medidas abiertas
a criterio del Jefe Militar; busca que no haya control de las
medidas de parte de la Corte Constitucional y del Congreso; libera
el gasto militar violando las leyes de presupuesto; reduce del
control de la Procuraduría sobre las actuaciones militares
que se presumen con causales de justificación y tienen
un termino de 30 días para que se formulen pliegos de cargos
o se archiva el caso.
- El Plan Colombia que se muestra como una iniciativa contra
las drogas, pero que realmente es una estrategia de intervención
militar y política en Colombia y que cada día mas
quiere ser inscrito como un componente de la lucha de EEUU, contra
el terrorismo. Se trata realmente de una propuesta que tiene un
85% de componente militar, no es cooperación para la paz,
facilita las violaciones a los derechos humanos, genera problemas
ambientales con las fumigaciones, aumenta el desplazamiento forzado
de personas que ya asciende a tres millones de colombianos y colombianas
en su mayoría mujeres y niños, no combate el narcotráfico
prueba de ello es que según la DEA en el 2001 hizo aumentar
en un 25% la producción de cocaína, de manera malintencionada
pretende combatir las drogas en las zonas de la insurgencia y
dejar aumentar la producción en las zonas controladas por
los paramilitares y la fuerza publica financiando la lucha contrainsurgente
de los paramilitares con las drogas, genera corrupción
por la forma como se manejan los recursos, ha sido una bomba al
proceso de paz, era imposible que el proceso de paz avanzara con
esta gran estrategia militar auspiciada por los EEUU Los Colombianos
solo padecemos los males del narcotráfico entre ellos la
violencia, la ruptura de la frontera agrícola, la contaminación,
la destrucción del tejido social, la expropiación
de tierras que antes producían alimentos, la cocaína
de muy buena calidad la consumen los países ricos y las
jugosas ganancias se quedan en los bolsillos de los corruptos
nacionales y extranjeros circulando en la banca internacional,
en el país solamente se reinvierte en armas para dinamizar
el conflicto. La comunidad internacional con EEUU a la cabeza
maneja una doble moral, se desconoce el problema de las drogas
como un problema de salud publica y ahora se le quiere asociar
con el terrorismo.
- La Impunidad rampante que estimula las formas privadas de venganza
y retaliación, los delitos contra la vida en más
de un 90% quedan en la impunidad y los crímenes cometidos
por la Fuerza Pública y sus fuerzas paramilitares quedan
casi en un 100% en la absoluta impunidad. La posición abierta
del actual Fiscal General de la Nación de no querer avanzar
las investigaciones en derechos humanos que comprometen a la fuerza
pública y a los paramilitares como sucedió en el
caso del General Retirado Rito Alejo del Río y con la captura
del comandante del Bloque Capital de las AUC.
- La ilegitimidad del Estado por la incapacidad de garantizar
los derechos y libertades de los ciudadanos, por las graves y
sistemáticas violaciones a los derechos humanos, por la
falta de imparcialidad en el manejo de los conflictos políticos,
económicos, sociales que se suscitan respondiendo siempre
a intereses mezquinos del Gobernante de turno. Con practicas Corruptas
y clientelistas incluso frente a la justicia.
- La inexistencia de verdaderos partidos políticos en
Colombia, la eliminación de la libertad de información
y de la libertad de prensa en Colombia, la desconfianza que tiene
la oposición de hacer política después de
experiencias como la de la Unión patriótica en que
sus miembros fueron exterminados a tiros por fuerzas estatales.
El fracaso de los procesos de paz anteriores que no generaron
partidos políticos de oposición. La falta de una
reforma política diferente a la del Congreso Unicameral
que es una propuesta del FMI en sus políticas de ajuste
que van a recortar aún mas la democracia. La debilidad
y desvertebramiento del Estado de derecho, reflejado en las elecciones
con una abstención del 60%, más de un millón
de votos nulos y 600 mil votos en Blanco.
- Un proceso de paz en el que la oligarquía tradicional
no quiere ceder nada a la paz, en dónde pagan muy pocos
impuestos, financian el paramilitarismo y se tienen uno de los
niveles de desigualdad más altos del mundo. La estructura
socioeconómica y política excluyente, que sigue
sustentando la existencia y fortalecimiento de las guerrillas.
La deuda Externa e Interna que afecta el 50 % del presupuesto
nacional.
- La falta de política de las FARC para manejar las negociaciones
y el considerar que entre más acciones militares realizaba
en la mesa estaría mejor posicionada esto al negociar en
medio del conflicto.
- La falta de participación real de la sociedad y de los
movimientos sociales y populares en los diálogos, fueron
escuchados con oídos sordos en las audiencias publicas
sin una participación con decisión real.
- El desconocer la naturaleza política de la insurgencia2
asimilarlos a simples terroristas o narcotraficantes si se parte
de este presupuesto no hay negociación posible.
- La destrucción del tejido social por el narcotráfico,
por la guerra, por el desplazamiento forzado, de la oposición
política, de las organizaciones sociales, de derechos humanos,
etc.
- La inexistencia del Plan Nacional de Desarrollo durante el
Gobierno de Pastrana, de hecho fue el Plan Colombia.
A NIVEL EXTERNO
El ser mirados como el problema de EEUU ya que según ellos
Colombia es un país que cuenta con 3 de los 29 grupos que
a nivel mundial ellos clasificaron como terroristas y el considerar
que de allí se exporta el 90% de la cocaína que
consumen en EEUU
La Intervención de los EEUU en América Latina y
en especial en Colombia, argumentando la lucha contra el narcotráfico
y ahora la lucha contra el terrorismo. La implementación
del Plan Colombia como una estrategia de intervención regional,
con la Iniciativa Andina. El ALCA y la militarización del
continente con el Plan Puebla Panamá (Cobija de México
a Panamá con Centro América), la criminalización
de la protesta el caso de Argentina. Los ataques a Chávez
en Venezuela y las acusaciones de ser parte de las FARC y de conjurar
con Fidel Castro contra los EEUU
La permisividad de actores multinacionales con poder económico
que han estimulado el paramilitarismo, es el caso de las demandas
que hoy se adelantan contra Coca Cola y contra la Drumont en Cortes
de los Estados Unidos por patrocinar paramilitares para asesinar
sindicalistas (172 asesinados en el año 2001 y 35 en lo
que va corrido del 2002). Buena parte de las áreas de mayor
violencia en Colombia son las zonas en las que hay energía,
recursos mineros y biodiversidad, con megaproyectos de petróleo,
carbón, hidroeléctricas, minería, bosques
entre otros, desconociendo los derechos de las comunidades y de
los pueblos indígenas.
La actuación no neutral de la comunidad internacional
sus intereses políticos y económicos en Colombia,
la impagable deuda externa, el modelo económico, las políticas
de ajuste estructural, el no condicionar la ayuda al respeto de
los derechos humanos, la indiferencia ante las graves y sistemáticas
violaciones, el seguir creyendo que el Estado es una víctima
mas del conflicto armado y del narcotráfico.
La visión de algunos periodistas y académicos extranjeros
que hacen eco de visiones distorsionadas de conflicto colombiano,
narcotizando el conflicto y mostrando que la lucha contra el narcotráfico
y la lucha contra la guerrilla son la misma cosa, justificando
el Plan Colombia y la ayuda militar de los EEUU, considerando
que la guerrilla se derrota si se derrota el narcotráfico,
mostrar al Gobierno como una víctima de la extrema izquierda
o derecha y del narcotráfico, relevándolo de paso
de sus responsabilidades frente a los derechos humanos. Olvidan
que el narcotráfico no tiene ideología, que corrompe
a quienes ejercen el control territorial de las áreas cultivadas
así sean autoridades.
PROPUESTAS
Buscar una solución política negociada al conflicto
social y armado que se vive en Colombia. Buscando el apoyo de
la comunidad internacional. Garantizando una participación
real de la sociedad civil en las soluciones y alternativas para
la paz.
Que se conmine al Estado Colombiano a acatar las recomendaciones
que existen en materia de derechos humanos dadas por los diferentes
pronunciamientos de los mecanismos de supervisión de la
ONU y la OEA.
Rechazar la intervención militar extranjera, el Plan Colombia
como su expresión actual por parte de los EEUU.
Pedir que la comunidad internacional este pendiente de la situación
política colombiana evitando que caigamos en una parademocracia
o en un Gobierno mafioso, al igual que participe en la búsqueda
de una solución real al tema del narcotráfico en
el concierto internacional diferente a la propuesta de erradicación
violenta que aplican los EEUU.
Que la erradicación de los cultivos ilícitos sea
un proceso progresivo, concertado con las comunidades, de erradicación
manual y no mediante la fumigación, que no destruya la
biodiversidad y sea sostenible, y con sustitución de cultivos
lícitos que generen empleo en el campo y estén destinados
a la producción de alimentos, suspendiendo los altos volúmenes
de importación de alimentos que han arruinado el campo
y generado inseguridad alimentaria.
Promover la cooperación para la paz en Colombia. Los dineros
de la Ayuda Internacional deben ser manejados, administrados y
ejecutados por un Organismo Nacional Estatal Independiente del
Gobierno de Turno con la participación de la comunidad
nacional e internacional. Promover desde los derechos de los pueblos
un código de conducta para la cooperación internacional
y contra las formas de intervención extranjera.
El Estado debe desarrollar una Agenda social de paz, orientada
por los principios de independencia, soberanía y autodeterminación
de los pueblos que contribuya a la solución del conflicto
social y armado que vive el país. Ello implica acometer
planes de desarrollo que beneficien a los pobres de Colombia,
de modo que se garantice la materialización de una paz
con justicia social para hacer realidad el Estado social de derecho.
En otras palabras, garantizar efectivamente los derechos económicos,
sociales y culturales debe ser prioridad de las políticas
oficiales. Proponemos que se condone la deuda externa a favor
de la paz en Colombia, que se destine a educación, salud
y a generación de empleo rural y urbano.
Erradicar la impunidad. Cada vez más los pueblos, los
Gobiernos, y los Estados van tomando conciencia de que la violación
de los derechos humanos y su impunidad constituyen un atentado
contra la paz y la convivencia. El primer peldaño para
la reconciliación que es la verdad, no la verdad oficial
que es mentirosa y protege a los victimarios sino la verdad de
las víctimas, la otra verdad que durante los procesos de
represión no se escuchó. La verdad nos conduce a
la justicia, a la sanción de los responsables de todas
esas violaciones, especialmente de sus determinadores, muchos
a la vez beneficiarios de los crímenes, en la medida que
permitieron la exclusión política, y la concentración
de la riqueza y del ingreso. Y la reparación individual
y colectiva de las víctimas y de sus familias, una forma
de reparar a las víctimas es recuperando su memoria, es
diciendo quienes eran que hacían, cuales eran sus sueños,
sus ideales, por que luchaban en la construcción de sociedades
mas justas y democráticas, a los sobrevivientes y a sus
familias hay que repararlos moral y materialmente, hay que permitir
el retorno de los desplazados en condiciones de seguridad, recuperar
sus tierra y sus bienes, restituirles sus periódicos, sus
trabajos, rehabilitarlos en sus profesiones, permitirles volver
a vivir en libertad y por supuesto indemnizarles por todos los
daños sufridos.
Que se derogue la legislación expedida para la guerra
y para violar los derechos fundamentales civiles, políticos,
económicos y sociales de la población. Y en su ligar
se expida una legislación para la paz.
Que se depuren las fuerzas militares y de policía, que
se deslinden de los paramilitares, que se desmonten los grupos
paramilitares, que se revoque el mandato de los parlamentarios
elegidos por la presión de estos grupos.
Como vemos hay un largo trecho por recorrer conjuntamente por
la plena vigencia de todos los derechos humanos en Colombia y
en el mundo, sin duda la lucha contra la impunidad es el eje de
apoyo para avanzar en la construcción de sociedades democráticas
y justas en las que todos nos sintamos por fin liberados del temor
y de la miseria. Sepan que contamos con la solidaridad, con el
apoyo de todos ustedes para que por fin amanezca y despertemos
de esta larga noche de guerra sucia que azota los colombianos.
NOTAS
1. Fabio Castillo, Los jinetes de la Cocaína, Pagina 72.
2. Resoluciones que le da el estatuto y la que se lo quitan.
* Alirio Uribe Muñoz. Vicepresidente
de la FIDH, Presidente del Colectivo de Abogados José Alvear
Restrepo, Colombia, y Profesor Universitario. Ponencia originalmente
presentada en París, marzo 21 2002.

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