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1. Los Jefes de Estado y de Gobierno elegidos de las Américas,
reunidos en Santa Cruz de la Sierra de conformidad con lo acordado
en la Cumbre de las Américas celebrada en Miami en 1994,
reafirmamos nuestra determinación de avanzar hacia el desarrollo
sostenible e implementar las decisiones y compromisos contemplados
en la Declaración de Río y en la Agenda 21, adoptados
en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente
y Desarrollo celebrada en Río de Janeiro en 1992.
Reafirmamos, asimismo, los compromisos adoptados en la Declaración
de Principios y el Plan de Acción de la Cumbre de las Américas.
Nos comprometemos a promover los acuerdos alcanzados en la Conferencia
Mundial sobre Desarrollo Sostenible de los Pequeños Estados
Insulares en Desarrollo celebrada en Barbados en 1994 y reconocemos
la importancia de los principios enunciados en las recientes conferencias
de las Naciones Unidas relacionados con el desarrollo sostenible.
Apoyamos los esfuerzos emprendidos a nivel hemisférico,
regional y subregional, tales como la Alianza Centroamericana
para el Desarrollo Sostenible, el Acuerdo sobre Cooperación
Ambiental de América del Norte, el Tratado de Cooperación
Amazónica y la Comisión Permanente del Pacífico
Sur.
2. Reafirmamos que el ser humano tiene derecho a una vida saludable
y productiva en armonía con la naturaleza, por lo que constituye
el centro de las preocupaciones relacionadas con el desarrollo
sostenible. Es necesario que las estrategias de desarrollo incorporen
la sostenibilidad como elemento indispensable para lograr de manera
equilibrada, interdependiente e integral los objetivos económicos,
sociales y ambientales.
3. Una característica esencial de las Américas
es su diversidad natural y cultural. Nuestros países comparten
una rica tradición política propia basada en valores
democráticos y un importante potencial económico
y de desarrollo tecnológico, dentro del contexto de economías
abiertas y de mercado. Estos constituyen elementos fundamentales
para impulsar el desarrollo económico y el bienestar social,
así como la preservación de un medio ambiente sano.
Adoptaremos políticas y estrategias que alienten cambios
en los patrones de producción y consumo para alcanzar el
desarrollo sostenible y una mejor calidad de vida, así
como la preservación del medio ambiente y para contribuir
a la superación de la pobreza.
Reafirmamos nuestro compromiso con el principio fundamental de
la Carta de la Organización de los Estados Americanos,
reiterado en la Cumbre de las Américas, de que la democracia
representativa es esencial para la paz, la justicia y el desarrollo.
El desarrollo sostenible requiere el fortalecimiento y promoción
de nuestras instituciones y valores democráticos.
4. Al reconocer que la globalización, los esfuerzos hacia
la integración y la complejidad de los asuntos ambientales
representan retos y oportunidades para los países del Hemisferio,
nos comprometemos a trabajar conjuntamente.
5. Reconocemos que las necesidades y responsabilidades que enfrentan
los países del Hemisferio hoy en día son diversas.
El desarrollo sostenible no supone que todos los países
se encuentran en el mismo nivel de desarrollo, tienen las mismas
capacidades o pueden necesariamente aplicar el mismo modelo para
lograrlo. En vista de que han contribuido en distinta medida a
la degradación del medio ambiente mundial, los Estados
tienen responsabilidades comunes pero diferenciadas en la búsqueda
global del desarrollo sostenible. Se deberá realizar esfuerzos
para asegurar que los beneficios del desarrollo sostenible lleguen
a todos los países del Hemisferio, en particular a los
de menor desarrollo y a todos los segmentos de nuestras poblaciones.
Daremos atención especial a los pequeños Estados
insulares cuya vulnerabilidad ambiental, vinculada en especial
a los desastres naturales, es mayor debido, entre otros factores,
a su situación geográfica, a su tamaño y
a la dimensión de sus economías.
6. El alivio de la pobreza es parte integral del desarrollo sostenible.
Sólo se obtendrán los beneficios de la prosperidad
mediante políticas que aborden las interrelaciones entre
el ser humano y la naturaleza. Al definir las políticas
y los programas de desarrollo sostenible se debe prestar especial
atención a las necesidades de las poblaciones indígenas,
las minorías, las mujeres, los jóvenes y los niños
y a facilitar su plena participación en el proceso de desarrollo.
Las condiciones de vida de los discapacitados y de los ancianos
también merecen especial atención.
7. Estableceremos o fortaleceremos nuestros marcos institucionales,
programas y políticas en apoyo a los objetivos del desarrollo
sostenible. Los esfuerzos nacionales deberán complementarse
con una continua cooperación internacional para llevar
adelante los compromisos asumidos en la Conferencia de Río
en relación con los recursos financieros y mediante la
transferencia de tecnología en términos justos y
favorables, incluidos términos preferenciales, establecidos
de común acuerdo.
8. Apoyaremos y promoveremos, como requisito fundamental del
desarrollo sostenible, una amplia participación de la sociedad
civil en el proceso de toma de decisiones, incluyendo políticas
y programas y su diseño, implementación y evaluación.
Para tal efecto, se promoverá el perfeccionamiento de los
mecanismos institucionales de participación pública.
9. Esta Conferencia Cumbre sobre Desarrollo Sostenible es la
piedra angular de una alianza de cooperación entre los
Estados de las Américas en su búsqueda común
de una calidad de vida más elevada para sus pueblos, fundada
en objetivos integrales y complementarios de carácter económico,
social y ambiental.
Se debe partir de las experiencias nacionales y regionales que
se encuentran en marcha para integrar un plan de acción
que comprometa la acción oportuna de los Estados y la disponibilidad
de los recursos necesarios para su cumplimiento.
10. De conformidad con los principios anunciados anteriormente
destacamos los siguientes elementos para la aplicación
del Plan de Acción para el Desarrollo Sostenible de las
Américas:
a. Crecimiento económico con equidad
Aplicar medidas eficaces y constantes para asegurar que el sistema
económico y financiero internacional apoye el crecimiento
de las economías locales y su desarrollo sostenible con
el fin de lograr una mayor justicia social para todos nuestros
pueblos.
Fortalecer la relación de apoyo recíproco entre
el comercio y el medio ambiente actuando en favor de la conservación
ambiental, salvaguardando a la vez un sistema de comercio multilateral
abierto, equitativo y no discriminatorio, tomando en cuenta los
esfuerzos en curso del Comité de Comercio y Medio Ambiente
de la Organización Mundial de Comercio sobre este tema.
Reconocemos la importante necesidad de los países de mejorar
el acceso a los mercados, manteniendo políticas ambientales
eficaces y apropiadas. A este respecto, evitaremos las restricciones
encubiertas al comercio, de conformidad con el Acuerdo General
sobre Aranceles Aduaneros y Comercio/Organización Mundial
de Comercio (GATT/OMC) y con otras obligaciones internacionales.
La plena participación del sector privado y en particular
de la pequeña, mediana y microempresa, así como
de cooperativas y de otras formas de organización productiva
en una estrategia hacia el desarrollo sostenible, resulta fundamental
a fin de aprovechar sus recursos y dinamismo. Esta estrategia
debe desarrollarse en un contexto de equilibrio entre políticas
integrales para atender los problemas ambientales y de desarrollo.
b. Dimensiones sociales
Existe la necesidad urgente de intensificar los esfuerzos para
superar la pobreza y la marginalidad que afectan ampliamente a
nuestras sociedades, en especial a la niñez y a la mujer.
Promoveremos, a través de las acciones y programas pertinentes,
incluyendo los establecidos en el Plan de Acción, niveles
adecuados de nutrición, una mayor seguridad alimenticia,
el acceso equitativo y efectivo a los servicios básicos
de salud y de abastecimiento de agua potable, al empleo, a la
vivienda; y procuraremos prevenir la contaminación y sanear
el medio ambiente en beneficio de toda la población, teniendo
en cuenta en particular a los grupos más vulnerables.
Estableceremos, asimismo, estrategias que valoren la dignidad
de la persona humana, respeten y promuevan la diversidad cultural
de nuestras sociedades y la igualdad de género, así
como programas de educación para la paz, la democracia
y el respeto a la naturaleza, con especial atención a la
niñez y a los jóvenes.
En este contexto se deberá poner en práctica, cuando
proceda, los principios y prioridades que establece la Carta Panamericana
de la Salud y el Medio Ambiente para el Desarrollo Humano Sostenible.
c. Un medio ambiente sano
La planificación y la toma de decisiones relativas al
desarrollo sostenible requieren el entendimiento e integración
de las consideraciones ambientales, así como de los factores
sociales y económicos. Evaluaremos el impacto ambiental
de nuestras políticas, estrategias, programas y proyectos,
a nivel nacional o en el marco de acuerdos internacionales, para
asegurar que los impactos ambientales adversos puedan ser identificados,
prevenidos, minimizados o mitigados, según sea el caso.
d. Participación pública
Promoveremos mayores espacios para la expresión de las
ideas y el intercambio de información y de conocimientos
tradicionales sobre el desarrollo sostenible entre grupos, organizaciones,
empresas e individuos, incluidas las poblaciones indígenas,
así como para su efectiva participación en la formulación,
adopción y ejecución de las decisiones que afectan
sus condiciones de vida.
e. Desarrollo y transferencia de tecnología
El desarrollo, la adopción, adaptación y aplicación
de una tecnología ambientalmente sana, eficaz y efectiva,
juegan un importante papel para asegurar el desarrollo sostenible.
Con este objetivo, se debe continuar fomentando en el Hemisferio
la transferencia y el acceso a tecnologías apropiadas.
Reconocemos el importante papel que juegan los mecanismos basados
en el libre mercado y promoveremos oportunidades de transferencia
de tecnología a través de programas de capacitación
y de trabajo cooperativo y mejorando el acceso a fuentes de información.
Además, incrementaremos la capacidad científica
y tecnológica nacional, complementada por la cooperación
internacional.
f. Financiamiento
Para poner en práctica las iniciativas contempladas en
el Plan de Acción se requiere movilizar recursos financieros
de conformidad con los compromisos contraídos en la Cumbre
de Río. Como complemento de éstos, se deberían
desarrollar mecanismos innovadores de financiamiento.
En este contexto, resaltamos la importancia de que los organismos
de cooperación y las instituciones financieras internacionales
apoyen firmemente los esfuerzos del Hemisferio.
g. Fortalecimiento de los marcos jurídicos
Las relaciones entre los países del Hemisferio, en el
marco de esta alianza de cooperación para avanzar hacia
el desarrollo sostenible, se basará en las normas y principios
del derecho internacional. Consideraremos los avances registrados
en el ámbito del Derecho Internacional Ambiental e impulsaremos
de la manera que proceda reformas y actualizaciones de las legislaciones
nacionales para incorporar a nuestros respectivos ordenamientos
internos el concepto del desarrollo sostenible. Desarrollaremos,
asimismo, mecanismos nacionales para el cumplimiento eficaz de
nuestras leyes y disposiciones pertinentes y de las correspondientes
normas internacionales.
Realizaremos esfuerzos para lograr la ratificación o en
su caso la adhesión a los instrumentos internacionales
sobre desarrollo sostenible y cumpliremos las obligaciones correspondientes.
Por lo tanto, suscribimos la Declaración de Santa Cruz
de la Sierra y adoptamos el Plan de Acción para el Desarrollo
Sostenible de las Américas, a los siete días del
mes de diciembre de mil novecientos noventa y seis, en los idiomas
español, francés, inglés y portugués.
Plan de acción para el desarrollo sostenible de las Américas
I. Introducción
Nosotros, los Jefes de Estado y de Gobierno elegidos de las Américas,
convencidos de la urgente necesidad de avanzar hacia el desarrollo
sostenible, fortaleciendo la concientización social, con
un amplio enfoque que promueva la participación pública,
la integración, la cooperación hemisférica,
la equidad y la justicia social, con especial énfasis en
las mujeres, los niños y los grupos vulnerables, asumimos
el compromiso de poner en ejecución el primer Plan de Acción
para el Desarrollo Sostenible de las Américas con base
en los principios de la Declaración de Santa Cruz de la
Sierra, con el propósito de superar los más apremiantes
problemas que afrontan nuestros pueblos y asegurar un nivel de
vida adecuado y digno para las generaciones presentes y futuras.
II. Iniciativas para la acción
II.1 Salud y educación
Reconociendo que los principales desafíos para alcanzar
el desarrollo sostenible en esta materia incluyen:
El desarrollo de una conciencia social sobre las preocupaciones
económicas, sociales y ambientales, a fin de abrir vías
a la transición de nuestras sociedades al desarrollo sostenible;
El acceso equitativo a los servicios de salud, así como
mejorar su calidad de acuerdo con los principios y prioridades
establecidos en la Carta Panamericana sobre Salud y Medio Ambiente
en el Desarrollo Humano Sostenible, teniendo en cuenta las enfermedades
relacionadas con el deterioro ambiental;
La disminución de los efectos ambientales negativos sobre
la salud, particularmente los relacionados con la mortalidad y
morbilidad de los grupos más vulnerables, como las mujeres
y los niños;
El incremento del acceso a la educación, así como
mejorar su calidad, con especial atención a los grupos
vulnerables como las mujeres, las jóvenes y los niños,
a fin de asegurar la capacitación necesaria para el desarrollo
sostenible;
El fortalecimiento de la cooperación regional adecuada
para la promoción de la educación formal y no formal
para el desarrollo sostenible y la comunicación, con el
fin de aumentar sus impactos; y
El establecimiento y/o fortalecimiento de la capacidad para reaccionar
ante brotes de enfermedades, ante casos de desastre, así
como de las instituciones encargadas, y de sus políticas
y capacidad de respuesta,
Los Gobiernos llevarán a cabo las siguientes iniciativas:
Iniciativa 1. Reforzar los programas para aumentar el acceso
al agua segura y potable, controlar y mejorar la calidad del aire,
así como mejorar las condiciones de salud para disminuir
las tasas de mortalidad y morbilidad en la niñez y en las
madres, y establecer normas de calidad ambientales con participación
de la sociedad civil.
Iniciativa 2. Reforzar los programas nacionales y los de la Organización
Panamericana de la Salud (OPS) para el control de enfermedades
infecto-contagiosas, emergentes y reemergentes, así como
para la inmunización contra enfermedades de importancia
en salud pública, por ejemplo aquellas relacionadas con
el deterioro ambiental.
Iniciativa 3. Impulsar mecanismos de cooperación hemisférica
destinados al intercambio de información y experiencias
sobre las políticas y medidas nacionales referidas a la
disminución de los efectos de los problemas ambientales
sobre la salud infantil.
Iniciativa 4. Mejorar la cobertura y calidad de los servicios
de salud a disposición de la población, por ejemplo,
los servicios relacionados con enfermedades derivadas de la contaminación
ambiental, con énfasis en la atención primaria para
los grupos más vulnerables, dando prioridad a los aspectos
preventivos y promocionales y al acceso a información y
servicios de planificación familiar, con participación
de los distintos sectores interesados.
Iniciativa 5. Estimular cambios en las políticas de educación
y comunicación, las directrices y los planes de estudio
a fin de incluir una instrucción en desarrollo sostenible
adaptada a las diferentes necesidades y realidades del Hemisferio,
teniendo en cuenta, según corresponda, las realidades pluriculturales
y multilingües, y asegurar que contribuyan a la creación
de una conciencia social del desarrollo sostenible. Para ello,
es importante impulsar o crear redes y mecanismos relacionados
con el intercambio de experiencias, recursos docentes e innovaciones
en educación y comunicaciones sobre este tema.
Iniciativa 6. Fomentar la inclusión en los planes nacionales
de desarrollo de medidas sobre la capacidad para reaccionar ante
brotes de enfermedades, y la planificación, preparación
y mitigación de desastres; procurar establecer, según
corresponda, equipos regionales para responder en casos de emergencia
y ensayar periódicamente los planes para tales situaciones;
y promover el establecimiento de códigos de construcción
apropiados que incluyan mecanismos normativos y de cumplimiento
mediante el intercambio de información y conocimientos
técnicos.
II.2 Agricultura y silvicultura sostenibles
Reconociendo que los desafíos principales para alcanzar
el desarrollo sostenible en esta materia incluyen:
La adopción de políticas dirigidas a la promoción
de la agricultura sostenible, la conservación y manejo
sostenible de los recursos naturales;
El desarrollo de un conjunto de opciones de sistemas productivos
agrícolas que busque un balance duradero entre sus componentes
económicos, sociales y ambientales y que permita a los
agricultores el incremento del valor y la productividad de sus
tierras;
El intercambio de información y experiencias a través
de programas educativos de naturaleza formal y no formal que pongan
énfasis en el papel crítico de la agricultura en
el desarrollo sostenible;
El desarrollo de información básica sobre sistemas
integrados que incluyan actividades de investigación en
los aspectos económicos, sociales y ambientales de la agricultura
sostenible y la promoción del acceso a esta información;
La activa participación de los agricultores y las comunidades
rurales en la definición de prioridades y en la evaluación
de programas de investigación, educación y capacitación,
así como en el desarrollo de políticas relevantes
para la agricultura sostenible;
La continuación, con renovado compromiso político,
del diálogo internacional sobre temas forestales iniciado
por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Bosques bajo
los auspicios de la Comisión de Desarrollo Sostenible de
las Naciones Unidas;
El establecimiento y la ejecución de planes y programas
nacionales forestales, según sea apropiado a cada país,
como importantes mecanismos para la ordenación forestal
sostenible, desarrollados a través de procesos de participación
que incluyan a todas las partes interesadas y que tomen en cuenta
los múltiples beneficios ambientales y socioeconómicos
que ofrecen los bosques;
El establecimiento de mejores sistemas de evaluación y
ordenación forestal y de sistemas para facilitar el control
de la gestión sostenible de los bosques para conservar
su diversidad biológica y mantener su salud, vitalidad
y productividad;
La promoción de políticas intersectoriales y planes
de uso de la tierra, según sea apropiado a cada país,
para alentar la ordenación forestal sostenible y revisar
los incentivos vigentes, incluidos los incentivos agrícolas,
que puedan afectar adversamente los bosques;
Una mejor definición, cuando proceda de acuerdo con el
sistema jurídico de cada país y sea necesario, de
la tenencia y de los derechos de propiedad de la tierra como un
medio de promover la ordenación forestal sostenible;
La promoción de mecanismos apropiados para la conservación
de suelos;
La promoción de políticas nacionales forestales
de ordenación que respeten y apoyen la cultura y los requerimientos
de las comunidades indígenas y locales;
El establecimiento y fortalecimiento de los sistemas nacionales
de parques y áreas protegidas;
El apoyo para generar información básica sobre
criterios e indicadores ambientales a todos los niveles para evaluar
el progreso hacia la gestión sostenible de la diversidad
biológica y el mejoramiento de las estadísticas
ambientales de conformidad con los procesos que se realizan en
el marco de la Convención sobre Diversidad Biológica;
y
La conservación de la diversidad biológica, la
utilización sostenible de sus componentes y la participación
justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización
de los recursos genéticos, de conformidad con las disposiciones
de la Convención sobre la Diversidad Biológica,
Los Gobiernos llevarán a cabo las siguientes iniciativas:
Iniciativa 7. Promover el desarrollo y ejecución de estrategias
nacionales y locales y, cuando corresponda, planes de usos del
suelo dirigidos a promover la agricultura sostenible.
Iniciativa 8. Promover programas de exportación de productos
agrícolas, que incluyan aquellos de beneficio para los
pequeños productores, y un mayor acceso a los mercados
para los productos agrícolas, de conformidad con los principios
de la Organización Mundial de Comercio, procurando determinar
el efecto de las políticas económicas sobre la agricultura
sostenible y el desarrollo rural.
Iniciativa 9. Procurar la elaboración y la ejecución
de programas para promover el desarrollo y la adopción
de la gestión integrada de plagas y de nutrientes, al igual
que medidas destinadas a la educación en cuanto a la utilización
de sustancias agroquímicas que plantean riesgos para la
salud humana y el medio ambiente y la reglamentación efectiva
del uso y comercio de dichas sustancias, de acuerdo con los convenios
internacionales vigentes, e incentivar aquellos en proceso de
negociación, en particular los relacionados con el consentimiento
previo informado para el comercio internacional de ciertas sustancias
químicas y plaguicidas peligrosas.
Iniciativa 10. Procurar establecer, cuando corresponda, programas
de educación, información, capacitación e
investigación y promover el intercambio de las mejores
prácticas para fomentar el desarrollo de innovaciones en
tecnología agrícola, que incluya modelos en el campo
de los sistemas integrados de fincas, con énfasis en la
productividad, la rentabilidad, la eficiencia y la protección
ambiental. Estos deberán estar dirigidos también
a satisfacer las necesidades de los pequeños agricultores,
erradicar la pobreza y mejorar los niveles nutricionales y la
seguridad alimentaria.
Iniciativa 11. Procurar establecer, cuando corresponda, programas
de investigación que consideren los sistemas integrales,
incluyendo el enfoque analítico de los ecosistemas, las
cuencas hidrográficas y la producción agrícola
integral, y generar información sobre los aspectos económicos
y productivos de las prácticas en la agricultura sostenible.
Iniciativa 12. Promover la conservación y restauración
de los suelos mediante la aplicación de tecnologías
y políticas económicas dirigidas a revertir sus
procesos de degradación y a remediar los problemas de erosión
significativa, incluso en las áreas montañosas,
y cuando sea aplicable, aquellos que resultan del mal uso de los
recursos naturales. Asimismo, se promoverá la cooperación
hemisférica para la debida implementación cuando
corresponda, a nivel nacional y regional, de la Convención
de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación
de 1994, con especial atención al anexo relativo a nuestra
región.
Iniciativa 13. Procurar desarrollar, cuando corresponda, las
capacidades de las comunidades locales y de las organizaciones
rurales, tales como las cooperativas de agricultores, a través
de la información y capacitación para impulsar la
conservación y la agricultura sostenible por medio de programas
como aquellos referidos al manejo integrado de plagas, conservación
de suelos, calidad del agua, diversificación de cultivos
y manejo de residuos.
Iniciativa 14. Promover esfuerzos nacionales y programas de cooperación
regional para mejorar la conservación y uso sostenible
de los recursos genéticos para la alimentación y
la agricultura.
Iniciativa 15. Promover y apoyar las prácticas agrícolas
tradicionales que tengan un impacto benéfico sobre la agrobiodiversidad.
Iniciativa 16. De conformidad con los sistemas jurídicos
de cada país, buscar la resolución de los problemas
sociales relacionados con la tenencia de la tierra y los conflictos
del uso del suelo, en los países donde ellos existen, y
promover la agricultura sostenible bajo las diversas formas de
tenencia de la tierra, tomando en cuenta los intereses de todos
los actores.
Iniciativa 17. Continuar participando activamente en el diálogo
internacional sobre cuestiones forestales iniciado por el Grupo
Intergubernamental de Expertos sobre Bosques bajo los auspicios
de la Comisión de Desarrollo Sostenible de las Naciones
Unidas. Al respecto, es necesario prestar la mayor atención
a todos los elementos del programa incluidos en los términos
de referencia aprobados por el Grupo de Expertos.
Iniciativa 18. Procurar establecer, implementar y controlar,
según corresponda, los planes y programas nacionales para
la conservación y la ordenación forestal sostenible.
Iniciativa 19. Desarrollar mecanismos apropiados para promover
las oportunidades de la participación pública en
la ordenación forestal sostenible, incluyendo la de las
comunidades indígenas y locales, cuyos valores culturales
y necesidades deberán ser apoyados y respetados.
Iniciativa 20. Cooperar en la formulación de políticas
y estrategias globales para lograr la ordenación forestal
sostenible, bilateralmente y a través de programas, tales
como la Red Internacional de Bosques Modelo, así como considerar
formas y medios para abordar las áreas críticas
relacionadas con la transferencia y desarrollo de tecnologías
ambientalmente sanas, en condiciones favorables y mutuamente acordadas.
Iniciativa 21. Apoyar criterios e indicadores a nivel regional,
subregional y nacional como instrumentos para evaluar el progreso
hacia la ordenación forestal sostenible. Continuar participando,
cuando proceda, en las iniciativas en marcha relacionadas con
la formulación de criterios e indicadores para la ordenación
forestal sostenible, tales como los procesos de Tarapoto y Montreal.
Iniciativa 22. Definir claramente, de conformidad con el sistema
jurídico de cada país y cuando sea necesario, la
tenencia y los derechos de propiedad de la tierra, incluso con
respecto a las comunidades indígenas y otras comunidades
locales, e identificar medidas adicionales que puedan resultar
necesarias para mejorar la ordenación forestal sostenible
bajo los distintos regímenes de tenencia de la tierra,
teniendo en cuenta el interés de todas las partes interesadas.
Iniciativa 23. Procurar, según corresponda, la ratificación
de la Convención sobre la Diversidad Biológica,
la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies
Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres y la Convención
de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación,
y la adopción de medidas legislativas y administrativas
y otras medidas de política para implementar las disposiciones
de estas convenciones y promover sus objetivos.
Iniciativa 24. Desarrollar, según corresponda, políticas
y normas nacionales sobre el acceso a los recursos genéticos
y su protección, incluidas las reservas genéticas
endémicas, y promover la investigación sobre la
identificación y la valoración económica
de la diversidad biológica.
Iniciativa 25. Promover, según corresponda y de acuerdo
con la legislación y los acuerdos vigentes, y con el aporte
correspondiente de las partes locales interesadas, la identificación
de áreas protegidas transfronterizas y parques nacionales
que los países vecinos respectivos consideren fundamentales
para la conservación de la biodiversidad. Fomentar, además,
la cooperación entre dichos países con el fin de
mejorar la gestión sostenible de dichas áreas.
Iniciativa 26. Promover programas de investigación y capacitación
sobre la conservación y el uso sostenible de la diversidad
biológica.
Iniciativa 27. Promover el intercambio de experiencias innovadoras
sobre alianzas de cooperación para la gestión de
áreas protegidas.
Iniciativa 28. Considerar, conforme a los términos de
la Convención sobre la Diversidad Biológica, los
medios y arbitrios para la protección y el uso eficaces
de los conocimientos tradicionales, las innovaciones y las prácticas
de las poblaciones indígenas y otras comunidades locales,
relevantes a la conservación y el uso sostenible de la
diversidad biológica, así como para una distribución
justa y equitativa de los beneficios derivados de dichos conocimientos,
innovaciones y prácticas.
Iniciativa 29. Promover, conforme a los objetivos de la Convención
sobre la Diversidad Biológica, debates sobre biodiversidad
a nivel interamericano para proponer estrategias sustantivas con
miras a superar los desafíos relacionados con la conservación,
el uso sostenible y la participación justa y equitativa
de los beneficios derivados de la utilización de la diversidad
biológica en el Hemisferio.
Iniciativa 30. Promover la cooperación técnica
y financiera continua a nivel multilateral, bilateral y nacional,
y la creación y el desarrollo de instrumentos financieros
y mecanismos de financiamiento que respalden las mencionadas convenciones.
Promover al nivel nacional, multilateral o internacional, según
corresponda, inter alia, el incremento de las inversiones nacionales
de los sectores público y privado, fondos de capital de
riesgo, mecanismos de recuperación de costos y fondos nacionales
para el medio ambiente.
Iniciativa 31. Procurar el establecimiento, de una Red de Información
Interamericana sobre Diversidad Biológica, principalmente
a través de la Internet, con el fin de promover medios
compatibles para la recolección, comunicación e
intercambio de información relevante para la toma de decisiones
y la educación en materia de conservación de la
diversidad biológica, según corresponda, partiendo
de iniciativas tales como el Mecanismo de Cámara de Compensación
previsto en la Convención sobre la Diversidad Biológica,
la Red de las Américas sobre el Hombre y la Biosfera (MABNET
Américas) y el Sistema de Información sobre la Conservación
de la Diversidad Biológica (BCIS), iniciativa de nueve
programas de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN)
y organizaciones homólogas.
II.3 Ciudades y comunidades sostenibles
Reconociendo que los principales desafíos para alcanzar
el desarrollo sostenible en esta materia incluyen:
La incorporación de los sectores más pobres y marginados
de la población a los procesos productivos, mediante la
creación de empleo a través de la inversión
pública y privada y el fomento y mejora del acceso al crédito
y a tecnologías ambientalmente adecuadas, entre otros;
La ampliación de la generación de empleo en la
pequeña y microempresa por medio de una simplificación
de los trámites y el funcionamiento administrativo que
la afectan, así como el estímulo a la competitividad
económica y eficiencia ambiental de estas unidades productivas,
tanto en el área urbana como rural;
La disminución de los déficit habitacionales y
la ampliación de los servicios de infraestructura básicos,
encarando de manera integral la problemática del acelerado
crecimiento urbano, incluida la utilización de tecnologías
limpias y seguras;
La promoción de la calidad de vida en las ciudades y las
comunidades, tomando en cuenta las características espaciales,
económicas, sociales y ambientales; y
La seguridad de contar con las prácticas industriales y
de transporte más eficientes y menos contaminantes para
reducir los impactos ambientales adversos y promover el desarrollo
sostenible en las ciudades y comunidades,
Los Gobiernos llevarán a cabo las siguientes iniciativas:
Iniciativa 32. Desarrollar programas de capacitación,
entre otros, para aumentar la eficiencia y la productividad del
trabajo a fin de elevar la calidad de vida, en especial de las
comunidades marginadas, tomando en cuenta la seguridad ambiental
en los lugares de trabajo.
Iniciativa 33. Desarrollar políticas migratorias adecuadas,
promover el ahorro y las oportunidades de inversión para
generar empleo, y crear medios de vida sostenibles, en particular
para los sectores más pobres y vulnerables.
Iniciativa 34. Fomentar la generación de empleos en la
pequeña y microempresa, favoreciendo su promoción
y competitividad, mediante el establecimiento de un marco jurídico-administrativo,
el intercambio de información y experiencias, y el acceso
a sistemas financieros apropiados, a los mercados y a tecnologías
limpias y ambientalmente sanas.
Iniciativa 35. Solicitar al Banco Interamericano de Desarrollo
que coordine con las instituciones financieras subregionales la
creación de un sistema de apoyo a las organizaciones de
microcrédito, con el propósito de que promuevan
innovaciones tecnológicas, mejoren el medio ambiente y
brinden asistencia técnica a los Gobiernos para el fortalecimiento
de la intermediación financiera destinada a la pequeña
y microempresa.
Iniciativa 36. Redoblar esfuerzos para satisfacer las necesidades
habitacionales de los sectores más pobres y vulnerables,
teniendo en cuenta la adecuada provisión de servicios básicos
y el mejoramiento de la calidad ambiental; y, con ese fin, solicitar
a las instituciones financieras internacionales y subregionales
que proporcionen el mayor apoyo posible a los esfuerzos para promover
la construcción de viviendas populares y de los servicios
de infraestructura conexos.
Iniciativa 37. Fomentar el intercambio de información
y experiencias que promueva la utilización de tecnologías
ambientalmente sanas, incluyendo normas apropiadas de construcción
de viviendas populares.
Iniciativa 38. Fortalecer los programas relacionados con los
asentamientos urbanos mediante alianzas entre los sectores público
y privado para la planificación y el desarrollo urbano,
teniendo en cuenta los aspectos ambientales y la situación
de las personas sin tierras y sin vivienda.
Iniciativa 39. Impulsar la cooperación técnica
y financiera internacional, incluida la cooperación horizontal,
para la realización de programas de desarrollo urbano y
saneamiento ambiental.
Iniciativa 40. Desarrollar marcos legales, financieros e institucionales
que apoyen la gestión de los gobiernos locales y faciliten
la participación del sector privado en el financiamiento
y provisión de los servicios urbanos, así como en
el mejor manejo ambiental.
Iniciativa 41. Desarrollar estrategias para promover políticas
y programas de prevención y protección contra la
contaminación, de descontaminación ambiental y para
el tratamiento de los residuos y desechos, fortaleciendo el desarrollo
urbano sostenible. Estas políticas pueden incluir asociaciones
entre los sectores público y privado, programas basados
en el mercado y otros programas voluntarios.
Iniciativa 42. Desarrollar un marco hemisférico de intercambio
de información y experiencias sobre los éxitos de
la prevención de la contaminación y el tratamiento
de residuos como método adecuado para el manejo ambiental
con el objetivo de apoyar las políticas nacionales en estas
áreas.
Iniciativa 43. Fomentar el intercambio de información
y experiencias entre los alcaldes del Hemisferio sobre las prácticas
más adecuadas para el manejo ambiental urbano, el fomento
de prácticas de consumo no contaminantes, transporte sostenible,
impacto ambiental y tratamiento de aguas servidas.
Iniciativa 44. Desarrollar políticas y programas para
que los sectores pobres y más vulnerables reciban el menor
impacto posible de la degradación ambiental y compartan
en forma igualitaria los beneficios de la protección ambiental
y, con este propósito, solicitar a las instituciones financieras
internacionales y subregionales proveer el mayor apoyo posible
para la adquisición de tecnologías ambientalmente
sanas para sus actividades productivas.
Iniciativa 45. Fomentar la inclusión de la dimensión
del desarrollo sostenible en los planes de desarrollo urbano,
incluyendo mecanismos de evaluación de impacto ambiental.
Iniciativa 46. Promover la cooperación para continuar
el desarrollo y la puesta en práctica de planes nacionales
para eliminar gradualmente el plomo en la gasolina y lograr el
mejoramiento de los medios de transporte público u otros
para que sean ambientalmente sanos.
II.4 Recursos hídricos y áreas costeras
Reconociendo que los principales desafíos para alcanzar
el desarrollo sostenible en esta materia incluyen:
La garantía y el mejoramiento de la conservación,
la gestión y la utilización sostenibles de los recursos
hídricos, incluida la elaboración de programas integrados
y la creación y el desarrollo de la capacidad institucional;
La prevención de la contaminación de los recursos
hídricos y la garantía de un abastecimiento de agua
potable segura y suficiente;
La promoción de la cooperación entre los países
a nivel bilateral, subregional, regional y hemisférico
en cuestiones de recursos hídricos;
La promoción de la participación de los usuarios
en el proceso de toma de decisiones en cuanto a la gestión
de los recursos hídricos;
La conservación y el aprovechamiento en forma sostenible
de los recursos hídricos interiores, costeros y marinos,
incluidos los humedales, en la región;
La promoción de la ordenación integrada y el desarrollo
sostenible del medio marino y zonas costeras; y
La prevención y el control de la degradación del
medio marino causada por la contaminación y el uso no sostenible
de los recursos hídricos interiores, costeros y marinos,
que ponen en peligro la salud humana y la viabilidad económica
e integridad ambiental de dichos recursos,
Teniendo en cuenta el valor económico, social y ambiental
de los recursos hídricos interiores, costeros y marinos,
los Gobiernos llevarán a cabo las siguientes iniciativas:
Iniciativa 47. Procurar el desarrollo, fortalecimiento e implementación,
según corresponda, de programas, leyes y políticas
específicos, para proteger la salud pública y asegurar
que el agua esté libre de microorganismos, metales pesados
y contaminantes químicos peligrosos para la salud humana.
Iniciativa 48. Implementar, de conformidad con las leyes y prácticas
nacionales, medidas integradas de gestión de recursos hídricos,
usando en lo posible las cuencas hidrográficas como unidades
de planificación. Entre estas medidas podrán figurar
evaluaciones del agua subterránea y de superficie y la
preparación de planes estratégicos para el ordenamiento
de los recursos hídricos, así como el fomento del
uso de los ingresos por los servicios de agua bajo control local,
según corresponda, para financiar la conservación
de las cuencas hidrográficas y el trabajo de sus respectivas
autoridades.
Iniciativa 49. Elaborar, fortalecer, implementar y coordinar,
a nivel nacional o local, según corresponda, las políticas,
leyes y reglamentaciones sobre recursos hídricos que aseguren
la protección y conservación de los mismos.
Iniciativa 50. Fomentar la cooperación hemisférica
a todos los niveles, inclusive mediante el uso de los acuerdos
transfronterizos e iniciativas vigentes, para la conservación,
el ordenamiento y el uso sostenible de los recursos hídricos
y la diversidad biológica. Ello incluiría el intercambio
de información y experiencias sobre temas relacionados
con las cuencas y subcuencas fluviales y lacustres.
Iniciativa 51. Mejorar el acceso a tecnologías apropiadas
y ambientalmente sanas, inclusive mediante la cooperación
entre los sectores público y privado y los mecanismos de
mercado, y fomentar la transferencia de información sobre
normas y estrategias de gestión para dar cabida a las demandas
cada vez mayores de recursos hídricos resultantes de las
actividades rurales, urbanas, agrícolas e industriales.
Iniciativa 52. Cooperar, de conformidad con las leyes nacionales
y los instrumentos internacionales pertinentes, en la creación
y el mejoramiento de programas de prevención de la contaminación
y de reducción de fuentes de contaminación en la
agricultura, la acuicultura, la industria y las actividades urbanas
e integrar esos esfuerzos con las estrategias nacionales. Éstas
deberían incluir actividades para reducir riesgos a la
salud y al medio ambiente causados por la contaminación
debida a sustancias químicas y tóxicas que persisten
en el medio ambiente.
Iniciativa 53. Promover la participación pública
en la planificación y en el proceso de toma de decisiones
relacionadas con los recursos hídricos. La participación
pública podría fortalecerse por medio de programas
educativos y de concientización en escuelas y comunidades
locales. Cuando fuere apropiado, se establecerían alianzas
entre los sectores público y privado para promover programas
que estimulen el cumplimiento de las leyes y la adopción
de medidas paliativas para abordar los aspectos vinculados a los
recursos hídricos.
Iniciativa 54. Desarrollar y fortalecer, a nivel nacional y regional,
según corresponda, la capacidad de investigación
y seguimiento relacionada con la protección de los recursos
hídricos interiores, costeros y marinos, especialmente
en relación con parámetros de sanidad ambiental,
incluidos los criterios de calidad sanitaria del agua y la situación
sanitaria de los arrecifes de coral, los manglares y los lechos
de hierbas marinas. En este sentido, deberán tenerse en
cuenta los trabajos que se están realizando en la región,
que deben continuarse. Los datos recogidos se incorporarán
a un estudio encaminado a documentar el estado de sanidad actual
del medio ambiente costero y marino; establecer indicadores de
referencia para evaluar la eficacia de los instrumentos e iniciativas
nacionales, regionales e internacionales, identificar y catalogar
las fuentes terrestres y marinas de contaminación.
Iniciativa 55. Elaborar e implementar programas de educación
y concientización sobre el medio ambiente con el fin de
promover el uso sostenible de los recursos costeros y marinos.
Iniciativa 56. Promover la creación o el fortalecimiento,
según proceda, de la capacidad institucional a nivel nacional
--o subregional, cuando existan acuerdos específicos--,
en especial en la planificación del uso de la tierra, el
ordenamiento de la zona costera, los movimientos de tierras costeras,
la evaluación de los efectos en el medio ambiente, las
leyes de protección ambiental y de ordenamiento de los
recursos naturales y la gestión de los asuntos hidrográficos,
pesqueros y marinos. Ello debería respaldarse promoviendo
la creación de un centro del medio ambiente marino para
el Caribe y el diseño y desarrollo de una legislación
modelo que podría servir de base para la legislación
nacional con un enfoque integrado y sostenible del ordenamiento
de los recursos costeros y marinos. Dicha legislación modelo
debería ser congruente con los tratados internacionales
pertinentes de los cuales los Estados son parte y fomentar la
eficacia de las políticas y programas del gobierno.
Iniciativa 57. Cooperar en el desarrollo, el fortalecimiento
y la implementación de programas de prevención de
la contaminación y planes regionales de mitigación
de desastres, incluidos arreglos para reaccionar ante contingencias
relacionadas con la limpieza de derrames de petróleo y
otras formas de contaminación que afectan los recursos
hídricos. Ello debería incluir mecanismos para reducir
los actuales niveles de contaminación marina y, según
corresponda, la elaboración e implementación de
criterios de calidad sanitaria del agua y normas y directrices
en materia de efluentes.
Iniciativa 58. Desarrollar y fortalecer programas a nivel nacional
y regional, según corresponda, para poner en práctica
el Programa Global de Acción para la Protección
del Medio Marino contra Actividades Terrestres, así como
tratar de implementar las recomendaciones pertinentes de la Iniciativa
Internacional sobre los Arrecifes de Coral del Seminario de las
Zonas Tropicales de las Américas celebrado en 1995.
II.5 Energía y minerales
Reconociendo que los principales desafíos para alcanzar
el desarrollo sostenible en esta materia incluyen:
La promoción en el Hemisferio de medios de producción,
transformación, transporte y uso de energía más
eficiente en términos económicos y ambientales,
mediante políticas y programas que faciliten el comercio
bilateral, subregional y regional de bienes y servicios energéticos;
La atención a las preocupaciones mundiales y locales en
materia ambiental procurando que la producción y el consumo
actuales y futuros de energía sean más limpios y
eficientes e incrementando el desarrollo y uso de energía
renovable y de combustibles convencionales limpios;
El aumento de la distribución de servicios de energía
a las zonas menos atendidas, especialmente a las comunidades rurales
e indígenas; y
La creación de una industria de minería y metales
ambientalmente sensible y atenta a las preocupaciones sociales,
reconociendo el papel clave de la minería en el desarrollo
de las Américas; y
Tomando nota de:
La Reunión Hemisférica de Ministros de Energía
que tuvo lugar en Santa Cruz de la Sierra en 1996, en la cual
se identificó el papel clave de la energía en el
progreso del desarrollo sostenible del Hemisferio; y
La Primera Conferencia Anual de Ministros de Minas de las Américas,
realizada en Santiago de Chile en 1996, la cual instó al
desarrollo económico, social y ambiental de la minería
en las Américas,
Los Gobiernos llevarán a cabo las siguientes iniciativas:
Iniciativa 59. Reconocer y apoyar el trabajo llevado a cabo para
implementar la agenda de energía de la Cumbre de las Américas,
coordinado por el Comité Guía Hemisférico
de Energía, que promueve el desarrollo y el uso energético
sostenible mediante: el incremento de la inversión en el
sector energético; la promoción de tecnologías
energéticas más limpias en los mercados de energía
eléctrica; el aumento de cooperación y entrenamiento
en materia regulatoria; el incremento de la sostenibilidad económica
y ambiental del sector petrolero; la creación de nuevas
oportunidades para el gas natural; la promoción de la eficiencia
energética; el desarrollo de estrategias de electrificación
rural y el intercambio de información sobre políticas,
programas y proyectos relacionados con el cambio climático.
Iniciativa 60. Crear condiciones regulatorias e institucionales
favorables para reducir las barreras a las inversiones en eficiencia
energética y al desarrollo y uso para proyectos de energía
renovables y tecnologías limpias que sean económicamente
viables y socialmente deseables.
Iniciativa 61. Incrementar sustancialmente el acceso a los servicios
energéticos de las zonas menos atendidas, especialmente
las comunidades rurales e indígenas. Al respecto, fomentar
la participación de la comunidad y la cooperación
de las organizaciones internacionales en la implementación,
cuando sea pertinente, y en el financiamiento de servicios de
energía apropiados y eficientes.
Iniciativa 62. Promover la introducción de tecnologías
más limpias y apropiadas de producción y consumo
de energía y de opciones tales como las que utilizan combustibles
alternativos, a través de iniciativas de intercambio de
tecnología entre los sectores público y privado.
Iniciativa 63. Estimular la cooperación hemisférica,
regional y fronteriza en el campo de la energía y minería,
auspiciando consultas entre los sectores público y privado
y la sociedad civil sobre temas específicos relacionados
con políticas, medidas comerciales, legislación,
aranceles, reglamentaciones, investigación y estructuras
institucionales.
Iniciativa 64. Incorporar instrumentos de política ambiental
que mitiguen y remedien los efectos negativos de las emanaciones
locales, de los vertimentos, de los desechos sólidos y
del uso de la tierra derivados de los procesos de producción,
transformación, transporte y uso de energía y de
minerales. Entre dichos instrumentos figuran mecanismos de mercado,
incentivos, programas voluntarios, asociaciones entre los sectores
público y privado e iniciativas en materia normativa.
Iniciativa 65. Asegurar que los temas pertinentes contenidos
en este Plan de Acción sean considerados en la Segunda
Conferencia Anual de Ministros de Minas de las Américas,
a celebrarse en Arequipa, Perú, en septiembre de 1997,
y en las reuniones subsiguientes de este grupo y se les dé
el respectivo seguimiento.
III. Aspectos institucionales y de financiamiento, tecnología
y cooperación
III.1 Arreglos institucionales
La responsabilidad primordial en la implementación de
este Plan de Acción para el Desarrollo Sostenible de las
Américas recae en los gobiernos, individual y colectivamente,
con la participación de todos los sectores de nuestras
sociedades. Para realizar un seguimiento sustancial y mantener
una adhesión continuada a las múltiples dimensiones
del desarrollo sostenible, los Gobiernos han decidido:
1. Encomendar a la Organización de los Estados Americanos
(OEA) el papel de coordinar el seguimiento de las diversas decisiones
de la Cumbre de las Américas sobre el Desarrollo Sostenible.
Al efecto, la OEA convocará las reuniones necesarias al
nivel que corresponda. En particular, la OEA, mediante la Comisión
Interamericana para el Desarrollo Sostenible (CIDS), examinará
el progreso de este Plan de Acción como parte de su temario.
El Secretario General de la OEA preparará un informe de
dicho progreso que estará disponible antes de la Cumbre
de las Américas de 1998, para lo cual deberá:
Reunir los documentos finales pertinentes de todas las reuniones
ministeriales y demás reuniones técnicas y de alto
nivel que se celebren en el contexto de este Plan de Acción;
y
Recopilar informes nacionales preparados voluntariamente en el
marco de este Plan de Acción y otros informes sobre el
cumplimiento de los compromisos y acuerdos adoptados en los foros
pertinentes sobre el desarrollo sostenible cuando dichos informes
incluyan referencias a las iniciativas emprendidas en el contexto
de este Plan de Acción.
2. Solicitar al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
(PNUD) y al Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
(PNUMA), entre otros órganos, organismos y entidades del
sistema de las Naciones Unidas, que desarrollen mecanismos adecuados
de colaboración y coordinación con la OEA dentro
de sus respectivas esferas de acción y mandatos, a fin
de respaldar los esfuerzos nacionales, regionales y hemisféricos
en favor del desarrollo sostenible.
3. Solicitar a los órganos, organismos y entidades del
sistema interamericano, como el Banco Interamericano de Desarrollo
(BID), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y
el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura
(IICA), así como a los organismos, instituciones y programas
regionales y subregionales del Hemisferio, que desarrollen mecanismos
adecuados de cooperación y coordinación con la OEA,
dentro de sus esferas de acción y sus mandatos, en respaldo
de los esfuerzos nacionales, regionales y hemisféricos
en favor del desarrollo sostenible.
4. Promover la coordinación y complementación entre
los procesos de seguimiento y ejecución del Plan de Acción
de la Cumbre de las Américas y de este Plan de Acción
mediante los mecanismos pertinentes. Para lograr este objetivo
la Comisión Interamericana para el Desarrollo Sostenible
(CIDS) y el Grupo de Revisión de la Implementación
de la Cumbre (GRIC) deberán intercambiar la información
pertinente.
5. Cooperar en el establecimiento de una red hemisférica
de funcionarios y expertos en derecho ambiental y en su ejecución
y cumplimiento, en coordinación con la OEA, con el fin
de facilitar el intercambio de conocimientos y experiencias y
constituir un punto focal para llevar a cabo, según corresponda,
los esfuerzos de cooperación para fortalecer las leyes
y normas y su implementación, así como la capacitación
en estas materias en aquellos países que requieran asistencia,
tomando en cuenta los estudios preparados por el Comité
Jurídico Interamericano.
III.2 Financiamiento
6. Complementar los esfuerzos de los Gobiernos para la ejecución
de este Plan de Acción mediante la asistencia oficial para
el desarrollo, la cooperación financiera bilateral y la
provisión de recursos por parte del Banco Mundial, el Banco
Interamericano de Desarrollo (BID), la Corporación Andina
de Fomento y otras instituciones financieras multilaterales, regionales
y subregionales.
7. A partir de la evaluación realizada en el marco de
la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones
Unidas sobre los avances registrados en el cumplimiento de los
compromisos adoptados en la Conferencia de las Naciones Unidas
sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo sobre la aportación
de recursos financieros, y a partir de la información proporcionada
por los países miembros de la OEA sobre los recursos financieros
aportados de conformidad con el párrafo 7 de la Declaración
de Santa Cruz de la Sierra y otros párrafos de esta Declaración
relativos a mecanismos de financiamiento nacional e internacional
para la instrumentación del Plan de Acción, encomendar
a la OEA la identificación de mecanismos de respuesta,
así como de medios y modalidades para fortalecer el financiamiento
público y privado para el desarrollo sostenible hemisférico.
En esta tarea, la OEA deberá contar con la colaboración
del PNUD, el Banco Mundial, el BID y la Comisión Económica
de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe
(CEPAL), entre otros organismos de cooperación hemisférica
e instituciones financieras internacionales, así como de
las organizaciones regionales y subregionales competentes. Las
propuestas pertinentes deberán ser canalizadas para su
consideración a través del mecanismo de seguimiento
descrito en el apartado III.1.
8. Apoyar los programas de reducción y reconversión
de deuda a nivel gubernamental, multilateral, bilateral y privado,
aprovechando la experiencia de los países que han adoptado
tales programas, como mecanismos para incentivar el financiamiento
de este Plan de Acción.
9. Respaldar las políticas encaminadas a la creación
y el fortalecimiento de Fondos Nacionales para el Medio Ambiente
como mecanismos de fomento y canalización del apoyo nacional
e internacional a las iniciativas para financiar el desarrollo
sostenible.
10. Desarrollar instrumentos financieros que respalden el uso
sostenible y la conservación de la diversidad biológica,
incluyendo los fondos de capital de riesgo, los fondos para becas
de capacitación de recursos humanos, particularmente de
representantes de la pequeña empresa y/o de las organizaciones
no gubernamentales, sobre las mejores prácticas de desarrollo
sostenible, a efectos de fomentar las alianzas de los sectores
público y privado.
11. Optimizar el uso de los programas de los organismos existentes
a nivel multilateral, bilateral y no gubernamental que ofrecen
financiamiento y asistencia técnica para la iniciación
de proyectos relacionados con tecnologías no contaminantes,
el uso eficiente de los recursos y el mantenimiento de los recursos
naturales renovables en apoyo de este Plan de Acción.
III.3 Transferencia científica y tecnológica
12. A partir de la evaluación realizada en el marco de
la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones
Unidas sobre los avances registrados en el cumplimiento de los
compromisos adoptados en la Conferencia de las Naciones Unidas
sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo en relación con
la transferencia de tecnología, y de conformidad con el
párrafo 7 de la Declaración de Santa Cruz de la
Sierra, encomendar a la OEA, que para la instrumentación
de este Plan de Acción, evalúe el cumplimiento de
los compromisos establecidos en el párrafo 7 en materia
de conocimiento científico y tecnológico, identificando
las necesidades de los países y los obstáculos existentes
y proponiendo los caminos destinados a superarlos, incluyendo
el desarrollo de la capacidad institucional. Las propuestas pertinentes
deberán ser canalizadas para su consideración a
través del mecanismo de seguimiento descrito en el numeral
III.1.
13. Solicitar al PNUD que formule un proyecto que respalde el
establecimiento de una red hemisférica de sistemas de información
sobre desarrollo sostenible, como se indica en el Programa 21
y como una de las responsabilidades asignadas al Programa de la
Red de Desarrollo Sostenible (SDNP). El objetivo de esa red será
difundir entre los países del Hemisferio la información
que necesiten sobre asuntos económicos, sociales, ambientales,
jurídicos, institucionales y científicos y tecnológicos
a nivel nacional, subregional, regional y hemisférico.
14. Apoyar las iniciativas contenidas en el Plan de Acción
de la Reunión Hemisférica de Ministros de Ciencia
y Tecnología celebrada en Cartagena en 1996, especialmente
aquellas conducentes al desarrollo de las capacidades científicas
y tecnológicas de los países del Hemisferio, al
desarrollo de la cooperación científica y tecnológica
en favor de los países de menor desarrollo económico
relativo y al fortalecimiento de las iniciativas multilaterales
adaptadas en la región, como las del BID y la OEA, en especial
por intermedio del Programa Mercado Común del Conocimiento
Científico y Tecnológico (MERCOCYT), entre otras.
III.4 Participación pública
15. Con el objeto de apoyar las iniciativas específicas
sobre participación pública contenidas en el Plan
de Acción, encomendar a la OEA que dé prioridad
a la formulación de una estrategia interamericana para
la promoción de la participación pública
en la toma de decisiones para el desarrollo sostenible, teniendo
en cuenta las recomendaciones del Seminario Interamericano de
Participación Pública celebrado en Montevideo en
1996.
16. La estrategia deberá promover el intercambio de experiencias
e información entre los representantes de gobierno y grupos
de la sociedad civil en lo que se refiere a la formulación,
la ejecución y el mejoramiento de políticas y programas
de desarrollo sostenible, mecanismos legales e institucionales,
incluido el acceso y flujo de información entre los actores
relevantes, programas de capacitación y procesos de consulta
utilizados a nivel nacional para asegurar la participación
de la sociedad civil. Establecer a nivel regional procesos de
consulta tales como foros periódicos para el diálogo
entre gobiernos y sociedad civil en reuniones de alto nivel convocadas
por la OEA y, cuando sea necesario, apoyar la integración
y el funcionamiento de los Consejos Nacionales de Desarrollo Sostenible,
usando la experiencia de Centroamérica y otros consejos
existentes en el Hemisferio.
http://www.prodiversitas.bioetica.org/declaraciones.htm

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