Introducción
y Antecedentes
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La realización de proyectos de protección ambiental
y de control de contaminación en Venezuela ha estado inscrita
en un marco legal sujeto a cambios importantes, y ya se ha anunciado
que vienen otros. Si bien es cierto que este fenómeno no
es exclusivo del caso venezolano, no es menos cierto que, en el
caso de este país, esta situación ha tenido gran
incidencia en la manera de abordar dichos proyectos.
La preocupación internacional, por el impacto ambiental
causado por la aceleración de las actividades de industrialización
en el mundo a partir de la segunda guerra mundial, tiene menos
de treinta y cinco años. La Primera Conferencia sobre Ambiente
y Desarrollo, convocada por la Organización de las Naciones
Unidas, tiene lugar en Estocolmo, Suecia, en 1972. El Primer Congreso
Internacional de Ecología se celebra en La Haya, Holanda,
en 1974.
Los resultados de esta actividad, en el caso de Venezuela, comienzan
a sentirse en 1976, cuando se promulga la Ley Orgánica
del Ambiente, y en 1977, cuando se crea el Ministerio del Ambiente
y Recursos Naturales Renovables, MARNR. Sin embargo, las primeras
regulaciones que requieren inversiones en adecuación, y
que establecen plazos de cumplimiento, aparecen hacia 1985, acompañadas
de decretos con incentivos positivos, de naturaleza financiera
y fiscal, coordinados con el Ministerio de Hacienda.
Al cabo de algunos años de trabajo de promoción
de la protección ambiental siguiendo el esquema de incentivos
positivos, el balance que se puede observar para principios de
los noventa es desalentador. Las oportunidades constituidas por
los incentivos positivos fueron capitalizadas casi exclusivamente
por empresas grandes (muchas de ellas multinacionales o transnacionales),
en las cuales la posibilidad de impacto ambiental, derivado de
la escala y concentración de operaciones y materiales,
ya constituía un área de gerencia de riesgos y de
formulación de políticas y planes de contingencia;
complementariamente, estas empresas contaban, en el área
de gestión financiera, con el recurso humano calificado
para identificar y manejar las ventajas y oportunidades de los
incentivos oficiales. Comparativamente, son pocos los proyectos
emprendidos bajo este régimen por las empresas medianas
y pequeñas.
Los resultados anteriormente descritos vienen determinados por
una combinación compleja de factores, entre los que cabe
destacar algunos como la cultura empresarial prevaleciente (en
relación con temas ambientales), la calificación
del personal técnico (en materia de remediación
y control de contaminación), y la coyuntura económica
general desfavorable, la cual se prolonga a través de los
años ochenta y principio de los noventa; un sentimiento
de creciente desilusión respecto a los resultados obtenidos
de esta manera de gestión también determina que
en el pensamiento político dominante gane adeptos la tesis
de que la protección del ambiente requiere de incentivos
mucho más fuertes, eventualmente compulsivos (judiciales),
y, en esta línea de pensamiento, en 1992 se promulgan la
Ley Penal del Ambiente y las Normas Técnicas Complementarias,
con los incentivos negativos que se derivan de su naturaleza Penal.
En dichos instrumentos se establecen fechas límites para
la adecuación de la calidad de vertidos líquidos
(el año 1994, según Decreto N° 2.224) y de emisiones
atmosféricas (el año 1995, según Decreto
N° 2.225).
Las fechas límites citadas fueron objeto de intenso debate
y discusión al nivel legal, con la Fiscalía General
de la República disputando que la gestión ordinaria
del MARNR tuviera precedencia sobre la aplicación, por
parte del sistema judicial, de una ley ordinaria, tal como la
Ley Penal del Ambiente. En un sentido medular, se sustrajo la
gestión ambiental de las manos del MARNR, para entregarla
a los jueces de la jurisdicción penal ordinaria; las penas
establecidas en la Ley van desde medidas precautelativas, el cierre
permanente de operaciones y empresas (personas jurídicas),
hasta las sanciones corporales (arresto y prisión) para
los funcionarios de las empresas.
A pesar de la amenaza legal (incentivos negativos), la difícil
coyuntura política y económica que transita Venezuela
desde 1992 hasta 2001 se traduce en relativamente pocos proyectos
ambientales en este período, con las pequeñas y
medianas empresas de nuevo rezagadas en esta área.
Cambios en las Normas Técnicas introducidos en los años
1994 y 1995 (Decretos N° 638 y N° 883), en anticipación
a las prescripciones de los términos vigentes, sujetaron
la realización de proyectos ambientales a procesos de negociación
con el MARNR, con aprobación y seguimiento por parte del
mismo, condición que se mantiene hasta el momento actual.
En rigor, podría afirmarse que se devuelve al MARNR la
competencia para dirigir la gestión ambiental, mediante
instrumentos que permiten a las empresas progresar en esta área
sin contravenir los preceptos de la Ley Penal del Ambiente.
La medida del éxito, en términos de los proyectos
instalados y sus características, de esta estrategia de
gestión, caracterizada por la restitución del MARNR
a su función medular de promoción de la protección
ambiental y el control de la contaminación, y el progreso
de la misma desde 1995 hasta otros eventos, tales como el cambio
del procedimiento judicial, de modelo inquisidor a modelo acusatorio,
son parte de la justificación de los argumentos de estratificación
por períodos de tiempo de la investigación cuyos
resultados resumidos se presentan en este artículo.
Por su parte, la respuesta de la Academia ha sido comparativamente
lenta. En 1992, la Ingeniero Químico Griselda Ferrara de
Giner, profesora e investigadora de la Universidad Central de
Venezuela UCV, publica el estudio La Investigación Sanitaria
y Ambiental en la Universidades de América Latina(1)
. Para 1995, las posibilidades de estudios de pregrado son escasas,
destacando el título de Ingeniero de Conservación
de Recursos Naturales Renovables otorgado por la Universidad Nacional
Experimental de Los Llanos Ezequiel Zamora (UNELLEZ). Entre las
opciones de postgrado, la mayoría de los títulos
se ofrece en las áreas de Ciencias Ambientales y de Gerencia
Ambiental, aunque también hay estudios de postgrado en
las áreas de Ambiente y Desarrollo, y Ecología.
Hay postgrados en Ingeniería Ambiental en las Universidades
Central de Venezuela y del Zulia, e iniciándose en la de
Carabobo; también el Instituto Venezolano de Investigaciones
Científicas IVIC otorgó títulos de postgrado
en Ingeniería Ambiental. Una excepción interesante
la constituye el Centro Interamericano de Desarrollo Integral
de Aguas y Tierras CIDIAT, el cual fue establecido mediante acuerdo
entre el Gobierno Nacional y la Secretaría General de la
Organización de Estados Americanos OEA, firmado en Washington
en 1965, adhiriéndose a la Universidad de Los Andes ULA
en el mismo año; como reconocimiento a su excelente trayectoria
académica, el Consejo Nacional de Universidades CNU autorizó
en 1991 el funcionamiento del CIDIAT como Centro de Estudios de
Postgrado, integrándose al Sistema de Educación
Superior Venezolano en 1994, adscrito como dependencia de la ULA,
y redesignado como Centro Interamericano de Desarrollo e Investigación
Ambiental y Territorial. En la Universidad Católica Andrés
Bello UCAB, la primera materia con contenido programático
de Ingeniería Ambiental se introduce en pregrado, en la
Escuela de Ingeniería Industrial, en 1994; el postgrado
en Ingeniería Ambiental abre su oferta en 1996. En el otro
extremo, el más "tardío", en la Universidad
Metropolitana UNIMET la primera materia con contenido programático
en Administración Ambiental se comienza a ofrecer, en pregrado,
apenas en el período 2000 - 2001, aunque existió
anteriormente, y por un tiempo, un postgrado con especialización
de Ingeniería Ambiental, coordinado por el Ingeniero Eduardo
Genatios.
La disciplina de la Ingeniería Ambiental aparece como
una oferta académica diferenciada sólo en los años
sesenta. Sus programas tienen un contenido fundamental de ingeniería
civil, en las disciplinas de la misma que comparten áreas
de gestión con la salud pública, tales como la ingeniería
hidraúlica y la ingeniería sanitaria; rápidamente
incorpora elementos de la ecología y de la ética.
En Venezuela, en las actividades de ingeniería ambiental,
es frecuente encontrar profesionales provenientes de la ingeniería
civil, biología y química; la oferta de competencias
prevaleciente tiene un mayor componente en el lado de la realización
de Estudios de Impacto Ambiental (prevención) que en el
lado de la remediación de problemas existentes. La falta
de mayor profesionalización en esta especialidad es percibida,
por algunas ONG´s supranacionales, como una de las causas
raíces de la falta de conciencia, en la sociedad latinoamericana
en general, sobre el tema.
En palabras del ilustre venezolano Arnoldo J. Gabaldón(2),
quien fuera el primer titular como ministro del MARNR, "Las
condiciones ambientales en una nación están determinadas
por el comportamiento de la sociedad frente al entorno,... el
hombre, en su vida cotidiana, también actúa sobre
el ambiente, en función de los valores culturales que le
son transmitidos."(3). Él plantea
que el Gobierno debe ser, por un lado, promotor de la conciencia
social que genera demanda de resultados en materia de gestión
ambiental (por la vía de la educación) y, por otro
lado, órgano de actuación en dicha materia (por
la vía de la ética, la efectividad y la planificación).
Los grandes "quiebres" que ha experimentado la sociedad
venezolana en los últimos 70 años han creado tal
diversidad de áreas de atención para los políticos
que, considerados en conjunto con un entorno económico-social
aún desfavorable, limitan las posibilidades de concentración
en el área de gestión ambiental.
Siendo que el Sector Privado:
- Es el que cuenta con la representación más nutrida
de empresas pequeñas, medianas, y grandes, entre las
que figuran las que se encuentran más rezagadas en materia
de adecuación de sus procesos a las nuevas demandas legales
en materia ambiental.
- Es el que mayor cantidad de profesionales emplea, reforzando
la importancia de una educación ambiental (ética,
gerencial y técnica) adecuadamente orientada en ellos.
- Es el objeto de los incentivos, los cuales no son aplicables
al Sector Público.
Se plantea que un trabajo, específicamente un estudio
descriptivo - explicativo, retrospectivo, cuyo propósito
sea producir una caracterización cuantitativa y cualitativa
de los proyectos ambientales emprendidos por el Sector Privado
en Venezuela desde 1992 hasta 2001, proveerá patrones para:
(1) la formulación de contenidos programáticos para
estudios de pregrado y postgrado, en la formación de los
profesionales y técnicos requeridos, y (2) el diseño
de incentivos que el Gobierno pueda ofrecer para estimular la
ejecución de los mismos.
Por otra parte, la importante participación del Sector
Público en el desarrollo de proyectos ambientales, con
enfoque y propósitos distintos a los que motivan al Sector
Privado, hacen que la presencia de información sobre tales
proyectos constituya una parte indispensable de un estudio como
el planteado.
En las líneas que siguen se presentan, resumidos, los
principales hallazgos de tal estudio, las características
de la muestra de proyectos manejada, así como otras particularidades
de la información recopilada.
| Total de
Proyectos (Temas e Ítems) Analizados |
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En el curso de la investigación se recolectó información
relativa a un conjunto constituido por 341 unidades de análisis
(temas e ítems), correspondiente a 129 proyectos del Sector
Privado y a 133 proyectos del Sector Público, para un total
de 262 proyectos analizados entre los realizados durante la coyuntura
de tiempo considerada (1992 - 2001). La distinción de TEMA
corresponde a un proyecto cuyo propósito es enteramente
relacionado con gestión ambiental, en tanto que se manejó
como ÍTEM a cualquier subproyecto de gestión ambiental
enmarcado dentro de otro proyecto mayor.
Caracterización de los Proyectos
En esta sección se presentan y justifican los diversos
argumentos de estratificación utilizados para el manejo
de las diferentes variables analizadas en la investigación.
La caracterización subsiguiente de los proyectos, así
como también el resumen de los resultados, hace uso de
dichos argumentos. Cabe destacar que la información hallada
durante la investigación resultó particularmente
incompleta y fragmentada en cuanto a los detalles de los alcances
de la gerencia de los proyectos mismos, tanto en términos
de actividades a ser desarrolladas o estructura desagregada del
trabajo EDT, como en relación a estructura organizativa
(relaciones y perfiles de los participantes y sus especialidades
o competencias), estimación de costos o estructura desagregada
de los mismos (EDC), y especificación de tecnologías;
los cronogramas de ejecución encontrados son referenciales
y exhiben poca desagregación de actividades, por lo que
difícilmente pueden ser utilizados para control de proyectos.
Como hallazgo resulta interesante pues caracteriza a la información
encontrada en los registros como correspondiente mayormente a
las fases de ingeniería conceptual y básica de los
proyectos, con limitada presencia de documentos de ingeniería
de detalle.
Los argumentos de estratificación a ser utilizados en
el análisis cuantitativo de los resultados son los siguientes:
- Naturaleza de los proyectos.
- Agrupación de las empresas u organizaciones.
- Períodos de tiempo analizados.
- Información seleccionada del Sector Público
Naturaleza de los Proyectos
Atendiendo a los objetivos generales del estudio, relacionados
con proyectos (no con estudios) de protección ambiental
y de control de contaminación, la primera estratificación
de las naturalezas de los proyectos se hizo a partir de los ámbitos
generalmente aceptados de la gestión de la calidad ambiental,
los cuales se reflejan en hechos como, por ejemplo, la existencia
de la correspondiente organización dentro del MARNR (ahora
Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales MARN):
- Tratamiento de vertidos líquidos.
- Control de emisiones atmosféricas.
- Manejo de desechos peligrosos.
Sin embargo, la diversidad de proyectos encontrados condujo a
la decisión de incorporación de algunos argumentos
adicionales, por considerarlos relevantes para la formulación
de observaciones. De esta manera, se incluyen también las
categorías de naturalezas siguientes:
- Tratamiento de aguas blancas.
- Manejo de desechos sólidos.
- Otros. Esta categoría genérica engloba proyectos
de muy diverso tipo, incluyendo: remediación de pasivos
ambientales en suelos, acuíferos y cuerpos de agua; obras
para reparación de daños ambientales causados
por accidentes operacionales; proyectos experimentos para sustitución
de agroquímicos (fertilizantes y pesticidas); proyectos
experimentos para desarrollo de tecnologías de "bioremediación"
(destrucción de químicos y de residuos petrolizados
por medios biológicos); obras para protección
de cauces, áreas bajo régimen especial, y refugios
de fauna y flora; y modificación de instalaciones existentes
no asociables a ninguna otra naturaleza específica de
proyecto, pero que se registran como proyectos ambientales.
La adscripción de un proyecto dado a una categoría
de naturaleza de las indicadas se hizo a partir de los elementos
más destacados del mismo. Cuando el proyecto tiene un objeto
único se considera un tema; cuando el proyecto tiene varios
objetivos o "subproyectos" y todos o algunos de ellos
son diferenciables por su naturaleza, se consideran ítems.
Las unidades de análisis están constituidas por
la combinación de temas e ítems. En ciertos casos
se presentaron dificultades para la asociación de una unidad
de análisis a una u otra naturaleza de proyecto; los problemas
encontrados se derivan de factores tales como: un proyecto puede
incluir varios ítems "combinados" (e.g:. manejo
conjunto de desechos sólidos y peligrosos); algunas instalaciones
están en construcción desde hace algún tiempo,
en transición desde los estudios de impacto ambiental EIA
a la fase de arranque y registro de sus actividades, con algunos
ítems construidos y otros no (e.g.: algunas instalaciones
de las asociaciones estratégicas petroleras); algunas rehabilitaciones,
mejoras, ampliaciones, o reparaciones mayores también han
sido registradas como nuevos proyectos ambientales. Para los efectos
de la adscripción a una categoría de naturaleza
no se consideró el tamaño del proyecto; la muestra
analizada en el estudio exhibe un amplio rango de tamaños
de proyectos en todas las naturalezas caracterizadas.
Agrupación de las Empresas u Organizaciones
La organización y agrupación de las empresas según
argumentos de estratificación útiles para los propósitos
del estudio requiere de algunas consideraciones. Las características
de las empresas de la muestra analizada hacen difícil el
manejo de la Clasificación Industrial Uniforme de las Naciones
Unidas C.I.U.NN.UU., con sus numerosas ramas, aunque la misma
es la utilizada en los distintos decretos y regulaciones vigentes
en el área de gestión legal ambiental, así
como también es la que manejaba la antigua Oficina Central
de Estadísticas e Informática OCEI. Entre las dificultades
experimentadas figuran: una misma persona jurídica puede
englobar múltiples unidades de negocios, pertenecientes
a varias ramas diferentes de la C.I.U.NN.UU.; y, los procesos
patrimoniales de privatizaciones, divisiones, fusiones y adquisiciones,
hacen que hayan cambiado las razones sociales de algunas personas
jurídicas encontradas en los registros. Para facilitar
la estratificación, las empresas se agruparon en función
de la actividad más conspicua e importante de cada una
de las personas jurídicas patrocinantes o promotores de
proyectos. Las agrupaciones ("subsectores") resultantes
de la recombinación de actividades son las siguientes:
- Alimentos.
- Farmacéutico y Cosméticos.
- Petróleo y Químico.
- Minería (industrias básicas).
- Manufacturas Metálicas.
- Otros (todas las demás).
Como un hallazgo colateral, las empresas así agrupadas
exhiben unas características comunes interesantes en cuanto
a la relación que puede inferirse entre el tamaño
de la organización y la actividad de la misma en proyectos
ambientales; dicha inferencia se analiza en el resumen de los
resultados.
Períodos de Tiempo Analizados
La coyuntura de tiempo, desde 1992 hasta 2001, dentro de la que
se analizaron los proyectos realizados en materia de protección
ambiental y control de la contaminación, se subdividió
en varios períodos, atendiendo a argumentos con fundamento
en los cambios legales que tuvieron lugar en fechas precisas:
- Período 1992 - 1995: se extiende desde la promulgación
de la Ley Penal del Ambiente y sus Normas Técnicas, hasta
el advenimiento de los Decretos 883 y 638, sobre vertidos líquidos
y emisiones atmosféricas respectivamente, los cuales
están vigentes desde entonces.
- Período 1996 - 1999: se extiende hasta la ocurrencia
de varios eventos importantes. Elecciones, y un nuevo gobierno
que hace cambios diversos, entre ellos en el MARN (antes MARNR);
cambios en el régimen judicial y sus instrumentos, pasando
a un modelo acusatorio.
- Período 2000 - 2001: siguiendo a la promulgación,
en marzo del 2000, de una nueva Constitución(4),
y hasta el final de la coyuntura en estudio.
La elección de la fecha de un proyecto, para la estratificación
del mismo según los períodos indicados, presenta
problemas en algunos casos. La información en registros
y archivos no es consistente en cuanto a cuáles son los
atributos a considerar para una fecha: si la aprobación
del proyecto, o el inicio de la construcción, o la terminación
de la construcción, o la certificación luego de
la puesta en marcha. Hay proyectos analizados para los que no
se consiguió ninguna fecha manejable; en otros casos, los
proyectos se extienden entre dos años, o aún entre
dos de los períodos de estratificación considerados.
Cuando fue posible, se utilizó para la caracterización
la fecha de inicio previsto de la construcción, según
los registros encontrados. La ausencia de información sobre
fechas no parece obedecer a elementos cualitativos particulares;
en otras palabras, se presenta como "simétrica"
o aleatoria a lo largo de la coyuntura considerada, lo cual permite
que los análisis sobre la base de la información
disponible resulten aceptables.
Información Seleccionada del Sector Público
Aunque inicialmente ajeno a los objetivos específicos
del estudio, el análisis de cierta información,
obtenida en el transcurso de la investigación, sobre los
proyectos realizados por el Sector Público, durante la
coyuntura considerada, resulta de interés y relevancia
para los propósitos del trabajo. Entre los elementos identificados
se encuentran los siguientes:
- A pesar de la diversidad de agentes existentes, si se considera
la combinación de entes de la administración pública
centralizada y descentralizada, el registro de proyectos ambientales
concentra a relativamente pocos factores, claramente encabezados
por el MARN.
- Teniendo diferentes "clientes" finales, los proyectos
del Sector Público se concentran en proyectos de naturaleza
diferente a los del Sector Privado; ese es el caso, por ejemplo,
de los proyectos de tratamiento de aguas blancas, los cuales
el MARN registra como proyectos ambientales.
- El Sector Público utiliza los mismos "diseñadores"
consultores que el Sector Privado. Se encontró el nombre
de reconocidas empresas de ingeniería vinculado a proyectos
del MARN, de institutos autónomos (aeropuertos, puertos,
cuerpos de agua,
), de gobernaciones y de alcaldías.
Este elemento compartido es importante en el diseño de
la formación de recursos humanos técnicos calificados,
aún cuando los temas de los proyectos y los clientes
finales exhiban características particulares y diferentes
en cada uno de los sectores considerados.
| Resumen
de Resultados e Inferencias |
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Las limitaciones de la información disponible en las fuentes
utilizadas determinan que ciertos resultados sean presentados
en forma cualitativa. Por otro lado, algunas de las variables
de interés son de naturaleza cualitativa en sí mismas,
o bien sus atributos mantienen analogías con argumentos
de dicha naturaleza. En algunos casos se enuncian inferencias
explicativas sobre la causalidad subyacente tras los resultados
encontrados.
Tamaño de las empresas
La selección de este atributo en primer término
no es aleatoria; el mismo parece determinar, o, al menos, incidir
en, otros atributos de la muestra de proyectos analizada.
Si, de acuerdo con la Ley de Promoción y Desarrollo para
la Pequeña y Mediana Industria, publicada en Gaceta Oficial
n° 5552 Ext. del 12 de noviembre de 2001, para Venezuela se
define mediana industria como la que tiene menos de 100 trabajadores
y producción inferior a 250.000 Unidades Tributarias(5)
anuales, entonces, y según la lista de empresas relacionadas
con los proyectos analizados, la mayoría de las empresas
del Sector Privado que han emprendido proyectos ambientales en
Venezuela son GRANDES. Adicionalmente, muchos de los nombres evocan
a casas matrices transnacionales, o representan la participación
de capitales extranjeros, tanto privados como públicos,
importantes. Las razones y explicaciones de esta situación
encontrada pueden pasar por variadas combinaciones de diversos
elementos comunes a muchas de las empresas:
- Concentración de materiales y operaciones en pocas
instalaciones grandes, con alto potencial de impacto ambiental
por un lado, pero también con la posibilidad de economías
de escala importantes en los proyectos ambientales.
- Muchas de las plantas han sido construidas antes de los años
ochenta, cuando la protección ambiental no era aún
un parámetro de diseño generalmente aceptado.
En estos casos, los proyectos constituyen esfuerzos de adecuación
de los procesos existentes ("retrofitting" de equipos;
accesorios "add-ons") a las nuevas especificaciones
legales. Requieren de inversiones de capital, cuantiosas en
algunos casos, e incurren en costos adicionales de operación,
en tanto que agregan poco o ningún valor a la producción.
- Pautas de comportamiento de "clase mundial", en
materia de ciudadanía corporativa en los países
y comunidades en los que operan, así como también
experticia interna preexistente en materia de gestión
ambiental.
- Mayor exposición a visibilidad y escrutinio oficiales.
- Disponibilidad de recursos económicos y capacidad financiera,
derivadas de la concentración de altos porcentajes de
las ventas en pocas empresas.
- Disponibilidad de recursos organizacionales y humanos especializados
en la gestión de aspectos legales y técnicos que
afectan a las empresas.
El hecho de que los proyectos encontrados en la investigación
pertenezcan mayormente a grandes empresas no necesariamente significa
que no existen proyectos en la pequeña y mediana industria.
De hecho, los consultores y los representantes y vendedores de
equipos entrevistados dan cuenta de negocios con clientes de este
tipo. Sin embargo, las pequeñas y medianas empresas no
consignan ni registran su actividad en proyectos ambientales de
la misma manera que las grandes empresas, además de que
dicha actividad es proporcionalmente mucho menor, si bien, ciertamente,
no es inexistente. El mismo marco de referencia legal e institucional
general resulta en gestiones muy diferentes, dependiendo del tamaño
de la empresa y de los atributos que se pueden asociar al mismo,
lo que significa que las normas, por sí solas, no son suficientes.
Esto último es axioma de la sociología clásica.
En el caso de las pequeñas y medianas industrias PyMI´s,
la "remediación" de las "deficiencias ambientales"
de los procesos existentes, los cuales fueron mayormente instalados
con anticipación a las dificultades económicas experimentadas
en los últimos veinte años, no parece que vaya a
tener lugar por la vía de la adecuación de los mismos
mediante proyectos para la incorporación de accesorios
y complementos, en el marco regulatorio existente. Todo parece
apuntar a que la "atrición ambiental"(6)
no constituye energía potencial suficiente para promover
la mejora de la gestión en esta área, y que sólo
la generación de riqueza suficiente para justificar la
sustitución de equipos por tecnologías "de
punta", "eco-eficientes", "limpias",
tendrá efecto en las PyMI´s, dentro de sus procesos
de desgaste y renovación naturales, así como también
de adaptación a los nuevos requerimientos de los mercados,
lo cual significa, como mínimo, un término de mediano
plazo, y la concurrencia de incentivos adicionales de naturaleza
económica, financiera y fiscal, entre otros. Aún
cuando en los decretos de 1995, sobre vertidos líquidos
y emisiones atmosféricas, se incluye la presentación
de la situación financiera de las empresas como un recaudo
opcional a ser considerado en la suscripción de acuerdos
de adecuación con el MARNR, la evidencia sugiere que este
"incentivo" tuvo muy poco efecto sobre las PyMI´s.
La obligatoriedad de realizar Estudios de Impacto Ambiental EIA´s
o Evaluaciones Ambientales Específicas EAE´s (Decreto
1.257 Art°. 4: "
cualquier persona, natural o jurídica,
pública o privada, interesada en llevar a cabo programas
y proyectos de desarrollo, debe notificarlo ante el MARNR,
")
apunta a asegurar que toda acción a realizar sea "ambientalmente
amigable".
El marcado sesgo encontrado en los resultados, en cuanto a la
participación de empresas grandes en la realización
de proyectos de protección ambiental y control de contaminación,
tiene importante impacto en otras variables analizadas en la investigación,
tal como es el caso del Costo, así como también
el del Perfil de los Técnicos, las cuales pasan a convertirse
en variables dependientes del tamaño de la empresa.
En efecto, en relación con el costo de los proyectos,
la evidencia encontrada sugiere, como resultado para el caso de
las empresas grandes, la siguiente generalización empírica
(cualitativa): el tamaño (léase costo) absoluto
de los proyectos es relativamente grande, estrechamente asociado
con el tamaño de las instalaciones a las cuales se vinculan,
aún cuando resulta pequeño si la inversión
se compara con los niveles de actividad (léase participación
en las ventas de la agrupación o subsector) y la cantidad
de recursos patrimoniales de las empresas. La información
disponible no resulta suficiente para formular generalizaciones
empíricas para los proyectos ambientales emprendidos por
PyMI´s, aún cuando sería posible anticipar
un efecto de "economías de escala" inversas:
a menor escala de producción, mayor costo proporcional
de instalación de tecnologías de control de contaminación.
Adicionalmente, como el marco regulatorio ambiental exige que
cada empresa "remedie" dentro de sus instalaciones,
no es, en rigor, lícito el compartir instalaciones de tratamiento
y control de contaminación entre empresas.
Respecto al perfil de los técnicos, resulta una variable
dependiente tanto del tamaño de la empresa como del tamaño
del proyecto, dado que dichos atributos se presentan muy sesgados
en la información disponible. La combinación de
empresas grandes y de proyectos grandes en términos absolutos
determina la posibilidad de la siguiente generalización
empírica: en el caso de empresas grandes del Sector Privado,
los proyectos ambientales tienden a ser realizados externamente
a las empresas objetivo, por consultores y por suplidores de tecnologías
de tratamiento y control, con creciente participación de
estos últimos en desmedro de los primeros, con la participación
de agentes provenientes del interior de las empresas clientes
encargados de la conceptuación, control y gerencia de los
proyectos más que del desarrollo de la ingeniería
de detalle de los mismos. El Sector Público parece repetir
también este patrón de conducta, especialmente en
los proyectos más recientes. Los proyectos ambientales
(léase la ingeniería ambiental) parecen exhibir
un importante grado de "transfuncionalidad" en cuanto
a los participantes, con profesionales provenientes de diversos
campos: biología; química; ingeniería (civil,
química, mecánica y otras); agronomía; ecología;
arquitectura y urbanismo; medicina (toxicología; sanitaria);
hidrología; meteorología; y otros. Para el caso
de las PyMI´s, la información obtenida de los proveedores
de equipos de tratamiento sugiere que las mismas, en sus proyectos,
tienden a comprar equipos como "paquetes" que incluyen
diseño, instalación y arranque; la participación
mayor la concentran los proveedores mismos, los cuales cuentan,
a su vez, con el soporte técnico de las marcas y fabricantes
que representan.
Naturaleza del problema resuelto y tecnología empleada
En esta sección se describen los resultados hallados al
analizar la información disponible relativa a naturaleza
del proyecto, naturaleza del problema resuelto y tecnología
de remediación empleada.
1. Tratamiento de vertidos líquidos: los proyectos con
mayor incidencia en esta área recurren a diversas variantes
de tecnologías de digestión aeróbica, lo
que permite inferir que los problemas más importantes tienen
que ver con carga orgánica y demanda biológica de
oxígeno.
2. Control de emisiones atmosféricas: el problema más
importante en términos de cantidad de proyectos es el control
de material "particulado"(7), y el
recurso técnico más utilizado los medios filtrantes.
Resulta interesante que éste es también, literalmente,
el más conspicuo de los problemas de contaminación
atmosférica, y uno de naturaleza relativamente fácil
de controlar.
3. Manejo de desechos sólidos: los proyectos encontrados
en esta área tienen más que ver con el acondicionamiento
y manejo del desecho que con la disposición final del mismo;
hay proyectos para la destrucción de materiales que van
desde papelería obsoleta hasta "tarjetas telefónicas".
4. Manejo de desechos peligrosos: la actividad con más
proyectos en esta área tiene que ver con la contratación
de servicios especializados para la remoción y disposición
de PCB´s (PolyChlorinated Biphenils, bifenilos policlorados)(8).
Más de treinta de las empresas del Sector Privado analizadas
han contratado servicios de este tipo. Si en el análisis
se excluye al manejo de PCB´s, los proyectos más
importantes se relacionan con la instalación de dispositivos
incineradores de desechos peligrosos para el servicio interno
de ciertas empresas, particularmente en empresas de la agrupación
Farmacia y Cosméticos. El estudio ratifica la importancia
de los desechos peligrosos y su manejo como una preocupación
del Sector Privado.
En términos de agregados grandes, la información
disponible permite priorizar las naturalezas de los proyectos
realizados por el Sector Privado según la siguiente escala
de incidencia (¿importancia?) relativa: (1) tratamiento
de vertidos líquidos, (2) manejo de desechos peligrosos,
y (3) control de emisiones atmosféricas.
Resulta interesante observar que la actividad en proyectos de
diversa naturaleza no ha sido uniforme (simétrica) en el
tiempo, en el horizonte de la coyuntura analizada. Hay más
actividad de proyectos de tratamiento de vertidos líquidos
y de control de contaminación atmosférica en la
primera mitad de dicha coyuntura, en tanto que el manejo de desechos
peligrosos cobra creciente importancia en la segunda mitad de
la misma. Esto permite formular interrogantes nuevas sobre el
grado de solución de los problemas alcanzado colectivamente,
así como sobre la efectividad de las regulaciones.
Estandarización de la información sobre proyectos
La información disponible en las diversas fuentes consultadas
no está estandarizada. A pesar de ciertas especificaciones
explícitas en los decretos regulativos, el grado de organización
y de detalle de la información consignada no es uniforme;
existen pocos formatos obligatorios. La información técnica
de los proyectos es, necesariamente, una función de los
mismos y de sus características, y la evidencia sugiere
que la misma es consignada, dentro del proceso aprobatorio, en
las fases tempranas de la definición, con escaso seguimiento
formal posterior de la fase de desarrollo o de la ingeniería
de detalle, con la ausencia o limitaciones de la correspondiente
información. Subyacentes a la situación encontrada
parecen coexistir razones tanto coyunturales como estructurales.
Factores promotores e inhibidores de proyectos: un campo de
fuerzas
Puede visualizarse la evolución de los proyectos de protección
ambiental y control de contaminación, emprendidos después
de la promulgación de la Ley Penal del Ambiente y Normas
Técnicas Complementarias de 1992, como el producto resultante
de la interacción de múltiples fuerzas en un "campo
de fuerzas". Las mismas son dinámicas, determinando
que su equilibrio o su resultante también lo sean. Entre
las fuerzas que resultan posibles de identificar en el campo de
la gestión de proyectos ambientales figuran aquellas que
determinan las características de la opinión pública,
sea esta nacional, estadal, regional, o de una comunidad específica,
y entre las que encontramos la educación, valores, ética
y disponibilidad de información; también figuran
aquellas fuerzas que determinan la acción pública
o de dirección y gobierno, incluyendo el marco legal, el
estado de derecho, la capacidad de manejo y respuesta, la evolución
del cambio institucional y la orientación de las políticas
públicas en materia de explotación de los recursos,
dirección de la inversión y del desarrollo tecnológico;
también participan en el campo las fuerzas del ámbito
económico, con sus intrincadas interacciones "macro"
y "micro". Con todo, el entendimiento de la complejidad
de la actividad de las fuerzas señaladas puede facilitarse
al subsumirlas en tres dominios fundamentales, los cuales interactúan
vigorosamente entre sí:
- Información. Los "clientes", como quiera
que éstos estén representados en un determinado
proceso, constituyen el impulso más importante para cualquier
cambio del mismo, y su participación depende de su disponibilidad
de información sobre él. Si un proceso es un conjunto
estructurado, cuantificable, de actividades diseñadas
para producir un resultado específico para un "mercado"
particular, y, por lo tanto, es una distinción de naturaleza
institucional, su "transparencia" hacia los clientes,
mediante la información, es de la mayor importancia.
La definición de visión, misión y objetivos
compartidos en materia ambiental puede inspirar esfuerzos más
vigorosos para la mejora de la misma.
- Tecnología. La dirección del cambio tecnológico,
la innovación de los procesos, requiere de objetivos.
En buena medida, los objetivos del Sector Privado son de mejora
del desempeño financiero de las organizaciones, la cual
obtienen de sus mercados. La evolución tecnológica
se produce a partir de la adopción de los puntos de vista
(valores, ética) de los mismos, más que de alguna
forma de atrición ambiental.
- Factor Humano. En este dominio es importante el destacar dos
factores: (1) la organización y jerarquías de
las instituciones, comunidades y sociedades involucradas, y
(2) la cultura de las mismas. La gestión ambiental resultante
del campo de fuerzas es consecuencia, para bien o para mal,
de la organización y cultura de los actores participantes.
Resulta evidente que en Venezuela se privilegió, desde
1992, un enfoque normativo y "judicial" de la gestión
ambiental.
Resulta igualmente evidente que importantes cantidades de pequeñas
y medianas empresas operan sin que exista registro oficial de
su gestión ambiental.
Si los resultados de la gestión ambiental van a ser cambiados,
el "campo de fuerzas" deberá ser modificado.
Un agente de cambio, en los tres dominios (información,
tecnología y factor humano), cuya actividad puede incrementarse
grandemente en Venezuela es la Academia. En contraste con importantes
proyectos conjuntos entre el Sector Público y la Academia,
incluyendo desarrollo de estudios, de tecnologías, y de
instalaciones de investigación, que se pueden observar
en otros países, la experiencia nacional luce modesta,
particularmente entre las universidades privadas.
En cuanto a las percepciones relacionadas con los problemas ambientales
en Venezuela, algunos resultados de las encuestas conducidas por
"VITALIS
hombre, comunicación y ambiente"
, una Organización No Gubernamental ONG nacional, sobre
la Situación Ambiental de Venezuela en el Año 2000
y 2001 son muy esclarecedores:
- Para el año 2000, las principales preocupaciones ambientales
de una muestra de 67 especialistas entrevistados presentaba:
débil gestión oficial frente a los ilícitos
ambientales, los procesos de reestructuración del MARN,
el manejo de áreas protegidas, la limitada inversión
pública y privada en conservación ambiental, como
el mayor problema (21%), seguido de la inapropiada generación,
tratamiento y disposición final de basura (18%), y la
creciente degradación de espacios debido a la contaminación
del agua, el aire y los suelos (15%).
- Para el mismo grupo, los principales logros de la gestión
pública y privada en el año 2000 son: el nuevo
articulado de la Constitución Bolivariana de Venezuela,
donde se consagran los derechos ambientales y de participación
de la sociedad civil (19%), el relanzamiento de la Educación
Ambiental por medio de la exitosa realización del III
Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental realizado
en Caracas en octubre del 2000 (12%), y las crecientes inversiones
en materia de biodiversidad concretadas por la Oficina Nacional
de Biodiversidad del MARN y la Agenda de Biodiversidad del CONICIT
(12%).
- Para el año 2001, 107 opiniones de especialistas encuestados
presentaban las siguientes preocupaciones: inadecuada recolección,
tratamiento y disposición final de los residuos sólidos
(basura) en todo el territorio nacional, tanto a nivel urbano
como rural (17%), seguido de la pérdida de diversidad
biológica y demás recursos naturales debido a
la presión de la frontera agropecuaria, la cacería
indiscriminada, la minería ilegal y descontrolada, el
"sobreaprovechamiento" pesquero y la deforestación
(15%), y la degradación de ríos, lagos y playas
por vertido directo y sin tratamiento de aguas servidas, basura,
residuos peligrosos y derrames petroleros (12%).
- En materia de logros en el 2001, el mismo grupo encontró
que el lanzamiento de la Estrategia Nacional sobre Diversidad
Biológica y su Plan de Acción, presentados por
el MARN fue el logro ambiental más importante (20%),
seguido por "desconoce si hubo algún logro ambiental"
(19%), y "no hubo logros que resaltar" (12%); combinando
los dos últimos se encuentra que 31% de los especialistas
no sabe de, o no cree en, logros ambientales en el año
2001.
Frente al estado de estancamiento alcanzado, de continuar el
proceso de aprobación y resultar promulgada, la nueva Ley
Orgánica para la Conservación del Ambiente, derogando
la Ley Orgánica del Ambiente de 1976, podría introducir
cambios importantes en el campo de fuerzas de la gestión
ambiental en Venezuela.
| Conclusiones: los Elementos
del Patrón |
|
Muchos Cambios en el Entorno Legal
La coyuntura es testigo de cambios importantes en el ámbito
legal, cambios que van desde estrategias (e.g.: de incentivos
positivos a incentivos negativos, a sin incentivos) hasta instrumentos
(e.g.: modificaciones en todas las Normas Técnicas de 1992,
y ¡hasta una nueva Constitución!), pasando por modificaciones
en las responsabilidades de los diversos gestores participantes
(e.g.: el MARNR/MARN, el Ministerio Público).
Pocos Cambios en los Perfiles de las Empresas Activas
Usando deliberadamente un "préstamo lingüístico",
puede afirmarse que el perfil "demográfico" de
las empresas del Sector Privado que emprendieron proyectos de
remediación ambiental en la coyuntura no exhibe cambios
significativos, si se compara con las que lo hicieron antes de
la misma. Las empresas son "grandes" en relación
con sus mercados, y muchas de ellas tienen participación
extranjera en su constitución patrimonial. Ni siquiera
las posibilidades de obtener ventajas especiales relacionadas
con la situación económica de las empresas, incluidas
en los instrumentos de 1995 (Decretos 638 y 883), y entendidas
como reconocimiento de la necesidad de considerar el entorno,
parecen haber promovido más actividad ambiental en las
PyMI´s. El Sector Privado exhibe más actividad en
la primera mitad de la coyuntura (hasta 1995), cuando la amenaza
de la acción penal por parte de los jueces ordinarios es
más acentuada.
Más Actividad en el Sector Público
Una posible combinación, en grados variables, de diversas
influencias, se ha traducido en un aumento de la actividad del
Sector Público. La Ley Penal del Ambiente, con sus "incentivos
negativos", aplicables a los funcionarios públicos
que cometan delitos por acción o por omisión, la
creciente presión de algunas comunidades en relación
con disponibilidad de agua potable y manejo de vertidos líquidos,
las necesidades de la "apertura petrolera" y de las
privatizaciones en empresas del sector primario de la economía,
y el problema no resuelto del manejo y disposición final
"segura" de desechos peligrosos han determinado un aumento
de la actividad del Sector Público, observable en la segunda
mitad de la coyuntura.
Sector Privado y Público Comparten Recursos Humanos
En una tendencia que parece acentuarse después de 1995,
luego de una sostenida migración de técnicos del
MARNR hacia el Sector Privado, el Sector Público aumenta
la contratación de ingeniería de consulta a empresas
privadas especializadas, convirtiendo a éstas en un recurso
compartido con el Sector Privado. Puede esperarse que esta conducta
se incremente aún más en el futuro. Entendiendo
que las naturalezas y propósitos de los proyectos son diferentes
en los sectores considerados, podría planearse la especialización
de los cuadros técnicos para servir mejor a cada tipo de
necesidad.
Los Proveedores de Equipos se Integran Verticalmente "Hacia
Atrás"
Esta es una tendencia interesante, que puede ser el resultado
de una combinación de influencias. La necesidad de consultores
para que analicen instalaciones en operación desde hace
largo tiempo, con el objeto de capturar, colectar, conducir y
concentrar contaminantes para su tratamiento en nuevos equipos,
necesarios para la adecuación a los cambios en requerimientos
ambientales, está cediendo el lugar a proveedores que pueden
realizar esta tarea, además de especificar y suplir las
tecnologías de control altamente especializadas necesarias.
Una combinación de costos, valor agregado percibido, cambios
en los perfiles, características y "edades" de
las instalaciones y empresas que requieren adecuación (las
grandes ya han "remediado" gran parte de sus "problemas"),
y la especialización de proveedores y tecnologías
parecen ser las fuerzas detrás del cambio. Este es un factor
a tener en consideración a la hora de formar recursos humanos.
Variabilidad de los Tamaños de los Proyectos
Los tamaños (costos) y naturalezas de los proyectos parecen
ser variables dependientes de factores tales como el tipo de actividad
de la empresa o de la instalación, la localización
de la misma, el tamaño de las instalaciones, la multiplicidad
de los procesos productivos involucrados, y, por supuesto, del
"tamaño" de la empresa en relación con
sus mercados, con el correspondiente poder económico y
financiero asociado. El conjunto de posibles influencias hace
muy difícil proyectar correlaciones económicas para
pronosticar la demanda de proyectos.
Acumulación de Pasivos Ambientales y Contaminación
Atmosférica
La limitada efectividad demostrada por los instrumentos legales
e incentivos empleados para la promoción de proyectos de
protección ambiental y de control de contaminación
en los últimos 25 años significa acumulación
de pasivos ambientales diversos en dicho período. Estos
importantes pasivos ambientales determinarán necesidades
importantes de remediación especializada, en el corto y
mediano plazo, en temas tales como: problemas con basura en botaderos
("rellenos") y otras acumulaciones, concentración
de desechos peligrosos en los sitios de acumulación de
desechos corrientes, contaminación de aguas y suelos por
agroquímicos y otros materiales, problemas derivados de
las tendencias megalopolitanas de crecimiento de la población,
rezago en el tratamiento y control de las emisiones atmosféricas,
obsolescencia tecnológica de los combustibles y de los
motores que los utilizan (fuentes móviles de contaminación
atmosférica), entre otros.
Obstáculos Legales a las "Economías de
Escala"
La orientación de las leyes y normas ambientales se enfoca
en la promoción del cumplimiento "individual";
en otras palabras, cada persona (natural, o, más probablemente,
jurídica) debe lograr niveles inferiores a los regulados
mediante controles localizados "dentro" de sus instalaciones.
Esto proscribe la posibilidad de "compartir" instalaciones
"colectivas" de control, con la posibilidad de lograr
economías de escala favorables. Un enfoque legal hacia
los resultados por "microregión", considerando
agregados más grandes que el cumplimiento individual, tales
como por ejemplo el "condominio", la "cuadra",
la "manzana", la urbanización, con la posible
inclusión de la participación del Sector Público
en el desarrollo y operación de los proyectos ambientales,
ofrecería incentivos de una nueva naturaleza.
Limitada Calidad e Integridad de la Información para
Planificación
La información disponible en las fuentes utilizadas para
el estudio exhibe importantes limitaciones. Diversidad de agentes,
discrecionalidad, falta de estándares, cambios institucionales
en progreso, consignación de información sólo
en etapas tempranas del proceso de registro de proyectos ambientales,
restricciones en las categorías de clasificación
disponibles, se combinan, quizás entre otros factores,
para producir la situación encontrada. Al menos en la parte
material, parece importante contar con instructivos detallados,
preparados a partir de conocimiento de buenas prácticas
de gerencia y documentación de proyectos, para guiar y
facilitar la consignación de la información. También
sería útil el desarrollar una clasificación
de proyectos ambientales más extensa y detallada, que tome
en consideración la diversidad de distintas posibilidades
que la práctica va revelando, así como el desarrollo
de nuevas tecnologías.
Cambio del Papel de la Academia
Las universidades son actores más activos en otras sociedades,
y es de esperar que esa orientación aumente también
en Venezuela. En lo internacional se encuentran importantes ejemplos
de desarrollo de proyectos que van más allá de la
realización de meros "estudios".
Aumento de la Actividad Judicial
Más empresas privadas están afrontando demandas
derivadas del incumplimiento de las normas. En algunos casos se
trata del resultado del ejercicio de actividades ordinarias del
MARN, pero también parece aumentar el número de
procesos en respuesta a denuncias provenientes de las comunidades,
por la percepción de que hay empresas operando sin controles
a la contaminación, o porque los controles existentes no
están funcionando adecuadamente.
Creciente Papel de la Opinión Pública
A pesar de la conjunción de elementos de entorno político,
económico, y social que se combinan para convertirse en
foco de la atención de la opinión pública
en estos tiempos, parece seguro afirmar que ésta está
jugando un papel creciente en la gestión ambiental. Desde
la proliferación de ONG´s hasta el interés
en temas de educación ambiental, pasando por el aumento
de la presión sobre los Sectores tanto Privado como Público,
"
la opinión pública es, después
de todo, el medio más eficaz con que se cuenta para obligar
a la acción política
". Pero se requiere
de más, y el caso de Venezuela no es excepcional, por el
contrario, exhibe una viciosa similitud con otros países
de la región; repitiendo las palabras de hace más
de una década de la Comisión de Desarrollo y Medio
Ambiente de América Latina y el Caribe en el trabajo "Nuestra
Propia Agenda sobre Desarrollo y Medio Ambiente":
Mientras subsistan desviaciones como el autoritarismo y la
incapacidad para interpretar las señales que emita el
cuerpo social; haya una deficiente representatividad; no exista
garantía plena del Estado de Derecho; no se combatan
decididamente la corrupción y otros delitos; se adolezca
de carreras públicas profesionalizadas, y no haya capacidad
de previsión ni para formular ni hacer seguimiento a
políticas para el mediano y largo plazo, entre otras
carencias que son protuberantes en la mayor parte de los estados
latinoamericanos y del Caribe, será muy difícil
adelantar acciones efectivas para hacer viable un desarrollo
sustentable.(Comisión de Desarrollo y Medio Ambiente
de América Latina y el Caribe; 1990; p. 85).
- Revista de la Facultad de Ingeniería
UCV, Vol. 7, n°1, p.42; 1992
- El Dr. Arnoldo José Gabaldón
es el más destacado de los venezolanos en relación
con el tema del ambiente. Ingeniero Civil en hidráulica,
trabajó desde el primer momento en el sector público.
Llega a ser Ministro de Obras Públicas, y luego se constituye
en el primer venezolano en ser Ministro del Ambiente y los Recursos
Naturales Renovables, en 1977. En 1997 es escogido por unanimidad,
por los ministros del medio ambiente de América Latina
y el Caribe, como candidato de la región para presidir
el Consejo de Administración del Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) durante el período
1997 - 1999, siendo electo en Nairobi en 1997. Bajo su iniciativa
se aprobó la "Declaración de Nairobi"
sobre el papel del PNUMA como autoridad mundial del medio ambiente.
- Gabaldón, Arnoldo José; Política
Ambiental y Sociedad, Venezuela, Monte Ávila Editores,
Colección Tiempo de Venezuela. Primera Edición,
1986. Capítulo VII: Cultura y educación ambiental
(p. 115 y ss.).
- La nueva Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela establece, por primera vez en la historia
constitucional del país, un capítulo especialmente
dedicado a los derechos ambientales (Capítulo IX: De
los derechos ambientales. Artículos 127, 128 y 129).
- La moneda venezolana ha sufrido repetidas
devaluaciones a lo largo de los últimos 23 años
(más exactamente, desde febrero de 1983), las cuales
la han llevado a tener hoy en día una paridad cambiaria
equivalente a 1/500 de la que tenía en la fecha indicada.
Esto ha llevado al Fisco venezolano a crear una suerte de unidad
monetaria paralela, la Unidad Tributaria, cuyo valor es decretado
para cada año, y que sirve para cálculos de rentas,
impuestos, tributos, multas, sanciones, etcétera. Para
2006, la Unidad Tributaria está valorada en 33.600 bolívares
(poco menos de U.S. $ 16).
- Por analogía con la atrición
en religión: temor a las consecuencias de la ofensa cometida.
- Por "cargado de partículas".
En la práctica del control de las emisiones atmosféricas
es corriente distinguir los contaminantes en dos grandes grupos:
los gases o vapores (como materiales dispersos en fase continua),
y las partículas (como materiales dispersos en forma
discontinua o discreta).
- Los bifenilos policlorados son materiales
de aspecto y textura aceitosos, los cuales exhiben propiedades
interesantes, tales como muy buena conductividad térmica,
unida a una casi nula conductividad eléctrica, lo que
los convirtió en idóneos para el enfriamiento
de equipos eléctricos, tales como transformadores y bancos
de condensadores, aplicaciones en las cuales gozaron de amplia
popularidad y difusión por mucho tiempo, hasta que se
estableció que también presentan riesgos para
la salud humana y para el ambiente. Es frecuente encontrarlos
en equipos eléctricos viejos. Requieren de procesos altamente
especializados para su adecuado manejo y destrucción.
Son nocivos para la salud humana, por cuanto se absorben a través
de la piel, dan lugar a bioconcentración en la sangre,
son hepatotóxicos, pueden afectar la piel y los ojos,
y ser carcinogénicos (como el 4-aminobifenilo); antes
de conocerse sus peligros fueron populares entre los obreros
como linimentos para aliviar los dolores articulares. Son nocivos
para el ambiente, por cuanto se adscriben a los Compuestos Orgánicos
Persistentes COP's, por su difícil y muy prolongada degradación
una vez libres, además de la toxicidad ya comentada.
Se rastrean mediante fotometría ultravioleta.
* Luis Amado GUTIÉRREZ LARRISGOITIA /
Venezuela
Ingeniero Industrial, M.Sc. y candidato a Doctor, es Profesor
de las Facultades de Ingeniería, de Ciencias Económicas
y Sociales, y de Estudios de Postgrado de la Universidad Católica
Andrés Bello UCAB (en las maestrías en Ingeniería
Ambiental, Gerencia de Proyectos, Ingeniería Industrial
y Productividad, y Logística), y de Postgrado en la Universidad
Metropolitana UNIMET (en la maestría de Administración
de Empresas).
e-mail: laglab@gmail.com ; lgutierr@ucab.edu.ve

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