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Los Derechos Sexuales y Reproductivos en el Ecuador ponen sobre el tapete la vigencia o no del estado laico

Gayne Villagómez Weir*

 


Estado laico?

Estamos viviendo en el Ecuador momentos de importantes definiciones en relación a la vigencia y garantía de los derechos sexuales y reproductivos. No sólo porque se aproxima un proceso electoral que califica, o descalifica, a estos temas como "polémicos" - todo se mide en cuántos votos suma o resta- sino por los pronunciamientos de grupos fundamentalistas que han desplegado una oposición dogmática e inescrupulosa en contra de estos derechos humanos, poniendo en riesgo el respeto y la vigencia de los mismos.

La gravedad de esta intromisión ha provocado que el carácter laico del Estado ecuatoriano se vea seriamente amenazado al permitirse la imposición de criterios de carácter religioso y la manipulación de estos grupos para lograr adhesiones en espacios de debate en teoría democrático como se supone es el Congreso Nacional. Pretenden, además, interferir en las instancias públicas designadas por la Constitución y las leyes para dictar políticas públicas respecto a estos temas.

Es así que varias de las propuestas de ley y reformas referidas a los derechos sexuales y reproductivos (DDSSRR) que se están discutiendo en el Congreso Nacional han encontrado serios obstáculos para su aprobación. Tal es el caso de la nueva Ley Orgánica de Salud, que significa una verdadera innovación y adelanto en salud pública, y que contiene preceptos de respecto y protección a los DDSSRR, de mujeres y hombres, desde un enfoque de salud integral. Sin embargo de esto sus detractores han encontrado portavoces y aliados al interior del Congreso para oponerse a su aprobación (1).

El Proyecto de Ley de Educación de la Sexualidad, propuesta por la Diputada Guadalupe Larriva, que promueve la educación sexual, de forma objetiva, científica, y desprovista de prejuicios y discriminación, también ha sido cuestionada por quirnes consideran a la educación sexual pecaminosa, conducente al libertinaje sexual y culpable de muchos males de la humanidad! Cuando lo que más se necesita es educación y prevención para erradicar prácticas sexuales riesgosas para la vida y la salud y para desterrar prejuicios y conceptos falsos sobre la sexualidad humana.

Cuando menciono a estos grupos fundamentalistas me refiero a "Provida" y a la Iglesia Católica que han realizado lobby y presentado sus propuestas al Congreso, donde además cuentan con aliados, como el Diputado Pascual del Cioppo, del Partido Social Cristiano, quien presentó observaciones a la nueva Ley de Salud, oponiéndose a la inclusión de los derechos sexuales y reproductivos. Sin embargo, esta propuesta fue contrarrestada por otra presentada por la Diputada Miryam Garcés que ganó terreno y terminó siendo la propuesta de consenso.

De la misma forma, la propuesta de reformas al Código Penal presentado por la Diputada Garcés para mejorar la normativa respecto a los delitos sexuales, entre las cuales consta la ampliación de las causales del aborto por violación ha sido duramente atacada, utilizando para ello, argumentos falsos y engañosos. Han sido varios los comunicados en que se hacen aseveraciones tergiversando el contenido de las reformas y sus fundamentos(2).

Lo más grave es que estas posiciones se presentan como monolíticas, únicas, cuando no lo son. Si escarbamos un poco podemos ver la gran brecha que existe entre lo que profesa la Iglesia y las decisiones que los/as creyentes adoptan en su vidas cotidianas. Pudiera ser, incluso, que la opinión de la mayoría de creyentes no concuerde con los postulados de la Iglesia Católica. Conozcamos un poco sobre lo que opina la ciudadana en dos ciudades principales del país sobre el tema del aborto.

Informe Confidencial realizó una encuesta en Quito y Guayaquil, a 400 personas en febrero del presente año(3). En la primera pregunta que dice "que opinión tiene sobre el aborto: debe ser una decisión de la mujer embarazada o debe ser prohibida en todos los casos? El 44.5% en Quito y 32.5% en Guayaquil contestan que debe ser decisión de la mujer embarazada. En otra pregunta el 46.8% de las personas encuestadas en Quito dijeron estar a favor de permitir el aborto en casos de violación, mientras en Guayaquil fue el 33.5%; y tanto en Quito (54.5%) como en Guayaquil (53.3) la mayoría de encuestados/as dijeron estar de acuerdo con la legalización de la píldora de anticoncepción de emergencia.

Por otro lado las posiciones también son diversas entre las diferentes religiones. Existen otras Iglesias que apoyan la despenalización del aborto en casos extremos y a quienes la opinión publica no ha escuchado. Quisiera citar palabras del Reverendo Oscar Bolioli, de la Iglesia Evangélica Metodista de Uruguay, que señala "si bien no está a favor de la interrupción del embarazo, respeta y acompaña el derecho de la mujer a decidir sobre tan delicada cuestión... la Iglesia no debe ser juez, sino que debe acompañar a la madre en una decisión tan difícil"(4).

Argumentos a favor de las reformas para ampliar las causales del aborto por violación

Analicemos algunos fundamentos que sustentan la propuesta de ampliación de las causales del aborto por violación, siendo éste el tema principal del artículo.

En nuestro Código Penal el aborto por violación solo se permite si la víctima es mujer con perturbación mental -"idiota o demente", según señala el Art. 447. Este artículo, en su numeral primero además legaliza el aborto cuando la salud o vida de la mujer están en riesgo. En este último caso el legislador resolvió el conflicto de derechos optando por salvaguardar la salud y vida de la mujer, independientemente de cualquier condición; su vida o salud se constituyeron en derechos prioritarios.

Sin embargo para casos de embarazo por violación el conflicto de derechos no se resolvió. El legislador no dictó una norma de alcance general, sino que legisló para abarcar un caso muy específico como es la violación a mujer "idiota o demente" - lo cual dejó si garantías y derechos a las demás mujeres que son también potenciales víctimas de violación y que por tanto pueden quedar embarazadas como consecuencia de este delito(5).

Es evidente que la intencionalidad del legislador de proteger a las víctimas de violación de una segunda victimización quedó trunca. ¿Qué pasaría entonces con las demás mujeres violadas? No fue la verdadera intención del legislador disminuir el sufrimiento y dolor de toda víctima que debe enfrentar a más de la transgresión sexual, un embarazo como consecuencia de ello? ¿Acaso no es igual de traumática una violación para toda mujer y niña, y aún más si hay un embarazo como consecuencia de este delito, inclusive más para quien tiene plena conciencia de ello?

Efectos de un embarazo en la víctima violada

Además de la intromisión en la libertad de la mujer que significa un embarazo producto de un delito debemos dimensionar a la vida humana más allá del hecho biológico de la procreación, de la unión del espermatozoide con el óvulo; implica brindar posibilidades de desarrollo afectivo, material, intelectual y social. ¿Tendrá una mujer víctima de violación condiciones y predisposición de asumir una maternidad impuesta producto de un delito contra su integridad física? ¿Podrá dar a ese hijo o hija amor y afecto?

Los efectos psicológicos y sociales de una violación y de un embarazo producido por este delito son devastadores para la mujer al afectar la calidad y el desarrollo de su vida futura. El embarazo en estas circunstancias constituye una prolongación de la violencia y contribuye a deteriorar la salud mental de la mujer abusada(6) . En la publicación de Víctimas por Partida Doble, de Human Rights Watch, sobre el aborto en México, el testimonio de una mujer que había sido violada fue: "mis otros dos hijos fueron deseados... sería tan diferente si yo tuviera que tener el resultado de algo tan feo, tan sucio. Y después yo tuviera que cuidarlo porque es mi bebé..." (Human Rights Watch, pag. 6).

Al respecto las declaraciones del Presidente de la Sociedad Peruana de Obstetricia y Ginecología, según una publicación del 2005(7), son esclarecedoras: "el ser un hijo no deseado lleva a que la madre lo tome como un problema en su vida y no le brinde el afecto necesario y se crean circunstancias en las que el niño o niña pueda tener un déficit en su desarrollo emocional" y físico. "Los embarazos por violación justifican un aborto, porque el embarazo es un recuerdo constante para la mujer que ha sufrido la violación"(8).

Veamos quienes son las víctimas del delito de violación en nuestro país. Según la Encuesta de Salud Materna e Infantil, ENDEMAIN, del año 2005, 18.1% de mujeres y jóvenes de 15 a 49 años de edad reportó haber sufrido "sexo forzado" (violación) durante su vida y el responsable del acto en el 86.1% de los casos fueron personas conocidas: esposo o compañero, ex esposo/ex compañero, novio, ex novio, vecino, amigo, primo, tío, padre, padrastro, patrón, hijo del patrón, jefe, hijo del jefe. La edad de la mayoría de las víctimas (el 37.8%) al primer abuso sexual con penetración es entre 15 y 19 años de edad. Al haberse realizado el estudio solo en mujeres/jóvenes en edad fértil hace suponer que las estadísticas pueden ser aún más alarmantes.

Con estos datos podemos aproximarnos a una dolorosa realidad que se quiere ignorar: la mayoría de las víctimas de violación, que potencialmente podrían quedar embarazadas, son jóvenes, entre las cuales la casi totalidad son menores de edad, de entre 15 y 19 años! Que fueron ultrajadas en la mayoría de los casos - el 45.2%- por un ex esposo, ex compañero, ex novio, padrastro, padre, tío, hermano, primo.

Para las jóvenes menores de edad qué significa esto en términos del derecho a la salud? Corren muchos más riesgos al momento del parto: tienen probabilidades mucho más altas de morir debido a complicaciones del embarazo, entre dos y cinco veces mas, que mujeres mayores de 20 años y sus hijos también tienen menos probabilidades de sobrevivir (UNFPA, 2005); si son menores de 15 tienen 6 veces más probabilidades de morir. De hecho la causa principal de muertes entre jóvenes de 15 -19 años son las complicaciones asociadas con el embarazo (Facio, 2003).

De otra parte, la situación socioeconómica de las madres adolescentes es muy compleja; se les presentan menos oportunidades; acceden menos a la educación, muchas de ellas se ven obligadas a abandonar sus estudios, terminan trabajando en condiciones precarias, con bajos sueldos siendo presa fácil de la pobreza e inclusive de redes de prostitución y trata de personas. Según el Informe del Estado de la Población Mundial 2005, del Fondo de Población de las Naciones Unidas, UNFPA, "los problemas de salud reproductiva menoscaban las acciones de reducción de la pobreza al erosionar la productividad. Los problemas de salud reproductiva son un importante factor de enfermedad que afecta desproporcionadamente a las adolescentes y las mujeres. Esos problemas reducen la productividad laboral de la mujer, en algunos casos en un 20%, y a escala mundial cuestan cada año 250 millones de años de vida productiva" (UNFPA, 2005, pag. 12).

Desde cuándo la vida se constituye en ser humano?

Una de las discusiones más controvertidas desde la ética y la ciencia ha sido desde cuando la vida humana se constituye en ser humano y sobre esto no hay consenso entre las diferentes posiciones científicas ni religiosas(9). Sin embargo, muchas no dejan de reconocer que primero existe un embrión o cigoto, que aún no es ser humano hasta concluir un proceso evolutivo; la vida humana, a partir del cigoto pasa por un proceso paulatino y gradual de 9 meses hasta llegar a ser persona y tener viabilidad intrauterina. Por tanto no puede ser lo mismo un embrión que un ser humano. "Mientras para las mujeres", dice Marcela Lagarde, "un ser humano se forma a lo largo de nueve meses, para ellos el feto, el embrión, una célula o un cigoto es equivalente a un niño"(10). Esta concepción sin embargo, no es nueva, ha sido acogida en casi todos los países del mundo para legislar y dictar políticas públicas relativas al aborto.

Nuestra legislación no es una excepción a la regla; el Código Penal reconoce la gradualidad de este proceso biológico y por ello distingue entre el delito de aborto y de homicidio. Las penas para el aborto son muy inferiores(11), inclusive no se equiparan al delito de infanticidio(12) (que es un delito atenuado) constatando así que existen diversos criterios éticos, morales y legales para sancionar estos dos tipos penales en razón de las diferencias que existen entre un embrión y una persona.

Y los derechos humanos de las mujeres víctimas de violación?

Desde una perspectiva de derechos humanos considero que obligar a una mujer a continuar un embarazo no deseado producto de una violación, es vulnerar sus derechos y libertades fundamentales consagrados en la Constitución, las leyes e instrumentos internacionales. Desde una visión ética la norma jurídica no puede exigir a una mujer asumir una carga que nace de una trasgresión a sus derechos. Veamos algunos de ellos:

Derecho a la salud y a la atención médica: Los abortos inseguros constituyen una grave amenaza a este derecho; los embarazos terminados en aborto constituyen la segunda causa de ingresos hospitalarios por morbilidad femenina, según datos del MSP del 2003(13), lo cual revelan que un alto porcentaje de mujeres requieren de atención médica post-aborto por complicaciones en su salud (hemorragias, perforaciones, infecciones), pudiendo esta situación dejar afecciones permanentes o inclusive causarle la muerte de no recibir atención oportuna.

El derecho a la vida: las restricciones legales al aborto tienen un grave impacto sobre el derecho a la vida de las mujeres: en el Ecuador constituye la segunda causa de muerte materna(14).

Tanto el Comité de Derechos Humanos de la ONU, el Comité de la CEDAW(15), como el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, han expresado su preocupación por la interrelación entre las altas tasas de mortalidad materna y las leyes restrictivas sobre el aborto, y han sugerido a varios estados ampliar las causales del aborto, especialmente para casos extremos (salud y violación) ya que estas legislaciones son incompatibles con el derecho a la vida de las mujeres. Así mismo el Comité de los Derechos del Niño ha solicitado a los gobiernos que revisen las leyes que prohíben el aborto cuando los abortos inseguros contribuyen a generar altas tasas de mortalidad materna(16).

Derecho a la igualdad: este derecho lo encontramos en el PIDCP(17), Convención Americana sobre Derechos Humanos, la CEDAW, entre otros, los mismos que apuntan no solo a lograr una igualdad formal, sino real. El Comité de la CEDAW, que hace recomendaciones a los Estados para mejorar el cumplimiento de sus disposiciones, ha señalado que "no es suficiente garantizar a la mujer un trato idéntico al del hombre. También debe tenerse en cuenta las diferencias biológicas que hay entre la mujer y el hombre y las diferencias que la sociedad y la cultura han creado"(18). Al ser el aborto un procedimiento clínico requerido sólo por mujeres, el no poder acceder a servicios seguros y de calidad es discriminatorio.

En la práctica quienes enfrentan más dificultades y desventajas sociales y económicas cuando tienen hijos/as, son las mujeres; al obligarles a continuar un embarazo no deseado, dichas consecuencias la colocan inevitablemente en situación de desventaja.

Derecho a tomar decisiones libres y responsables sobre su vida sexual y reproductiva: en la Conferencia del Cairo, sobre Población y Desarrollo (1994) se incorporaron por primera vez los derechos sexuales y reproductivos como derechos humanos y están garantizados también por otros instrumentos internacionales(19); nuestra Constitución Política los reconoció en las reformas de 1998 y constan en su Art. 23, num. 25.

Derecho a no ser sometido a trato cruel, inhumano o degradante: según varios órganos de supervisión, este derecho va más allá del concepto tradicional de tortura. Por ejemplo el Comité de Derechos Humanos, en sus observaciones al Perú, expresó su "preocupación ante el hecho de que la legislación de dicho país impone penas por aborto, aún cuando el embarazo fuera el resultado de violación"(20). El Ecuador tiene una situación similar.

El Consejo Nacional de las Mujeres, CONAMU, al referirse a la promoción y protección del derecho a una vida libre de violencia, a la paz, a la salud, a los derechos sexuales y reproductivos y acceso a la justicia en el Plan de Igualdad de Oportunidades de las Mujeres Ecuatorianas-2004-2009, hace una recomendación al Estado Ecuatoriano: realizar todos los esfuerzos necesarios para vincular el marco jurídico y la normativa internacional con la formulación y diseño de políticas públicas... para prevenir y erradicar la violencia de género frenando las iniciativas tendientes a conculcar estos derechos u obstaculizar las decisiones a favor de los derechos humanos de las mujeres.

Un Derecho androcéntrico

Las concepciones morales y éticas de una sociedad se expresan necesariamente en sus instituciones y prácticas. A través de las normas e instancias judiciales el Derecho regula a la sociedad, expresando un modelo de lo político, económico y social, como también los modelos de ser mujer y de ser hombre. Estos paradigmas descansan sobre una concepción de lo humano, que opone lo masculino a lo femenino y en la que el modelo masculino es asumido como el único válido.

La desigualdad jurídica entre los sexos se deriva de esta concepción androcéntrica. En el proceso de elaboración de leyes predomina un parámetro único y universal, que es el varón y en consecuencia lo que diferencia a las mujeres de los hombres queda invisibilizado. Esta concepción ha impedido el desarrollo de los derechos sexuales y reproductivos y es así que el aborto ha sufrido un tratamiento discriminatorio.

En este debate necesariamente se tiene que llegar a consensos en función de un verdadero compromiso por el respeto a la salud y la vida de las mujeres, de sus derechos humanos y libertades fundamentales. Adoptar posiciones dogmáticas no permite avanzar en la discusión puesto que se erigen ciertos conceptos morales que son de la libre conciencia de cada cual como verdades absolutas. El derecho a decidir y la protección a la vida son derechos que pueden y deben complementarse. Lo que se propone es que la víctima pueda decidir sobre su embarazo en caso de violación. El poder sobre el propio cuerpo es un principio de libertad fundamental sin el cual no es posible el ejercicio de la ciudadanía y la democracia. La reforma propone hacer realidad el derecho y la libertad fundamental a la autonomía sobre el cuerpo de las mujeres pero también el respeto a la vida.

En un país donde su legislación no toma en cuenta las necesidades y los derechos de las mujeres, donde sus cuerpos son instrumentos al servicio de la procreación, donde otros deciden por ella, inclusive a cargar con embarazos producidos por un atropello sexual, está de más hablar de libertades individuales, de respeto por la vida. Está de más hablar de derechos humanos.

Quisiera terminar citando a una importante feminista e investigadora mexicana, Marcela Lagarde, que en pocas palabras resume una de las más grandes fricciones al momento de discutir los temas sobre los derechos sexuales y reproductivos, y específicamente sobre el aborto y dice: "en el fondo del debate sobre el aborto se busca restringir el enorme poder de las mujeres de decidir sobre su propio cuerpo".

Bibliografía

Calvo, Yadira. Las líneas torcidas del Derecho. San Jose, Costa Rica: ILANUD, 1996.

CONAMU. Plan de Igualdad de Oportunidades de las mujeres ecuatorianas. Quito: CONAMU, 2005.

Facio, Alda. "Hacia otra teoría crítica del Derecho en Las fisuras del patriarcado. Quito: FLACSO-CONAMU, 2000.

Facio, Alda. Conceptual Framework en Promotion and Defense of Reproductive Rights: a New Challenge for the National Human Rights Institutions. San José, Costa Rica: Comisión Interamericana de Derechos Humanos, 2003.

Fries, Lorena y Matus Verónica. "Supuestos ideológicos, mecánicos e hitos históricos fundantes del derecho patriarcal" en Género y Derecho. Chile: ILANUD. LOM Ediciones, 1999.

Human Rights Watch. Derecho Internacional de los Derechos Humanos y aborto en América Latina. Julio, 2005. hrw.or/spanish/informes/2005/argentina0605.

Víctimas por Partida Doble. Obstrucción del acceso al aborto legal por violación en México. Marzo, 2006. hrw.or/spanish/informes/2005/argentina0605.

"Información General " en Violencia contra las mujeres. Separatas. Grupo Parlamentario Interamericano sobre Población y Desarrollo. Ecuador: UNIFEM, 2005.

Informe Confidencial, 4 de febrero, 2006.

Jorge Ordónez et al. Ecuador. Endemain 2004. Quito: CEPAR, 2005.

"Las leyes antiaborto son promovidas especialmente por hombres misóginos: Lagarde" en Comunicación e información sobre la mujer, 30 de agosto, 2000. www.cimac.org.mx/noticias/00ago

"Perú: alto porcentaje de embarazos no deseados" en Mujereshoy, 7 de enero, 2005. www.mujereshoy.com/secciones/2827

UNFPA. Estado de la población mundial 2005. UNFPA. New York, N.Y., 2005.

Notas

  1. Esta ley todavía se encuentra en discusión en la Comisión de Salud.
  2. Funavi, Fundación Ayudame a Vivir, comunicación del 10-02-06; Red de Organizaciones Provida y Dignidad Humana y Familiar, comunicación del 26-I-06; Corporación Acción por la Vida, Amparo Medina, del 28-XII-05.
  3. Informe Confidencial, 4 de febrero, 2006.
  4. Metodistas y Valdenses apoyan Ley de Defensa de Salud Reproductiva. http//uy.indymedia.org/news/2004/04/24453
  5. Existe, además, en este artículo un tratamiento despectivo y sujetivo para referirse a las enfermedades mentales empleando calificativos que han sido superados hace muchos años por la ciencia médica.
  6. Boletina Mujer SaludHable. www.modemmujer.org/docs/4.314.
  7. 7 de febrero.
  8. www.mujereshoy.com/secciones/2827
  9. No existe consenso entre las diferentes religiones y ni siquiera dentro de la misma Iglesia Católica donde existen organizaciones como católicas por el Derecho a Decidir que cuestionan posiciones conservadoras y biologisistas.
  10. www.cimac.org.mx/noticias/00ago.
  11. Art. 444, CP, de 1-5 años de prisión y si es para ocultar su deshonra es de 6 meses a 2 años. El homicidio simple conlleva una pena de 8-12 años.
  12. Art. 453, CP, pena de 3-6 años.
  13. MSP. Indicadores Básicos de Salud 2005, Pág. 13. Quito: 2005.
  14. CONAMU. Mujeres y Hombres del Ecuador en Cifras II. Quito: 2005, Pág. 46.
  15. El Comité que hace seguimiento del cumplimiento de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, CEDAW.
  16. Human Rights Watch. Derecho Internacional de los Derechos Humanos y aborto en América Latina. 2005.
  17. Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos.
  18. Comité de la CEDAW. Recomendación General No. 25, sobre el párrafo 1 del Art. 4 de la CEDAW.
  19. Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales,
    Convención sobre la eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, Protocolo de San Salvador.
  20. Human Rights Watch. Derecho Internacional de los Derechos Humanos y aborto en América Latina. 2005.

 


* Abogada, feminista y asesora parlamentaria.

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