|
La presencia de los ciudadanos en los asuntos públicos
es una condición necesaria para alcanzar la gobernabilidad
democrática.
A medida que el ejercicio del poder está más legitimado
en la voluntad obtenida a través de un consenso social,
mayores son la posibilidades de visibilizar las aspiraciones de
los diferentes sectores sociales.
Puede decirse que la realización progresiva de los derechos
humanos, está en relación directamente proporcional
al aumento de la calidad de la participación ciudadana.
Sin embargo, prevalece en nuestra sociedad una marcada exclusión
de la mayoría poblacional respecto a la toma de decisiones
sobre los asuntos públicos; de manera que, el consenso
se reduce a minorías no representativas de la pluralidad
de intereses societarios.
Una de las razones primarias para tal marginamiento, se desprende
de la ausencia de información, e interiorización
de la ciudadanía, sobre las posibilidades de nuestro marco
jurídico en cuanto al reconocimiento formal de espacios
de participación.
Por lo tanto, la presencia del ciudadano en las decisiones que
le afectan, tanto individual como colectivamente, precisa de una
adecuación funcional, en tanto en cuanto, facilite el acceso
y la conformación no excluyente de centros de decisión
a partir del nivel local, que en ultima instancia, también
sean capaces de incidir en la formación de voluntad sobre
las decisiones que exceden el ámbito del Estado-Nación.
De ahí la importancia de la participación ciudadana,
a la cual el abogado costarricense Rafael González Ballar
define como "un proceso gradual mediante el cual se integra
al ciudadano en forma individual o participando en forma colectiva,
en la toma de decisiones, la fiscalización, control y ejecución
de las acciones en los asuntos públicos y privados, que
lo afectan en lo político, económico, social y ambiental
para permitirle su pleno desarrollo como ser humano y el de la
comunidad en que se desenvuelve."
Podemos deducir de lo anterior, que la Participación es
un proceso de generación de conciencia crítica y
propositiva en el ciudadano. La participación no es realmente
efectiva mientras no vaya modificando y ampliando las relaciones
de poder.
El fin de la participación ciudadana no es tanto ella
en sí misma, por cuanto que, la finalidad que debería
perseguir es la mejora sostenible de las condiciones de vida de
la sociedad.
Para fines didácticos, podríamos subdividir a la
participación ciudadana en tres campos de acción:
Participación Privada
Es la que realizamos a nivel personal, en cuanto a cumplir algunos
deberes y responsabilidades, tales como el pago de impuestos,
el respeto de las leyes, el contar con un empleo para participar
de la vida económica, entre otras.
Participación Social
Es la que realizamos ya sea en nuestro ámbito geográfico
o funcional inmediato, en procura de mejorar condiciones de
vida para una determinada colectividad. Ejemplo: nuestra participación
en Juntas de Vecinos, Sindicatos, Grupos Ecológicos,
Sociedad de Padres de Familia, Colegios profesionales, etc.
Participación Política
Es la que realizamos cuando directamente o a través de
nuestros representantes, buscamos los canales institucionales
del Estado para lograr decisiones gubernamentales.
Obviamente que la trascendencia de la participación política
es la que podría permitir la más amplia influencia
del ciudadano en los asuntos públicos. Pero como se señaló
antes, en realidad la participación es una sola y se conforma
con nuestras acciones en los tres campos de acción.
También la participación debe verse en su triple
connotación jurídica, a saber:
- Como derecho. Como la facultad de involucrarnos en
el quehacer social para influir en nuestro devenir.
- Como deber. Como la responsabilidad de participar en
los asuntos públicos.
- Como mecanismo. Como el instrumento mediante el cual
podemos ejercer nuestros derechos y deberes.
Así, en el ordenamiento jurídico, pueden identificarse
derechos, deberes y mecanismos relacionados con la presencia ciudadana
en lo público; de igual forma, en ocasiones también
hallaremos restricciones expresas a esta participación.
Tomado de: http://rds.org.hn/participacion_ciudadana/part_c/

|