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No más de lo mismo
A partir de febrero el descontento crecía en Ecuador de
forma vertiginosa, en proporción a las arbitrariedades
y torpezas del desgobierno de Lucio, quien asumía que la
ilegitimidad puede perdurar indefinidamente, con el solo recurso
de la fuerza.
Su gobierno se dedicó, entre otras cosas, a perseguir
y atacar a quienes criticaran su abuso de poder, corrupción
y sometimiento a intereses foráneos en detrimento de las
necesidades fundamentales de los ecuatorianos.
En los últimos 19 meses se registraron mas de 70 casos
de amenazas, atentados contra la vida e integridad personal de
dirigentes sociales, periodistas y demás ciudadanos. Actuaron
grupos de inteligencia especializados al interior de la Policía
y de las Fuerzas Armadas, con equipos altamente sofisticados.
La represión de la semana anterior al derrocamiento fue
especialmente brutal, utilizando estrategias de guerra tales como
la emboscada. Esta actuación desalmada fue la que ocasionó
la muerte de nuestro querido amigo fotógrafo Julio García,
quien siempre se caracterizó por su solidaridad con los
sectores populares. Entre muchas otras víctimas, la joven
María Soledad Chávez perdió un ojo por impacto
de una bomba lacrimógena disparada al cuerpo.
Se puede decir que la gota que derramó el vaso fue la
actuación ilegal de la Corte de facto que permitió
el retorno de Abdalá Bucaram, así como la presencia
de fuerzas de choque contratadas por el régimen para agredir
a la oposición. Venían armados con garrotes, machetes
y hasta armas de fuego, dejando una secuela de contusos y heridos.
Frente a este descalabro un grupo de ciudadanos se auto convocó
para expresar su rechazo y a ellos se fueron sumando miles y miles
de personas de todas las edades y condiciones sociales, mujeres,
jóvenes, adultos mayores y niños.
Características
Era un escenario muy distinto, marcado por la protesta pacífica
y llena de colorido: flores, pitos, tambores, canciones y disfraces.
El mar de banderas patrias que flameaban podría significar
que se estaba pensando en país antes que en conveniencias
personales o de grupo. Ojalá los políticos pudieran
aprender esta lección.
Yo si creo que la significativa participación de la mujer,
marcó una tónica pacífica, de calidez humana
y preocupación comunitaria. La multitud de jóvenes
forajidas y forajidos imprimió su entusiasmo, su creatividad.
Se inventaron el cacerolazo, el reventón, el rollazo, el
mochilazo. Se inventaron nuevas consignas, les gusta el humor,
que es la mejor arma contra el tirano. Un ingrediente novedoso
es que esta vez muchos de los participantes provenían de
sectores acomodados.
Hay la sensación de que "algo" nuevo está
naciendo; ese "algo" nuevo que empuja desde adentro
de una parte de la sociedad, y que como dice Pepe Laso, tiene
que descifrarse para convertirse en lenguajes y discursos duraderos,
que iluminen la construcción del futuro.
Este conglomerado se ha tomado la palabra y este sentirse dueño
de su palabra, ha puesto en duda el discurso oficial de los partidos
políticos, de las viejas fórmulas populistas y también
las de cierta izquierda panfletaria. Esta toma de la palabra también
llevará a encontrar otras formas de participación.
Otro elemento a destacarse dentro de estas acciones es la búsqueda
de la justicia, el rescate de valores éticos como la honestidad,
la honradez, la solidaridad; la demanda de condiciones de vida
dignas, todo lo cual constituye el fundamento del respeto a los
derechos humanos.
Y ahora qué?
Se ha generado un caudal de energía positiva y ahora tenemos
que encausarlo para la construcción de un país distinto
basado en los principios antes mencionados.
1. Es necesario en primer lugar mantenernos vigilantes:
- Exigir rendición de cuentas a todas las instituciones
desde las que se ejerce el poder.
2. Luchar contra la impunidad de los actos delictivos y de
corrupción cometidos por el régimen depuesto.
- Que se investigue y se sancione a las autoridades administrativas
y judiciales, así como a los mandos policiales y militares,
represores de la última crisis.
- Que se desmantelen los grupos paramilitares, parapoliciales
y fuerzas de choque, organizadas por el régimen depuesto
y someterlos a la justicia.
3. A través de las Asambleas Populares
- Ir perfilando el Ecuador que queremos, propuestas concretas
- Promover el fortalecimiento de la organización social
- En este ejercicio esperamos que a mediano plazo vaya surgiendo
un nuevo liderazgo, personas con una manera de ser y de actuar
diferentes
Que piensen más en el bien del país, antes que en
conveniencias personales o de grupo. Que conquisten los espacios
de poder con capacidad, esfuerzo y honestidad.
Tenemos una ardua tarea por delante pues vivimos en un sistema
que milita en contra del bien común, pero en estos días
hemos demostrado que la perseverancia, la unión y la fuerza
moral muchas veces puede más que la fuerza bruta.
*Hermana Elsie Monje. Directora
de la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos, CEDHU.
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