Programa Andino
de Derechos Humanos

 

 

Análisis sobre Participación y Ciudadanía


 

Integración andina
Un nuevo significado

Wendy Reyes*

 


Buenas noches a todos y todas las presentes:

El día de hoy culminamos un proceso de estudio que terminó convirtiéndose en un cambio personal y grupal a todo nivel.

Fue difícil encontrar aquellas palabras adecuadas que representaran los sentimientos de todos mis compañeros y compañeras con quienes compartí tres de los mejores meses de mi vida.

Hoy son cómplices de nuestros sueños y experiencias las aulas, los pasillos, la cafetería y la residencia de esta universidad que miraron con detenimiento el cambio de aquellas personas que ingresaron con una bandera al hombro, con una historia y con una cultura aparentemente distinta, para convertirse luego en ciudadanos y ciudadanas andinas con similitudes y diferencias, pero siempre basados en el respeto mutuo y la solidaridad.

Como lo dijo un gran compañero aquí presente: "Creo que nosotros realmente entendemos lo que significa la integración andina". Aquel sueño de Bolívar fue el que vivimos diariamente durante el curso de especialización. Fue en las discusiones de clase, en los desayunos, almuerzos y cenas compartidas, donde encontramos un lugar común para los derechos humanos, para su respeto, promoción y defensa.

Recuerdo mucho las primeras clases donde presentábamos nuestro sello de identidad mientras tratábamos de buscar en la persona de a lado alguna semejanza, que terminó en reconocernos "iguales pero diferentes".

Quisiera destacar la calidez humana de quienes nos atendieron día y noche en la universidad y en la residencia, de quienes sin lugar a duda, contribuyeron con detalles para hacer de esta experiencia más confortable, agradable y certera.

Conjuntamente con la guía de quienes fueron los y las docentes de este programa, discutimos, reímos, lloramos y finalmente descubrimos que este espacio académico que nos había abierto las puertas, representaba mucho más que solo eso. Significa un lugar de autodescubrimiento, de construcción de una nueva identidad y de la deconstrucción de prejuicios heredados y aprendidos, contra los que luchamos en el presente.

La Especialización Superior en Derechos Humanos nos brindó herramientas humanas, sociales, jurídicas y políticas que nos servirán tanto en la convivencia, como en el trabajo. Subrayo esto, en virtud de quienes se mostraron como defensores y defensoras de los derechos humanos desde lo privado a lo público. Aquellas personas que nos mostraron que hay que ser consecuentes con nuestros ideales y actos y quienes enfatizaron en que el respeto comienza en nuestro hogar.

Quiero recordar a nuestros queridos compañeros y compañeras de Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia que no han podido estar presentes, por diversas circunstancias, a quienes hoy recordamos y celebramos este triunfo. Un aplauso por favor.

Quisiera reconocer el esfuerzo de quienes son parte del programa Andino de Derechos Humanos, PADH; del rector de la Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador, Dr. Enrique Ayala Mora; de los y las docentes y de todo el personal administrativo, por poner fe en este postgrado, por creer en nosotros y nosotras y por llenarnos de valor, fuerza y coraje, para seguir en este lucha que el mundo tanto necesita.

Por otro lado, quisiera agradecer a nuestras familias que nos apoyaron en este camino, quienes tuvieron paciencia y fueron cómplices de nuestro cambio, por ellas un nuevo aplauso.

Finalmente, el aplauso que no podía faltar para todos y todas quienes hoy ostentamos el título de Especialistas en Derechos Humanos.

Muchas gracias.

 

*Wendy Reyes. Representante estudiantil del III Curso de Especialización Superior en Derechos Humanos. Discurso presentado en la ceremonia de graduación, Quito, julio 27 de 2005.

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