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La idea de "civilizar al indio", integrándolo
a la modernidad es un concepto que se ha mantenido como una columna
vertebral en la colonia y la república. En los últimos
años, principalmente en la década de los años
60, 70, 80, organismos multilaterales como el Banco Mundial, Banco
Interamericano de Desarrollo, así como el Gobierno de los
EEUU, pusieron especial énfasis en definir propuestas orientadas
a lograr que las comunidades indias se integren al desarrollo,
propuestas que sacrificaban la identidad indígena y eran
víctimas de una especie de transfusión de culturas,
acciones que se sumaban a los esfuerzos y pretensiones de la sociedad
dominante, en lograr incorporar a la población indígena
al sistema. Similares acciones significaron las propuestas de
izquierda, que si bien demandaban por las reivindicaciones de
los sectores populares, los campesinos, etc., sacrificaban también
la identidad de los pueblos indígenas.
Dichas propuestas fracasaron y la visión de estos respecto
a las comunidades indígenas fueron negativas, lo que dio
lugar a la implementación de practicas asistencialistas
y paternalistas que anulaban la creatividad, la autogestión
de las comunidades, experiencias como las desarrolladas por Cuerpo
de Paz, en los años 60, en el Ecuador por ejemplo, son
un ejemplo de la incomprensión de nuestras realidades.
En aquellas épocas, el Cuerpo de Paz, con la idea de ayudar
a las comunidades de los páramos, a vivir de una manera
"más civilizada", ayudaron a construir casas
de bloque, cemento, con techos de zinc, dichos materiales en este
medio, eran nocivos a la salud y al ambiente de las comunidades,
por cuanto, si bien dichas construcciones absorbían el
calor del día, en la noche en cambio absorbían el
frío, el hielo de la noche, haciendo de dichos espacios,
invivibles, lo que motivó a las comunidades a utilizarlos
como bodegas, para los diferentes materiales de trabajo que usan
en la cotidianidad, dicho comportamiento, fue motivo para que
los funcionarios, técnicos del gobierno y de estas instituciones,
las califiquen como retrasadas y faltas de sentido común.
Esta visión ha sido una constante en todas y cada una
de las épocas que hemos vivido los pueblos indígenas,
los "prejuicios civilizatorios", han influido en catalogar
y definir que es lo racional, qué es o no es cultura, y
con ese propósito han construido discursos y conceptos
que justifican dichas posiciones, como el concepto de Folclor,
que por lo general es utilizado para referirse a todas aquellas
expresiones culturales de los pueblos indígenas, o la idea
de que en las comunidades, no existe literatura, por el hecho
de no estar registradas, en suma, lo indígena no calzaría
en los cánones de arte, literatura, una manera de decir,
qué es lo culto y lo inculto, lo civilizado e incivilizado,
lo racional e irracional.
Estas barreras raciales han levantado murallas que han impedido
en su momento la comunicación, la posibilidad de considerar
como valido el conocimiento, la tecnología, el arte, de
las comunidades, etc., impidiendo con ello, la posibilidad de
establecer aproximaciones que permitan desde otras perspectivas,
comprender mejor la realidad de las comunidades y contribuir en
su desarrollo y sostenimiento, mas bien, pusieron énfasis
en lograr debilitarlas y absorberlas en las propuestas integracionistas
de los estados nacionales.
Esta situación motivo a que a mediados de la década
de los 70, 80, 90, se sienta en Otavalo y en sus comunidades aledañas,
como, Peguche, Quinchuqui, la Comunidad Imbaya de Ibarra, -oriundos
de Quinchuqui- la presencia de grupos culturales, individuos de
la población kichwa que trabajaron por los derechos culturales
y políticos del Pueblo Kichwa, una propuesta que se contraponía
a la tradicional propuesta de los "movimientos campesinos"
de ese entonces que reivindicaban mejoras salariales y reducían
el problema indígena a una lucha de clases.
Este movimiento cultural logró que sus propuestas sean
orgánicas y coincidan en la definición de conceptos
como derechos culturales, derecho a ser pueblos, derecho a su
conocimiento, sus valores culturales, a la dinamización
y uso del idioma materno, etc. Estas posturas permitieron además
que el discurso sea fundamentado en referencias culturales ancestrales,
propuestas que al ser consideradas desde sus propios referentes,
permitieron llegar de una manera más fácil a la
conciencia de la población, en otras palabras, facilito
la reconstrucción de la memoria de las comunidades.
Un ejemplo de ello constituye la recuperación de las fiestas
del Inti Raymi, en este caso el estudio de su herencia histórica,
el análisis de la riqueza simbólica de la fiesta,
la identificación y uso de parámetros culturales
propios de la cultura, la identificación y uso de signos
espirituales existentes en la fiesta, permitió la recuperación
de este patrimonio cultural que estuvo a punto de extinguirse,
en la actualidad el Inti Raymi, constituye el evento cultural
más importante de los kichwas de la provincia de Imbabura.
Esta experiencia ha permitido proyectar nuevos estudios en el
sentido de comprender de mejor manera, el tratamiento de la cultura,
la salud, el medio ambiente, la gobernabilidad de las comunidades.
Con este propósito la intelectualidad, los trabajadores
de la cultura kichwa de Otavalo, como Enrique Cachiguango, Humberto
Cachiguango, José Quimbo, Alfonso Cachiguango, Humberto
Muenala, Alberto Muenala, Fabián Muenala, Germán
Perugachi, Humberto Gramal, Antonio Conejo, Luis Maldonado, Mario
Maldonado, Mario Conejo, Roberto Conejo, entre otros, han desarrollado
investigaciones, que parten de la definición de conceptos
desde lo kichwa, este ejercicio nos ha permitido avanzar en diferentes
ámbitos y dotarle de mayor identidad al proceso de reivindicación
de los kichwas otavaleños.
El concepto de cultura kichwa
¿Existe alguna norma que obligue a la humanidad a someterse
a un solo tipo de concepto, al concepto proveniente de una sola
cultura? ¿Pueden existir otras definiciones, otras visiones
que expliquen la razón de ser de la cultura?
El concepto de cultura si bien es un patrimonio para todos y
de hecho no lo desechamos, es importante también considerar
la visión que existe en nuestros pueblos respecto a dicha
definición, en el caso del mundo kichwa, es muy común
escuchar en nuestros mayores, referirse a nuestros valores culturales
como: Ñukanchik kausay o simplemente kausay. Ñukanchik
kausay, literalmente significa nuestra vida, o Kausay, Vida, es
decir, hace referencia a la vida, a lo que poseemos y transformamos
en nuestra cotidianidad, encierra una visión muy estrecha,
que está encarnada en cada uno de nosotros, hace referencia
al origen, a la pertenencia, a la identidad. Este encarnamiento
es entonces lo que nos ha orientado en el diseño de programas
orientados a fortalecer la conciencia de identidad de las comunidades,
así como de la población en general.
La filosofía del pueblo Kichwa, en sí se caracteriza
por su sentido de humanidad sobre las cosas animadas e inanimadas,
todo se rige bajo un principio de vida, por lo tanto todo es respetado
y valorado. Los sujetos animados e inanimados no son vistos como
objetos si no, como sujetos que cumplen roles que se complementan
con el de las personas, es decir, se caracteriza por tener un
sentido humano de la vida y de las cosas, bajo esta visión
ha procurado conservar su entorno, retocarlo e innovarlo permanentemente.
La cultura kichwa es propensa a promover procesos interculturales
En los pueblos indígenas y en el pueblo kichwa en particular
conservan tradiciones y manejan códigos lingüísticos
que fundamentan y facilitan la comprensión y aplicación
de la interculturalidad, al respecto describiremos algunas referencias
como las siguientes:
Ayni: hace referencia a la reciprocidad, la reciprocidad
es una práctica cultural que promueve una relación
de equidad entre la población que convive un mismo lugar,
fomenta la participación equitativa de los individuos y
las familias de la comunidad.
Minka: equivale a decir solidaridad, participación,
respeto y compromiso con los miembros de la comunidad.
Paktachina: hace referencia a la equidad, a la
distribución equitativa de las obligaciones y responsabilidades,
nadie asume más o menos, a todos les asignan una responsabilidad
igual.
Napay: o el saludo, como enganche para establecer
la comunicación, en este ejercicio esta implícito
el respeto, la valoración y el reconocimiento del otro.
Wakaychina: como el principio de saber cuidar el
entorno, saber cuidarse entre unos y otros, bajo el principio
de que la naturaleza siendo sagrada, la vida por lo tanto es sagrada,
siendo sagrada la vida, es inadmisible entonces, atentar contra
el derecho, la vida de los demás.
Varachinpachik o Cargo Pasay: significa el traslado
o encargo de la responsabilidad a otro miembro de la comunidad,
esta práctica permite que los miembros de la comunidad
que reúnen ciertos atributos de liderazgo y responsabilidad,
asuman el reto del mando, el mandato de la comunidad, es decir,
cumpla con el encargo de la comunidad.
Tinkuy: hace referencia a la fricción, a
la confrontación, al diálogo, al consenso que finalmente
logran establecer en la disputa que se genera en dos núcleos
o en su defecto en las fronteras de cada comunidad o cada grupo
étnico, para finalmente construir u obtener algo renovado,
nuevo, que ayuda a limar las diferencias que hayan existido..
El concepto de gobernabilidad
"Un administrador andino es mejor que tiniente español,
andará sin costa y sin mita...no hará tanto mal
y daño...a de hazer todo lo que mandare la cauesa, cacique
principal...y si diere merced para su uida su majestad, tanto
que mejor lo sea...para el seruicio de Dios y de su Majestad".
(Guamán Poma de Ayala. p, XVIII, tomo uno).
La gobernabilidad podríamos definirla con la denominación
que Guamán Poma de Ayala utiliza en su extensa carta dirigida
al Rey de España el año de 1615, como expresa en
la cita, la desgobernabilidad, significa hacer el mal y daño
al pueblo. Desde inicios de la invasión, la preocupación
por el Buen Gobierno, ha constituido una constante que aun en
la actualidad nos sigue afectando y cada vez se hace necesario
buscar propuestas que nos ayuden a superar este mal que afecta
a la mayoría del país.
En el Kichwa, existen conceptos que nos aproximan a estas definiciones,
así tenemos por ejemplo los siguientes:
· Varachinpachi o Pasar el Cargo, una práctica
kichwa que se lo realiza en toda la región andina, principalmente
en la población kichwa y Aymara. Implica el traslado de
la responsabilidad de gobernar, de asumir el mando, el mandato
de la comunidad.
· Tukuy Rikuk: personas encargadas de garantizar
el buen gobierno, para lo cual administrativamente la población
estaba organizada en función del sistema decimal.
· Paktachik: el sentido de equidad que debe
existir en la población, con este propósito, Guaman
Poma, nos cuenta: "El acceso automático de todo individuo
y de su unidad doméstica a los bienes estratégicos
de la etnia me parece fundamental para el debate sobre los "modos
de producción". Este acceso no se podía comprar;
no se heredaba de algún familiar muerto, ni había
que merecerlo. Se obtenía al nacer en una unidad étnica
y de parentesco. (P, xiv, Hohn V. Murra. GPA. Tomo uno)
· Tantanakuy: referente a las asambleas
comunitarias, en donde podemos encontrar, el sentido comunitario,
la participación de los miembros de la comunidad, es decir,
niños, jóvenes, hombres, mujeres, ancianos, etc.
Yanaparina: referente a la solidaridad de los miembros
de la comunidad, un objetivo, una meta a realizarse dentro de
la comunidad, será alcanzada con la participación
de todos los miembros de la comuna, esto ayudará a ahorrar
recursos, tiempo y permitirá cumplir el objetivo, por ejemplo,
si un miembro de la comunidad desea construir su casa, este, será
acompañado por todos los comuneros, caso contrario, queda
abandonado y solitario.
· Chinpapurana: la confrontación,
la replica, el acto de informar a otros.
· Wakaychina: tiene el sentido de protegerse,
cuidarse, ser solidario.
Estas particularidades culturales, se han desempeñado
como una especie de resortes que han permitido la permanencia
y continuidad histórica de las comunidades, sin ella, su
existencia física, espiritual se hubiese extinguido, gracias
a estos referentes culturales, los miembros de las comunidades,
han logrado superar paulatinamente, su situación económica,
gracias a estas características, los miembros de las comunidades,
han logrado construir sus espacios, sus casas o en su defecto
cualquier necesidad de carácter comunitario.
El ejercicio de gobernabilidad no se lo ha ejercido de una manera
empírica, este ha respondido ha mecanismos ancestrales
que contribuían en la realización de diagnósticos,
planificaciones, al respecto, vale la pena recordar el uso de
la Maqueta, que utilizaban los gobernantes previa a la toma de
decisiones. Esta práctica la ha reivindicado en los últimos
años, el Centro de Estudios Pluriculturales de la ciudad
de Otavalo, CEPCU, un instrumento sencillo y útil que es
elaborado por los miembros de la propia comunidad, al diseñarlo,
los participantes se fijan en el más mínimo detalle
y de esta forma, la identificación de los problemas se
los detalla minuciosamente, lo que permite al mismo tiempo, establecer
las posibles soluciones.
El ejercicio del Buen gobierno, en las comunidades, implica cuidar
el estado de salud de los miembros de la comunidad, para ello
era necesario prevenir las enfermedades, ahuyentar las malas energías
y dotarle al individuo de la fortaleza necesaria para que no se
detenga, no pierda su vitalidad y dé continuidad a la vida.
Estos temas los ha desarrollado con mucha propiedad el proyecto
Jambi Huasi, de la ciudad de Otavalo, que se constituye en el
mes de Octubre de 1984, la presencia de éste proyecto en
el proceso organizativo y de reivindicación cultural, es
determinante, en tanto y cuanto logra institucionalizarse en plena
ciudad de Otavalo, fomentando el servicio de salud Kichwa y también
Occidental, su presencia contribuirá en reafirmar la identidad
de la población Kichwa. En suma, "el cuidado de
la Salud, -como dice la doctora Miryan Conejo, actual Directora
del proyecto Jambi Huasi- es la Columna Vertebral del Bienestar
y desarrollo de las Comunidades".
*Ariruma Kowii. Kichwa
otavaleño. Poeta. Alumno del doctorado en Estudios Culturales
Latinoamericanos, UASB. Magister en Letras, mención Estudios
de la Cultura. Coordinador de la Cátedra Pueblos Indígenas
y Estado en América Latina, UASB.
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