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Con la celebración del día internacional de la
mujer, se cumple un año más lleno de esfuerzos de
muchas personas y organizaciones que se dedican a la promoción
y protección de los derechos de las mujeres. Este día
nos sirve para conmemorar a la mujer y para reflexionar sobre
el lugar que hoy ocupa en la sociedad. En otras palabras, es un
buen momento para plantearnos dónde estamos y cual es el
camino que nos falta recorrer para alcanzar la igualdad. Para
esto es fundamental no olvidar de donde venimos, no perder la
memoria. La única forma de avanzar a pasos ligeros es evitando
incurrir errores pasados. Si sabemos que se hizo, definitivamente
pensaremos como hacerlo mejor. Creemos que parte de la solución
del problema es conocer sus causas y entender cuales han sido
las respuestas que la sociedad le ha dado a lo largo de la historia
a la discriminación y exclusión que ha sufrido la
mujer. Por esto pensamos que no hay mejor manera de celebrar el
día internacional de la mujer, que contribuyendo a formar
una conciencia histórica, haciendo un ejercicio de memoria
que nos permita visibilizar los logros y reivindicaciones que
hemos alcanzado a lo largo del tiempo. Es por esto que queremos
plantear una breve reflexión sobre el recorrido histórico
de algunos de los logros alcanzados por las mujeres a nivel internacional
en la visibilización del problema de la exclusión
que vive la mujer.
Primeramente, en el año 1945, el preámbulo de la
Carta de las Naciones Unidas reconoce, de una manera formal, la
igualdad entre hombres y mujeres. En su preámbulo la Carta
de Derechos Humanos proclama su fe: "
en la igualdad
de derechos de hombres y mujeres". Desde la creación
de las Naciones Unidas se estableció un Comité para
tratar la discriminación en contra de la mujer y una subcomisión
para que se ocupe de la condición jurídica y social
de esta.
El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones
Unidas adopta la Declaración Universal de los Derechos
Humanos, en cuyo artículo 2 proclama que: "...
cada uno es titular de todos los derechos y libertades fijadas
en esta Declaración sin distinción de ningún
tipo, ya sea raza, color, sexo..."
En 1952 se proclama la Convención Internacional sobre
los Derechos Políticos de las Mujeres, primer instrumento
jurídico en que los estados parte de las Naciones Unidas
asumen obligaciones jurídicas relativas al principio de
la igualdad de derechos entre la mujer y el hombre. En el ámbito
de la participación política, es muy importante
este logro, ya que su objetivo fue el asegurar que las mujeres
tuvieran derecho a votar en todas la elecciones, fueran candidatas
para todos los puestos políticos y ejerzan la función
pública en igualdad de condiciones con los hombres.
En 1963, la Asamblea General, en conocimiento de la continua
discriminación contra las mujeres en todas las partes del
mundo, convocó para la redacción de un borrador
de la Declaración sobre la eliminación de todas
las formas de discriminación contra la mujer. En 1967 fue
aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas para que
se reconociera universalmente de iure y de facto
la igualdad entre los hombres y las mujeres.
La expansión de los movimientos feministas es muy potente
en los comienzos de los años setenta y la ONU se hace eco
de estas demandas, declarando 1975 como Año Internacional
de la Mujer. En estas circunstancias en México se llevó
a cabo la Conferencia Mundial del Año Internacional de
la Mujer. De allí surgió la Declaración de
México sobre la igualdad de las mujeres y su contribución
al desarrollo y a la paz, conjuntamente con el Plan Mundial de
Acción para la puesta en práctica de los objetivos
del Año Internacional de la Mujer. "Si bien en
este foro no se produjo declaraciones, se entiende que fue la
base para el establecimiento de importantes redes a nivel mundial
y proyectos tendientes a la eliminación de la discriminación
y subordinación de género, así como para
la articulación posterior de un movimiento social global".
(1)
En 1979 se aprobó en la Asamblea General la Convención
sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación
contra la Mujer, que define discriminación como cualquier
distinción con base en el sexo, que lesione el desarrollo
pleno de las potencialidades femeninas. "Actualmente está
convención esta considerada como la Convención que
consagra los derechos humanos de la mujer. Con esta Convención
las Naciones Unidas reconoció y condenó por primera
vez, la discriminación contra la mujer como una violación
a los derechos humanos". (2)
En 1980 la Segunda Conferencia Mundial sobre la Mujer examinó
los logros de la primera mitad del decenio de la mujer (Copenhague).
En julio de 1985 se realizó en Nairobi, Kenya, la Tercera
Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer, la
cual marcó el final del decenio con un documento denominado
"Las estrategias de Nairobi", en el cual se les recomienda
a los 372 Estados, acciones necesarias para la eliminación
de muchas prácticas discriminatorias que mantienen a las
mujeres subordinadas en todo el mundo.
En marzo de 1995 tuvo lugar en Beijing, República Popular
China, la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, como resultado
de la primera evolución que hiciera la comisión
de condición jurídica y social de las estrategias
de Nairobi. Grandes avances se vieron materializados en esta Conferencia,
por lo que se desencadenarían las distintas reformas legislativas
en muchos países.
Como vemos, el abordaje de la cuestión de la mujer ha
adquirido un nuevo matiz con la realización de las conferencias
mundiales, las cuales en sí mismas conforman un espacio
público tomado por la mujer, el cual ha puesto sobre la
palestra pública las diferentes problemáticas de
las mujeres en el mundo.
Desde la Primera Conferencia Mundial de las Mujeres celebrada
en México en 1975 y el Decenio de la Mujer señalado
entre 1975 y 1985, que acabó con la Conferencia de Nairobi
en 1985 y que continuó con la celebración de la
Reunión Internacional de Mujeres en Beijing en 1995, han
sido hitos históricos de una gran relevancia, que han sido
apoyados internacionalmente por los gobiernos de la mayoría
de los países del mundo, que han sido impulsados, de este
modo, a reconocer derechos de las mujeres que antes no disfrutaban
y, sobre todo, "han ayudado a definir una agenda mundial
de problemas y de temas pendientes en los que se involucran las
mujeres tanto de países desarrollados como en vías
de desarrollo y tanto de países democráticos como
en países más alejados de los principios de representación
y reconocimiento de libertades y derechos ciudadanos". (3)
Este año con la culminación de la 49a. Sesión
de la Comisión sobre la Condición Jurídica
y Social de la Mujer (CSW) dentro del marco del Beijing +10, se
adoptó una Declaración Política que reafirma
el consenso de Beijing, esta se adoptó por consenso y unos
pocos países (Estados Unidos, Costa Rica, Panamá
y Nicaragua) introdujeron "explicaciones de posición"
como adiciones al informe de esta reunión.
La reafirmación del consenso de Beijing podría
parecer un logro sumamente pequeño frente a los alcanzados
por las conferencias mundiales anteriores y a los retos que nos
quedan por delante. Sin embargo, dentro del actual contexto político
en la ONU, tal reafirmación es una declaración clave
de que ese consenso esta vigente, además de que constituye
un documento importante que reconoce y promueve los derechos humanos
de las mujeres.
El siglo XX ha sido identificado como de el siglo de las mujeres,
ya que fue testigo desde su inicio de las luchas de las mujeres
a favor del reconocimiento como ciudadanas. Durante los últimos
tres decenios se evidenció la incorporación de las
mujeres en muchos espacios a través de su participación
en movimientos sociales de todo tipo, y finalmente dio cuenta
de su esfuerzo por acceder a esferas de dirección y de
responsabilidad política. Veremos sí el siglo XXI
se convierte en una etapa que otorguen a las mujeres mayores oportunidades.
El reconocimiento y la vigencia efectiva de la igualdad entre
hombres y mujeres es todavía un objetivo que hay que alcanzar.
Estos cambios no se lograran solamente con la sanción de
leyes, la ratificación de compromisos internacionales por
los Estados, ni con la imposición forzada de la mujer,
es imperativo un cambio cultural que necesariamente empieza por
las propias mujeres, y que requiere más que leyes, un sostenido
esfuerzo de educación. Si bien es cierto que hoy en día
las mujeres en muchas partes del mundo se encuentra distantes
de tener condiciones de igualdad política, económica
y social en relación a los hombres, también lo es
el hecho de que existe mayor conciencia y visibilización
de la problemática de discriminación y exclusión
que padecen. Lo que nos anima y nos da esperanza para seguir en
la consecución de nuevas reivindicaciones.
Notas
1. GUZMÁN, Stein Laura y Gilda Pacheco
Oreamundo. La IV Conferencia Mundial Sobre la Mujer. Interrogantes,
Nudos y Desafíos sobre el adelanto de las mujeres en un
contexto de cambio. Serie de Estudios Básicos de Derechos
Humanos, INDH. Tomo IV, pagina 23.
2. Ibíd., p 25.
3. ALBERDI, Inés. Las mujeres y la representación
política. Consultar en: http://www.aceproject.org
*Beatriz Borges Urrutia.
Abogada por la Universidad Católica Andrés Bello.
Especialista en Derechos Humanos por la Universidad Andina Simón
Bolívar, Sede Ecuador.
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