|
Introducción
Antes de tocar el tema de la mujer propiamente dicho, es necesario
conocer algunos datos del contexto donde se ubican las mujeres
refugiadas con quienes trabajamos.
Venezuela comparte 2.219 Km.2 de línea fronteriza con
Colombia y es en los estados fronterizos donde mayormente se concentra
la población colombiana refugiada. Estos estados son Zulia,
Táchira, Apure y parte de Amazonas, que colindan con los
departamentos colombianos de la Guajira, Cesar, Norte de Santander,
Boyacá, Arauca, Vichada y Guainía respectivamente.
De la frontera se conoce lo que publican las páginas rojas
de los diarios: ajusticiamientos, sicariato (1),
secuestro (2), cobro de vacuna (3),
narcotráfico, contrabando de ganado o mercancías,
presencia de grupos armados colombianos y sumado a todo esto,
la presencia de la Fuerza Bolivariana de Liberación (FBL)
(4).
Vivir en la frontera ha significado para las personas que allí
habitan, abandono del Estado venezolano, estigmatización,
falta de institucionalidad y ausencia de justicia.
La frontera venezolana viene recuperándose de numerosas
suspensiones de garantías constitucionales (5),
la última de una duración de 4 años (1995-1999),
durante el mandato del Presidente Rafael Caldera, fue tiempo de
desapariciones, torturas, limitaciones al libre tránsito,
detenciones arbitrarias, irrespeto a la inviolabilidad del hogar
y atropellos generalizados en contra de la población civil
de la zona, por parte del ejército venezolano.
En ese período fueron creados los Teatros de Operaciones,
el Nº 1 (6) y el Nº 2 (7)
conformados por personal militar a quien se le encarga todo lo
concerniente a la seguridad de la zona, actualmente se encuentran
vigentes.
Sin embargo, y a pesar de todo, Venezuela desde tiempos inmemoriales
ha compartido su tierra y todo lo que hay en ella, con los hermanos
colombianos, siempre ha sido receptiva (8) y
ellos con nosotros, porque la historia nos demuestra que en tiempos
pasados, Colombia dio asilo a muchos venezolanos perseguidos políticos
(9) durante la dictadura del general Juan Vicente
Gómez (10).
A pesar de todos los problemas que la dinámica de la frontera
pueda tener, la tierra venezolana sigue habitada por ciudadanos
que acogen al colombiano, y es una opción cuando se busca
protección o simple resguardo para las vidas de los que
vienen huyendo.
En los últimos tiempos, con la agudización del
conflicto interno colombiano, nuestras fronteras han acogido a
innumerables familias colombianas que vienen de su país
para salvaguardar sus vidas y las de su familia, huyendo mayormente
de los ataques y amenazas de los paramilitares y de los grupos
guerrilleros, quienes les endilgan conexiones o les llaman colaboradores
del grupo contrario, en su gran mayoría son campesinos,
trabajadores de la agricultura, la ganadería y en menor
medida hablamos de profesionales.
Han entrado por los puertos de: San Antonio, Ureña, Boca
de Grita y Las Delicias en el estado Táchira; El Amparo,
La Victoria, Puerto Infante y cruzando el río Arauca por
cualquier "camellón" (11) en
el estado Apure y por el Zulia por el puerto de Paraguachón,
Tres bocas y por la Sierra de Perijá.
Estas personas son atendidas por organizaciones como Cáritas
de Venezuela en los estados Apure, Táchira y Zulia y Distrito
Capital, el ACNUR con presencia en Táchira, Zulia y Apure
y el Servicio Jesuita a Refugiados en el estado Apure quienes
manifiestan que la procedencia de la mayoría de los solicitantes
de la condición de refugiados son de los departamentos
colombianos Arauca, Norte de Santander, Santander, Cesar, Boyacá
y Bolívar.
El Estado Venezolano no ha sabido dar respuestas ágiles
y oportunas a las necesidades de los solicitantes de refugio y
numerosos son los problemas que han tenido que enfrentar. El adelanto
normativo que significa el reconocimiento del refugio a nivel
constitucional y la vigencia de una Ley Orgánica sobre
la materia no ha cristalizado aún el debido respeto y garantía
a los derechos de los refugiados en el país.
Las mujeres refugiadas en la frontera colombo-venezolana
En todo este contexto ¿Qué pasa con la mujer refugiada?
Las mujeres refugiadas llegan al territorio venezolano por diversos
motivos: han sido amenazadas de muerte, han asesinado a alguno
de sus hijos o los han querido reclutar los grupos armados y en
otros casos han asesinado a su marido. Estos elementos hacen que
el estado anímico, el trauma, el miedo y el dolor que traen
consigo, sean unas condiciones que perturban el normal desenvolvimiento
de la mujer y se sientan aún más vulnerables en
un país donde se considera forastera.
El éxodo no es fácil para la mujer refugiada, llega
a una tierra extraña, y la va haciendo suya poco a poco,
trabajándola, pariendo a sus hijos y naciendo ellas mismas
una vez más.
En el trabajo cotidiano con mujeres refugiadas adultas, hemos
encontrado que las percepciones que tiene la mujer de sí
misma están basadas en reconocerse:
- Amas de casa
- Madres/procreadoras de hijos, dadoras de vida
- Padre/madre
- Personas
- Trabajadoras
- Dedicadas a la vida religiosa
- Amorosas
- Fieles compañeras
- Responsables
- No se conciben a sí mismas sin una pareja
- Luchadoras
Y las percepciones de los otros hacia ellas se caracterizan por
definirla como:
- Aquella que tiene el deber de encargarse de las cosas de la
casa (no se valora esta actividad como trabajo)
- Es quien cuida a los hijos
- Es débil
- Es sensible
- Es quien da cariño y amor
- Es quien se ocupa de la educación de los hijos. (por
ejemplo: representa a los hijos en la escuela, aunque en las
zonas más rurales es el varón quien se encarga
de la representación de los hijos porque son ellos quienes
toman las decisiones)
- Participa en actividades comunitarias sólo cuando el
trabajo en el hogar se lo permite
- No toma decisiones sin consultar a la pareja
- Se parece a los animales: "se le debe castigar cuando
se pone mañosa"
- Es fiel o infiel
- Debe ser tolerante
- Se debe a su pareja (debe satisfacer las necesidades de este,
sin considerar en oportunidades su voluntad)
- Es trabajadora
Con todo este panorama nos encontramos que la situación
de la mujer refugiada en Venezuela (Zulia, Táchira y Apure),
que representan el 48% aproximadamente, de solicitantes de refugio;
coinciden a pesar de no conocerse, están muy separadas
territorialmente, pero comparten las siguientes problemáticas:
1. Estado de las solicitudes de refugio: El 48% (1.429 personas)de
las solicitudes son de mujeres, niñas y adolescentes y
muchas de ellas esperan una respuesta desde hace más de
tres años. Solo en los Estado Táchira y Distrito
Capital han concedido el estatuto de refugiado a 137 personas
y negado a 128 personas, de un total de 3.024 personas aproximadamente.
2. Educación
l En el caso de las niñas
y adolescentes: tienen acceso a la educación en la primera
segunda y tercera etapa, amparadas en la Ley Orgánica para
la Protección del Niño y del Adolescente y en la
Resolución No. 7 del Ministerio de Educación Cultura
y Deporte con fecha 25 de Febrero de 2003 (12).
Hay un alto porcentaje de niñas y adolescentes insertos
en el sistema escolar, sin embargo los niveles de pobreza, en
algunos casos, debido a que deben trabajar para ayudar en sus
casas, les obliga a abandonar los estudios a muy temprana edad
(13).
l Para el caso de mujeres
mayores de 18 años hasta "n" años: las
mujeres manifiestan que tienen acceso a las misiones Robinson
(14) y Rivas (15) del Estado.
3. Identificación
l En este aspecto todas
las solicitantes de refugio manifiestan carencia de documentos
emitidos por el Estado venezolano, que las identifiquen como tales
ante las autoridades. En el Estado Táchira, en virtud de
la existencia de la Secretaria Técnica para el asunto de
los Refugiados (16), debido a un acuerdo entre
las autoridades de la zona, se les emite una constancia de presentación
que debe tramitarse ante la oficina de Migración y Frontera
y en el Distrito Capital, se entrega un documento parecido, ambos
están lejos de ser un documento de identidad en el país,
Debido a esta carencia no pueden movilizarse con libertad en el
territorio nacional (17) y son susceptibles
de detenciones arbitrarias y deportación, especialmente
en los Estados Táchira y Zulia (18).
En este respecto la Comisión Nacional para los refugiados
está en mora. Sin embargo muchos solicitantes que llenaban
los requisitos exigidos, iniciaron el proceso de regularización
de extranjeros que el gobierno nacional decreto en febrero de
2004 y han obtenido el estatus migratorio de residente y en algunos
casos se acogieron a la nacionalidad venezolana y en ambos casos
obtuvieron la cédula de identidad venezolana.
4. Vivienda/tierra: Los y las extranjeras no pueden obtener títulos
de propiedad de inmuebles ni de tierras por ser extranjeros, a
lo que se debe sumar la falta de documentación.
5. Violencia intrafamiliar: Las mujeres manifiestan que el machismo
es una causa de la violencia dentro del hogar, "el hombre
es que manda", "cuando se denuncia las autoridades responden
que no se meten en pelea de marido y mujer". La mujer refugiada
viene huyendo de un tipo de violencia, pero lamentablemente sigue
soportando los embates de otra. Tristemente encontramos que en
los grupos familiares de refugiados, la violencia convive en los
hogares y las principales agredidas son las mujeres, los niños
y niñas. Hemos encontrado que culturalmente, desde niñas,
las mujeres son maltratadas y por diferentes miembros de la familia,
desde la propia madre, pasando por el padre, los hermanos, los
tíos, etc. Esta se educa para aceptar sin oposición
el maltrato. Algunas han manifestado de los abusos a los que fueron
sometidas durante su adolescencia.
6. Acceso a salud: Tienen acceso a los centros de salud, aunque
solo sean ambulatorios, pero en muchas ocasiones no cuentan con
el dinero para comprar las medicinas. Y si se trata de enfermedades
muy delicadas los centros hospitalarios quedan desde su ubicación
entre 1 y 3 horas de distancia.
7. Salud sexual y reproductiva: esta es una decisión del
hombre, en muchos casos no les permiten tomar anticonceptivos
y la mujer es madre a muy temprana edad.
8. Laboral: Para la mujer la inserción laboral, muchas
veces, es más fácil que para el varón; la
mujer, sobre todo la colombiana, se busca para labores domésticas
porque es muy buena trabajando y en algunas comunidades se han
desenvuelto en forma independiente como costureras, cocineras
y comerciantes (19). No tienen acceso aun trabajo
formal y cuando la mujer trabaja bajo dependencia laboral nos
encontramos con un cúmulo de vulneración de sus
derechos:
l Explotación: la
jornada laboral transcurre entre un lapso de 8 a 16 horas diarias.
l Bajos salarios: los salarios
no son proporcionales a las labores desempeñadas.
l No gozan de los beneficios
laborales: seguridad social, etc.
9. Discriminación: Hay manifestaciones de que por el hecho
de vivir en la frontera y en determinadas partes, son guerrilleras.
10. Espacios de socialización: No existen espacios para
socializar entre los mismos solicitantes de refugio.
11. Presencia de grupos armados: las mujeres manifiestan que
existe la presencia de grupos armados en las comunidades donde
se encuentran o muy cerca y eso es un problema en cuanto no son
espacios que les brinden mayor seguridad. La causa de esto la
ven en la agudización del conflicto armado del lado de
Colombia sobre todo en los departamentos de Arauca y norte de
Santander.
12. Reclutamiento por parte de los grupos armados: se reportan
reclutamiento de jóvenes por los grupos armados por lo
cual las mujeres manifiestan preocupación por sus hijos
e hijas.
A pesar de todo lo anteriormente indicado, nos encontramos con
mujeres fuertes, valientes, y con muchas esperanzas en la nueva
vida y en un nuevo porvenir que les toca vivir cada día.
Han recibido:
l La aceptación
en las comunidades rurales, donde se les brindan espacios para
participar y compartir, y las mujeres van asumiendo esa aceptación
de manera positiva e inician la reconstrucción de sus vidas
acompañadas por otros.
l Un acompañamiento
cercano, asistencia psicológica, apoyo económico.
l La buena noticia de ser
colombianas, trabajadoras, creadoras y constructoras constantes
y persistentes de la vida.
Por todo esto, y porque es nuestra obligación como gente
de Iglesia, plantearnos como objetivos constantes:
l Reafirmar la lucha de
la mujer por la defensa de sus derechos humanos, así como
también su valor como persona sujeto de derechos.
l Fomentar la organización
de la mujer para el logro de sus objetivos.
l Y promover el desarrollo
de la capacidad creadora de la mujer y su reconocimiento en la
comunidad.
La mujer refugiada en Venezuela, y especialmente la que se encuentra
en el Alto Apure, está intentando reconstruir su vida y
la de su familia a punta de esfuerzo, de trabajo y de superación
del dolor; es un proceso lento, que organizaciones, como el Servicio
Jesuita a Refugiados, hemos asumido acompañar e impulsar,
acompañar, servir y defender.
Notas
1. Para noviembre de 2003 en el Municipio Páez
del estado Apure han habido 56 muertes ocurridas bajo la modalidad
de sicariato. Información suministrada por radio Fe y Alegría,
Guasdualito, 20 de Noviembre de 2003.
2. Para Julio de 2003 habían sido secuestradas
28 personas en el estado Táchira. Información suministrada
por radio Fe y Alegría, Guasdualito, 20 de Noviembre de
2003
3. Pago que se realiza a los grupos armados para
evitar daños personales o patrimoniales.
4. Grupo guerrillero formado en territorio venezolano,
que han esgrimido la bandera de "En defensa de la revolución
bonita de Chávez" con influencias especialmente en
los Estados Táchira, Apure y Barinas. Entrevista a habitante
del Estado Apure, 10.11.03
5. La frontera venezolana tiene antiguos precedentes
en suspensión de garantías desde los tiempos de
los presidentes Betancourt y Raúl Leoni. Servicio Autónomo
de Información Legislativa (SAIL), Garantías constitucionales,
Caracas,1995, Mimeo, citado por PROVEA, Estado de Derecho sin
fronteras. Informe anual,(Caracas), (Oct 97-sep. 98): 22.
6. Creado por decreto presidencial Nº 588
del 15-03-95, publicado en Gaceta Oficial Nº 35.672 con injerencia
en los Municipios Fernández Feo y Libertador del estado
Táchira; Páez, Pedro Camejo y Rómulo Gallegos
del Estado Apure y Ezequiel Zamora del estado Barinas. PROVEA
, Estado de derecho sin fronteras. Informe anual, Caracas, PROVEA,
Oct 97- sep 98, p.21.
7. Creado por decreto presidencial Nº 1.728
del 19-02-97 publicado en Gaceta Oficial Nº 36.178 el 4-4-97
activo en los Municipios Rosario de Perijá, Machiques de
Perijá, Catatumbo, José María Semprum, Colón
y Pulgar del estado Zulia; García Hevia, Panamericano,
Maldonado, Simón Rodríguez, Ayacucho, Pedro María
Ureña, Lobatera, Bolívar, Libertad, Junín,
Urdaneta y Córdova del Estado Táchira y Alberto
Adriani del Estado Mérida. PROVEA, Estado de derecho sin
fronteras. Informe anual, Oct 97- sep 98, p.21.
8. Se les permite estar en el territorio venezolano
9. Según un informe del Cónsul de
Venezuela en Arauca para el 7 de abril de 1911 habían en
tierras colombianas (Arauca) 1570 venezolanos... este número
crecería notablemente hasta tal punto que el Estado Apure
(Guasdualito) casi se despobló por los desmanes de las
autoridades locales civiles. Oldman Botello, Guasdualito navegación
por su historia, Publicación de la Alcaldía del
Municipio Páez y el Ateneo Popular de Guasdualito,1998,
Pp 72-73.
10. Oldman Botello, Guasdualito navegación
por su historia, Publicación de la Alcaldía del
Municipio Páez y el Ateneo Popular de Guasdualito, 1998,
p.77.
11. Camino de tierra construido por los pobladores
de la zona. Puertos de entradas no legales.
12. Aunque no hacen referencia especifica de
los refugiados, se aplica para ellos.
13. Información suministrada por ACNUR
a través de un proyecto piloto de "transversalizacion"
del enfoque de genero y edad en el Municipio Pedro Maria Ureña,
Estado Táchira.
14. Alfabetización y Educación
Primaria
15. Educación secundaria
16. Instancia creada por la Comisión Nacional
para los Refugiados para que sustancie las solicitudes de refugio
y realice las entrevistas.
17. El ACNUR entrega un carnet que los identifica
como solicitantes de Refugio que solo les permite movilizarse
dentro del mismo Municipio en algunos casos.
18. Según datos aportados por Cáritas
de Venezuela, al mes son extraditadas 3.746 personas, siendo San
Cristóbal el municipio en el que más deportaciones
realizan las autoridades, 2.000 deportaciones mensuales.
19. Las organizaciones que trabajan esta temática
con el apoyo del ACNUR han ayudado con proyectos de generación
de ingresos dirigidos a promover la independencia económica
que fomente un desarrollo sustentable.
*Térida Guanipa.
Abogada y Especialista Superior en Derechos Humanos por el Programa
Andino de Derechos Humanos, PADH, de la Universidad Andina Simón
Bolívar. Asesora legal del Servicio Jesuita a Refugiados
en el Estado Apure, Venezuela. Ponencia presentada en la II Conferencia
regional "Migración, desplazamiento forzado y refugio",
Universidad Andina Simón Bolívar, Quito, septiembre
1, 2 y 3 de 2004.
|