|
En la siguiente ponencia expondré algunos de los hallazgos
de dos investigaciones que está llevando a cabo el Programa
de Género de la FLACSO Sede Ecuador. La primera se centró
en el sur de Ecuador en las provincias de Loja, Cañar y
Azuay, mientras que la segunda aborda la emigración en
las ciudades de Quito y Guayaquil. Estas dos investigaciones se
han enfocado hacia el estudio de la situación de jóvenes
hijos e hijas de emigrantes (1).
En esta ponencia revisaré en primer lugar algunas percepciones
que se tienen en relación a los y las jóvenes hijos
de emigrantes y en segundo lugar me detendré en desarrollar
la idea de que si bien es cierto la migración de los padres
y madres ocasiona una serie de impactos en sus hijos, es necesario
complejizar la mirada ya que no todos los casos pueden ser tratados
de igual manera. Existen distintas variables desde donde se puede
entender estos impactos diferenciados. Hablaré de seis
aspectos que me ha parecido importante destacar para entender
esta complejidad, estos son: las personas con las cuales viven
los jóvenes, el grado de comunicación que mantienen
con sus progenitores, el envío de remesas, el respaldo
de una red social de su familia ampliada, las perspectivas de
reunificación familiar y la opinión generada desde
el entorno social.
1. Percepciones construidas en relación a los y las
jóvenes hijos de emigrantes
Para dimensionar los impactos de la emigración me parece
importante pasar revista brevemente a los cambios que se han producido
con esta nueva ola migratoria en lo que refiere al patrón
migratorio y al perfil de quienes viajan, los mismos que podemos
resumir en cuatro puntos:
1. En primer lugar, la mayor parte de emigrantes proviene de
zonas urbanas y no exclusivamente de zonas rurales como fuera
característico en la anterior tradición migratoria
ecuatoriana.
2. La procedencia de los emigrantes sobrepasa la zona sur y se
extiende al resto de provincias a lo largo de las tres regiones
del Ecuador. La migración ya no se circunscribe al austro
ecuatoriano.
3. El perfil se diversifica y ahora corresponde a personas jóvenes,
hombres y, principalmente, mujeres con relativos niveles educativos
y pertenecientes a diversas clases sociales.
4. Los lugares de destino han dado un giro importante y, aunque
Estados Unidos continúa siendo un país de llegada
de mano de obra, ahora es España en primer lugar, y luego
Italia y otros países de Europa los principales destinos
de atracción de emigrantes ecuatorianos.
Ello es interesante tener en cuenta para comprender que la situación
de los hijos e hijas de emigrantes es por lo menos compleja.
En las zonas estudiadas, se ha identificado que estos jóvenes
conviven con lo que hemos denominado como una "sobrecarga
de reclamo social", y con una serie de estigmas sociales
generados a su alrededor. Sobrecarga de reclamo social, ya que
a los jóvenes se les recuerda continuamente el costo del
dinero que reciben. El padre o madre que ha migrado, el padre
o madre que se ha quedado, los tutores que los cuidan y en general
su entorno escolar y social les menciona constantemente el sacrificio
que sus padres emigrantes realizan en miras a una mejora en la
situación económica familiar.
También son una cuestión ampliamente compartida
entre la opinión pública, las estigmatizaciones
construidas en torno a estos jóvenes. Es común el
que se establezca una relación directa entre migración
y disfunciones sociales y estar muy arraigada la idea de que al
existir "falta de control" de los padres los y las jóvenes
son más proclives al libertinaje. Es común asociar
el alcoholismo y drogadicción con los hijos de emigrantes,
así como también la tendencia a buscar refugio en
pandillas e incluso en grupos satánicos. Los embarazos
precoces también se los relaciona con esta búsqueda
de afecto por un lado y falta de control por otro. También
se suele establecer una relación entre migración
y las alteraciones en el rendimiento escolar del alumno.
Es interesante diferenciar estas opiniones con las percepciones
que tienen de sí mismos los jóvenes sobre su situación
como hijos de emigrantes. Ellos y ellas se perciben como personas
más maduras que sus compañeros, ya que han debido
aprender a desenvolverse por sí mismos y a tener incluso
mayor autodisciplina para seguir adelante en su vida escolar.
Para muchos de estos jóvenes, estudiar se ha convertido
en la forma en como pueden devolver a sus padres este sacrificio
temporal.
2. Factores que inciden sobre estos impactos
Es evidente que los efectos de esta emigración han recaído
principalmente sobre los hijos e hijas de los emigrantes los mismo
que son los más afectados por la partida de su padre o
de su madre, pues ello supone un costo afectivo muy grande. Sin
embargo, estos impactos son procesados de distinta forma por unos
y otros. Resulta fundamental preguntarse el por qué de
esta diferenciación. A continuación se exponen algunas
variables que pueden ayudar a entender los procesos en los cuales
los jóvenes enfrentan la experiencia migratoria.
a. Persona con quien viven en la actualidad
Los casos más frecuentes que hemos encontrados son aquellos
en que los y las jóvenes se han quedado con sus abuelos.
Pero también hay casos en que viven con otros familiares,
sus tíos, con sus hermanos o solos.
Es importante entonces, diferenciar los siguientes casos:
- cuando ha viajado el padre y los hijos se han quedado al cuidado
de la madre
- cuando ha viajado la madre y los hijos /as se han quedado al
cuidado del padre
- cuando los hijos/as se han quedado a cargo de los abuelos
- cuando se han quedado a cargo de tíos/tías
- cuando se han quedado viviendo solos/solas
Por lo general cuando se quedan al cuidado de la madre los hijos
evidencian cambios en la familia pero no perciben un trastocamiento
de la estructura familiar, esto no quiere decir que no sufran
y muy profundamente la ausencia de su padre, sino que esta ausencia
es decodificada como más "común". Varios
testimonios coinciden en afirmar que antes de la migración
de su padre, éste ya había abandonado a su madre,
o que la ausencia del padre es un lugar común entre las
familias de la región.
Ahora, cuando es la madre quien se ha ido, ello ha implicado
un cambio en la organización cotidiana de la familia dado
que es sobre la madre en quien recae por lo general la responsabilidad
de la reproducción de la familia. Por lo general los padres
buscan ayuda para la crianza de los hijos/as acudiendo a sus madres
o hermanas. Existen pocos casos en que los padres han asumido
la total responsabilidad de la crianza de los hijos e hijas. En
estos casos los hijos además de vivir la separación
con la madre, deben asumir poco a poco el cambio en los roles
asignados tradicionalmente a su madre y padre ya que ahora es
ella quien ha asumido el rol de proveedora. Este cambio de concepción
también vuelve más difícil asimilar este
nuevo tipo de familia.
El caso de que los jóvenes se queden a vivir con los abuelos
y abuelas que es uno de los ejemplos más comunes, se ha
constatado que en muchas ocasiones existe una relación
cercana entre abuelos, abuelas y nietos, pero también lleva
consigo una sobrecarga de trabajo especialmente para las abuelas.
Por otro lado, la diferencia generacional marca una distancia
entre jóvenes y abuelos y dificulta por un lado, las posibilidades
de que los ancianos se involucren en el proceso de enseñanza-aprendizaje
y por otro lado, también complica las modalidades de negociar
la disciplina, los abuelos y abuelas se sienten impotentes de
establecer reglas de convivencia con sus nietos.
En cambio en el caso de los tíos/tías que se quedan
al cuidado de los y las chicas, por lo general presentan cierta
distancia con estos jóvenes y se evidencian problemas por
la falta de preocupación de estos nuevos tutores por el
desempeño escolar de los hijos a su cargo y también
generan conflictos con los primos y primas con quienes ahora deben
compartir el amor de sus tíos.
Finalmente, uno de los casos más dramáticos es
cuando los hijos/as se han quedado solos e incluso al cuidado
de sus hermanos menores. Estos jóvenes han debido asumir
roles de padre y madre prematuramente. Es frecuente que las hijas,
principalmente se han debido hacer cargo de sus hermanos y de
la administración del dinero y del cuidado de la casa.
A los hijos varones también se les ha asignado una mayor
responsabilidad en el cuidado de los hermanos, aunque no en la
medida que a las mujeres. Algunas veces estos jóvenes se
han quedado a cargo de sus vecinos o de sus padrinos o madrinas
quienes fungen de referente adulto, sin embargo son estos casos
cuando más se siente la falta de los padres y madres.
b. Grado de comunicación que mantienen con sus padres/madres
ausentes
El factor comunicacional es vital para el mantenimiento de lo
que se denomina como familias transnacionales. Cuando la comunicación
es regular y significativa, ella juega un papel fundamental en
reproducir el papel de estas familias transnacionales, en donde
este nuevo tipo de familia que no tiene su asiento en un solo
lugar ha debido desarrollar nuevas modalidades para afianzar su
existencia. Para el mantenimiento de estas comunidades y familias
transnacionales ha sido fundamental el contacto a distancia que
han permitido las nuevas tecnologías como el internet,
las conferencias con cámara de fotos o los videos caseros.
Es interesante constatar que los padres y madres siguen presentes
en la vida de sus hijos, éstos les dicen en que gastar
o no gastar el dinero, los jóvenes les "piden permiso"
para salir, para dormir en casa de los amigos, etc.
Dentro del factor comunicación es también importante
es el envío de regalos y objetos que a falta de la presencia
física se han convertido en representaciones simbólicas
del amor de sus padres. La utilización de ropa y objetos
enviados por sus padres tiene que ver principalmente con lo que
estos artículos representan para ellos. ¿Qué
son los regalos sino una forma de cariño? Exhibir los presentes
es la manera de extrapolar a su padre o madre ausentes, y si son
una forma de ostentación lo son porque estos jóvenes
necesitan evidenciar el hecho de que sus padres sí se siguen
preocupando por ellos aunque estén lejos, y a pesar de
que no puedan asistir a recoger las libretas de calificación
-por ejemplo- sí pueden enviar regalos costosos.
c. Frecuencia en envío de remesas
Que en por lo general -pero no siempre- está relacionado
con la situación del padre o madre emigrante en el país
de destino. Cuando su progenitor se encuentra en condiciones favorables,
con un empleo y en un entorno agradable, los hijos sienten mayor
tranquilidad y menos culpa respecto de la partida de sus padres
ya que todo el mundo les recuerda que sus padres han migrado para
proporcionarles un mejor futuro. Si a esto se suma el envío
regular de dinero, ellos o ellas pueden sentir que el sacrificio
de sus padres por lo menos en materia económica, tenía
razón de ser. Por el contrario, los casos más dramáticos
ocurren cuando los padres o madres -especialmente padres- ya no
envían dinero a su familia, y han formado otros hogares,
ya que sus hijos se sienten engañados y abandonados.
d. Las expectativas de reagrupación familiar
Cuando la emigración ha sido un proyecto compartido entre
padres e hijos o cuando por lo menos se les ha informado adecuadamente
sobre la partida de sus padres y cuando existen planes de volver
a reunirse o en el país de origen o en el país de
destino, la ansiedad de los hijos y la sensación de abandono
disminuye. Sin embargo cuando la situación de ilegalidad
de los padres o madres vuelve complicada la posibilidad inmediata
del reencuentro o cuando simplemente los padres o madres no manifiestan
la intención de volver o de llevar a sus hijos consigo,
los sentimientos de resentimiento se agudizan. Como dice un testimonio
de un chico que no veía a su madre por cinco años
"Yo a mi mamá no le mando más, ninguna foto
mía. Si quiere verme, que venga".
Evidentemente esta situación se vuelve cada vez más
difícil con el paso del tiempo. Resulta muy desfavorable
el hecho de que los padres realicen la promesa de volver y no
cumplan con ella durante años y años.
e. Densidad de las redes sociales, su entorno escolar y
comunitario
Resulta interesante observar que los jóvenes que tienen
a sus padres fuera del país necesitan un referente grupal
al cual acudir, cuando existen redes familiares en donde se puede
apoyar, cuando dentro de su colegio se sienten acompañados
de alguna forma, puede procesar de mejor manera su nueva situación.
Es por ello que los grupos abiertos por la Iglesia Católica
recogen ahora a numerosos hijos/as de migrantes y también
talvez sea por ello que se los suele identificar como una población
proclive a formar pandillas o agrupaciones generacionales.
f. Opinión generada en entorno social y nacional
(prensa)
Se identificó que entre los jóvenes de la zona
sur del Ecuador existe una visión más negativa sobre
la situación de sus padres en el exterior, talvez porque
ha sido largamente documentada en la prensa y relacionada continuamente
son los aspectos negativos. Cuando existe menor censura, estigma
o victimización en relación hacia los padres o madres
que han migrado, la situación se puede volver un poco más
llevadera.
Conclusiones
1. La situación de los hijos e hijas de los emigrantes
nos coloca frente a una paradoja: Por un lado desde la sociedad
existen representaciones sobre la familia que pretenden aferrarse
a la visión de ésta como un todo armonioso y cohesionado,
por otro lado, las prácticas derivadas de la experiencia
migratoria reflejan una diversidad de formas de construcción
de la familia que van desde la reproducción de los lazos
afectivos en la distancia hasta la disolución de dichos
lazos y su recreación en nuevos entornos. La migración
puede ser una oportunidad para repensar las relaciones familiares
y su diversidad y complejidad.
2. Es necesario formular políticas de atención
a hijos e hijas de emigrantes que contemplen grupos de apoyo en
su actividades escolares y fundamentalmente programas donde se
fortalezcan los canales y posibilidades de comunicación
con sus padres y madres emigrantes. La comunicación juega
un papel esencial en las posibilidades de fortalecer los canales
relacionales entre quienes se quedan y quienes se van y atenuar
la angustia de unos y otros.
3. Es importante llamar la atención sobre el rol que desempeñan
los nuevos tutores, especialmente a abuelas y abuelos, ya que
sobre ellos recae el cuidado de los niños y jóvenes
cuyos padres, madres han migrado. También las políticas
deberían incluir a este grupo como un conjunto importante
al cual ofrecer apoyo y asesoría.
Notas
1. La primera investigación "Jóvenes,
migración y familia en la región sur del Ecuador
" contó con el apoyo financiero del Fondo de Solidaridad
a través de su Programa de Formación en Políticas
Públicas; y la segunda "Situación de hijos
e hijas de emigrantes. Quito y Guayaquil", cuenta con el
aporte de ALISEI. Las dos han estado bajo la coordinación
de la profesora Gioconda Herrera.
*María Cristina Carrillo.
Socióloga. Investigadora de la Facultad Latinoamericana
de Estudios Sociales. Ponencia presentada en la II Conferencia
regional "Migración, desplazamiento forzado y refugio",
Universidad Andina Simón Bolívar, Quito, septiembre
1, 2 y 3 de 2004.
|