Programa Andino
de Derechos Humanos

 

 

Migración, desplazamiento forzado y refugio


 

Pueblos indígenas, migración y refugio

 

Lina Cahuasquí*

 

Contenido
Introducción
La situación por país
Conclusión


Introducción

Uno de los ejes regionales del American Friends Service Committee, organización cuáquera, presente en el área andina desde 1996 son los temas de migración, refugio y desplazamiento desde la perspectiva de los derechos humanos de los pueblos indígenas, afro descendientes y rom.

Es preocupante la grave crisis humanitaria que ha desbordado las fronteras como consecuencia del conflicto armado interno que vive Colombia cuyos escenarios de guerra se han intensificado y/o trasladado a los países vecinos. De igual manera, el permanente desmantelamiento del capital humano debido a las diversas crisis políticas, económicas y sociales producto de la globalización de la economía que ha traído como consecuencia la pérdida de la esperanza de los migrantes en sus países de origen.

Si bien el desplazamiento forzado, una de las consecuencias de la guerra, significa para las víctimas: la exclusión, la indiferencia de la sociedad y la ausencia de reconocimiento, para los pueblos indígenas y afro descendientes estas heridas constituyen una mayor perdida moral por el desarraigo forzoso de sus territorios ancestrales. Según el Dr. Arturo Campaña, médico ecuatoriano, en una reciente gira de monitoreo en Nariño para verificar efecto de las fumigaciones, comentó que uno de los aspectos que más le impresionó de los indígenas awás fue observar que "el dolor de ser arrancados de la tierra era equivalente al dolor de muerte".

Por ello no es fácil para los gobiernos y las agencias internacionales reubicar a estas poblaciones en lugares de refugio convencionales por sus características antropológicas y su sentido de pertenencia a la Madre-Tierra que es su espacio vital. Están acostumbrados a moverse libremente en todos sus bosques y selvas y cuando se ven forzados a dejar ese espacio vital es como si estuvieran muertos en vida.

La situación por país

Panamá

El 80% de la población panameña es de origen colombiano y tiene plena coincidencia de identidad cultural de afro descendientes e indígenas que hablan la misma lengua en Colombia. Las comunidades asentadas en la frontera, en su mayoría, indígenas de la etnia emberá, wuonan y kunas así como afro descendientes experimentan una ausencia estatal. Más grave aún, el Gobierno Panameño ha violado es Estatuto de los Refugiados de 1951 y su Protocolo Adicional, cometiendo arrestos injustificados, tratos degradantes y deportaciones masivas en contra de las poblaciones solicitantes de asilo que han llegado al Corregimiento del Darién o al Alto Huira.

No ha implementado programas de regularización para los (as) refugiados porque los considera "desplazados en necesidad de protección humanitaria" lo que lesiona gravemente sus derechos al trabajo, a la libre asociación, salud, vivienda, educación, libertad de movimiento y pleno ejercicio de sus derechos como extranjeros de acuerdo a la Constitución Nacional Panameña. Tampoco ha firmado la Declaración de Cartagena de 1984.

A esto se suma una débil presencia del ACNUR, de instituciones estatales, eclesiásticas, ONGs para responder a las necesidades de la gente y la irresponsable estigmatización de la Policía Nacional y de la propia Presidenta de Panamá, Mireya Moscoso en contra de las ONGs de derechos humanos a quienes acusó de ser "colaboradores de la guerrilla". No existe un inventario de las comunidades y sus recursos para atender una situación de emergencia. Paradójicamente el Gobierno Panameño ha reforzado su compromiso con los Estados Unidos para la realización de operativos conjuntos en aire, mar y tierra para combatir al narcotráfico, la movilización de personas y el tráfico de armas.

Colombia

Según la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, CODEES, "El desplazamiento en la población colombiana hacia otros lugares al interior del país o la búsqueda de refugio en otros Estados, ya no es un fenómeno colateral del conflicto que vive Colombia, sino una estrategia del mismo".

En Colombia habitan 80 grupos étnicos que hablan 64 idiomas y unas 300 formas dialéctica. Según los censos de 1993 y 1997 ascienden a 701.860 personas que tienen presencia en 32 departamentos del país. En las fronteras están ubicados entre otros: wayú, cogí, kankuamo, yuko, wiwa, barí, u'wa o tunebo, chirikoa, makaguaje, sikuane, amorúa, cuiba.

El conflicto armado es una de las mayores causas del desplazamiento forzado que provoca un alto número de violaciones a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario, cuyos protagonistas son los paramilitares, las fuerzas militares, la Policía Nacional, la guerrilla y el narcotráfico. Existen cerca de dos y medio millones de desplazados. Las fumigaciones y las acciones militares en el marco del Plan Colombia también han generado grandes desplazamientos 29.980 personas fueron expulsadas de las zonas de fumigación aérea de cultivos de uso ilícito, 22.831 indígenas huyeron de sus territorios y alrededor de 40.512 personas de comunidades afro colombianas han sido obligadas a salir forzadamente (1).

"Se dice que en el año 2003 se redujo al desplazamiento pero se incremento el confinamiento de las poblaciones porque los actores en conflicto decidieron controlar a la población civil mediante cercos armados. Comunidades enteras has sido sometidas a un control restringido de entrada y salida de las personas en sus propios territorios, bloqueos selectivos, restricción de libre abastecimiento, limitación de acceso a servicios de salud y a la entrega de asistencia humanitaria". (2)

Los diálogos entre el Gobierno y los grupos armados han reemplazado a las masacres indiscriminadas y desplazamientos masivos por nuevas formas de operación como los asesinatos selectivos y el desplazamiento individual y unifamiliar.

Existen además causas estructurales para este desplazamiento como el desarrollo de mega-proyectos, el control de zonas ricas en recursos naturales no renovables como el petróleo, oro y la disputa de actores armados en estos territorios. El Estado, las organizaciones sociales y en general, la sociedad experimentan debilitamiento, ruptura del tejido social por la imposición del terror, el miedo, la amenaza y el asesinato, cuyas principales víctimas son los niños, niñas y jóvenes que no tienen "...posibilidades de elaborar los efectos que la guerra ha producido como el dolor, miedo, rabia, deseos de venganza, culpabilidad, minusvalorización, etc." (3)

"Los medios de comunicación muestran cansancio, fatiga e invisibilización frente al tema del desplazamiento porque tiende a volverse crónico y repetitivo."

Para ello plantean mingas de resistencia, la defensa de sus planes de vida, el fortalecimiento de sus autoridades tradicionales, una mayor utilización de la medicina tradicional, el establecimiento de alianzas inter-étnicas, convocatorias a sus tegualas y taitas para sacar a los actores armados de sus territorios.

Venezuela

En la frontera con Colombia están asentadas la etnias barí, yup´ka que tienen vínculos familiares con los yuko de Colombia, de las familias lingüísticas iroka, sokorpa ó sokomp, maraka y tukui. Entre 1.500 y 2.000 personas huyeron a Machuiques, zona fronteriza con Colombia por la incursión en varias ocasiones de grupos paramilitares en reservas indígenas al occidente de Venezuela en la Sierra de Perijá.

A pesar de que en el 2001 Venezuela aprobó la Ley Orgánica sobre Refugiados (as) o Asilados (as) muchos funcionaros desconocen estas disposiciones y normas internacionales y ven el fenómeno del refugio como un problema de seguridad nacional. Adicionalmente recién en este año la Asamblea Nacional sancionó la Ley de Extranjería y Migración, que regula la admisión, ingreso y permanencia, registro, control e información sobre la salida y reingreso de extranjeros y el Presidente Hugo Chávez emitió un Decreto para la Regularización y Naturalización de Extranjeros y Extranjeras en el país.

Ecuador

Los pueblos indígenas éperas, chachis, awás, kichwas, sionas, shuar y cofán asentados en las provincias de Esmeraldas, Carchi y Sucumbíos, así como las poblaciones afro ecuatorianas ubicadas mayoritariamente en Esmeraldas y en menor escala en las provincias de Imbabura y Sucumbíos sienten una ausencia del Estado y están desplazándose al interior del país por efecto de las fumigaciones y la actuación de los grupos armados en sus territorios.

Pero además uno de los más graves problemas que enfrenta el Ecuador es la violación a los derechos económicos, sociales y culturales que ha obligado a cerca de 3 millones de ecuatorianos y ecuatorianas a emigrar provocando el desmantelamiento del Estado, que si bien la Declaración Universal de Derechos Humanos habla del derecho a la libre circulación también existe el derecho a no desplazarse porque son los Estados Nacionales los que deben garantizar condiciones dignas para proteger y promover su capital humano.

Perú

El Perú comparte una frontera de 1626 kilómetros con Colombia en el Departamento de Loreto, cuya población está compuesta por pueblos indígenas y en menor escala, colonos. Existen 146 asentamientos de comunidades nativas, amazónica de las familias lingüísticas tucano oriental y occidental, huitoto, bora arawak, macú-puinave, kari y quichua. Familias pertenecientes a las etnias huitoto (o murui-muinane), bora, miraña, ocaina, ticuna, yagua, andoke, siona, yucuna, secoya, orejón y quechua.

Estas comunidades experimentan una situación de abandono económico, social y político por parte de los gobiernos centrales. No están preparadas para recibir flujos de refugiados porque desconocen los efectos del Plan Colombia, no cuentan con un Plan de Contingencia y tampoco consideran a los colombianos como "refugiados", "desplazados" ó "asilados", sino como inmigrantes que necesitan ayuda porque han perdido sus propiedades y animales, y han tenido que salir del país. En el 2002 ya existían comunidades nuevas conformadas por población colombiana como Puerto Victoria y Nueva Florida y se calculaban que existían 450 personas con doble nacionalidad y listas para votar en cualquier elección municipal. Los grupos armados hábilmente utilizan esta ventaja y poseen una cédula de identidad colombiana y DNI, lo que hace difícil su detención.

Las principales violaciones que sufren estas comunidades son al libre tránsito, a la seguridad territorial, la educación, salud, biodiversidad, desarrollo sustentable, a la participación social y política, a la identidad y discriminación de la mujer. Otro de los mayores problemas es el traslado de jóvenes nativos y colonos a Colombia para trabajar en el raspado de coca, como ayudantes de los grupos armados y jornaleros de las empresas madereras o mineras presentes en la zona. Muchas veces estos jóvenes se enrolan definitivamente en las filas de la guerrilla o el paramilitarismo y no regresan a sus territorios.

De otra parte, en el lado de Colombia en el departamento del Amazonas viven 60.000 habitantes de los cuales 30.000 están en Leticia, 15.000 en Puerto Leguízamo y el resto dispersos a lo largo de la frontera. Sin embargo, los gobiernos peruano y colombiano no desarrollan programas de atención porque no existe una fuerte presión demográfica, a pesar de que son zonas de refugio y descanso de fuerzas paramilitares, lugares de tránsito, aprovisionamiento, tráfico de armas, cultivo y transformación de la coca.

Conclusión

Estas con las consecuencias de la movilidad humana, en particular del desplazamiento forzado que debería convocar a los países de la región a generar esperanza y a resolver los conflictos que están provocando el despoblamiento masivo por razones económicas o políticas porque el mayor capital que posee la región es el ser humano integrado y solidario. Para ello, los gobiernos deben pensar en mecanismos de integración regional, armonización de leyes con instrumentos internacionales, programas de regularización, planes de contingencia, libre circulación de las personas. En definitiva, promover el respeto, la defensa y protección de los derechos humanos.


Bibliografía

· AFSC, "Resultados de la Misión y Taller Perú-Colombia, Fronteras del Putumayo", Septiembre y Octubre 2002
· Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos, CIPDH, Informe de Monitoreo, Febrero 2003.
· AFSC, "Declaración de Jaqué y Análisis FODA", Marzo 2002
· AFSC, "Memorias del Encuentro Binacional de Nacionalidades y Pueblos Indígenas del Ecuador", Abril 2002.
· Ponencia presentada al Primer Coloquio Internacional Migración y desarrollo: Transnacionalismo y nuevas perspectivas de integración. Organizado por la Red Internacional de Migración y Desarrollo, la Asociación mexicana de Estudios Migratorios, el Centro regional de Investigaciones Multidisciplinarios de la UNAM, CIESAS-Occidente y la Universidad Autónoma de Zacatecas. Zacatecas, México. Octubre 2003.
· CODHES. Guerra y confinamiento. Desplazados sin salida? Boletín Informativo No. 7, Diciembre 10, 2003.
· Castro H. Jorge Alberto y García D. Mauricio, "Porque era desplazado y me acogiste", Servicio Jesuita a Refugiados, Colección Polo A Tierra. No. 1, Bogotá 2001.

Notas

1. CODHES, "Guerra y confinamiento. Desplazados sin salida?, Boletín Informativo 7, Diciembre 10, 2003.
2. CODHES, "Guerra y confinamiento. Desplazados sin salida?, Boletín Informativo 7, Diciembre 10, 2003.
3. Castro h. Jorge Alberto y García D. Mauricio, "Porque era desplazado y me acogiste", Servicio Jesuita a Refugiados, Colección Polo a Tierra No. 1, Bogotá, 2001.

 

*Lina Cahuasquí. Licenciada en Ciencias de la Educación. Capacitadora en temas de derechos humanos y educación intercultural bilingüe. Actualmente se desempeña como Oficial del Programa del Comité Andino de Servicios, Oficina de Enlace de Ecuador. Ponencia presentada en la II Conferencia regional "Migración, desplazamiento forzado y refugio", Universidad Andina Simón Bolívar, Quito, septiembre 1, 2 y 3 de 2004.

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