Programa Andino
de Derechos Humanos

 

 

Migración, desplazamiento forzado y refugio


 

Capitalización y descapitalización humana:
efectos de la movilidad humana en los países de la región

José Tonello*

 

Contenido
Introducción
Los efectos de la migración
Algunas causas de la descapitalización humana
A manera de conclusión


Introducción

La movilidad humana, libremente ejercida, generalmente contribuye al enriquecimiento de las personas, de las comunidades, de los pueblos y de las naciones.

Esta movilidad es búsqueda, reto, desafío, inquietud, rechazo, falta de acomodamiento.

Es el hecho de personas que se mueven de un lado a otro de su país y más allá de las fronteras patrias, de familias, de comunidades, de pueblos enteros que confrontándose con necesidades graves, con restricciones para su libertad y con la falta de recursos para su desarrollo económico, social, cultural y político, toman la decisión de arriesgar, de emprender algo nuevo, de buscar mejores oportunidades para la cabal expresión de su potencial humano.

Hay también una movilidad humana menos positiva, inducida por situaciones de violencia, de poder represivo y hegemónico, de violación de los derechos humanos, de injusticia estructural en la posesión de bienes y de medios de producción, de sistemática explotación del trabajo ajeno, de corrupción o de racismo.

Quien se moviliza, obligado por estas causas, con frecuencia no se encuentra en las mejores condiciones ni para enriquecerse humanamente, ni para enriquecer a los demás. Vivirá añorando su tierra lejana, esperando la primera ocasión para regresar.

La movilidad humana debería ser una ocasión de enriquecimiento para quienes:

l se mueven;
l quedan;
l se encuentran en la tierra de acogida de quienes se movilizaron.

Igualmente puede ser una causa de empobrecimiento para estas tres categorías de personas. Todo depende de las circunstancias, pero también de la actitud de cada sujeto involucrado en el fenómeno.

Los efectos de la migración

Hace un año he tenido la suerte de reunirme en Madrid con un buen número de emigrantes ecuatorianos.
Todos o casi todos tenían algo menor de que quejarse; muchos dijeron que se sentían renovados, que se habían sacudido de la apatía, que había aumentado su autoestima, que sudaban en España pensando en su regreso al Ecuador.

Una frase me impactó: "Aquí somos gente". ¿Qué significa "aquí somos gente" en la boca de un indígena joven, que ha pasado la mayor parte de su vida en el Ecuador?. ¿"Aquí en España "se contrapone tal vez a allí en el Ecuador"?.

Ser gente significa:

- ejercer la ciudadanía, ser alguien en la sociedad
- vivir en un ambiente de respeto
- ser sujeto de derechos y de deberes
- cumplir normas básicas de convivencia civil
- no ser víctima de discriminación por asuntos de etnia, de género, de posición económica
- ser retribuidos/as con justicia
- acceder a los servicios básicos de educación, salud, transporte, comunicaciones, crédito, etc.
- tener la capacidad y la voluntad de organizarse
- mantener la identidad cultural, etc

¿Son gente de esta manera la mayoría de ecuatorianos y ecuatorianas que en nuestro país viven en el campo o en los barrios urbano marginales?.

Y me puse a pensar en como se ha desarrollado la conciencia de personas que en su propio país no logran conseguir lo que sienten estar a su alcance en el exterior.

Pero todavía más me gusta pensar en como se transformará este lindo Ecuador, el día en que sus emigrantes regresen con la conciencia de que deben ser tratados como gente, como personas humanas con todos sus derechos; todos somos personas con plenitud de derechos: indios, negros, mestizos, ricos y pobres, varones y mujeres.

Hagamos el ejercicio de pensar oficinas públicas sin colas, sin trámites burocráticos largos, complicados y a veces inútiles, sin nadie que insinúe la coima, sin favoritismos, sin descuidos inexplicables, oficinas limpias, alegres, llenas de sol y aire puro, en las cuales el empleado público sienta que es una persona importante porque te sirve bien y no porque puede complicarte la vida.

Imaginemos el Ecuador cuando haya servicios para todos, no tanto malecones y teleféricos, cuanto caminos, agua potable, electricidad, centros de salud con personal residente, escuelas dignas y profesores motivados para todos los niños/as rurales y urbano marginales, etc.

Pensemos en un Ecuador en el cual los banqueros no manden a buen o mal recaudo en el exterior la misma cantidad de dinero que nos llega por las remesas de los emigrantes; en el cual las compañías madereras no talen por fines de lucro aquellos bosques que los campesinos plantan y conservan por amor a la naturaleza; en el cual la política de apoyo a la movilidad humana vaya más allá de mandar a perseguir con barcos rápidos, nuestros y ajenos, de paz y de guerra, aquellas frágiles y lamentablemente peligrosas embarcaciones que se llenan de las esperanzas y sueños de tantos connacionales que arriesgan hasta su propia vida con tal de encontrar un trabajo o reunir a su familia en tierras lejanas. A propósito: ¿habrá una estadística que diga cuantos cupos de emigración legal para ecuatorianos y ecuatorianas ha conseguido cada uno de nuestros embajadores en los países del Norte? ¿Será esta una preocupación para ellos/as?.

Pienso que la migración es hoy uno de los recursos más importantes que tiene el Ecuador para capitalizarse. No pienso solo en el capital dinero, las remesas, la segunda fuente de ingresos para el país con cerca de 1.600 millones de dólares anuales, que en cantidad cada vez mayor, con oportunas disposiciones legales e incentivos económicos, deberían destinarse a la inversión productiva, en vez que al consumo, para que los niños de hoy no tengan que emigrar el día de mañana.

Pienso especialmente en el retorno de las personas que han emigrado: espero que regresen enamoradas de su país, del cual desde lejos habrán apreciado los valores profundos. Espero que regresen con una nueva visión del trabajo humano, con contactos comerciales, con nuevas experiencias productivas y organizativas, con mucha autoestima, con capacidad de programar, con el sentido de la disciplina, de la puntualidad, del cumplimiento, de la calidad.

Si esto se da, gozaremos todos de un proceso exitoso de capitalización humana, así como en el exterior se habrán enriquecido quienes viven cerca de los ecuatorianos/as, que en su vida diaria dan muestras coherentes de amor a la tierra, a la vida y a la naturaleza, de solidaridad y espíritu comunitario, de resistencia frente al dolor físico y espiritual, de sobriedad, de vivencia pacífica, de dedicación al trabajo, de una positiva relación con Dios.

Por estas razones casi todos los emigrantes ecuatorianos son apreciados en el exterior.

He oído contar maravillas acerca de la dedicación y dulzura con la cual las ecuatorianas cuidan a niños, ancianos y enfermos.

La movilidad humana es entonces un camino de ida y de vuelta, de dar y recibir.

Pero no siempre las cosas son tan buenas como las descritas anteriormente.

Algunas causas de la descapitalización humana

Hay muchas familias divididas, cuyos miembros pierden afectos, confianza, diálogo, relaciones, comunicación.

Hay niños y jóvenes que crecen con una doble desventaja: lejos de sus padres y por lo tanto carentes de su guía educadora y llenos de plata y de caprichos por otro lado, porque reciben las remesas de sus padres y con frecuencia las gastan mal, asumiendo hábitos cuestionables.

Hay comunidades que quedan sin sus líderes, porque muchas veces quienes emigran son las personas que tienen más espíritu de iniciativa. En otros casos en algunas comunidades se crea un desbalance en el número total y en el número tomado por fajas de edades de las personas que se quedan.

Se observa también, aunque es más difícil demostrarlo, que algunos emigrantes, sea desde lejos, sea cuando regresan, proyectan la idea que la economía, el tener recursos materiales, es la única fuerza capaz de cambiar la realidad. Se corre el riesgo de perder la perspectiva de los cambios políticos, sociales y educativos que requiere nuestro país. Corremos el riesgo de caminar hacia el consumismo, hacia el aumento de las diferencias socio-económicas, hacia el culto de las apariencias más que de la sustancia.

A manera de conclusión

La movilidad humana es un fenómeno que contribuye a que el mundo entero sea más mestizo.

El mestizaje es una realidad objetiva que no debería contraponerse a la identidad y cultura de cada pueblo.

Más que la suma de los límites de dos culturas y concepciones de la vida el mestizaje debería ser una suma de valores, de visiones positivas, de actitudes movilizadoras.

Como efecto del mestizaje, cada uno de nosotros, quedando lo que es, indio, negro, blanco o mestizo mismo, podría enriquecerse con lo bueno que recibe estando en contacto con otros y podría enriquecer a los demás transmitiendo sus valores.

La historia de la humanidad es una historia de movilidad humana y no hay duda que el camino hecho, en medio de muchos traspiés y tragedias, se orienta hacia la capitalización humana.

Todo el caminar del Pueblo de Dios en el antiguo testamento, la marcha hacia Roma de los pueblos periféricos del Imperio, los reasientamientos de poblaciones provocados por Carlo Magno, Los Incas, Napoleón, los grandes flujos migratorios de los siglos XVIII, XIX y XX desde los países pobres de Europa hacia América del Sur, del Norte y hacia Australia son la expresión de una movilidad que ha capitalizado la humanidad. Al interior de grandes países de América Latina como Brasil y Argentina, se han creado mejores condiciones de vida en las regiones que han estado más abiertas a las inmigraciones.

Todas estas reflexiones deben ser matizadas.

Yo creo que el encuentro respetuoso de personas pertenecientes a culturas diversas produce frutos positivos. Por eso toda la realidad migratoria merece de parte de los gobiernos mandantes y receptores un tratamiento constructivo y motivador, y de parte de la sociedad actitudes y estructuras de acogida, de reciprocidad y de respeto.

 

*José Tonello. Licenciado en Filosofía. Director Ejecutivo del Fondo Ecuatoriano Populorum Progressio. Presidente de Cooperativa de Ahorro y Crédito Desarrollo de los Pueblos (Codesarrollo). Ponencia presentada en la II Conferencia regional "Migración, desplazamiento forzado y refugio", Universidad Andina Simón Bolívar, Quito, septiembre 1, 2 y 3 de 2004.

Unión Europea
Programa Andino de Derechos Humanos y Democracia
2002-2005
 
Derechos reservados PADH-UASB