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II
Conferencia regional "Migración, desplazamiento
forzado y refugio"
Conclusiones Comisión
específica
Remesas: un capital en disputa
Quito, septiembre 1,
2 y 3 de 2004
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- Las remesas son importantes en la economía ecuatoriana,
pues constituyen el segundo rubro de ingresos después
del petróleo (USD 1.650 millones en el año 2003),
más aún, en la economía no petrolera del
país, se puede prever que las remesas sigan siendo muy
importantes. Las remesas también rebasan la inversión
privada que se realizan en el país y los recursos que
llegan bajo el concepto de cooperación al desarrollo.
Pero además, constituyen el capital que más se
democratiza y socializa en el Ecuador, al llegar en forma directa
a alrededor de un millón de familias, la mayoría
de ellas de clase media y media baja. Sin embargo, en el análisis
se hace necesario ir más allá de las remesas y
evitar caer en el endiosamiento de estos recursos económicos
que envían los ecuatorianos desde el exterior.
- Es importante tener presente que, con ciertas variaciones
según las regiones, se nota una tendencia a disminuir
el monto de las remesas por familia según aumenta el
tiempo de estancia del migrante en el país de destino.
Esto puede deberse a razones como una cierta saturación
de algunos mercados laborales y una tendencia hacia la reunificación
familiar en el país de destino del migrante.
- Por otra parte, es necesario tener presente las remesas que
inmigrantes colombianos y peruanos envían a sus respectivos
países, las mismas que podrían tener una tendencia
al crecimiento en los próximos años.
- Sobre el uso de las remesas, si bien de varios lados se expresan
inquietudes y preocupaciones por el destino de las mismas, es
importante reconocer que tanto los migrantes que las producen
como los familiares que las reciben tienen la absoluta libertad
para darle el destino que crean conveniente, mirando no solo
las posibilidades de satisfacer sus necesidades, si no también
la rentabilidad social y económica que con ellas pueden
obtener.
- Todo esto pasa por los imaginarios que como personas, familias,
comunidades, organizaciones, gobiernos locales-nacional y, en
conjunto, como país nos vayamos creando y de las oportunidades
y facilidades que todos construyamos para la concreción
de tales imaginarios.
- Un aspecto a tener presente es que no debemos generalizar
la idea de que todo emigrante es un empresario o tiene madera
de empresario. Pero si hay facilidades de información
y formación muchos podrían realizar mejores inversiones,
aunque no sean ellos quienes administren directamente la actividad
productiva.
- La comunicación y la interrelación entre comunidades
de ecuatorianos en el exterior y comunidades de familiares de
migrantes en Ecuador deberían ser fuertemente estimuladas.
Lo que ayudaría a descubrir e impulsar iniciativas en
las que los migrantes se sientan motivados a invertir, ya sea
en iniciativas empresariales como de beneficio social. De hecho
algunas iniciativas familiares y otras de pequeñas organizaciones
ya existen.
- No hay que olvidar las actuales condiciones de desincentivo
para invertir en el país, lo que presenta un gran desafío:
¿Cómo generar un ambiente propicio para que los
migrantes inviertan en el país?.
- Así mismo es importante visibilizar los mensajes y
acciones positivas que se generan en comunidades urbano-populares
y rurales del país. En muchas de estas acciones los familiares
de migrantes ya están utilizando parte de los recursos
que reciben como remesas, pero esto no ha sido estudiado ni
cuantificado.
- Se debe pensar a distintos niveles: en las iniciativas locales,
más pequeñas, pero interrelacionadas, y en las
cuales los gobiernos locales pueden jugar importantes roles
como incentivadores, facilitadores y aún como socios;
también habría que mirar hacia iniciativas más
grandes y de interés nacional, ciertamente con una mayor
complejidad, pero necesitadas de recursos de inversión.
Sin embargo, hay que reconocer que no será tarea fácil
consolidar las múltiples remesas para realizar grandes
inversiones.
- Estas iniciativas no nacen por generación espontánea,
hay necesidad de desarrollar la capacidad de participación
social, política, empresarial y de ejercicio de ciudadanía.
- Finalmente, debemos tener presente que son varios los actores
que se disputan o están tentados a disputarse las remesas:
los organismos multilaterales (BID ha empezado a mostrar interés
por las remesas), el Gobierno (al que las remesas le alivian
la política de dolarización, pero que además
ha expresado, sin éxito, intenciones para poner impuestos
a las remesas), las entidades bancarias que captan ahorro local
y lo invierten fuera, las grandes empresas (que han subido sus
ventas de bienes y servicios), empresas ligadas a la migración
(courier, agencias de viajes, etc.), los chulqueros, coyoteros,
empresas locales, sean estas familiares o comunitarias, y los
familiares de los migrantes.
- Es importante que una estrategia encaminada a reorientar y
potenciar los beneficios de las remesas contemple la creación
de estructuras y de capacidades locales, que se interrelacionan
y actúan con criterios e intereses comunes. Solo de esa
manera podemos tener actores locales que puedan disputar en
mejor forma el acceso y utilización de las remesas pensando
en el bien común.
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