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Cuando se va a tratar temas tan estigmatizados como es el feminismo
y la prostitución o trabajo sexual, uno se encuentra frente
a la difícil tarea de como abordar el tema. Es realmente
particular que dos posiciones que en muchas ocasiones se han enfrentado
sufran de un mismo mal, ser prejuiciadas, y en mayor o menor grado,
de forma directa o indirecta considerados tabú, de lo que
no se habla, para no ser considerada como una extremista que odia
a los hombres, con tendencias lesbianas y frígidas, como
es el caso del estereotipo de feministas, u ofender la moral e
ir en contra de las buenas costumbres y hablar de la prostitución.
Este trabajo busca no encontrarse influenciado por ningún
de los estigma antes mencionados, se trata de ser objetivo, dentro
de las limitaciones que cualquier persona puede tener.
Este trabajo se encuentra dividido en dos partes, en la primera
tiene como objetivo ser una guía orientadora sobre los
postulados sustentadores del movimiento feminista, al igual que
de sus principales tendencias, aclarando de antemano que no se
hace mención a todas las tendencias ya que son tan variadas
que el trabajo se haría interminable, acompañado
con una brevísima referencia de la historia del feminismos.
La segunda parte se dedicada específicamente al estudio
de la relación entre el feminismos (específicamente
el abolicionista) y el trabajo sexual.
Como única advertencia, es aconsejable, para sacar un
mayor provecho de la presente lectura, que no sienta lo que lea,
sino que analice lo que se encuentra escrito, como se dijo anteriormente
se busca darle al lector las herramientas indispensables para
el conocimiento del movimiento feminista, pero igualmente cuales
son los puntos débiles en materia de trabajo sexual que
tiene el prenombrado movimiento, no van a encontrar una posición
dada por la autora, y mucho menos el tratar de convencerlos de
que uno u otro tema o movimiento es el correcto, la decisión
es netamente suya.
Parte I
Feminismo como concepto y movimiento
El feminismos es definido por el Diccionario de la Real Academia
de la Lengua Española como la "Doctrina social
favorable a la mujer, a quien concede capacidad y derechos reservados
antes a los hombres. Movimiento que exige para las mujeres iguales
derechos que para los hombres" (1),
por su parte la Dra. Victoria Sau en su Diccionario Ideológico
Feminista lo define como un "movimiento social y político
[...] que supone la toma de conciencia de las mujeres como grupo
o colectivo humano, de la opresión, dominación,
y explotación de que ha sido y son objeto por parte del
colectivo de varones en el seno del patriarcado bajo sus distintas
fases históricas de modelo de producción, lo cual
las mueve a la acción por la liberación de su sexo
con todas las transformaciones de la sociedad que aquella requiera".
El movimiento feminista tiene y ha tenido tantas tendencias que
en algunos casos, se pueden encontrar algunas que se contradigan
la una con la otra, dentro de las tendencias más relevantes
podemos mencionar:
- Feminismo de la Reivindicación: Busca la liberación
de la mujer dentro del contexto político existente en
una determinada sociedad, no busca cambios políticos.
- Feminismo de la Igualdad: Busca la eliminación de los
estereotipos de sexo y, "...por una razón de
elemental justicia, pide una verdadera igualdad de oportunidades
que se plasme en la realidad concreta a través de una
serie de políticas de acción positiva." (2)
- Feminismo de la Diferencia: Busca más que la igualdad
entre el hombre y la mujer, la reivindicación de cualidades
que consideran congénitamente pertenecientes e identificantes
de las mujeres.
- Feminismo Ilustrado: Es la conjunción del feminismo
de la diferencia y el feminismo de la igualdad, somos iguales
pero con diferencias sustanciales.
- Feminismo Radical: Es un teoría política que
sostiene que el socialismo no es suficiente para conseguir la
igualdad de la mujer en relación con el hombre, el socialismo
no supone un feminismo, mientras el feminismo si supone un socialismo.
Esta tendencia a llegado a pensar "que las mujeres han
de organizarse solas, sin hombres, pues la lucha va dirigida
contra las instituciones del patriarcado que ellos representan.
Se acepta la participación paralela de varones antipartriarcales."
(3)
Por lo antes expresado se puede considerar al feminismo un movimiento
que buscaba -y sigue buscando- la reivindicación de la
mujer, en una sociedad dominada -consciente o inconscientemente-
por los hombres (entendido en su sexo y género). Las reinvindicaciones
buscadas, y algunas logradas, van cambiando a medida que el mundo
igualmente va cambiando. Es igualmente importante no confundir
el feminismos con el hembrismo, el cual sostiene la superioridad
de la mujer frente al hombre, oponiéndose al machismo,
que a su vez sostiene la superioridad del hombre frente a la mujer,
estas son las dos tendencias del sexismo, entendiéndose
por éste último "...el hecho de considerar,
a nivel consciente o a nivel subconsciente, que uno de los sexos
tiene una intrínseca superioridad sobre el otro"
(4); pero en determinados casos es realmente
difícil realizar la mencionada distinción ya que
el hembrismo y algunas corrientes feministas como las radicales,
parten del hecho de la que la mujer es autosuficiente, que no
necesita en ningún nivel y en ningún aspecto un
complemento masculino (económica, social, sexual, emocional,
etc.), y que el mismo en algunos casos es contraproducente per
se.
Breve referencia histórica
El movimiento feminista ha tenido dos oleadas, la primera cuando
surge a finales del siglo XVIII y la segunda oleada o nuevo feminismos
se hace presente en el siglo XX, al rededor de los años
sesenta.
El feminismo surge como movimiento de carácter colectivo
con el principio de los movimientos que conducirán a la
Revolución Francesa (1789), se encuentran evidencia de
ello en los cuadernos de quejas (Cahiers de doleances), donde
se recogían las quejas (como su nombre lo indica) de los
pobladores para ser presentadas posteriormente en los Estados
Generales que para la época se habían convocado,
en varios de ellos se observa la preocupación tanto de
hombres como de mujeres por la búsqueda de un cambio de
la situación que vivía la mujer en esos momentos.
En fecha posteriores a la mencionada revolución se publican
una serie de documentos entre los que se pueden mencionar el artículo
del Conde Condorcet en favor del derecho al voto de las mujeres,
la Declaración de los Derechos de las Mujeres y las Ciudadanas,
en respuesta a la Declaración de los Derechos del Hombre
y del Ciudadano, ya que la autora Olimpia de Gouges, sostenía
que la declaración no tenía carácter universal
porque no contenía a la mujer, igualmente se logra que
las mujeres sean consideradas como testigos en juicios y nacen
los clubs femeninos, los cuales tenían un gran contenido
político, ya que eran donde las mujeres se reunían
para discutir sobre la política y su situación frente
a ella. Lamentable esta situación cambia en 1793, ocasionando
el cierre de los clubs antes mencionados y la pérdida de
los derechos políticos ya adquiridos. Entre tanto en Inglaterra
se publica el libro titulado Vindicación de los Derechos
de las Mujeres (1792), de Mary Vollstone Kraft, él cual
se considera como el primer libro feminista publicado, en la historia.
En 1848 con la aparición del Manifiesto Comunista, surgen
dos tendencias contradictorias desde el punto de vista de la lucha
feminista, una que sostenía que para llegar a una sociedad
justa y sin problemas era necesario la igualdad entre las mujeres
y los hombres, mientras que la otra se declaraba públicamente
en contra el feminismos y sus ideales. Lo importante de esto es
que con la divulgación del marxismo científico de
Carlos Max y Federico Engels las feministas van a encontrar la
causa de todos los padecimientos de la mujer, llegando a la conclusión
que todo comienza con la propiedad privada.
Como punto intermedio entre la primera oleada del feminismo y
la segunda se encuentra la lucha por el voto femenino, movimiento
ubicado entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX.
El feminismo sufragista, como se a denominado al movimiento en
mención, tuvo una corta vida, en el momento que se conseguía
el voto como derecho de las mujeres se desintegró.
El nuevo feminismo nace en los años sesenta, y entre las
nuevas corrientes emergentes del movimiento se encuentra el feminismo
de la igualdad y el feminismos de la diferencia (a las que se
hizo referencia anteriormente). Éste hecho tiene como antecedente
e inspiración el libro publicado en 1949 de Simon de Beauvoir
El Segundo Sexo, en el cual realiza un análisis de la situación
de la mujer para ese momento, sus posibles causas, cual podría
ser el futuro de la misma si decidieren cambiar algunos aspectos
de la sociedad, en resumen elabora un análisis de la relación
entre el hombre y la mujer, y llega a conclusiones bastante acertadas
en determinados puntos como se evidencia cuando escribe:
"La disputa durará en tanto que hombre y mujeres
no se reconozcan como semejantes, es decir, en tanto se perpetúe
la feminidad como tal", o cuando expresa
"Los innumerables conflictos que enfrentan a hombre
y mujeres derivan de que ninguno de los dos asume todas las
consecuencias de esa situación que uno propone y la otra
sufre; esa incierta noción de la <<igualdad en
la desigualdad>>, de la cual se sirve uno para enmascarar
su despotismo y la otra su cobardía, no resiste a la
experiencia; en sus intercambios, la mujer reclama la igualdad
abstracta que le han garantizado y el hombre, la desigualdad
concreta que consta".
Patriarcado, la causa de todo
El concepto de patriarcado es el eje central de lucha de todo
el movimiento feminista, el cual "...consiste en el poder
de los padres: un sistema familiar y social, ideológico
y político con el que los hombres -a través de la
fuerza, la presión directa, los rituales, la tradición,
la ley o el lenguaje, las costumbres, la etiqueta, la educación
y la división del trabajo- determinan cual es o no es el
papel que las mujeres deben interpretar con el fin de estar en
toda circunstancia sometida al varón" (5).
Carole Pateman sostiene en su libro El contrato sexual que han
existido tres tipos de patriarcado en la historia, con la posibilidad
coexistir a un mismo tiempo, es decir, no tienen carácter
excluyente. El patriarcado tradicional surge con el nacimiento
de la sociedad política cuando varias familias, todas con
características patriarcales, deciden reunirse y ponerse
de acuerdo en quien es el que va a representar y mandar al grupo
de la familias, indudablemente se eligió a un padre. Posteriormente
surge el patriarcado clásico según el cual
"...los hijos nacían bajo la sujeción de
sus padres y, por lo tanto bajo la sujeción política.
El derecho era natural no convencional, ningún consentimiento
o contrato estaba involucrado, el poder político era paternal
y tenia origen el poder procreativo del poder" (6),
y por último aparece el patriarcado moderno donde los hijos
dan el apoyo a los padres para gobernar, no por ser sus hijos
sino por decidirlo de esa forma.
Como se puede desprender del concepto de patriarcado antes citado,
para las feministas éste abarca la totalidad de la sociedad
y se hace presente de un todo, en cualquier espacio donde se encuentren
en relación dos o más personas, espacio que va desde
el hogar hasta en los diferentes poderes públicos. Un ejemplo
de lo arraigado del pensamiento patriarcal es la teoría
del psicoanálisis de Freud, lo interesante es que a esta
teoría, le surge una contrapartida, la teoría psicoanalista
feminista, que no solamente se ha procurada dar respuesta a algunas
afirmaciones del psicoanálisis freudiano, sino que han
llegando a sostener que en realidad no tiene que ser la mujer
la que sienta envidia por el hombre sino que éste podría
sentirla por ella.
Considero, aun cuando no se nada de psicoanálisis, que
ninguno de los dos extremos debe ser el correcto, el patriarcado,
según lo que hemos visto, le a dado una función
subsidiaría a la mujer, la solución, por lo menos
teórica y bastante gráfica, la da Simon de Beauvoir
cuando expresa en su libro El Segundo Sexo que la mujer "...tiene
la suerte de un parásito que subsiona la vida de un organismo
extraño; que se les dote de un organismo autónomo,
que puedan luchar contra el mundo y arrancarle su subsistencia,
y será abolida su dependencia: también la del hombre.
Unos y otras, sin duda alguna, la pasarán mucho mejor"
(7).
Género: síntesis de una realidad
La influencia del patriarcado se ve claramente en la división
que existe en la formación, en la cultura que le es asignada
tanto a la mujer como al hombre, sus roles son determinados, en
principio, basándose en los órganos genitales de
cada uno. A la para de este concepto de patriarcado surge el de
género, que se va a entender como "...un elemento
constitutivo de todas las relaciones sociales que distinguen a
los sexos o lo que representan o simboliza y está esencialmente
vinculado al poder..." (8) , es decir
abarca más elementos que el simple sexo (que es el punto
de partida del concepto), como son lo aprehendido, lo normativo
y el leguaje entre otros.
Según el género para ser considerada una mujer,
no se necesita únicamente el componente biológico,
sino un conjunto de elementos, lo cual le daría la razón
a Simon de Beauvoir cuando dice que "...la mujer es un
producto elaborado por la civilización. La mujer no es
definida ni por las hormonas ni por misteriosos instintos..."
(9). Pero si unimos el contenido del género,
con una realidad patriarcal de la sociedad, nos trae como problema
el que se pueda considerar como función de la mujer el
servir a otro (sexo y género masculino) en la justa medida
en que este lo desee. Tenemos que entender, que de este tipo de
ideas, se desprende un "error fundamental que vicia el
criterio común con respecto de la criatura del sexo femenino
[que] es el de atribuirle un destino de mera relación;
de no considerarla en sí, ni por sí, ni para sí,
sino en los otros, por los otros y para los otros." (10)
Parte II
Feminismo y Trabajo Sexual
Dar un concepto de trabajo sexual en la actualidad resulta difícil,
ya que va a depender de muchos factores, siendo el más
importante la moral, ella va a definir claramente si se va a poder
considerar el trabajo sexual como un trabajo en realidad, para
demostrar lo complicado de este punto, solamente hace falta ver
las diferentes definiciones que se pueden dar al respecto:
a) "Institución masculina patriarcal según
la cual un número indeterminado de mujeres no llega nunca
a ser distribuido a hombres concretos por el colectivo de varones
a fin de que queden a merced no de uno solo sino de todos aquellos
que deseen tener acceso a ellas, lo cual suele estar mediatizado
por una simple compensación económica" (11).
b) La prostitución es un contrato donde una persona contrata
los servicios sexuales de una prostituta, donde esta no vende
su cuerpo sino un servicio, ya que de lo contrarío sería
una "esclava sexual" (12).
c) "Actividad a la que se dedica la persona que mantiene
relaciones sexuales con otras, a cambio de dinero" (13).
En materia del trabajo sexual se puede dividir las feministas
en dos tendencias, que son completamente contrapuestas, una, las
abolicionistas, desean eliminar a toda costa el trabajo sexual,
mientras que las otras -reformistas- dan su apoyo al trabajo sexual
(14), dentro de las cuales se discute si el
trabajo sexual es un verdadero trabajo, y como tal las personas
pueden elegir libremente si desean entrar y permanecer en él,
las otras o consideran como un trabajo mientras la persona consigue
otra forma de vivir más dignamente (espíritu que
se encuentra presente en la Convención contra el trafico
de mujeres y la explotación de la prostitución ajena
de 1949 de la Organización de las Naciones Unidas). Estas
tendencias se observaron de igual forma a nivel legislativo en
el mundo, ya que:
"El abolicionismo era el sistema que prevalecía
a finales del siglo XIX,...exige la supresión de las
leyes sobre prostitución y, antes que penalizar la transacción
entre la prostituta y el cliente, la estrategia abolicionista
va dirigida contra terceros, como proxenetas, propietarios de
prostíbulos, tratantes y el gobierno. El objetivo a largo
plazo del abolicionismo es la abolición completa de la
prostitución. Sin embargo, puesto que se reconoce que
las prostitutas son víctimas, la estrategia empleada
para conseguir la abolición entraña la despenalización
de la prostituta.."
"El regulacionismo se caracteriza por la tolerancia
oficial estatal hacia lo que se considera con frecuencia un
'mal necesario' mediante un intento de controlar la prostitución
con ayuda de planes de regulación."
"El planteamiento de la despenalización considera
la prostitución con un trabajo y trata de despenalizar
la prostitución y la explotación de la prostitución
ajena. La despenalización hace mayor hincapié
en la coacción y la violencia que en la prostitución
propiamente dicha y trata de utilizar las leyes laborales para
abordar las condiciones de trabajo y los derechos de las prostitutas"
(15).
De la evolución antes citada se puede sacar dos conclusiones,
dependiendo de la tendencia donde uno se ubique: 1) Que los Estados
se han dado cuenta que la prostitución es un trabajo como
cualquier otro, y que las personas que lo ejerzan pueden haber
llegado a el por decisión propia sin engaños ni
violencia; y 2) Dentro de la imposibilidad de los Estados de hacerle
frente y atacar el problema de la prostitución, al igual
de ser incapaz de hacerle frente a una de sus causas, la falta
de empleo, se ha ido deslastrandose de esa obligación de
brindar fuente de trabajo digno y económicamente representativo
para las personas, por lo cual primero la toleró y luego
la despenalizó. Se tiene que tener en cuenta que las conclusiones
anteriores no son tan exactas, tiene sus bemoles, hay que recordar
que los países no viven de forma aislada, siempre van a
estar influenciado por lo que ocurra en el resto del mundo.
A continuación mencionare los más importantes argumentos
del feminismos en contra de la prostitución, y las posibles
críticas que se le pueden hacer a los mismos desde el punto
de vista teórico:
1. Sujeción de la mujer: El discurso de las abolicionista
en contra del trabajo sexual es que el mismo es una forma de sujeción
de la mujer por el hombre, una forma de reafirmación del
patriarcado, planteamiento éste, que se cae cuando se esta
en presencia del trabajo sexual realizado por una persona del
sexo masculino, y aun más cuando su clientela son mujeres.
Cabe preguntarse en estos momentos, sí ellas consideran
esto igualmente como una forma de sujeción de la mujer
ante el hombre o como el surgimiento o retorno de una sociedad
en la cual no exista el patriarcado (16), se
podría decir igualmente que es una forma de igualar o equiparar
la situación vivida por las prostitutas a causa de los
hombres que las explotan, es decir, actúa como una forma
de venganza, lo cual sería terrible, ya que en vez de que
se ganara una reivindicación para las mujeres, se estaría
perdiendo una consigna -y de las más importantes (el no
ser discriminadas por razones fundamentadas exclusivamente en
el sexo)- del movimiento feminista.
Se tiene que tener en cuenta que para algunas feministas "extremistas",
es también una forma de sujeción, de esclavitud
sexual la heterosexualidad conyugal, al igual de considerar la
mencionada heterosexualidad como una prostitución exclusiva,
el marido produce y brinda cierto nivel de seguridad a cambio
del uso y disfrute exclusivo de una mujer.
2. Voluntariedad: Otro punto interesante de las feministas en
relación al trabajo sexual, es que ellas parten del hecho
que una mujer por voluntad propia nunca ejercería el trabajo
sexual, que siempre es llevada a el por motivos económicos-sociales,
económicos ya que necesitan el dinero para satisfacer sus
necesidades, y social porque la sociedad no le brinda ninguna
otra alternativa, la mujer es víctima de una sociedad patriarcal,
por eso el uso del término de mujer prostituida,
ya que consideraban que "la libertad y la conciencia son
excepciones dentro de la prostitución y que la mayoría
de las prostitutas son mujeres y niños forzados" (17).
Pero en este caso se deberían entender el término
necesidades de una forma tan amplia, que fuesen desde las más
indispensables como las alimentarias hasta las más suntuarias
como la compra de un carro de lujo o vacaciones en cualquier parte
del planeta, para de esa forma poder explicar el por qué
mujeres de estratos socio-económicos altos ejercen el trabajo
sexual, ocasionando que la explicación de la prostitución
como el último medio para la subsistencia de las mujeres
quede en entre dicho, perdiendo de esa forma uno de los más
importantes argumentos en contra de la prostitución.
3. Trata de mujeres: En este punto es necesario tener claro el
concepto de trata de mujeres, para no confundirla con prostitución
o trabajo sexual. Por trata de mujeres se va a entender "...el
movimiento ilícito y clandestino de personas a través
de las fronteras nacionales e internacionales, principalmente
de países en desarrollo y algunos países con economía
en transición, con el fin último de forzar a mujeres
y niñas a situaciones de opresión y explotación
sexual o económica, en beneficio de proxenetas, tratantes
y bandas criminales organizadas, así como otras actividades
ilícitas relacionadas con la trata de mujeres..."
(18). El punto clave de la trata es la coerción
que sufre la persona tratada para que ejerza el trabajo sexual,
al igual de las condiciones para que lo lleve a cabo.
4. Derechos Humanos: Las abolicionistas sostienen que los clientes
(entendiendo por estos a cualquier hombre común y corriente
que solicite los servicios de una prostituta), a partir del mismo
momento en que solicitan los servicios violan los derechos humanos
de las trabajadoras sexuales, contradiciendo de esa forma la teoría
que en materia de derechos humanos únicamente el Estado
es el que puede violentarlos; lo más que pueden hacer los
clientes es cometer lo que se conoce como delito común,
y no por el hecho -por lo menos en Venezuela- de contratar los
servicios de una trabajadora sexual.
Como complemento al punto, es conveniente hacer mención
que en muchos -por no decir todos- los escritos feministas, se
habla de los derechos humanos y los derechos de la mujer, que
vistos a la primera parecerían que se estuviesen refiriendo
a dos cosas distintas, lo que sucede es que cuando ellas se refieren
a los derechos de la mujer hacen mención que en determinado
momento no se estaba buscando la igualdad de derechos entre los
hombres y las mujeres, sino la lucha por unos derechos determinados
que las mujeres no poseían y después lo consiguieron,
como es el caso del voto. Lo que pasa es que ellas, las feministas,
han manejado el termino derecho desde el punto de vista positivista,
como el conjunto de derechos que el Estado les ha proporcionado
y no como una construcción iusnaturalista, el tener derechos
por el simple hecho de ser humanos, ellas antepusieron a esa condición
el hecho de ser mujeres (construcción sexo-social del término).
5. Trabajo infantil: El trabajo infantil es otro de los argumentos
que utilizan como bandera, y es uno de los que consiguen más
seguidores cuando se trata de convencer a alguna persona en contra
de la prostitución. Las abolicionista sostiene que si se
considera a la prostitución como trabajo, sería
una opción válida de empleo para los niños
y adolescentes que trabajan el ejercicio del trabajo sexual, el
cual solamente requeriría el permiso de los padres como
cualquier otro empleo para poder trabajar. Por su parte las personas
dedicadas al trabajo sexual sostiene que siendo cierto que el
trabajo sexual es un trabajo, es igualmente cierto que no debería
existir la prostitución infantil. Es interesante ver como
las dos posiciones contrapuestas llegan a la misma conclusión
pero partiendo de premisas distintas.
Para el caso de Venezuela vale una breve aclaratoria en relación
al trabajo sexual como una forma válida del trabajo infantil.
La Ley Orgánica del Trabajo establece, en el artículo
249, que los menores de edad por ningún motivo podrán
trabajar "...en minas, en talleres de fundición,
en labores que acarreen riesgos para la vida o para la salud,
y en faenas superiores a sus fuerzas, o que impidan o retarden
su desarrollo físico y normal", y el Convenio 138
de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) establece
en el inciso 1 del artículo 3 que "La edad mínima
de admisión a todo tipo de empleo o trabajo que por su
naturaleza o las condiciones en que se realice pueda resultar
peligroso para la salud, la seguridad o la moralidad de los menores
no deberá ser inferios a dieciocho años", y
si el problema fuese como ellas lo plantea a nivel de honorabilidad
del trabajo, el mismo Convenio 138 expresa en el inciso 3 del
artículo 5: "Las disposiciones del presente Convenio
deberán ser aplicables, como mínimo, a: minas y
canteras; industrias manufactureras; construcción; servicios
de electricidad, gas y agua; saneamiento; transportes, almacenamiento
y comunicaciones, y plantaciones y otras explotaciones agrícolas
que produzcan principalmente con destino al comercio, con exclusión
de las empresas familiares o de pequeñas dimensiones que
produzcan para el mercado local y que no empleen regularmente
trabajadores asalariados", estos casos tampoco se consideraría
como formas de trabajo honorable.
La Recomendación 146 de la OIT en los puntos 9 y 10.1
se refiere al artículo 3 del Convenio 138 que: "9.
En los casos en que la edad mínima de admisión a
los tipos de empleo o de trabajo que puedan resultar peligrosos
para la salud, la seguridad o la moralidad de los menores sea
inferior a dieciocho años, deberían tomarse medidas
urgentes para elevarla a esta cifra", y "10.1) Al determinar
los tipos de empleo o trabajo a que se aplica el artículo
3 del Convenio sobre la edad mínima, 1973, se deberían
tener plenamente en cuenta las normas internacionales de trabajo
pertinentes, como las referentes a substancias, agentes o procesos
peligrosos (incluidas las radiaciones ionizantes), las operaciones
en que se alcen cargas pesadas y el trabajo subterráneo",
pero de igual forma lo que se busca a nivel internacional, como
se desprende del convenio y recomendación antes citada
es la eliminación de todas formas el trabajo infantil.
6. Penalización: En el caso específico de Venezuela,
existe por parte de feminista una confusión en relación
a la penalización o no de la prostitución, aun cuando
ellas sostiene que en el país si se encuentra penada la
prostitución, ya que "...implícitamente
se declara ilícita la prostitución..."
como se desprende de las diversas leyes como el Código
Civil al considerar una causa de divorcio la intención
de un cónyuge de prostituir al otro. Aquí solamente
diré que no puede existir delitos o actividades ilícitas
implícitas, toda prohibición de una conducta de
los particulares debe ser explícita, nunca implícita,
de lo contrarío se estaría violando entre otras
normas el artículo 60 ordinal 2 de la Constitución
de la República que dice: "Nadie podrá ser
privado de su libertad por obligaciones cuyo incumplimiento no
haya sido definido por la ley como delito o falta" (19).
Conclusión
Como todo movimiento, el feminismo, tiene sus matices y su extremo,
por lo que no se puede considerar como bueno o malo el movimiento
feminista en general. En relación a lo primero (matices)
va a depender de la consideración de cada uno, pero en
relación a lo segundo (extremo) se tiene que recordar que
los extremos siempre son malos, dejando claro que si consideramos
el feminismo como lo define Adolfo Pasada: "el movimiento
favorable a la mejora de la condición política,
social, pedagógica, y muy especialmente económica
de la mujer" (20) ninguna persona estaría
en contra de él como el mismo autor sostiene "que
en este sentido, todas las gentes que no estén ciegas bajo
influjo de prejuicios invisibles, son feminista" (21).
Aun cuando en los actuales momento se pueda afirmar (con sus
más y sus menos) que "Cuando un bebé viene
al mundo, viene como resultado de la unión de un varón
con una mujer. Pero ese bebé no se va a encontrar un mundo
hecho por igual de la cooperación de ambos, sino que encuentra
un mundo hecho por varones y para varones." (22),
es sumamente importante cuidar, que con la excusa de buscar la
verdadera afirmación y disfrute de derechos por parte de
la mujer, no se cree un nuevo problema de discriminación,
en este caso no en contra de la mujer, sino del hombre.
En cuanto al tema del trabajo sexual y el feminismo, mucho se
ha dicho y poco se ha concluido. Hasta el presente no se ha llegado
a una conclusión única en relación a este
tema, existen posiciones más que contrarías, contradictorias.
Vale aclararla, en el momento en que establecí las posibles
críticas a la postura feminista abolicionistas en relación
con la prostitución, buscaba aportar algunas ideas y observaciones
a su discurso teórico, mas nunca pretendí atacarlas.
Espero, sinceramente, que mis reflexione le sirvan de algo.
Por ultimo, cabe resaltar que no van a encontrar -como se han
dado cuenta- una conclusión sobre el tema del feminismo
y el trabajo sexual, no se puede olvidar que el tema del trabajo
sexual más que legal es un tema moral, donde cada persona
elaborará su propia conclusión.
Notas
1. Diccionario de la Lengua Española.
Real Academia Española. Tomo 1 pág. 958.
2. Artículo: Memoria de una Ilustración
olvidada en: El Viejo Topo. pag. 30.
3. Diccionario Ideológico Feminista, pág.
128 y 129.
4. Lenguaje y discriminación sexual, pág.33.
5. Diccionario Ideológico Feminista, pág.
206
6. El contrato sexual, pág. 38.
7. El Segundo Sexo, pág 862.
8. Derechos Políticos y Ciudadania de las
Mujeres, pág. 15
9. El Segundo Sexo, pág 863.
10. Cita de Emilia Pardo Bazán en el libro
Lenguaje y dicriminación sexual, pág. 35.
11. Diccionario Ideológico Feminista,
pág 249.
12. Posición de los contractualistas en
relación a la prostitución. Para mayor nivel de
detalle se recomienda leer el capítulo 7 ¿Que hay
de malo con la prostitución? del libro El contrato sexual
de Carole Pateman.
13. Diccionario de la Lengua Española.
Tomo II, pág 1.681.
14. Por ejemplo el Hilo Rosado, organización
holandesa de mujeres no trabajadoras sexuales que buscan la reinvindicación
de los derechos de las prostitutas.
15. Informe de la Relatora Especial, Sra. Radhika
Coomaraswarny, sobre la violencia contra la mujer, con inclusión
de sus causas y consecuencias. E/CN.4/ 1997, págs 30 y
31.
16. Resurgimiento del Matriarcado.
17. Nosotras, las putas. pág. 52.
18. Informe de la Relatora Especial, Sra. Radhika
Coomaraswarny, sobre la violencia contra la mujer, con inclusión
de sus causas y consecuencias. E/CN.4/ 1997, pág 22.
19. Para mayor nivel de detalle Marco General
Legal de la Prostitución. Ursula Straka . 1997. Trabajo
mimiográfiado.
20. Artículo Feminismo en: Mujeres y Hombres
la formación del pensamiento igualitario, .pág 99.
21. Idem , pág. 99.
22. idem, pag. 40.
Bibliografía
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patriarcal. Editorial Anthropos. Barcelona 1985.
- Beauvoir, Simon de. El Segundo Sexo. Obras completas. Tomo III.
Aguilas S.A. España 1986.
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- Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española.
21ª Edición. Madrid 1992.
-Dossier Feminismo entre la igualdad y la diferencia, en : El
Topo Viejo. Número 73. Marzo 1994.
- Durán, María-Angeles. Mujer y Hombres la formación
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*Nury Pernia.
Presidenta de Asociación de Mujeres por el Bienestar y
Asistencia Reciproca, AMBAR, Organización sin fines de
lucro que tiene por objetivo el mejorar la calidad de vida de
las trabajadoras sexuales mediante acciones que garanticen su
salud y la defensa de sus derechos humanos y ciudadanos.
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